Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
sábado, julio 04, 2026
Lumumba Presente
lunes, marzo 03, 2025
Baby boomers, vitales hasta el final
Baby boomers, vitales hasta el final
Se nos ha
tipificado como los baby boomers, esa generación que se define generalmente
como las personas nacidas entre 1946 y 1964, durante la explosión de natalidad
posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Protagonistas de Dos Siglos
En los decenios de 1960 y 1970, crecimos en la
guerra fría, supimos de la crisis de los misiles en Cuba, de la carrera
espacial, de la llegada del hombre a la luna, del zapatazo de Nikita Jrushchov
en la ONU, vivimos el asesinato de Kennedy, la guerra de Vietnam, el papado de
Juan XXIII, la ostpolitik, las masacres
de Tlatelolco y Tiananmen, la invasión de la URSS a Checoslovaquia. Fuimos
parte de la Reforma Universitaria y del sueño de la vía democrática al socialismo
de Salvador Allende, padecimos persecución, torturas, desapariciones, exilio.
Padecimos las dictaduras de los 70.
Sufrimos la máquina de muerte de la operación Cóndor. Fuimos los que
vimos caer los muros, vimos desaparecer a la URSS. Sobrevivimos al Siglo XX,
luchamos por recuperar la democracia, levantamos la voz por la paz, conocimos
la China de Mao y la China que después ingresó a la OMC, sufrimos por Bosnia,
Croacia, Libia, Afganistán, Irak, Siria, Palestina.
Persistimos en el Siglo XXI, seguimos soñando,
fuimos pioneros de las aplicaciones tecnológicas, protagonistas de la
globalización y la interculturalidad, fuimos los que depusimos el machismo y
caminamos codo a codo con nuestras compañeras para ganar espacios de libertad,
somos abuelos con proyectos, somos bisabuelos que no cejamos en defender ideas
y escribir poesía.
En general, construimos una sociedad de
bienestar y hemos sido equidistantes de las ideologías fundamentalistas. En
términos generacionales conocimos de la pobreza digna y tuvimos la educación
como palanca de movilidad social. Nuestros padres habían vivido la guerra y eso
nos hizo más proclives al diálogo y la democracia. Somos actualmente un 15% de
la población mundial.
Vivimos revoluciones tecnológicas
Somos los que brincamos sucesivamente a
mejores tecnologías y por ello el
trabajo a distancia o teletrabajo no nos sorprendió y entramos cómodos a
la virtualidad. Recuerdo que, en los ochenta, la máquina de escribir eléctrica
de punto, bulliciosa como ella sola, mandaba al museo la vieja máquina de
escribir portátil. Luego vino la electrónica, silenciosa y con corrector
incorporado, todas cumplieron su etapa y significaron una evolución notable en
el trabajo. En los sesenta, en la Universidad, habíamos picado esténciles y
habíamos editado revistas en papel roneo. En los setenta, aprendimos a picar un
télex, que se enviaba tipo telégrafo a la máquina de destino. Para preparar la
comunicación se escribía el texto, muy estructurado, y se picaba una cinta de papel
delgada que quedaba llena de perforaciones, Después, se encendía la máquina y
se conectaba con la terminal de destino, luego se colocaba el rollito de papel
y se daba enviar. Comenzaba a pasar con un sonido de tren de juguete la cinta
de papel y los agujeritos eran los pulsos que se trasmitían, para luego
decodificarse en destino. Cuento este detalle para que los jóvenes se hagan una
idea de cómo funcionaba el asunto. Las llamadas de larga distancia eran muy
caras y tener un teléfono en casa era casi un privilegio.
En los ochenta el télex se mantuvo como base
de comunicaciones, hasta que apareció el Fax que fue una maravilla, que
permitía pasar una hoja escrita o con gráficos, o una foto, y al otro lado
salía de inmediato en el equipo de fax, anunciando el proceso de recepción con
unos pitos característicos. Hacia fines de los noventa vino el salto a la
Internet con su hipervínculo que permitía navegar. Vinieron los portales, se
abrió la era de la blogsfera y de las punto com. Una etapa en que la tecnología era la diferenciación
y a pasos acelerados se construía la globalización.
Así, década tras década, fueron pasando los
discos flexibles, los videos en VHS y en Umatic, que nos servían para trabajar
conferencias con ese apoyo de multimedia. De la vieja planilla de cálculo
Wordstar, saltamos al Excel. De los blogs entramos a las plataformas virtuales,
a los sitios web, a Facebook, Youtube, Instagram, WhatsApp y TicTok. La
conexión instantánea, la conectividad en banda ancha, el 5G, siguen
asombrándonos.
Colgados de la pisadera
Hemos vivido una vorágine, una gran ola, que
siempre ha habido que surfear. De pronto, nos encontramos con la inteligencia
artificial, con la robótica, en un debate sobre máquinas sustituyendo a las
personas; con celulares que son un enorme computador de antaño, con múltiples
funciones, un sistema que nos deja, al instante, en posición de seguir y
participar de acontecimientos extraordinarios, como los que actualmente estamos
viviendo.
Durante la pandemia, por motivos trágicos y
tenebrosos para la humanidad, nuestras vidas cambiaron. Estuvimos confinados,
muchos de nuestra generación quedaron en el camino. Como abuelos o bisabuelos
hemos podido recién después de dos años, mimar a los nietos o bisnietos. Gracias a esta tecnología que no
deja de asombrarnos, hemos podido mantener conversaciones en familia,
integrarnos a redes sociales, seguir participando en política.
Trabajar desde casa ha significado
disfrutarlo, adaptándose al propio biorritmo. Combinando el trabajo a distancia
con el trabajo doméstico, compartir con amigos conversaciones virtuales y
mantener unida a la tribu frente a la pandemia.
Toda una experiencia, sobrevivir en tiempos de
corona virus, conversando en las redes, colaborando en la vecindad y orientando
a los más jóvenes, diciéndoles que hubo en la historia momentos muy duros y
pudimos superarlos, lo mismo que haremos ahora, con resiliencia. Es agradable
combinar el avance tecnológico con nuestra experiencia generacional, desplegar
las ideas para sentarse junto al río de la vida a observar, sin prisas, como
fluyeron amores y desamores, pasiones y olvidos, amistades falsas y amistades
verdaderas, amores platónicos y amores de carne y hueso, fuegos idílicos y
fuegos que laceran el alma.
Viviendo un cambio de era
Tenemos la consciencia de comprometernos para
legar un mundo mejor a las nuevas generaciones. Al menos, parte de nuestra
generación se ha resistido al individualismo que ha inundado la convivencia.
Tenemos la sapiencia ganada para escarbar los vericuetos del ser, para
prepararnos para nuestro propio último viaje, viaje real o quizá simple acceso
al andén de una estación circular, para una partida sorprendente, vaya uno a
saber. El punto es que, regresando de esas periódicas despedidas que damos a
los amigos que parten, podemos sentarnos a ver fluir la vida en un ejercicio
grato y necesario, con la mirada en el horizonte, abstraído en tu propia
dimensión, especulando metáforas o hilando nuevas crónicas, sin sostener
posiciones ni dogmas, como una veleta que se deja llevar por la brisa, sin
oponer resistencia, en un ejercicio mágico de seguir adelante, sabedores de que
cada paso podría ser el último, que jamás la congoja se enredará en tus bailes,
que amarás con la porfía de un gladiador irreverente.
Y, en este instante de la historia, cuando vamos
curtidos de traiciones y vemos cómo se derrumban dogmas oficiales, echamos mano
a la palabra creativa para iluminar los caminos, esgrimiendo lo colectivo y la
colaboración como quizá única opción redentora. Nos está tocando vivir un cambio
de era y somos privilegiados por ello.
Por eso, pensé que era bueno dejar este tiempo
para un divague, sintonizar de nuevo con los paradigmas propios, rememorar y
proyectar, al unísono, con la esperanza de llegar pletóricos a ese instante
final en que se apaguen las luces y la comedia continúe, pero en otra
dimensión, donde partiremos desnudos, sólo con pasaje de ida.
Hernán Narbona Véliz
Poeta, escritor y periodista chileno.
Valparaíso, 3 de marzo 2025
lunes, diciembre 23, 2024
2025: Paz, en bondad y Justicia
2025: Paz, en bondad y Justicia
Hernán Narbona Véliz – Chile – Poeta y Escritor
Así, la ausencia de valores fundamentales, de la noción de sentido y la falta de un referente trascendente que sustente la conciencia del homo sapiens en esta peligrosa fase de su evolución, hace imposible mantener un orden ético, pues ya no existen las motivaciones superiores para amar a nuestro prójimo y obrar rectamente por principio.”
Doctor HC UPLA Gastón Soublette Asmussen
Socio Honorario de la Sociedad de Escritores de Chile. SECH.
De su libro “Manifiesto: peligros y oportunidades de la megacrisis”
Dragones cibernéticos vomitan fósforo sobre los niños de Gaza. Drones son manejados por jóvenes soldados, casi adolescentes, jugando un video juego morboso, cumpliendo a control remoto lo que el poder les dicta, sin cuestionar, obsecuentes, a cambio de pertenencia a eso que llaman sociedad de consumo. Las guarderías son un objetivo estratégico, de largo plazo. Esos bebés son enemigos potenciales porque sus ojos se han impregnado de duelo. Sus padres, hermanos, madres y abuelas, todos “terroristas”, han sido destrozados. El exterminio se difunde con lógica necrológica dantesca.
Palestina ha sido un laboratorio, cercano al apocalipsis. Somos demasiados, lo ha dicho la agenda 20-30. La maquinaria de muerte global, que es manejada por el 1% de la población mundial, expande sus fauces, aterroriza y controla, devora territorios, envenena vertientes, arrasa poblados, los muertos quedan sepultados en el oprobio, se demuele toda vida, se escribe de inmediato la pos verdad.
Junto a la muerte, van la mentira y el oro, comprando conciencias. La guerra es buen negocio. Enmudecen los noticieros, los publicistas maquillan la ignominia, los esbirros reclutan mercenarios, cobran comisiones, se enriquecen, como cómplices de buen pasar, son ilustrados genocidas. El orden es aceptar la neo-esclavitud, aceptar sin preguntas lo que el padre protector decida. Es la hegemonía que no admite contrapesos.
Y se normaliza la barbarie, se revientan los ojos de eufemismos. El miedo estrangula los latidos de justicia, el dios del odio apacenta sicarios, con burdeles y drogas premia a los mercenarios. Están las urbes financieras encaramadas al becerro de oro y sus farándulas de progreso pisotean la tierra, se emiten bonos del Tesoro, la inteligencia artificial simula escenarios de reconstrucción, como próxima oportunidad de negocios. Las granjas del planeta ya no dan leche generosa, solo brotan el odio y un egoísmo amargo y pestilente, el paraíso concedido fenece, atiborrado de almas inocentes e indefensas, acumuladas tras las masacres. Una conciencia universal y ecuménica intenta elevarse soberana, como una gran espada de justicia.
Pronto, el grito ensordecedor de los mártires bajará al infierno, como la luz azul de la justicia y colgará ruedas de molino en los cuellos de los genocidas, los que quedarán anclados con sus pezuñas en el lodo de su propia ruindad.
Entonces, las oraciones sencillas de los ignorados, prenderán transversales y ecuménicas por los valles resecos, vendrá el agua liberante como torrente de esperanza y Palestina será libre, de río a mar, porque su sacrificio ha sido el detonante de la conciencia universal, que nos unirá a mujeres y hombres de buena voluntad, para aislar a las élites perversas de la codicia, para intentar renacer de las cenizas como resistencia de humanidad.
El sacrificio de mujeres, niños y ancianos no habrá sido en vano, porque en la nueva Era no quedará espacio para miserables. La cultura alternativa se abrirá paso y la fraternidad de los pueblos gestará espacios de equilibrios y cooperación.
Valparaíso, Chile, 23 de diciembre 2024
lunes, diciembre 02, 2024
Hace 6 años este análisis político social dr Chile: DEMOCRACIA TRANSVERSAL
lunes, junio 24, 2024
Manifiesto Poético Político
Manifiesto Poético Político
El hombre y sus
circunstancias
Uno es lo que construye
en su tiempo asignado. La esencia del ser, su patrimonio y sostén, es la
integridad que logre en su caminar, los momentos de decisión que fueron
definiendo su derrotero, los errores superados. La materia prima en que uno se fue
formando, la esculpieron los padres, la escuela, la lectura, los amigos, los
amores, los sueños y convicciones.
Uno e indivisible,
asumiendo roles en cada etapa. En mi caso, ser hombre de las Ciencias
Políticas, servidor público, poeta y periodista Independiente, ha sido caminar
con facetas convergentes, que son parte de la vida y, en ese contexto, perfilar
al escritor, separándolo de las demás dimensiones, sería una simplificación
poco feliz.
En una sinopsis de cómo
la poesía fue reflejando etapas genuinas y descarnadas que hubo que cruzar,
cabría anotar la vivencia del desgarro familiar al tener que alejarse tempranamente
de la cuna paterna para abrir espacios en otras latitudes. Formando familia e
hijos en Buenos Aires, esquivando las amenazas que representaba una dictadura,
tanto o más cruel que la iniciada en Chile. En ese escenario terrorífico, que
la impertinencia y temeridad juvenil minimizaban como forma de seguir en pie,
fue surgiendo la poesía libertaria, cual grito de resistencia, mientras iba
creciendo una mirada americanista y cosmopolita, ganada en esa realidad sabia
de Scalabrini Ortíz, en su hombre de Corrientes y Esmeralda.
Luego el retorno a
Chile desde Buenos Aires, los ochenta, la muerte de mi padre, las protestas, la
lucha silenciosa por la libertad y, en esa odisea de vecinos, académicos,
poetas, artistas e intelectuales, los poemas se desgranaban como panfletos
azules, que daban cuenta de ese tiempo intenso, de la fuerza de la razón y la
voluntad contra la perversidad y el odio. En esa etapa, con la compañera amada,
con los hijos creciendo, desarrollando la creatividad como acción cotidiana de
sobrevivencia, desarrollando como pareja una inventiva que no era metafórica, logramos
el despliegue real de inteligencia para generar opciones, pese a estar
marginados por las listas negras de la dictadura.
Entonces, como ahora, la
poesía fue envolviendo el círculo íntimo, con la compañera y los niños que
crecían, plasmando el amor a la tierra, a la ciudad desolada, a la esperanza,
los sueños, las frustraciones. Cruzar así las décadas, recorrer América, vivir y
trabajar en diferentes países, debutar de abuelos y, siempre acodada conmigo,
la poesía madura y persistente. En los noventa, quise cortar amarras del golpe
de Estado, de ese período que nos había marcado y fue un intento de alejar la
poesía de la contingencia; al final resultó algo imposible, pues el canto
poético brotaba a partir del agobio por la traición que reincidía, de la
constatación del cinismo y la corrupción tergiversando la palabra, de los
dolores en el alma al comprobar que íbamos como ovejas a la decadencia moral,
de la sensación de impotencia frente al país que, servil, iba enmudeciendo. Cada crónica semanal de
denuncia, era la bandera de un náufrago por la decencia en la patria.
La poesía frente a la
traición se volvió más necesaria y combativa, sin panfletos, yendo a la médula
de los valores, practicando la asociatividad, aferrándose a la conciencia
universal de justicia social, frente al monstruoso sistema que ha querido
aplastarnos en todos los espacios de convivencia. La poesía se hizo más
política, derivó en crónicas, se hizo expresión de resistencia cívica
universal.
Por todo ello, porque ésa
ha sido la historia construida, la poesía, como su espejo, ha sido
americanista, integradora, respetuosa de los pueblos ancestrales y de su
cosmovisión. Mi poesía no estuvo en los espacios editoriales golpeando puertas,
ni en los guetos de la literatura auscultada por eruditos, ni fue parte del oasis gregario de los escritores que se
unían en la bohemia.
Un poco como Mateo, el
cobrador de impuestos que siguió a Jesús, la vida me ha ubicado en similares
dimensiones de lo público, como consultor, académico, fiscalizador o analista
de temas de Estado. De suyo, mi poesía lleva el resabio de muchas acciones
ciudadanas ante el poder, en un debate crítico que ha denunciado distintas
situaciones de abuso contra el interés general o el bien común.
Inseparablemente, como Poeta y Escritor soy un animal político combatiente por
principios fundamentales de la República y cuando esgrimo la palabra en los
debates, lleva el peso profundo de elementos éticos, como cristiano poeta de la
tierra americana y crítico exacerbado de mi momento histórico.
Hernán Narbona Véliz, Valparaíso, 23 de junio de 2017Una mirada libre a nuestro entorno
domingo, diciembre 03, 2023
Detengan la barbarie
Como un bien que a veces no atesoramos debidamente, la paz es esa capacidad de salir de nuestras casas, cada día con un nuevo afán, trabajando para pagar nuestros compromisos, para comprar en el mercado, para educar nuestros hijos, disfrutar de algún café de risas y sueños en algún recodo de amistad, y volver por la tarde al regazo con los seres queridos y encontrarlos vivos, alegres. Es la vida en paz, una situación de simplicidad que se parece al amor. Esa paz que anhelan muchos pueblos destrozados por la guerra y por quienes se estremece hoy la conciencia humana.
Cerré los ojos y me trasladé al horror de la franja de Gaza y sentí,
estremecido, la dialéctica perversa de la guerras genocidas, sin respeto ni a
templos, hospitales ni escuelas, en esa agresión impersonal de un juego de
video, sin declaraciones diplomáticas previas, que implica el genocidio
temprano, para que los pueblos tildados como enemigos, algún día,
eventualmente, no puedan levantarse en armas y agredir a la potencia dominante.
Frente a nuestros ojos va transcurriendo este conflicto, con crueldad
exacerbada, con asimetrías profundas. Gente común y corriente es masacrada, la
instantánea comunicación nos va mostrando la escalada.
La guerra va asolando esperanzas, llega con sus vicios, sus mentiras de
noblezas, con ira, con violaciones a niñas y mujeres, con ejecuciones sumarias,
con torturas, con hambrunas colectivas, pestes y gigantescos desplazamientos de
población. Los traficantes de armas y los mercenarios (sociedades anónimas que
venden sus servicios de muerte) lucran de la logística bélica, si es necesario
usar drogas para incentivar la barbarie, la disponen.
La guerra no es contra un enemigo uniformado, se desarrolla soterrada, sin
una declaración formal, es una simple carnicería contra la población civil,
donde todos pasan a ser peligrosos, con la lógica asesina de prevenir males
mayores, los civiles somos un mero daño colateral. No valen los Convenios de
Ginebra para los prisioneros de guerra, no habrá Corte Internacional de
Justicia para los invasores, el Derecho se arrumba entre montañas de cadáveres,
consecuencias de las maniobras de bombardeo y tierra arrasada. La guerra de hoy
es peor que lo imaginable.
La guerra siempre ha estado movida por el lucro, por el control de los
recursos estratégicos. Lo diferente hoy es que, cuando se luchaba contra un
enemigo declarado, éste llevaba uniforme, se le distinguía de la civilidad,
pero acá no, cualquier habitante con determinados rasgos étnicos, es peligroso
y debe ser eliminado, por las dudas.
Ante la escalada de horror en medio Oriente y ante una inminente
conflagración mundial, los pueblos, y especialmente los trabajadores de la
cultura, debiéramos mantener una voz activa por la paz, ya que el Derecho
Internacional es nuestra única protección frente a la ley de la selva
imperante. Roguemos que no sea demasiado tarde.
lunes, marzo 27, 2023
En las sillas voladoras
martes, noviembre 29, 2022
ODA A LO INÚTIL
ODA A LO INÚTIL
Entrampado en los materialismos el ser humano va perdiendo su
espiritualidad, aquello que lo hace semejante al Creador, a la esencia del Ser.
Desde que nace, lo encarrilan las camisas de fuerza de un modelo lleno de sofismas.
Su paso hacia el ser, es constreñido por la prisa, al aprendizaje de aquello
que le sirva, aquello que sea funcional a una necesidad imperativa de logros
cuantificables.
¿Qué quieres ser cuando grande? Los niños dirían, en su candidez e inocencia, que quieren jugar con otros niños, que quieren ser felices. Pero, el mundo adulto ha asimilado la felicidad a la tenencia de objetos, a la posesión ilimitada, a la carrera salvaje tras vellocinos de oro, sin mirar al costado, tratando de ascender individualmente, dejando de sentir y disfrutar del camino. Desde el jardín de infantes aparece lo utilitario, aquello tangible, que sirva, la caja de útiles. La sociedad mediática segmenta hasta el infinito, moldeando gustos, distribuyendo a nivel planetario aquello que no se necesita, reeditando silabarios con absurdos retoques para que todos los tengan que comprar de nuevo.
El consumismo, el elitismo, el sentido aspiracional y la pseudo pertenencia a lo banal y superfluo, invocan, adoran lo útil, descartan aquello que no sirva a los propósitos de éxito. Así, la caja de útiles se expande. Ya no basta con la cajita de lápices de colores, un compás, una regla, goma de borrar y lápiz grafito. Hoy se necesita estar en vanguardia, usar las marcas, el último celular, el más bacán video juego, el meta verso.
El hombre, inseguro de sí mismo, busca en lo utilitario las certezas, la exactitud, lo mensurable, el dinero. Y, en ese ejercicio, deja fuera los sueños, la cábala, el albur, la cofradía, la utopía rebelde y tozuda, que crece entreverada como enredadera de los primeros veranos. El pragmatismo salvaje, que viste lo utilitario, es avasallante, los afectos resultan inútiles si no conducen a los intereses priorizados. Lo útil tiene precio, se transa, es la apología consumista de lo aplicable, es la racionalidad acomodaticia de eunucos genuflexos, sometidos al amo que los usa, autodidactas del servilismo, todo vale, con tal de llegar a tenerlo todo.
La genial fuga de la sinrazón, de tejedoras de mosaicos etéreos, el halo inasible e incorruptible de los sueños, se rescatan en la palabra espontánea de los trabajadores de las letras, que no colapsan en lo políticamente correcto. Desde allí mi rebeldía.
¡Vivan las cosas que mantuvieron su esencia gratuita! Viva el cantar madrugador de los chincoles, del gallo heroico que, guardado en los cerros, me despierta antes que suenen la alarmas de los celulares. Vengan sonrientes los libros de cuentos, los refranes y las oraciones inusitadas que brotan en los temblores, que salgan a trotar los manifiestos y las cartas públicas, exigiendo simples petitorios de borrachos, atados de promesas inválidas y en desuso.
Nadie cree en lo inútil y los marginales escritores encumbramos lo inimaginable, mientras los genuflexos lucran con las migajas de sus amos, depredan sin asco, le sacan provecho al prójimo, un mero descartable más, si no sirve, que se friegue y a otra cosa, mariposa.
El hombre desvaría buscándole utilidad a las cosas, habla de ponerlas en valor, hacerlas rentables, lucrar hasta el hartazgo, mientras olvida el gozo de simplemente verlas, bienes comunes, engalanar tus nostalgias, los paisajes del canal de Panamá, el valero de plaza Garibaldi, el mate burilado de El Salvador, las mujeres negras bajo quitasoles de colores en Belice, las mujeres guaraníes bailando con botellas verdes sobre sus cabezas, en Asunción, las gordas hermosas de Bahía, el tango gratuito de Lavalle y Florida, las postales arrumbadas de paisajes olvidados. Testimonios inútiles, libros dedicados, un saludo amigo entre manchas de vino en un libro querido, talvez el resabio de un amor perdido, episodios que te embriagaron, que aún te remecen el alma. Viva la Poesía, vivan mis inútiles versos, mis enamoramientos instantáneos, mis fenomenales pérdidas de tiempo sobre el peral de mi quinta.
Pertenezco a la cohorte marginal de los poetas. Frente al pragmatismo, declaro: la creación es una vertiente de libertad y los poetas, en términos transversales, debemos mantener la condición de independencia, combatiendo lo fatuo, lo burdo, el feísmo, el negacionismo cobarde, el culto a lo utilitario, para no convertirnos en artilugios del poder, en objetos manipulables, en entes funcionales con un precio en la frente.
No podemos ser útiles a las estrategias de los poderosos y por eso planteamos la apología de lo universal, de lo sencillo, de los bienes comunes, esos espacios colectivos, hasta donde la codicia no llega. Defender la colaboración y la gratuidad es defender la libertad como aire vital del trabajo de los trabajadores del arte. Nadie podrá impedir que seamos un persistente e irreverente motor de sueños y utopías; nadie podrá impedir que elijamos el aire y la vida, soberanos en nuestros reinos de armonía, sin aceptar que los poderosos mercantilicen o acallen nuestras voces libertarias. La inútil Poesía es inclaudicable.
Hernán Narbona Véliz, Poeta, Escritor, Periodista Independiente
Desde
Valparaíso, Chile, para la Revista Alma América, Noviembre 28/2022
martes, marzo 22, 2022
Poesía en Crisis
sábado, diciembre 18, 2021
LO QUE SE JUEGA EN LA SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN CHILE
Lo que se juega en la elecciones presidenciales del 19 de
Diciembre de 2021, es dar un paso seguro hacia la construcción de un país menos
desigual, en el derrotero que la ciudadanía se ha dado a través del proceso
constituyente, conquistado con un gran sacrificio de miles de jóvenes, cegados, mutilados, encarcelados sin
un juicio justo, reprimidos por agentes del Estado, en plena “democracia”. La
otra alternativa es retroceder, legitimar un modelo de privilegios y seguir
atados a la Constitución de 1980, dictada en dictadura y que ha articulado un capitalismo
salvaje y depredador de la naturaleza.
Es
por eso que la ciudadanía se ha remecido, buscando mover a las urnas a todas
las personas que aspiran a la libertad, a recuperar dignidad y convivir en paz
y justicia social. De la otra orilla aparece el autoritarismo, el negacionismo
de las violaciones a los DDHH en dictadura y democracia, la libertad a
criminales de lesa humanidad y la imposición de un Estado represivo que
destruirá los avances logrados en términos de equidad de género y
reconocimiento a los primeros pueblos. La libertad que ofrece el candidato de
ultraderecha es ficticia, es sumisión, es destruir el sentido de colectivo.
En
este remezón que ha significado que Kast haya salido, en primera vuelta, con la
primera mayoría relativa como candidato de la derecha, las fuerzas sociales, el
progresismo, incluso la mayoría de personeros de la ex Concertación, se han
sumado al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, cerrando filas frente a
la amenaza que significaría la instalación de un nuevo Bolsonaro en Chile.
La
ciudadanía se resiste a claudicar ante el negacionismo de la ultraderecha y reivindica
la Memoria, la
libertad de expresar las ideas, de profesar un credo, de convivir en armonía con el medio ambiente y
en plena diversidad biológica, la libertad de asociación, de soñar, de fundar familia, de crear,
de disponer de alimentos limpios de manipulación genética, de
desarrollar sus talentos, de ser felices,
de compartir con tolerancia y respeto los espacios públicos.
En
este minuto histórico, se ha venido a la Memoria, esa historia larga de
masacres conque la oligarquía ha aplastado todos aquellos momentos en que vio
amenazados sus privilegios. Está aún en carne viva la tragedia del período
dictatorial de Pinochet, con miles de desaparecidos, ejecutados, torturados,
exiliados, exonerados políticos; se ha vivido el silencio y la amnesia impuesta
por el poder, en penosa y vergonzosa colusión con muchos ex revolucionarios de
los 70. Sólo la elección de un Presidente que respete los DDHH y se comprometa
con ellos en toda su dimensión, permitirá curar gradualmente esas heridas
abiertas.
El
sufragio vuelve a ser en esta decisiva segunda vuelta presidencial, el arma cívica
de los pueblos. Pero
hay un 50% de abstención y esto ha sido la caja negra, la incertidumbre que estresa
hoy a la población progresista. Por ello, se ha tratado de despertar de su
abulia, descreimiento y desesperanza aprendida, a ese 50% de chilenos que no ha
participado en las elecciones, que ha regalado a otros su soberanía.
En
el contexto global estas elecciones en Chile son muy importantes. Porque Chile
fue desde la dictadura el laboratorio donde se aplicó el neoliberalismo en su
expresión más descarnada, saqueando y minimizando al Estado, mercantilizando
los derechos sociales, eliminando a la disidencia, cooptando a la política con
el dinero. Ese sistema dominante impuesto por la fuerza de una dictadura, está
hoy defendiéndose, cerrando filas las fuerzas conservadoras detrás de José
Antonio Kast, con una sola premisa: defender sus privilegios. Y, es ésta, la vía
democrática que la sociedad civil, las organizaciones y movimientos sociales se
ha dado para desmontar ese inhumano modelo y lo está haciendo a través del
sufragio, el domingo 19.
Con
el triunfo rotundo que se espera logre Gabriel Boric, Chile asegurará que el proceso
constituyente fluya con tranquilidad y sin las vallas que le puso el gobierno
de Piñera. Si gana Boric, Chile sepultará un período de ignominia de 48 años,
recobrando un ánimo de esperanza, para caminar en toda nuestra diversidad a la
recuperación de la República, con sentido de bien común, protección de la
naturaleza y respeto mutuo, tolerancia y libertad.
Una mirada libre a nuestro entorno
domingo, noviembre 14, 2021
CONMEMORACIÓN DE LA MUERTE DEL FILÓSOFO Y PROFESOR JAIME CONTRERAS PÁEZ
Jaime Contreras Páez estudió sus Humanidades en el Colegio Experimental Rubén Castro y escribía sus artículos de periodismo escolar como JACOPA. Estudió en la UCV y fue exonerado después del golpe de Estado.
miércoles, febrero 03, 2021
¿Se ha tocado el corazón financiero del poder mundial?

A propósito del remezón que se produjo en Wall Street, se necesita entender el alcance que la acción colaborativa y asociativa puede alcanzar, si logra una organización coherente para actuar en mercados de alta concentración y sofisticación.
Como muy bien lo ha explicado el diario electrónico El Mostrador en su Boletín Semanal , cuando un grupo de usuarios del foro digital Reddit, que cuenta con más de 2 millones de suscriptores, y miles de traders aficionados, pusieron a Wall Street de rodillas, provocando que las acciones de la tienda de video juegos GameStop se dispararan, quintuplicando su valor, revirtiendo en forma sorprendente la tendencia a la baja de las acciones, que impulsaban los más poderosos inversionistas.
Esta noticia mueve a esta reflexión porque se necesita entender el alcance que puede tener la acción colaborativa y asociativa, si logra una organización coherente para actuar en los mercados bursátiles, de alta concentración y sofisticación. Esa gigantesca masa dispersa y fragmentada de los accionistas minoritarios es, en principio, débil por su propio accionar individualista, pero, la moraleja de esta noticia es que parece factible actuar a favor de los más débiles en el tablero, si se alcanza una inteligencia financiera asociativa que influya en los mercados.
Cabe señalar que, siguiendo la premisa de David Hume quien tiene la información tiene el poder, en materia de finanzas internacionales se ha generado un lenguaje encriptado que establece una suerte de blindaje para que, aquello que ocurre en la barra de la Bolsa, no sea comprensible para el público general, lo que deriva en actitudes de especulación, apuesta, tincadas, con un público pasivo, frente a ese Olimpo encriptado, al cual sólo acceden los brókeres autorizados.
El oscurantismo de lo que ocurre dentro de esas burbujas, ha generado progresivamente la demolición del mito de "confianza y neutralidad en las transacciones bursátiles", ya que, en cada gran crisis que se ha vivido en las últimas 3 décadas, siempre estuvo la mano sórdida de los poderosos que han defraudado esa supuesta confianza, para falsear balances, dejar caer paquetes de acciones, con burbujas que revientan con un efecto dominó, que arrasa con los más débiles y desinformados, los fondos mutuos y previsionales.
Pasó en la crisis asiática, en la de las punto com , o en la sub prime del 2008, como una forma recurrente y cíclica que aumenta la concentración financiera supranacional y evidencia una declarada y reconocida impotencia de los Estados para regular, frenar o sancionar los delitos que se cometen en este ámbito esotérico de las finanzas internacionales, donde la evasión tributaria y el lavado de activos constituyen un fenómeno recurrente de saqueo neocolonial, donde intereses mezquinos de la codicia global, no dejan de reducir la soberanía de los estados, con una corrupción sistemática que genera clubes de super ricos, que se codean en los paraísos fiscales y en sus templos dorados, depredando los territorios con sus garras extractivistas.
Ese fenómeno parte con la construcción de un lenguaje esotérico, que ubica el manejo de capitales en un espacio hermético, algo que, lamentablemente, las fuerzas progresistas parecen no alcanzar a descifrar como para luchar por la generación de contrapesos a ese poder global de los mercados de capitales, que institucionalmente están flanqueados de pretorianos que los protegen e idolatran.
Un gran tema a decodificar, a conversar en las instancias ciudadanas, para concordar criterios de soberanía económica y financiera que orienten la redacción de una nueva Constitución Política y un nuevo trato.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, Valparaíso, 020221






