Al compañero Héctor Cataldo Ávila (1948-2022), Fundador y Presidente de la Mesa Coordinadora de DDHH de Valparaíso,
Chile.
Decretaron cincuenta años de silencio
para cuidar la honra de los chacales
Al duelo permanente condenaron
a las familias
de los desaparecidos
Los victimarios siguieron anclados
a sus pactos de silencio,
obsecuentes
y cobardes,
con rieles y corvos a su espalda
Decretaron sonrientes
cincuenta años de negacionismo,
invocaron intereses de Estado
Borraron archivos
de presos políticos
Blindaron las puertas de palacio
Se atrincheraron en impunidad
Por cincuenta años denegaron Justicia
Su burocracia ideó la vía muerta
Pero se derrumban,
con su oro atesorado
Los demuele
en alquimia
justiciera
la palabra
incansable
de los luchadores.
La Memoria exorciza
casonas de muerte,
vocifera y desnuda
de vendas amarillas
a la bestia,
la colusión
de torturadores
y amos cómplices,
Por eso, en los cementerios, coinciden víctimas y victimarios.
Los viejos
sobrevivientes
en celeste aura y roja estirpe
Vitoreados sus nombres
¡Presentes,
ahora y siempre!
Los esbirros
llegan escoltados
por solemnes guardias pretorianos,
en alquitranada armadura, pestilentes
Tú, compañero, viejo
sobreviviente,
liviano de rigores,
envuelto de amor fraterno
te elevas y sonríes,
tu vuelo es
aplaudido,
eres libre
Por cincuenta años
decretaron silencio
Su solución
biológica ha funcionado.
Desde el mismo andén,
están partiendo,
sabe Dios que a destinos
opuestos.








