Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
sábado, diciembre 20, 2025
Octubre 2023 Memoria y presente
sábado, agosto 02, 2025
¿UNIDAD DESDE LA BASE SOCIAL? ¿HABREMOS APRENDIDO?
lunes, julio 28, 2025
EDUCACIÓN, FASE CERO, UN NUEVO PARADIGMA
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domingo, julio 13, 2025
Responso por la prensa independiente (hace 23 años)
sábado, septiembre 09, 2023
El fascismo quiere eliminar todos los derechos sociales
viernes, abril 07, 2023
El Gatopardismo en el poder
Estamos bajo la avalancha de la mentira. Se conjuga un clima mundial lleno de amenazas, con una realidad interna enfrascada en la agenda que ha impuesto la oposición, mientras el gobierno no aparece, ya que no logra llevar el timón y parece no escuchar el clamor de quienes lo eligieron.
Los hilos del fascismo siguen manipulando a un pueblo aterrorizado y colocan sus remaches constitucionales para mantener y perpetuar su orden. A espaldas del soberano, redactan sus edictos expertos designados por las máquinas partidarias. Las instancias de gobernanza son funcionales al poder omnímodo del dinero. Mientras la hecatombe se avecina, los poderosos cuidan sus palacios. Tienen esbirros comtrolándolo todo. Son pretorianos a su servicio, útiles a sus propósitos, pero más allá de usarlos, al mismo tiempo, los desprecian.
La delincuencia y el crimen organizado han copado las noticias y la impunidad sigue permeando los laberintos del sistema de justicia. Los medios imponen un derrotero que sume a la población en un agobio extendido.
En un proceso indignante, avanza la ignominia sobre un pueblo confundido, presa de temores y distractores. Se lamenta la ausencia de liderazgos; sin embargo, en los suburbios circula y crece la resistencia lúcida de los sencillos, buscando superar la impotencia de ver que legislan los propios victimarios. La decepción lacera a los habitantes, comunidades de gente laboriosa, que por más de 200 años han tratado de conquistar un espacio de armonía y justicia social. El terrorismo de Estado enarbola nuevamente sus doctrinas de seguridad, volvemos a ser sus enemigos, por el simple hecho de pensar en una sociedad diferente o esgrimir la palabra desde nuestras catacumbas, mientras la mentira y el dinero corrompen las instituciones. Se criminaliza el movimiento social y la ley maldita gestada en la evidencia de una delincuencia organizada, implanta un estado policial donde las historias de montajes, secuestros y desapariciones, ponen en duda la vociferante "buena fe" de quienes la han aprobado.
La tragedia de la desesperanza aprendida se instala una vez más en los barrios desolados de este estrecho país. Pero es nuestro deber, tal como los antiguos escribas, ir dejando testimonios de estos procesos vergonzosos que nos enclavan en un pasado que creíamos superado.
El shock de la desilusión nos mantiene desconcertados, esquivando los zarpazos de la bestia depredadora, que quiere imponer leyes mordaza y cambios cosméticos que consoliden la impunidad histórica de la opresión. En el Rescate de la Memoria, el gatopardismo es inadmisible y los trabajadores de las comunicaciones y la palabra debemos dejar descrita esta larga noche, que parece no terminar nunca.Hernan Narbona Véliz. Una mirada libre a nuestro entorno.
Periodismo Independiente, Corresponsal Diario La Razón.cl
domingo, marzo 26, 2023
En los rumbos de la Integración Regional
martes, agosto 02, 2022
TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA
TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA
Quizá suene a juego de palabras: cuán desconcertados están los cabreados
de la ex Concertación, al ver que, por pases esotéricos, de nuevo esos mismos
concertacionistas siguen en el poder, en su misma parada histórica: trancar la
pelota.
En el proceso vivido a partir de
los 90, se derrumbaron los sueños de una conquista democrática real. Yendo más
atrás, remontándonos a aquellos principios republicanos que formaron nuestra
adolescencia, cuando la Universidad tenía compromiso con su entorno, había
debate y se esgrimían visiones de mundo, con vehemencia y respeto cívico, al
retornar la democracia, vimos imponerse la lógica mercantil, que de todo hizo
negocio. La masiva aspiración de acceder a la Universidad, se tradujo en la
proliferación de las universidades igual que los malls, con proyectos
educativos febles, sin rigor, asfixiando la saludable crítica de otrora.
Cuando en 1973 se rompió la convivencia y vino el terrorismo de Estado,
luchamos por recuperar la democracia. Pero, se impuso el oscurantismo mercantil
y. con él, un negacionismo que ha buscado lavar de sangre a la dictadura.
Muchos viejos líderes revolucionarios, al parecer, se dieron cuenta que, para
una movilidad social express, bastaba con cruzar la vereda y servir al
adversario ideológico. Así lo hicieron y sus aspiraciones ya no fueron vivir en
Ñuñoa sino en la Dehesa. Ya no fueron dirigentes poblacionales de la Legua,
sino miembros de directorios de corporaciones multinacionales. En el exterior, aprendieron
a coludirse con los intereses del neoliberalismo global y adecuaron su discurso
para vestirlo de "realismo político", de "pragmatismo", de
"la medida de lo posible", tratando de justificar su obsecuencia y
traición.
Ese es el fondo emocional de la frustración de la vieja izquierda y que
explica la abstención, el desencanto y su alejamiento de la política. La
disidencia, los díscolos, aquellos que eran excluidos por ser francotiradores y
conflictivos, esa mayoría que fue premeditadamente desmovilizada, esos
comunicadores y trabajadores de la prensa que habían abierto camino a la
democracia, quedaron al margen del binominalismo y sus medios alternativos
desaparecieron. El pueblo no ha perdido su sensibilidad con las ideas
progresistas, pero descreen de la partidocracia. Y ha sido ese pueblo sufrido
el que masivamente se fue sumando a las movilizaciones sociales, los que se plegaron
a los espacios que abría una nueva generación joven, que repudiaba expresamente
el continuismo de la Concertación, mientras sufría en carne propia un Estado
Subsidiario enclavado en el sistema. Pero, el motor principal han sido las
mujeres, que se convirtieron en vanguardia; los ancianos empobrecidos por la
estafa previsional de la dictadura y profundizada por la Concertación, llenaron
las calles. Muchas causas fueron vectores simultáneos del descontento social.
La depredación, el saqueo del agua, las zonas de sacrificio, el sobre
endeudamiento, la usura de la banca y el retail, fueron elementos de una
tormenta perfecta.
El 18 de octubre de 2019, fuerzas telúricas remecieron el sistema. Las
deslegitimadas instituciones estuvieron al borde del colapso. Entonces vino el
Acuerdo por la Paz. A regañadientes de las élites, se abrió el proceso
constituyente, que no lograron amallar, que se les fue de las manos y cobró
vuelo propio desde la base social. Con un 2% de aprobación, las élites
políticas en ejercicio, parecieron estar en vías de desaparición.
Cuando se inicia la Convención Constitucional y se logra superar la
camisa de fuerza de los 2/3, con participación de independientes y pueblos
originarios, creímos que se allanaba el camino. Sin embargo, la naturaleza
humana tiene fuertes cargas de ruindad, que parecen ser insoslayables y en la
Convención eso se vivió. Durante el año que duró la Convención, se perdió el
halo principista con que habían sido electos los convencionales. Despropósitos,
situaciones mezquinas, una campaña metódica de desprestigio de la Convención
por parte del Rechazo más convencionales ex concertacionistas o ex nueva
mayoría, serán episodios que la historia deberá registrar en su dimensión e
impacto. El asunto es que, con las elecciones presidenciales y parlamentarias se
vivió un contrataque de la reacción y la política partidista excluyó a
independientes y volvió a un cauce binario, forzándose así alianzas con personeros
profundamente cuestionados, que volvieron al gobierno con Gabriel Boric, ocupando
áreas claves. En paralelo, la Convención siguió su propia odisea y la cumplió.
Pese a todos los escollos, desde la sociedad civil se logró incorporar
en el texto de la Propuesta de Nueva Constitución Política de la República de
Chile, un conjunto sistemático de principios que configuran una forma más
democrática y descentralizada de ejercer el poder; un capitalismo de economía
mixta y sustentable, con mayor regulación y fiscalización; un Estado Regional Ecológico,
Plurinacional y Social de Derecho. Un nuevo diseño institucional que rompe las
bases del modelo, abandona el individualismo, la concentración del poder y
procura la participación vigilante de la ciudadanía y los territorios, fijando
una hoja de ruta para una convivencia con mayor justicia y paz social. Se
establece un Estado responsable de entregar y asegurar los derechos
fundamentales.
El 4 de septiembre el plebiscito tiene sólo dos opciones. El Rechazo,
con todo su poder mediático, busca mantener el sistema incólume. El Apruebo es
un derrotero de cambios profundos y graduales, fijado en las disposiciones
transitorias de la Nueva Constitución.
Ha sido el gobierno, surgido desde la generación de recambio de la
izquierda, el que, por consideraciones de realismo político, que suelen llamar
gobernabilidad, ha declinado elementos sustantivos de su programa, al incorporar
personeros que han sido protagonistas de aquél pasado que condujo a la
explosión social de octubre. Es lo que está dando botes en el área chica de la
izquierda chilena no militante, histórica y cultural. ¿Qué necesidad tuvo el
equipo de gobierno de incorporar al gobierno a quienes han sido parte del problema
y nunca de la solución?
Un 95% de la población no milita en ningún partido. Un 50% de la población
se ha abstenido en las elecciones con voto voluntario. El plebiscito es de voto
obligatorio y sobre 15 millones tendrán que votar. Hay una izquierda latente, que
no milita, descontenta, víctima persistente de los abusos y asimetrías del
modelo. Esa población no se siente representada por los partidos, pero sí confió
en el camino constituyente, concurriendo masivamente a las urnas señalando con
un 80% de los votos, preferir que representantes populares, no parlamentarios,
escribieran la nueva constitución. En poco ha ayudado a fortalecer el Apruebo
esta mala junta del gobierno y eso habla de una mala lectura de la élite
política frente al proceso social y sus dinámicas propias.
Al parecer el equipo político ha sobredimensionado la influencia que
pueden tener los partidos para lograr avances en el Congreso, toda vez que el
accionar del Ejecutivo ha sido ripioso y poco eficaz. Si abrirse a la ex Concertación
hubiese sido para asegurar un trabajo legislativo de piso, esto les ha fallado
y ese error estratégico le ha significado aplazar decisiones claves, como nombrar
nuevo Presidente del Consejo de TVN y nuevos consejeros, o mantener sin
nombramiento de nuevas autoridades, servicios claves para combatir la evasión y
el contrabando.
En este mes de agosto, de cara a la ciudadanía, se deben sincerar
intenciones. Las élites políticas quisieran monopolizar el debate, pero no tienen
legitimidad para hacerlo. Pese a haber terminado la Convención Constitucional
el 4 de julio, la soberanía ha vuelto al pueblo soberano. Desde el mundo social
se reconoce como nuevos líderes legítimos emergentes, a ex convencionales. Los
políticos sólo profitan de los espacios en medios controlados por la derecha, pero
en los barrios son otras las conversaciones y son sin ellos.
Los senadores, que ven el término del Senado en la nueva Constitución,
actúan como incumbentes y desesperan, esgrimiendo argumentaciones capciosas,
pretendiendo ser los únicos lúcidos para mostrar caminos a Chile. Pero el
pueblo los conoce, hace décadas cayeron las caretas y, aunque ellos piensen que
el pueblo no lee o no entiende lo que lee, se equivocan. Las personas
sencillas, las trabajadoras y los trabajadores no comulgan con sus ruedas de
carreta y tienen muy claras las causas profundas de la situación que los
agobia.
Con la memoria fresca, aunque quieran disimular sus conductas, su
traición de fondo, esa alianza servil a grupos que manejan los hilos del poder,
los amarillos, los gatopardistas, se enredarán en sus propias mentiras. Por todo
ese historial, poco aportan a la tendencia social que está emergiendo. No serán
esos zombies los que orientarán el voto de las grandes mayorías. Serán los
líderes del pueblo sencillo, esos que hicieron pan de la nada y nos entregaron
el 4 de julio el borrador de Nueva Constitución, a quienes el pueblo cree y
respeta.
La intención de los políticos históricos de aferrarse como se pueda al poder,
no sólo es patético, sino recuerda un mensaje popular al gobierno del
Presidente Boric: Dime con quién andas y te diré quién eres.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, Corresponsal en Valparaíso
del diario La Razón.cl, 02/08/2022.
jueves, julio 21, 2022
La pobreza en Chile, el fracaso del populismo
La pobreza enriquece día a día a los burócratas e intermediarios que supuestamente luchan por erradicarla. La aparición de Ministerios de Bienestar Social, de Agencias internacionales, de mil programas para estudiarla y cientos de miles de especialistas que viven de las políticas públicas para terminar con ella, evidencian que si se quiere enmendar rumbos habrá que remover pesados intereses soterrados, que están insertos en lo público y lo privado.
Del otro
lado se encuentran los protagonistas de la pobreza, los pobres, que son
contados por los actuales sistemas estadísticos y que constituyen una población
que se estima en unos tres y medio millones de compatriotas[i].
De ese universo, hay pobres que luchan día a día por surgir, que están
dedicados a trabajar con gran esfuerzo para abrirse espacios y así lograr una
movilidad social que los saque de la situación de pobreza. Familias que buscan
en la educación la opción para que sus hijos y nietos logren vivir mejor.
Pero,
dentro de esa población que vive en condiciones de pobreza, hay sectores,
lamentablemente, que esperan que vengan a ayudarlos, que han sido mal
acostumbrados por el sistema y se dedican a pedir y exigir dádivas que les
ayuden, pero sin ánimo de trabajo y esfuerzo, generando una marginalidad que se
retroalimenta con el populismo de los gobiernos que saben que esa gente
representa votos
La
pobreza en 50 años en Chile ha pasado de la digna clase obrera de los cuarenta,
que fundó poblaciones en los cordones industriales de las ciudades, a los pobres
actuales que están estratificados y donde muchos han descubierto que es
lucrativo manejarse en las redes y las diversas medidas de ayuda de las que son
beneficiarios, tales como subsidios al consumo de agua, electricidad; la leche
que entregan los consultorios, el almuerzo para los niños en las escuelas;
soluciones habitacionales. Apoyos de Iglesias, de Organizaciones no
gubernamentales sin fines de lucro y de organizaciones internacionales.
Otro
elemento de juicio, que va muy ligado a la marginalidad, ha sido la tentación
del dinero fácil que ofrece el microtráfico de drogas, un ingrediente perverso del problema, ya que
frente a una sociedad consumista el camino delictual ha tentado a grupos
organizados que se han dedicado a obtener dinero por la vía delictual,
controlando con violencia y miedo los barrios populares, arrinconando a los
vecinos que viven dignamente de su trabajo u oficio.
Así, se
han ido generando en la sociedad grupos de marginados que se manejan con sus
propios códigos, que son distintos al del resto de la población, y en los
cuales trabajar es una mala palabra que se rechaza abiertamente. El populismo
asistencialista, que practica una caridad malentendida, que lava conciencias,
pero que no llega a corregir las causas profundas de la marginación, tiene
culpas a su haber, pues se ha convertido por décadas en un círculo perverso, en
el cual la doctrina del esfuerzo, de la cooperación, de la autoayuda y la
asociatividad no figuran para nada.
La
profesión de pobre y el fracaso del asistencialismo paternalista y
clientelista.
El
concepto de vulnerabilidad permite dar cuenta de una noción dinámica de la
pobreza, como una condición presente o potencial y, al mismo tiempo, entrega
una mejor caracterización de la pobreza “dura”, de aquellos hogares que
sistemáticamente mantienen niveles de ingreso por debajo de la línea de pobreza
Los
grupos llamados “vulnerables” son
beneficiarios de una serie de subsidios directos que, en vez de motivar la
superación a través del trabajo, producen una actitud de espera que hace del
ser pobre una profesión, donde vivir de lo que entrega el Estado se convierte
en un estilo de sobrevivencia que muchas veces
descarta la búsqueda de un trabajo efectivo. La famosa ficha de estratificación
no ha resistido las trampas de los vivos que saben estrujar los beneficios para
“los pobres” y generan sus rentas no declaradas en la informalidad del comercio
ambulante o ligándose a acciones ilícitas, en lo que constituiría un lumpen que
se vende al mejor postor.
¿Sabe Ud.
qué porcentaje de un programa de promoción llega efectivamente a los
interesados?
Se
asombraría al conocer que un alto porcentaje queda como costo de diseño e
implementación, para pago a los consultores, asesores, medidores de gestión,
equipo administrativo que supuestamente da soporte a la ejecución de
actividades. Es que el sistema de promoción que durante más de 30 años se ha
aplicado en Chile para la erradicación de la pobreza y la promoción pyme ha
sido perverso, pues ha generado la intermediación, supuestamente técnica, entre
el Estado que aporta los recursos y quienes necesitan de la acción promotora.
Los intermediarios de las medidas de ayuda, llámense ONGs, Consultoras,
Profesionales Asesores, son una larga cadena en la cual se va quedando el
grueso de la supuesta ayuda, llegando a los interesados las migajas.
El
resultado ha sido que los sistemas de promoción se han llenado de consultores
registrados, con competencias dudosas,
que se supone debieran dar orientación eficaz para que las personas
empiecen a avanzar en sus proyectos, con un servicio de apoyo al emprendedor,
micro empresario, empresario pequeño o mediano que les permita romper sus
condiciones internas y de entorno para poder despegar. Es decir, los programas
de apoyo más bien sustentaron a los intermediarios, que han vivido de sus
asesorías ineficaces, sin que nunca hayan sido evaluados en profundidad.
¿Alguien podría mostrar cuantas nuevas empresas pymes han sido fruto de la
promoción que entrega el Estado?
Los miles
de millones de dólares destinados a la promoción se han esfumado en una red de
neo-burocracia externalizada en donde, entre una maraña de siglas y protocolos,
los “expertos” se supone deben entregar
su apoyo técnico a los interesados, lo cual en definitiva significó, como gran
tendencia, que se editaran toneladas de informes inservibles, de copy y paste,
llenos de premisas teóricas que quedaban en la biblioteca del beneficiario de
la promoción, sin que ninguno de sus problemas reales fuese enmendado.
No se
necesita ser genio para entender que el nudo ciego que aprieta a las personas
emprendedoras ha sido el acceso al crédito, el sobre endeudamiento, la
concentración del crédito y el menosprecio con que la banca ha tratado
históricamente a los empresarios pequeños. Nunca en 20 años se destrabó el tema
financiero para las empresas entrampadas en alto endeudamiento. Nunca se abordó
con seriedad una política de incubadoras de empresas. El sistema promocional se
llenó de malas prácticas, se dio capital de trabajo a “empresas” que instalaban
cementerios privados; los estudios se repetían y con ello los dineros públicos
nutrían un sistema de consultores registrados que tenían como principal
competencia el saber descifrar las siglas que enredaban la comprensión de los
usuarios finales, Profos, Fontec, Innova, PTI, Foncap, etc., suma y sigue.
Nunca ha habido una rendición de cuentas de lo que se ha invertido en promoción
en Chile y sus resultados efectivos.
En la
promoción de la asociatividad, los logros también han sido precarios porque las
acciones cooperativas no han figurado en el léxico de la promoción de negocios.
Hay un sesgo ideológico, neoliberal, individualista, un prejuicio instintivo
del sistema hacia proyectos que puedan buscar alternativas a los sistemas de
producción y comercialización. Las agrupaciones de productores no son vistas
con simpatía por los grandes distribuidores comerciales y el Estado no ha sido
capaz de generar un mayor equilibrio en los mercados para revertir las
tendencias a la concentración de la riqueza.
De la
educación, como plataforma fundamental para la movilidad social, mejor ni
hablar. Sería majadero entrar a reiterar que el sistema educativo,
mercantilizado, ha sido un elemento determinante de la dinámica que ha tenido
la pobreza, ya que refleja la falta de oportunidades que conlleva una educación
ligada a la tenencia de dinero antes que a los talentos personales. Cincuenta
años han transcurrido desde la premisa aquella de “gobernar es educar” cuando
muchas personas que proveníamos de hogares pobres, de raíces obreras, pudimos
avanzar en la estratificación social con el gran instrumento de una buena
educación pública.
La
dignidad de esa pobreza de nuestros padres se basó en que se nos impuso en
familia y en la escuela ser esforzados, amar el trabajo y entender que estirar
la mano para pedir limosna es lo más degradante. Que la doctrina del esfuerzo
es combatir la flojera y tener una actitud de superación constante. Ese camino
de trabajo y esfuerzo debiera retomarse como eje para replantear las políticas
públicas para erradicar la pobreza en Chile.
La
vigencia de los argumentos desplegados en este artículo, grafican la realidad
que ha vivido Chile por décadas y explican, en gran medida, la explosión social
disruptiva del 18 de Octubre de 2019, que se canalizó en el proceso
constituyente que está próximo a concluir. El Estado Subsidiario nunca buscó
una solución de fondo a las causas basales de la pobreza, simplemente la
administraba con los criterios populistas que se han planteado. Doce años
después, esta columna se deja para su relectura y debate.
________________________________________
Hernán
Narbona Véliz, Periodismo Independiente.
Valparaíso,
sábado, 17 de julio de 2010
[i] Cifras al año 2010.
Actualización: Estudio
de la Fundación Sol, 2021, sitúa en un 39,9% las personas que viven en Chile en
situación de pobreza, esto es aproximadamente 7,6 millones de personas.
jueves, febrero 17, 2022
Hacia una Economía Circular
domingo, enero 30, 2022
Gobierno de Gabriel Boric, la participación es la clave
sábado, diciembre 18, 2021
LO QUE SE JUEGA EN LA SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN CHILE
Lo que se juega en la elecciones presidenciales del 19 de
Diciembre de 2021, es dar un paso seguro hacia la construcción de un país menos
desigual, en el derrotero que la ciudadanía se ha dado a través del proceso
constituyente, conquistado con un gran sacrificio de miles de jóvenes, cegados, mutilados, encarcelados sin
un juicio justo, reprimidos por agentes del Estado, en plena “democracia”. La
otra alternativa es retroceder, legitimar un modelo de privilegios y seguir
atados a la Constitución de 1980, dictada en dictadura y que ha articulado un capitalismo
salvaje y depredador de la naturaleza.
Es
por eso que la ciudadanía se ha remecido, buscando mover a las urnas a todas
las personas que aspiran a la libertad, a recuperar dignidad y convivir en paz
y justicia social. De la otra orilla aparece el autoritarismo, el negacionismo
de las violaciones a los DDHH en dictadura y democracia, la libertad a
criminales de lesa humanidad y la imposición de un Estado represivo que
destruirá los avances logrados en términos de equidad de género y
reconocimiento a los primeros pueblos. La libertad que ofrece el candidato de
ultraderecha es ficticia, es sumisión, es destruir el sentido de colectivo.
En
este remezón que ha significado que Kast haya salido, en primera vuelta, con la
primera mayoría relativa como candidato de la derecha, las fuerzas sociales, el
progresismo, incluso la mayoría de personeros de la ex Concertación, se han
sumado al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, cerrando filas frente a
la amenaza que significaría la instalación de un nuevo Bolsonaro en Chile.
La
ciudadanía se resiste a claudicar ante el negacionismo de la ultraderecha y reivindica
la Memoria, la
libertad de expresar las ideas, de profesar un credo, de convivir en armonía con el medio ambiente y
en plena diversidad biológica, la libertad de asociación, de soñar, de fundar familia, de crear,
de disponer de alimentos limpios de manipulación genética, de
desarrollar sus talentos, de ser felices,
de compartir con tolerancia y respeto los espacios públicos.
En
este minuto histórico, se ha venido a la Memoria, esa historia larga de
masacres conque la oligarquía ha aplastado todos aquellos momentos en que vio
amenazados sus privilegios. Está aún en carne viva la tragedia del período
dictatorial de Pinochet, con miles de desaparecidos, ejecutados, torturados,
exiliados, exonerados políticos; se ha vivido el silencio y la amnesia impuesta
por el poder, en penosa y vergonzosa colusión con muchos ex revolucionarios de
los 70. Sólo la elección de un Presidente que respete los DDHH y se comprometa
con ellos en toda su dimensión, permitirá curar gradualmente esas heridas
abiertas.
El
sufragio vuelve a ser en esta decisiva segunda vuelta presidencial, el arma cívica
de los pueblos. Pero
hay un 50% de abstención y esto ha sido la caja negra, la incertidumbre que estresa
hoy a la población progresista. Por ello, se ha tratado de despertar de su
abulia, descreimiento y desesperanza aprendida, a ese 50% de chilenos que no ha
participado en las elecciones, que ha regalado a otros su soberanía.
En
el contexto global estas elecciones en Chile son muy importantes. Porque Chile
fue desde la dictadura el laboratorio donde se aplicó el neoliberalismo en su
expresión más descarnada, saqueando y minimizando al Estado, mercantilizando
los derechos sociales, eliminando a la disidencia, cooptando a la política con
el dinero. Ese sistema dominante impuesto por la fuerza de una dictadura, está
hoy defendiéndose, cerrando filas las fuerzas conservadoras detrás de José
Antonio Kast, con una sola premisa: defender sus privilegios. Y, es ésta, la vía
democrática que la sociedad civil, las organizaciones y movimientos sociales se
ha dado para desmontar ese inhumano modelo y lo está haciendo a través del
sufragio, el domingo 19.
Con
el triunfo rotundo que se espera logre Gabriel Boric, Chile asegurará que el proceso
constituyente fluya con tranquilidad y sin las vallas que le puso el gobierno
de Piñera. Si gana Boric, Chile sepultará un período de ignominia de 48 años,
recobrando un ánimo de esperanza, para caminar en toda nuestra diversidad a la
recuperación de la República, con sentido de bien común, protección de la
naturaleza y respeto mutuo, tolerancia y libertad.
Una mirada libre a nuestro entorno





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