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domingo, mayo 11, 2025

¿A dónde marcha el amigo?


¿A dónde marcha el amigo?

Hernán Narbona Véliz, Valparaíso,10 de mayo 2025.

Con un carrusel de acontecimientos que se precipitan en los mensajes que postean los personajes de una verdadera serie distópica, se va articulando la caída o el desmonte de un sistema global, en donde, desde 1990, tuvimos una superpotencia hegemónica, que impulsó la globalización, la misma que ahora le pega como boomerang.

En los noventa, el orden mundial, centrado en la Organización Mundial del Comercio, tuvo el sesgo de minimizar la injerencia de los Estados en la economía, procurando la desregulación y la transferencia de soberanía a instancias supranacionales en las que el Estado pierde su inmunidad y debe ser tratado como un agente económico más, frente a las corporaciones multinacionales, las que se aseguran así un dominio de facto, que preserve sus intereses.

Esa ha sido crudamente la globalización, vestida de la falacia de “libre comercio”, pero escondiendo la concentración de la riqueza en un conjunto de agentes financieros especuladores, que están por encima de la economía real, de la industria,  la agricultura y los servicios. Nuestro país ha sido el modelo en que se ha aplicado, dictadura mediante,  el neoliberalismo a ultranza, con un cuerpo constitucional que estableció el Estado Subsidiario, el que ha debido renunciar a una planificación indicativa mínima, conducente a un desarrollo racional, porque todo lo que sea negocio debe ser manejado por los privados, por el mercado.

Sin embargo, en estos momentos históricos, el propio EE.UU. ha emprendido el desmonte de la globalización, porque como Estado ha sufrido el vaciamiento de su industria y ha debido superar las crisis bursátiles sucesivas, en especial la de las sub-prime del 2008, yendo la Reserva Federal al salvataje de la banca, lo cual ha significado imprimir papel moneda, aumentar desmedidamente el déficit fiscal, emitir bonos de deuda y colocarlos en los mercados. Esa impresión de dólares sin respaldo, más la deuda soberana, más una balanza comercial totalmente desequilibrada, con un gasto en seguridad por el mantenimiento de más de 80 bases militares en todo el planeta; ha significado que la economía norteamericana esté al borde del colapso. Trump, en su primer mandato, inició la guerra comercial contra China, que junto con ser el mayor proveedor de bienes de consumo es, al mismo tiempo, tenedor de la mayor cantidad de sus bonos soberanos. Cuando en estos primeros cuatro meses, Trump las ha emprendido con una guerra arancelaria, lo que ha producido en el mercado interno, es desabastecimiento de mercancías de consumo masivo y el efecto de una contracción económica interna con precios disparados que amenazan en el corto plazo con una gran estanflación. Porque los aranceles no van a hacer aparecer, de la noche a la mañana, una industria sustitutiva de importaciones, porque Estados Unidos está recibiendo el resultado de su propia medicina, haber desregulado los mercados de capitales y propiciado la instalación de empresas fuera de su territorio, porque eso hacía más jugoso el negocio de sus corporaciones.

En el contexto geopolítico, Trump busca detener la guerra de Ucrania, pero con la crisis de deuda, que está allí como espada de Damocles, lo que en definitiva busca es un repliegue estratégico, volcarse hacia dentro, lo que significaría repatriar industrias a su país, pero ello es una expresión de deseo, ya que las condiciones objetivas de su mercado interno muestran una falta de personal calificado para los nuevos estándares de automatización y uso de inteligencia artificial, donde China ha ganado una enorme distancia.

La realidad muestra que el mundo multipolar que quería frenar Estados Unidos, avanza sin pausa. Los BRICS van ampliándose y China está encarando la guerra arancelaria con venta de los bonos de deuda y la implementación de sistemas logísticos globales que evitan el bloqueo de Estados Unidos. Las amenazas que se han escuchado en los escenarios de la geopolítica mundial, van variando según se va desarrollando la guerra en Ucrania, oriente medio, India-Pakistán. El Día de la Victoria del 9 de mayo, se celebró en Moscú, mostrando un amplio respaldo a Rusia de potencias importantes, como China, India, Eslovaquia, Brasil.

En estos momentos la invitación de Putin es directamente a Ucrania, a iniciar conversaciones en Estambul el 15 de este mes, pero sin un alto al fuego antes que esas conversaciones se inicien. Por otra parte, la asunción del nuevo Papa, León XIV, Robert Francis Prevot, norteamericano, con segunda nacionalidad peruana, incorpora un nuevo elemento al complejo tablero mundial y, con su primer mensaje, se percibe un compromiso por alcanzar la Paz, en la misma línea del Papa Francisco, quien también intentó mediar para frenar la guerra en Ucrania y la invasión a Gaza.

En Chile, se advierte una falta de debate público sobre el margen de maniobra que podrá tener el Estado de Chile en este contexto de cambios profundos en el orden mundial conocido. Somos un país fenicio, con tratados de libre comercio con más de 60 países, pero todo eso es ahora incierto. ¿Qué medidas se están previendo para un escenario en donde las cadenas de suministro se rompen y crecen la incertidumbre y los riesgos de guerra?  ¿Alguien ha explicado lo que puede pasar con los fondos de los afiliados a las AFP en caso de un colapso en la bolsas mundiales? ¿Cómo soportar las presiones que existirán de seguro, para alinearnos en una guerra que no es nuestra y que rechazamos?

Abramos conversaciones desde la sociedad civil, en este momento crucial.

Una mirada libre a nuestro entorno

jueves, diciembre 21, 2023

¿Distopía o cambio de era?

¿Distopía o Cambio de era?
Los sicarios salieron tras los primogénitos que saltaron torniquetes. Los pretorianos y sus publicistas llenaron de pantallas y cámaras las urbes. Los banqueros afilaron sus espadas. El circo mediático creció vía streaming, la palabrería inundó los espacios y los verdaderos gladiadores de la palabra volvieron a las catacumbas, fueron dispersados por balines y mutilaciones.
Los metales pesados horadaron el hemisferio de la voluntad y la carencia de emociones llenó los barrios de zombies. Los catecismos de la ambición instalaron nuevos becerros de oro en los malls. Los grupos financieros multiplicaron su oro en medio de la plaga.
Habían convertido la vanidad de los idiotas en una constante oportunidad de negocios. En medio de villancicos, la codicia metió sus garras, el retail se saltó cuarentenas. La humanidad conjugó la egolatría y la pasión se llenó de siliconas y muñecas inflables. Para la vanidad, llenaron de espejos las murallas, el muro espejado impidió ver la hecatombe, La felicidad siguió la moda mientras el desierto avanzaba y la muerte se solazaba en el cemento y el plástico. Los ciegos se calzaron lentes para ver eclipses.
Los arribistas aspiracionales compraron doctorados al hombre del maletín. Comieron por delivery. Para lograr fantasías se repartieron emoticones y aplausos grabados. Lo fatuo se vistió de sensibleros verbos. Cada cual caminando por su metro cuadrado de nube.
En sus burbujas, se sentían seguros; se sentían integrados, pertenecientes a un sueño americano. Pero el tiempo los golpeó en sus bunkers, los espejos de moteles apolillados reflejaron flaccideces con mascarillas. En los cruceros, los cadáveres saturaron las cámaras de frío y fueron lanzados al océano donde se mezclaron con cuerpos náufragos de desplazados que buscaban sobrevivir en tierras promisorias.
Pero, de pronto, en medio de la primavera, los jóvenes, saltando torniquetes incendiaron el becerro de oro. Las termitas devoraron los expedientes de la injusticia, la luz recuperó la mirada de los mutilados. Los sicarios huyeron y tomaron contratos con nuevos depredadores y juntos celebraron en paraísos fiscales, los trofeos del exterminio.
Las dimensiones del caos siguen a altos decibeles proclamando nuevos imperialismos. La esperanza muere por traidores que se sumergen en su propio estiércol. Los calendarios pierden vigencia, el tiempo y el agua se transan en la bolsa de Wall Street y la vanidad socava las cavernas del opio, Platón es exiliado. Todo se licúa. Séneca no encuentra el número de justos para evitar nuevos Sodoma y Gomorra.  En su salsa, la gonorrea baila con las nuevas cepas del Sars, la regla del megáfono oficial es dividir, desconfiar del hermano, no pensar, no soñar. La deslealtad pampea, no quedan lágrimas, asido a un sueño, escarbo en el recuerdo por un pesebre.
Hernán Narbona Véliz, 21,12,2020.

lunes, marzo 27, 2023

En las sillas voladoras


Transcurre el tercer mes del 2023. Hay una guerra  en curso que puede escalar a una tercera y última guerra mundial. Hay una profunda crisis en el mercado de capitales.  En Silicon Valley, Suiza y Alemania se desploma la banca; emerge un orden multilateral, mientras la potencia hegemónica se debate entre la recesión y la amenaza temeraria de escalar a niveles de los que puede resultar imposible el retorno. Vivimos un final o un tránsito. La sensación de término horada sólidos principios. El remolino de lo instantáneo expele las capas oficiales de época y va desnudando el esqueleto seco de la dominación. 

En el territorio de lo falaz, se repiten las distopicas percepciones de impotencia. En cincuenta años la lengua será de los que controlen la IA. Quizá  llegue el arrebato y la humanidad cambie. Las patrañas de libertad y democracia caen por su propio peso. Los imperios se sacan la careta.

En la vorágine de señales, las masas son distraídas por el entretenimiento digital y, los más, marchan sonriendo al desfiladero, absortos en conducir su carro, cambiar  de zapatillas o de celular. Inútiles multitudes fragmentadas pierden su  norte de cambios y se enfrascan en bizantinas discusiones que a nadie importan, mientras las élites construyen nuevos órdenes para encarrilar a sus esbirros, con sus acuerdos vergonzosos. En una dimensión minúscula, los individuos se sacan selfies mientras el mundo se cae a pedazos. Se perfecciona el control de masas con tecnologías de reconocimiento facial. El gran Hermano hoy es cuento viejo. La IA rebasa los límites y la alimentan simios amorales. El riesgo de colapso se hace inminente.

¿Cómo convencer a las personas de la necesidad de unirse en conciencia colectiva? ¿Cómo elevar los espiritus resecos para blindarnos de la banalidad que cunde?

La gente sencilla no asume la perspectiva del deterioro que se vive como sociedad, pero intuitiva acumula bronca. La anomia, la ilegitimidad de las instituciones, aflora a diario. Es el costo de la mediocridad y la falta de ética para conducir una crisis,  al parecer ignorada de adrede. La corrupción que cruza la sociedad, propicia la apatía  y el sálvese quien pueda. Es preciso reaccionar para recuperar sensatez,  buscar apoyo para sobrevivir al caos que se viene. En medio del escenario disruptivo asoman los totalitarismos, la imposición de intereses particulares por encima del bien común. Hablar de ello ya crea el estigma al que piensa y contradice las posturas oficiales.

Estamos degustando la paz antes de la tormenta. Quién sabe si mañana habrá un espacio como éste, de sincera reflexión. 

Hernán Narbona Véliz 
Periodismo Independiente 
Marzo 27/2023.

viernes, noviembre 19, 2021

Deforestación en el Amazonas: descubren que Bolsonaro ocultaba datos





RÍO DE JANEIRO – El gobierno de Brasil ocultó por tres semanas  que la deforestación de la Amazonia brasileña aumentó 21,97 por ciento el último año y acentuó una tendencia que amenaza con echar a perder los esfuerzos por contener el recalentamiento planetario.

El informe del estatal Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE, en portugués) con los datos del año amazónico terminado en julio, e iniciado en agosto de 2020, tiene fecha del 27 de octubre, pero el gobierno solo lo divulgó el jueves 18 de noviembre.

Evitó así que el desastre deteriorara más aún la credibilidad del gobierno del presidente Jair Bolsonaro, ya derrochada por casi tres años de acciones antiambientales, en la antesala de la 26 Conferencia de las Partes (COP26) de la convención sobre el cambio climático, celebrada en Glasgow, entre el 31 de octubre y el 13 de noviembre.

El Proyecto de Monitoreo por Satélite de la Deforestación en la Amazonia Legal (Prodes), del INPE, registró 13 235 kilómetros cuadrados de áreas que tuvieron su cobertura boscosa totalmente suprimida, 21,97 % más que en el período anterior y casi el triple de los 4571 kilómetros cuadrados de 2012.


Una mirada libre a nuestro entorno

martes, febrero 06, 2018

¿Qué pasó con el ideario cristiano de la Iglesia del Pueblo?

Ese 4 de septiembre de 1970 todos los equipos de prensa estábamos en el Comando de la UP en calle Amunátegui. No había podido votar por el compañero Salvador Allende porque aún no cumplía los veintiún años. Pero como joven profesional y estudiante de Periodismo, era parte del Comando de Prensa de la Unidad Popular y estuve allí, en los micrófonos , junto a Rafael Tarud, en el minuto exacto en que se anunció, tipo 23 horas, el triunfo de la Unidad Popular. Estábamos transmitiendo por Radio Magallanes y al darse la noticia del triunfo popular pude hablar en nombre de los Cristianos por el Socialismo para saludar ese minuto histórico y convocar al pueblo cristiano de Chile a sumarse a la construcción de la vía democrática al socialismo, que daría dignidad a los pobres de Chile. 

Este episodio lleno de banderas y sueños, es la imagen que llevo grabada de ese momento histórico, con la juventud católica compartiendo codo a codo con los partidos marxistas, los católicos allendistas, éramos parte de un sueño, todos queríamos encarnar al Hombre Nuevo. Por eso, desde un escenario que nos ubica en el deterioro de esa opción y el derrumbamiento de la doctrina social de la Iglesia, en la complejidad de un mundo enloquecido por los materialismos, inicio estas reflexiones con una pregunta que busca escarbar en las causas profundas del fenómeno espiritual, político y social que enfrentamos como sociedad. 

Desde lo religioso, remontarnos a la doctrina social de la Iglesia, a la opción por los pobres que se plasmó en las Encíclicas de Juan XXIII, el Papa Bueno, Mater y Magistra, que planteó la misión social de la Iglesia y Pacem in Terris que trató sobre la paz y la justicia, el amor y la libertad. El Concilio Vaticano II, se manifestaba con una nueva mirada, un compromiso y opción por los pobres, con ese sello distinto que implicaba atender desde un Cristo de carne y hueso, las injusticias estructurales que afectan al pueblo y eso obligaba a los católicos a sumarse a los movimientos populares, no abrazando catecismos marxistas, sino reivindicando el propio, dado por los evangelios. 

Esta visión chocó indefectiblemente con la jerarquía conservadora de la Iglesia, toda vez que es diferente la opción por los obreros, por los marginados, que esa otra doctrina oficial funcional al poder, un instrumento utilizado por siglos para adormecer a las comunidades, pidiéndoles resignación y conformismo, ayudando con ello a mantener un sistema explotador e inhumano.

Desde lo político,  debemos recorrer la realidad mundial en donde el mundo ordenado y bipolar, con sendos imperialismos compitiendo por dominar territorios, se desmoronó en los 90. Vino la dispersión del poder, la embestida neoliberal impulsando un nuevo orden por encima de los Estados. La alianza del mundo corporativo con China comunista y la migración de las organizaciones multinacionales al Asia. China, habilosa y milenaria se sube al carro del libre comercio iniciando su posicionamiento imperial que hoy jaquea a Estados Unidos. La corriente tercermundista pierde fuerzas, los períodos de dictadura habían arrasado con las élites contestatarias o revolucionarias. La voz de la Iglesia pierde fuerzas, cuando se destapa la corrupción de la pedofilia soterrada, tolerada y encubierta por la jerarquía del Vaticano. Estallan escándalos en Estados Unidos, en Chile, es una crisis moral profunda.Si la Iglesia que se había manifestado contra los materialismos de cualquier signo, léase  socialismos reales, hubiese mantenido el mismo rigor frente al sistema depredador del planeta que hoy sufrimos, tendría muchos más creyentes que los que  hoy convoca.

Sin embargo, la Iglesia ha sido parte de la globalización y ha abandonado a la Iglesia latinoamericana que en los 70 levantó la Teología de la Liberación. son historias que confluyen en lo que hoy tenemos, instituciones desprestigiadas, un Estado débil, la soberanía escamoteada por élites obsecuentes al modelo global, recibiendo sus migajas. Multitudes soportando la depredación de su territorio, de su cultura y su historia, en medio de la desprotección profunda. Una población empobrecida por las economías extractivas que llegan a depredar la periferia en un neo colonialismo, en alianza con grupos económicos locales, sin que la Iglesia tenga una postura crítica frente al proceso de globalización, pérdida de valores, consumismo exacerbado, desmantelamiento de las comunidades y de la familia, sometida a la dinámica del tener antes que el ser. Un modelo que se basa en la codicia, en el populismo y que ha  llevado a concentrar riqueza por encima de los países, en  organizaciones multinacionales que han jibarizado al Estado Nación para imponer su hegemonía corporativista.

Si el mundo admite que el comunismo chino se vista de pragmatismo y que sea parte de un sistema de violencia económica, de debilitamiento del  Estado Nación, con dirigentes obsecuentes, que sirven a modelos supra nacionales antes que a sus propias comunidades nacionales ¿qué ha ofrecido la Iglesia como guía espiritual?  ¿En cuanto ha resignado enfrentar los grandes problemas planetarios, con tal de mantener poder terrenal?

Y desde lo propiamente religioso, creo que es necesario rescatar del silencio premeditado la epopeya de los sacerdotes latinoamericanos que ofrecieron una posición cristiana comprometida con los más débiles, sumándose a sus luchas sindicales, campesinas y poblacionales, con curas obreros que dieron la vida en esa causa. Es necesario que la Memoria reivindique esa Iglesia del Pueblo, esa curia que se enraizó en la vida de los pobres para plantear desde allí un camino de dignificación. 

Durante los años 60 viví en una realidad impactada por esos curas obreros que salían del alero de los templos amurallados y emigraban a los barrios y los cerros populares a convivir con los vecinos, a compartir sus problemas y carencias, a servir a causas de justicia, compitiendo con líderes de cuna marxista y de partidos que se alineaban en los sesenta con la estrategia de los frentes populares que lideraba Allende o eran encandilados por la revolución cubana, descartando a priori, desde su aspiración a ser vanguardias, la propuesta de un camino gradual al socialismo por fuerza del sufragio. 

Ese cristiano de a pie, que se ganaba el pan trabajando, no vendiendo sacramentos o indulgencias ni bendiciendo armas, eran los curas respetables a los que se debe un homenaje. ellos fueron el hombre nuevo, que asumió la necesidad de enfrentar el sistema dominante, enfrentando a las oligarquías. Una tendencia tercermundista anti imperialista, que rechazaba la guerra fría, que protestaba frente a la invasión soviética a Checoslovaquia y repudiaba la invasión de Bahía Cochinos. Una juventud que se fogueó en la Reforma Universitaria del París de Mayo 1968, que leyó Encíclicas y a Marx, que actuó desde los evangelios, pero sintió que para hacer los cambios era el marxismo la doctrina revolucionaria práctica y la fueron adoptando. Fueron compañeros de curso, profesores, curas jesuitas, curas obreros, amigos, compañeros. Porque vivimos esa etapa veloz en  que la escalada social llegó a la ruptura del Partido Demócrata Cristiano creando primero el Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU, y posteriormente la Izquierda Cristiana. Todos miembros de una élite que se reconocía a sí misma por haber sido la dirigencia de luchas universitarias emblemáticas, reclamando al dubitativo gobierno de Eduardo Frei Montalva que profundizara la Reforma Agraria y la Nacionalización del Cobre. 

Los hechos en su momento no comprobaban aún las relaciones que la DC mantenía con EEUU. Sí se interpretaba políticamente que el  haber levantado esa alternativa de la Revolución en Libertad, con la marcha de la Patria Joven, tuvo el respaldo y financiamiento internacional. Que fue un proyecto político apoyado por Kennedy, como opción frente a la Revolución Cubana. Vale decir, la evolución política de los 60 estuvo siempre influida por los imperialismos ideológicos y la autonomía que alcanzaban los movimientos revolucionarios, con Fidel Castro, el Che Guevara, el cura Camilo Torres, los movimientos insurreccionales urbanos como los Tupamaros en Uruguay o los Montoneros y el ERP en Argentina, desprendiéndose del Peronismo. La revolución cubana había impactado en la juventud política. En Chile, Allende, a través del FRAP, había logrado aglutinar la Unidad Popular y  ofrecía una tercera alternativa, la vía democrática al socialismo, que se desdibujó por deslealtades internas e indisciplina de los partidos de la UP y por el complot inminente que se había ordenado la noche de la elección..  

Y vino la dictadura salvaje y genocida sobre el cono sur. Las Guerras Sucias de contra insurgencia se gatillaron esa misma noche en que los Cristianos por el socialismo y los partidos del FRAP escuchábamos en la Casa Central de la Universidad de Chile el discurso presidencial de Salvador Allende, que había obtenido ese 4 de Septiembre de 1970, la primera mayoría. En esos mismos instantes, la furia imperialista de Nixon se expresaba soezmente y ordenaba a Henry Kissinger evitar como sea que Allende llegara al gobierno. El resto del escenario ha sido desclasificado por la CIA  y es el contexto de esa etapa.

Los jóvenes católicos salieron a sumarse a una propuesta que venía de la Doctrina Social de la Iglesia, del Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal de Medellín.

Esta ha sido la evolución de 50 años. En medio de una crisis profunda que parece inmanejable, donde lo que está en riesgo es la supervivencia del planeta, se siente la falta de un liderazgo moral que pueda enfrentar a la codicia desatada.

¿Cómo explicar el deterioro moral de la Iglesia? ¿Cómo entender que Juan Pablo II se haya ocupado de aplastar la Teología de la Liberación y la esa  curia que la vivió heroicamente en las etapas de dictadura y guerra sucia, operaciones Cóndor incluidas? 

¿Cómo explicar la contradicción de un papado que admitió la pederastia, tapó con traslados administrativos el abuso de niños por curas pedófilos, sancionando a quienes levantaban voces de denuncia? 

Explicarse y entender porqué la Iglesia oficial ya no tiene la Asamblea del pueblo con ella,  que lo fue perdiendo por su incoherencia. Esa Iglesia que ayer se la reconocía como un baluarte, era la Iglesia de la Vicaría de la Solidaridad ¿cómo fue posible que la Iglesia oficial, obsecuente con el Poder,  terminara bendiciendo un modelo inhumano de sociedad y una transición cínica y defraudadora de las aspiraciones populares? ¿Cómo entender que la Iglesia ya no hable de justicia social, ni de soberanía popular? 

Cristo está hoy en las catacumbas urbanas, en las comunidades de los pueblos oprimidos, de trabajadores sometidos y sin derechos sindicales, en la clase media sobre endeudada, en los trabajadores sin contrato seguro, en millones de inmigrantes que se usan como fuerza de esclavos y para precarizar los salarios. 

¿Dónde está la prédica clara de la Iglesia,  que denuncie esta opresión? Vino el Papa y no fue capaz de responder ninguna de estas preguntas. La dignidad de esos pobres a quienes hoy no se nombra como tales, no es tema para las jerarquías, que defienden su cuota de poder, sus escuelas particulares , sus universidades elitistas que quieren seguir financiando con el Estado. 

He sido parte de una generación cristiana que levantó las banderas de una sociedad más justa, por el camino pacífico del voto popular. Ya no bastaba con rezar. Nos sumamos a la revolución, los más sólo con la fuerza de la palabra, los menos asumiendo la lucha armada. La mayoría de esa generación del 70 fuimos los que nos la jugamos en los 80 y  logramos que hubiera plebiscito, con protestas, curas asesinados, mártires. 

Pero de allí en más, vino la traición, los elegantes retornados con maletines bajo el poncho,  los hombres revolucionarios de los sesenta, con nombres y apellidos aristocráticos,  evolucionando del MAPU y las vanguardias termocéfalas a la asesoría estratégica de  multinacionales, serviles al vellocino de oro, cual más, cual menos con su gran fortuna, dueños de clubes de fútbol, con puentes levadizos hasta las mazmorras del poder, inmutables. 

La Iglesia del Pueblo está dispersa, latente, pero lejos de esa institucionalidad corrompida por el demonio que reina en el materialismo, el egoísmo, la  depredación, la violencia, la mentira y la codicia. Los que hemos resistido esa descomposición y que no hemos vendido el alma al poder, nos mantenemos relativamente libres y sentimos el deber de plantear nuevamente la esperanza. Planteando, al igual que 50 años atrás que Cristo hoy estaría expulsando a los mercaderes del templo y abogando por la liberación del espíritu junto a los más débiles . 

Febrero 06/2018

Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, abril 16, 2011

Un terremoto de 5,8 grados de magnitud hace temblar Tokio con fuerza

Un terremoto de 5,8 grados de magnitud hace temblar Tokio con fuerza

Un terremoto de 5,8 grados de magnitud se produjo este sábado por la mañana al norte de Tokio, donde los edificios temblaron con fuerza, informó el Instituto Geofísico de EEUU (USGS).

 
El epicentro del terremoto, ocurrido a las 11h19 locales (las 2h19 GMT), fue localizado en la parte sur de la prefectura de Ibaraqui (centro-este del país), unos 80 km al norte de la capital, precisó el Servicio Meteorológico japonés.

El hipocentro fue situado a 20 km de profundidad, según el USGS, y a 70 km, según el servicio japonés. Este terremoto no fue una réplica del sismo de magnitud 9 que devastó el noreste de Japón el pasado 11 de marzo, señaló el servicio nipón. No se informó de víctimas ni de grandes daños.

El operador de la accidentada central nuclear de Fukushima, Tokyo Electric Power (TEPCO), afirmó que el sismo no había interrumpido la inyección de agua en los reactores, una operación crucial para evitar que el combustible no se recaliente en forma exagerada.

Esta central, situada a 250 km al noreste de Tokio, fue gravemente dañada por una sismo de magnitud 9 y un tsunami de 14 metros de alto el 11 de marzo. Se sucedieron luego explosiones y fugas radioactivas y las autoridades intentan impedir que el accidente degenere en una catástrofe aún mayor. Más de 400 réplicas de magnitud 5 o más han sacudido el archipiélago japonés desde el sismo del 11 de marzo, que provocó la muerte o desaparición de más de 28.000 personas.

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