sábado, septiembre 12, 2026

La noche de muerte y duelo

La noche de muerte y duelo 

En esas quebradas que ondeaban desde Esperanza a Barón había esa noche un sendero que enhebraba una familia que necesita darse un abrazo, tratar de sorber ese tazón de te que la madre dejaba sobre la mesa de madera, mientras el padre apretaba los nudillos en llanto azul contenido por el compañero Presidente seguido  en cuatro elecciones y que esa mañana izara su mensaje último para que el pueblo no se dejará masacrar. Un abrazo desesperado trazó la despedida que troncharía para siempre la historia de risas y amores que engalana los septiembres. Un duelo cavernoso como alquitrán sumergía las amapolas y las higueras, hasta los perros guardianes gemían de certidumbres plomas ululando por los cerros. Esa noche en el absurdo temerario crucé quebradas en toque de queda, arriesgando en sin razón la vida misma, en un impulso tectónico de rebeldía, idealizando una probabilidad ilusa, en esa etapa primaria del shock donde no hay atisbo de miedo que te frene. Los viejos intuyendo el derrumbe comienzan a juntar papeles y libros. Una vieja cocina a leña recibió los libros doctrinarios, los diarios Venceremos que escribíamos en la campaña, los pósters de mi pieza, los libros de la reforma universitaria de París del 68, libretas de teléfonos, postales y cartas de amor. La garganta se ahoga de angustia, pero la adrenalina te impide desahogar la pena que parte el alma. Es el primer choque irracional de la utopía con la bota del fascismo. Los bototos obreros de los voluntarios no retumban a muerte como los borceguies de los infantes con caras tiznadas.  Hay que volver, el sentido del riesgo inminente ha sido inmaterial, el duelo que derrama sus cánticos y oraciones por las cumbres ventosas del puerto laborioso. Retornando la noche siguiente por quebradas que aúllan lúgubres, evitando las luces, atento a las patrullas, escondido en pausas eternas, hasta que retorna el silencio y llegas por fin al cobijo de la mujercita amada, abrazados para sobrevivir por el medio siglo que barajó el destino esa primera noche de la tragedia.

El espíritu cooperativo mejora la calidad de vida.
@hnarbona en Twitter

jueves, septiembre 10, 2026

10 septiembre, 53 años después.

10 de septiembre, 53 años después. 
 Hernan Narbona Veliz 

Una extensa e intensa herida se instaló como una grieta abrupta en la vida de Chile y quedó anclada por más de medio siglo, cambiando para siempre la forma de relacionarnos.

 Aquella madrugada del 11 de septiembre de 1973, culminó un complot desestabilizador de un gobierno que proclamó el cambio social por la vía democrática, convirtiéndose en un pésimo ejemplo para la superpotencia hegemónica, en el marco del  sistema mundial bipolar de la guerra fría. 

Reflejar esa madrugada , 53 años atrás, significa visualizar a las fuerzas armadas desplegándose por Viña y Valparaíso para ocupar la ciudad, invocando una guerra interna contra los enemigos, esa mitad de Chile que estaba respaldando al gobierno popular. Una noche en que la cupula sediciosa aceleraba el golpe porque el día siguiente , el 11, en la UTE, el Presidente iba a inaugurar una exposición antifascista y allí anunciaría la realización de un Plebiscito para encaminar el conflicto hacia una vía institucional. 

El golpe empezó en Valparaíso esa noche del 10 de septiembre, pero el complot había iniciado el 4 de septiembre de 1970 por ordenes expresas de Nixon a Kissinger. Fue un golpe civil y militar, los archivos desclasificados de la propia CIA dieron cuenta de esta verdad. Hubo dineros para evitar que asumiera Allende, hubo dineros para atentar contra el General René Schneider, quien fue el mártir que defendió la constitución y la prescindencia de las FFAA de la política. 

Reflexionar esta noche de esa herida abierta, significa conversar de la pos verdad que quieren aplicar a la sociedad, de la manipulación de las comunicaciones para estigmatizar y deshumanizar al que piensa distinto, al crítico, al disidente de las historias oficiales. 
Es esta conmemoración dolorosa un momento colectivo de ruptura para quienes vimos derrumbarse familias, barrios, toda esa libertad, democracia y civismo que se vivía en los barrios, con aceptación y respeto. Incluso quienes sacaron banderas por el derrocamiento del Presidente Allende, han recapacitado para entender que fueron parte de un montaje dirigido por poderes externos, que buscaban destruir la corriente de cambios que había empezado en 1964 y que, entre otras medidas,  se atrevió a nacionalizar el cobre, como principal acto de soberanía que dolió al imperialismo yanqui 

Y esta reflexión hoy recoge  con esperanza este medio siglo que nos exige perseverar.
 Que  quienes han tratado de recuperar los valores de humanidad enfrentan hoy un tiempo en que la historia parece repetirse con mayor ferocidad y cinismo.
Que es necesario que conversemos desde los espacios comunes, barrios, poblaciones, comunidades educativas, culturales, sindicatos, agrupaciones gremiales, para construir ese minimo ético político que pueda confrontar a la política mercantilizada y deshumanizante, con corrupción extendida, con comunicaciones manipuladas que buscan destruir, dividir , eliminar los valores colectivos de humanismo y de identidad territorial.
53 años después, conjuguemos el Nosotros, conversemos, depongamos individualismos y resistamos.

lunes, septiembre 07, 2026

EL PECADO ECOLÓGICO

https://es.zenit.org/2026/09/02/un-nuevo-pecado-el-pecado-ecologico-oficina-del-vaticano-publica-documento-que-aborda-los-pecados-contra-la-creacion/?eti=35053


Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, agosto 15, 2026

Las Aduanas en la mira




La opinión pública habrá escuchado la embestida del gobierno en contra del Servicio Nacional de Aduanas, estigmatizándolo como incapaz de controlar fronteras, puertos y aeropuertos, lo que justificaría violentar el ordenamiento jurídico para abrir, de facto, esas zonas primarias a las policías.
Este ninguneo a la institución aduanera, alguien podría atribuirlo a ignorancia supina respecto al ordenamiento del Estado, pero, pudiendo eso ser real, en mi opinión, esto no es casual, sino la acción metódica de los intereses profundos que mueven el sistema neoliberal dominante, vale decir, el interés de los plutócratas que se reparten el control económico del país, con alianzas hacia los centros del poder mundial. 
El objetivo neoliberal busca reducir el rol de las Aduanas y distorsionar su función fiscalizadora de los flujos de intercambio, justificándolo en una mayor seguridad fronteriza. Es el.mismo raciocinio de la zanja o del muro trumpista. Porque Aduanas es el instrumento del Estado para fiscalizar que las mercancías que se exportan o importan,  lo hagan a valores reales y que correspondan a operaciones lícitas de comercio exterior. El fraude y el contrabando son los delitos que las Aduanas persiguen como función principal. Para ello, el desarrollo de inteligencia significa poder identificar los riesgos y aplicar los controles de.manera selectiva, buscando la máxima precisión. Una de las barreras que el sistema ha aplicado a las Aduanas, ha sido impedirles seguir la ruta del dinero para identificar y focalizar corrientes ilícitas de intercambio, subvaloraciones, triangulaciones comerciales que buscan evadir con engaños a los Estados,  en fin, asociaciones ilícitas creadas para evadir a los Estados. Es ese mundo soterrado de los paraísos fiscales,  confluyen los dineros sucios del tráfico de armas, drogas, personas u órganos. A ese crimen organizado operativo se agrega el lavado de activos, como culminación ingenieril de los dineros mal habidos.
Ese es el escenario global del crimen organizado, donde, al final, las platas se canalizan a la especulación bursátil de cuello y corbata.
Las Aduanas son un poderoso eslabón de fiscalización de los Estados y actúan también en coordinación interinstitucional para facilitar el licito comercio. Sin embargo hay un déficit histórico en materia de coordinación con otros entes claves como el Servicio de Impuestos internos, Tesorería y la UAF, Unidad de Análisis Financiero..
En el ordenamiento logístico del tráfico internacional, las Aduanas ejercen un control sistémico, en cuanto llevan el registro y control de todos los operadores de la logística, entre otros, compañías navieras o aéreas, agentes embarcadores, couriers, agentes de naves o aeroportuarios, agentes de Aduana, agentes embarcadores, operadores de contenedores, proveedores de naves y aeronaves, organismos de control de calidad, agencias de estiba. 
Existe una compleja red de comunicaciones mundiales en torno al transporte internacional y de ese gigantesco cúmulo de datos, las Aduanas extraen y desarrollan perfiles de riesgo, para controlar aquello que salga de parámetros de confiabilidad.
Esta es en resumen la fundamental misión de las Aduanas y por ello, cuando en forma baladí se hace caricaturas de la función estratégica que cumplen en la sociedad, se está cometiendo un gran error o una operación comunicacional de desprestigio para fines retorcidos.
En Estados Unidos durante el gobierno republicano de Trump las Aduanas fueron distorsionadas en su función natural histórica, dejándolas como parte del control fronterizo migratorio. Ese  modelo, pasa por alto la función fiscalizadora y rentistica de las Aduanas, militarizándolas  en aras de una supuesta seguridad fronteriza
 Eso le viene bien y les despeja el negocio a quienes evaden, defraudan o contrabandean, pues de la fiscalización inteligente necesaria se pasará a dar prioridad al control físico de los flujos logísticos.
¿Quién gana con una Aduana desmantelada y subordinada de facto a políticas confusas, en nombre de la seguridad?
Ganan los intereses corporativos que quieren que desaparezca la fiscalización preventiva, los mismos que siempre han buscado orientar la energías del Servicio a tópicos irrevelantes. Esos mismos intereses se pueden ubicar entre los Grandes Contribuyentes del SII, que son atendidos de.manera especial y beneficiados por condonaciones inexplicables. 
Cuando los medios tratan de culpar a la Aduana del tráfico de drogas, omiten señalar que no ha habido voluntad política para consolidar una inteligencia interinstitucional que levante el secreto bancario para realizar análisis de riesgos con certeza.
Dotar a las Aduanas de un plantel adecuado, que se focalice sustantivamente en la fiscalización, es un tema pendiente que se debe corregir. Mejorar los indicadores de gestión hacia parámetros objetivos de logros en las investigaciones anti evasión y de control selectivo en la.linea,  sería también un ámbito de mejoramiento continuo y ello exige una mayor profesionalización del personal y modernas herramientas de análisis.
Se debe rechazar la improvisación y la irresponsabilidad en el tratamiento del tema. Las Aduanas constituyen un eslabón especializado del Estado Fiscalizador, pero su labor puede ser más eficaz si se evitan los compartimentos estancos y se cumple  la Ley N° 18.575, Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado, que regula el funcionamiento de los ministerios, servicios públicos, gobiernos regionales y municipalidades, procurando que actúen bajo estrictas normas de probidad, transparencia y eficiencia, con un mandato explícito en cuanto a coordinación y optimización de la función pública.

Hernán Narbona Véliz
Periodista independiente 
Corresponsal Diario La Razón.cl





lunes, agosto 03, 2026

Memoria ciudadana Un análisis del 2007

https://escritorhnv.blogspot.com/2022/08/nuevos-referentes-y-mayoria-silenciosa.html
Nuevos referentes y mayoría silenciosa

(Reproduzco este artículo escrito el año 2007)

Cuando escribí el 2003 sobre el Partido Joven imaginaba una gran reacción generacional juvenil que irrumpiría en el sistema político electoral con una energía demoledora. Pero me equivoqué al creer que esa reacción provendría de los adolescentes de los ochenta, que vivieron desde dentro el movimiento de la civilidad por la recuperación democrática, las protestas, la inscripción de los partidos, el plebiscito. No fue así, esa generación de los ochenta sufrió la frustración y pasó a ser diluida dentro del sistema neoliberal, buscando en el hedonismo y el consumismo, válvulas de escape para esta marginalidad ilustrada de clase media.
Tuvieron que ser los pingüinos, generación Siglo XXI, los que remecieron el sistema desde la secundaria, golpeando en lo medular de la inequidad, la educación. Tumbaron Ministros, impusieron agenda, debilitaron un gobierno lleno de contradicciones internas. Se sentaron en una comisión tipo "mesa de te club" y terminaron de nuevo descontentos, ahora desde un sitial universitario, reclamando por el gatopardismo que tuvo la reforma educacional, que mantuvo el negocio para los sostenedores privados entregando algunas señales de mayor fiscalización, pero en cuanto a calidad de la educación, sin solucionar la brecha entre educación privada y pública. Los secundarios del primer año de Michelle Bachelet, fueron quienes expresaron su desconfianza en la clase política, como voceros emblemáticos de esa mayoría silenciosa que no está inscrita en los registros electorales.
En general, esos líderes transitan por dimensiones paralelas a la institucional. Al sistema binominal nunca le ha interesado que ingresen abruptamente en el ruedo electoral. Los prefieren dispersos, en abstención perpetua, para no afectar los equilibrios y cuotas que estilan las cúpulas, cualquiera sea la tienda partidaria. Sin embargo, las turbulencias políticas actuales y el descontento instalado en el plano familiar, en millones de hogares afectados en su cotidianeidad por errores que tienen tras suyo una mala gestión, un desprecio por la gente, un manejo a puertas cerradas de operaciones de miles de millones de dólares, en fin, el destape de situaciones repudiables que se ha conocido en los casos del Transantiago y EFE, por nombrar los de mayor impacto social, han instalado en el escenario político chileno un estado de latencia social que es como ese silencio que precede una gran explosión.

Es una sensación de preámbulo de algo diferente, con políticos rebeldes de lo estatuido, que se descuelgan altamente propositivos, buscando capitalizar ese desencanto extendido, buscando construir nuevas confianzas. En este escenario no caben maniobras comunicacionales del marketing político, la sensación de la ciudadanía es visceral, aunque no tenga claro con quienes canalizar esa bronca acumulada. Y eso no significará que puedan provenir revoluciones, nadie tiene energías ni ánimos para aventuras de ese rango, pero sí se siente que hay una masa mayoritaria, despertando, preguntándose cómo y por donde y con quienes se podrá retomar espacios para el bien común, luego de un manejo de una economía de mercado cruzada por el tráfico de influencias y la corrupción. Cómo lograr que el mercado no siga la tendencia concentradora, cómo lograr que la fiscalización sea proba y eficaz para eliminar las distorsiones y los abusos. A esa mayoría silenciosa le agrada un sistema de mercado, pero no éste que está lleno de monopolios u oligopolios que estrujan a la clase media.
Lo nuevos referentes que están por surgir competirán con el sistema de partidos que monopoliza los nombramientos de candidatos,
Creo que surgirá una suerte de transversalidad ciudadana para rechazar candidatos de nivel central que quieran aterrizar con la mayor desfachatez en comunas o distritos que no conocen ni por fotos.
La transversalidad ciudadana tendrá mucho que ver con redes de intereses y con proyectos comunes y poco con ideologismos. La dialéctica de izquierdas y derechas le ha servido a la clase política para plantear un juego electoral, pero en la prueba de la blancura el detergente termina siendo el mismo, con marcas y envases diferentes que den la sensación de que se está eligiendo, pero en los hechos más de lo mismo.
Frente a a eso, percibo que surgirá un movimiento de civilidad en donde podrán estar los ciclistas furiosos, los empleados públicos, los ciudadanos por la defensa de múltiples problemas comunales, por múltiples abusos y acciones invasivas de los niveles de poder central. Percibo un escenario político nuevo, que recoge nuevas banderas, como pueden serlo la transparencia y las acciones anticorrupción. También veo el riesgo de un nihilismo violento que se expresa cada vez que hay una movilización ciudadana pacífica, con actos de vandalismo y su consecuente represión. Esa dialéctica perversa de confrontación termina en mayor autoritarismo y en la negación de las libertades básicas de los ciudadanos.
Por eso, si la clase media no se compromete y no suelta amarras del consumismo que hoy la esclaviza con su farándula y voladores de luces, mal podrá ser en sí misma un referente político de cambios cualitativos. Si la calle se la ganan los violentistas y vándalos, se cerrarán las alternativas ciudadanas de movilización social cívica y organizada. Esto último es el desafío de esos nuevos referentes, que deberán tener el tino suficiente para no verse entrampados por las etiquetas descalificadoras que querrán aplicarles. Los líderes nuevos están por surgir, en estado de latencia social, con una gran carga de energía acumulada. No serán productos de marketing político. Soplan vientos cruzados, estemos atentos.

Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente. Valparaíso, 30 de diciembre de 2007. 
Una mirada libre a nuestro entorno