Esta tarde en la PUCV se lanzó el libro "Crónica de un Estallido Ocular" del escritor Jorge Cepeda González. Tuve el honor de presentar su libro.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
CRÓNICA DE UN ESTALLIDO OCULAR
de Jorge Cepeda González
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Tengo el honor de presentar el libro del Escritor Jorge Cepeda González, Crónica de un Estallido Ocular, Ediciones Universitarias de Valparaíso, 2022.
Primeramente, me permito comentar que con Jorge fuimos condiscípulos en el Colegio Experimental Rubén Castro, el cual nació al alero de esta Universidad, funcionando durante los años 60, en lo que actualmente se conoce como el Edificio Monseñor Eduardo Gimpert, quien fuera el último de los Gobernadores Eclesiásticos que tuvo la Provincia de Valparaíso y, a su vez, fue el primer Obispo de la diócesis y el primer Gran Canciller de la Universidad Católica de Valparaíso.
En esas aulas se nos formó con una mirada cristiana, humanista y holística, lo que nos enseñó a tratar siempre de aprehender la realidad en su multiplicidad de facetas y sé que, tanto Jorge como yo, somos agradecidos de esa educación innovadora que nos hizo desarrollar el camino de las letras, complementariamente con lo que han sido nuestras especializaciones profesionales.
Por eso, esta instancia de encuentro es muy gratificante, pues me toca presentar esta obra de un condiscípulo, que plasma en su libro una mirada descriptiva de un momento histórico reciente, partiendo desde la filosofía, llevándonos, en un acercamiento gradual y envolvente, al objetivo central de su crónica: lo que significa el estallido ocular, como trauma desgarrador sufrido por una enorme cantidad de jóvenes, como consecuencia de la represión descontrolada de agentes del Estado, durante la explosión social de octubre 2019.
Asumiendo el rol de cronista histórico, Jorge Cepeda construye un documento impactante, cuya lectura no se puede interrumpir, que nos empuja, desde un trampolín panorámico, desde la creación y la luz, a sumergirnos en la secuencia realista de acontecimientos que han impactado en nuestro espacio urbano, en nuestra ciudad, con hechos que han transformado nuestro paisaje cotidiano, la convivencia ciudadana de los porteños, llevándonos a enfrentar como sociedad un momento disruptivo, respecto al cual aún estamos en shock.
Y el cronista nos enfrenta al impacto ético de esos hechos, exigiendo al lector ponerse en el lugar de esas víctimas de la violencia, que perdieron su visión. Lo hace desde la posición del porteño que recorre el plan de Valparaíso, en esa forma cotidiana de transitar nuestros espacios urbanos, con esa memoria común que ha significado vivir la ciudad, lo que, a partir de esta situación de ruptura, que explotó un 18 de octubre hace tres años, cambió profundamente, fundamentalmente para quienes sufrieron un estallido ocular.
Este libro presenta con empatía, el testimonio de tres víctimas emblemáticas, que perdieron parcial o totalmente su visión y esto nos llena de preguntas personales, respecto a la tragedia extendida que carga nuestra convivencia, cuando han sido 359 personas, las víctimas que han sufrido esta mutilación invalidante, que cambió de raíz sus vidas.
Cuando Jorge nos conduce de la luz a las sombras, los lectores quedamos enfrentados a un espejo roto, donde no podemos eludir el estremecimiento de comprender la situación de esas víctimas y entender la deuda que existe como sociedad con ellas, al no existir planes de acompañamiento y reparación, ni nada que pueda asegurar que no se repitan a futuro situaciones similares, lo cual nos enfrenta a las causas profundas que llevaron a esa ruptura social y a la normalización inhumana de la fuerza desmedida para apagar manifestaciones ciudadanas.
Jorge Cepeda nos entrega el contexto histórico sin disquisiciones personales, como un transeúnte que va apuntando a grandes trazos los hechos acaecidos, reflejando en su crónica la voz de las calles, la transcripción de rayados, de consignas o sueños, pintarrajeados en cada muralla disponible del plan de Valparaíso, exponiendo en su crónica, de esa forma objetiva, las causas históricas del descontento, tal como lo gritaban las murallas intervenidas por esa rabia acumulada.
El libro va parafraseando, desde esos rayados, sentimientos masivos diversos, que habían explotado al unísono, por agobio, desprotección, marginalidad, frustración, resentimiento, abusos, cinismo, demandas sociales postergadas, en fin , todo un mosaico de ideas, que el cronista nos deja allí, simplemente, como una pincelada, como un borrador que permite revisar esos momentos caóticos, pero sin quedarse allí, sino llevándonos al significado profundo y desgarrador que ha significado en nuestra convivencia la mutilación ocular que sufrieron jóvenes que se manifestaban durante el estallido social de octubre 2019.
El contenido de este libro es profundamente humano, una pieza de civismo, un llamado a la cordura, a esa luz perdida, a lo horrible de la oscuridad. Interpreta la percepción del ciudadano que busca alguna cuota de raciocinio, recuperando su tiempo y su ciudad.
Jorge Cepeda, con pulcritud, sin adjetivar lo que observa y relata, concentra su crónica en este drama social, donde la vida de jóvenes, fue abruptamente cegada, sin entrar al periodismo de opinión, motiva con su crónica, tácitamente, una serie de preguntas en el lector, las que van surgiendo a medida que uno va repasando en sus párrafos sus propias percepciones y vivencias de este tiempo. A medida que se releen los testimonios de Luis Ignacio Jiménez Caamaño, Gustavo Gatica y Fabiola Campillay, recogidos por Jorge Cepeda en entrevistas o bien procesados de segundas fuentes en su trabajo de investigación, la emoción es conmovedora. Luego de exponer los hechos en voz de las víctimas, el cronista concluye:
“Como las estadísticas muchas veces son áridas y no permiten dimensionar la complejidad de los problemas o temas que pretenden interpretar, los 359 casos de lesionados oculares en el país son un grave crimen atentatorio a los derechos de las personas; se produjeron durante un lapso muy corto de tiempo; todo ellos fueron una desmedida reacción a manifestaciones ciudadanas.”
En lo personal, las preguntas que he sentido al leer este libro son, entre muchas otras, las siguientes
¿Cómo podremos sanar una sociedad que normaliza estas atrocidades?
¿Cómo curar heridas tan profundas?
¿Cómo se puede seguir viviendo como sociedad, entre tinieblas?
¿Cómo aprender de la resiliencia de las personas mutiladas?
¿Qué fuerza superior les ha permitido superar la ceguera total o parcial y mantener en alto sus convicciones?
Quizás, este libro sea una pauta que nutrirá a los historiadores cuando releven este tiempo con una mayor distancia.
Crónica de un Estallido Ocular, es un libro mesurado, potente, oportuno, que nos ubica en la fibra más profunda del humanismo, en la necesidad de aprender a construir una convivencia, donde se pueda garantizar que este tipo de vulneraciones a los DDHH no vuelvan a ocurrir.
Gracias, Jorge Cepeda González, por haber escrito este libro. Felicitaciones, amigo y condiscípulo.
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