Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
sábado, julio 04, 2026
Lumumba Presente
sábado, junio 27, 2026
claro mensaje a EEUU
lunes, agosto 11, 2025
Por una nueva Humanidad
Por una nueva Humanidad
Aquí vamos los soñadores barajando el albur de
la impiedad urbana, menoscabados por las muchedumbres que otean con su ojo
cíclope las catástrofes cotidianas. Vamos convencidos de que el lenguaje crea
realidades y lo usamos como un ariete, a brocha gorda contra muros
infranqueables.
Muchos nos extraviamos, robando pantallas y, al
vernos, el titiritero se ríe de nosotros, torpes y pontificantes, ególatras
hormigas queriendo conquistar un
epitafio.
Muchos nos perdemos en cofradías de licores
fugaces, procrastinamos una novela mentirosa y remontamos madrugadas en la
desolación y las deudas.
Otros nos refugiamos en altisonantes metáforas
indescifrables para eludir la crudeza de la calle y sentirnos una elitaria
casta luminosa.
Asumiendo a regañadientes nuestra enclenque
consecuencia, despotricamos por utopías deshilachadas en el viento de la
historia y tomamos aire, para seguir bregando contra nuestras debilidades y
personalismos.
Somos, al fin y al cabo, maestros chasquillas
de la palabra, pero hay una sensibilidad que está allí, que marca nuestro
quehacer.
Cuando caen las máscaras y el grito agónico de
pequeñas almas flageladas por el odio, remece las entrañas, algo profundo se
rebela en ira incontenible.
Entonces, nos asomamos por encima de fofas egolatrías y recobramos, en parte, el
sentido umbilical del humanismo.
Y nos reunimos, desconfiados del poder, de sus
mentiras, y zarpamos al desafío, a enfrentar marejadas y trenzar las manos en
un gesto primario de responsabilidad y compromiso.
Cada verso, cada frase, va tejiendo el mosaico
de la diversidad, bordado en un propósito universal de sobrevivencia en paz,
soberanía y justicia.
Mujeres y hombres, niños, jóvenes, adultos y
ancianos, nos reunimos, asumiendo el bien común, en resistencia frente a la
dominación del miedo y la mentira.
En esta coyuntura negra del planeta, cada
quien es un grano de arena en el universo de la consciencia, aportando una
visión de equilibrio y equidad, que augure espacios de humanidad en los que se
pueda asegurar que el fascismo, el sionismo, el negacionismo, la cultura de la muerte, Nunca Más.
Hernán Narbona Véliz
Valparaíso, 11 de Agosto de 2025
lunes, julio 28, 2025
EDUCACIÓN, FASE CERO, UN NUEVO PARADIGMA
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martes, abril 15, 2025
El mensaje americanista desde el Sur Global
El mensaje americanista desde el Sur Global
Hernán Narbona Véliz
Escritor, Periodista Independiente
Esta columna quiere resumir una vorágine que se ha convertido en erupciones sociopolíticas globales, de difícil asimilación y seguimiento. En la segunda parte, busca avizorar el camino de unidad indoamericana para afrontar la incertidumbre en términos de colaboración regional.
Intentando desentrañar el caos
Cuando el mundo se convulsiona por la guerra monetaria y comercial que ha emprendido el Presidente Trump en contra de China; cuando Estados Unidos, auto erigido a partir de los 90, como superpotencia policial en un orden mundial unipolar, un sistema donde han primado los intereses de las corporaciones multinacionales, lo que se reflejó en la Organización Mundial del Comercio, un orden de supuesto libre mercado, pero conducente a la concentración del comercio en más de un 60%, a nivel de gigantescas organizaciones supranacionales; concebido para mantener la dominación sobre los demás países y eternizar las economías extractivas en una suerte de neocolonialismo; ese sistema unipolar con un hegemón pretoriano implantando la fuerza, deja hoy en evidencia toda su fragilidad frente al gigante asiático y a Rusia, tanto en el terreno comercial, tecnológico y geopolítico.
En el escenario del último mes, se observa cómo EEUU se debate entre la recesión inminente y el intento voluntarioso de Trump de caminar hacia una autarquía, pero dándose cuenta – ahí vienen sus contramarchas- que la interdependencia es una espada de Damocles que como un boomerang castigará la situación de su pueblo, desamparado socialmente y empobrecido. Cuando la guerra arancelaria muestra sus retrocesos, está demostrando impericia e improvisación de los asesores de Trump. Esto hace ver que el hegemón ya no puede seguir siéndolo, que no tiene capacidad productiva ni tecnológica para seguir los trancos seguros de una China dual, donde un Estado fuerte y coherente planifica el desarrollo con toda la energía corporativa del sector privado, en una praxis sorprendente que crece en megaproyectos gigantescos, gracias a la inversión pública, las joint ventures, y la concurrencia de la industria de los países anfitriones, con un crecimiento de la economía china que- en términos pesimistas- se proyecta en un 3,8% anual.
Del lado norteamericano, se viene la crisis de su deuda externa, la necesidad próxima de reprogramar con los acreedores, con los tenedores de bonos soberanos. los más de 36 billones de dólares de deuda estadounidense, de los cuales 8,6 billones (un billón son mil millones) están en manos de gobiernos extranjeros, mientras que el resto lo tienen acreedores estadounidenses, empezando por la propia Reserva Federal. Y, paradójicamente, es China el principal sostenedor de esa hiper deuda fiscal. El fracaso de la ofensiva de Trump en su guerra comercial, demuestra que el poder es una percepción. Y China y Rusia no han comprado el bluf de este negociador empresario y su debilidad va quedando de manifiesto.
China ha jugado con las reglas del juego de occidente, pero ha sabido internalizar en progreso interno su crecimiento, proyectándose hacia el mundo como un socio amable, ofreciendo inversiones en infraestructura y sin intervenir en las decisiones política internas de cada país socio. Del lado americano, los errores de una potencia que practicó la política del gran garrote, pero dejó que su industria migrara para lograr más utilidades a China y el Asia Pacífico, todo ello es el pesado lastre que las élites globalistas del Partido Demócrata le han dejado a Trump. Se podría intuir que está rodeado de quinta columnas que atornillan al revés y apuestan a inmovilizarlo. Pero las incoherencias en materia de Estado, está significando hoy que a Trump le resulta inviable esa aspiración de sustituir importaciones y de nivelar su balanza comercial. Sus aranceles encarecen los precios al consumidor y esto significará inflación. Si el dólar se deprecia puede ganar una ventaja para exportar, pero en el frente interno se viene la convulsión social. Sus acciones supremacistas en contra de la migración han sido otro disparo en el pie. Porque la mano de obra latina es crucial para mover sobre todo la agroindustria. Porque, finalmente, los procesos industriales, tal como se concibieron en la globalización, dependen de esa logística just in time que significa un despiece de componentes que provienen de diferentes países, en un rompecabezas colosal que se definió como modelo de negocios-país.
En lo geopolítico, el laboratorio de la guerra de Ucrania, OTAN contra Rusia, ha demostrado la superioridad tecnológica de Rusia y la OTAN ha ido perdiendo credibilidad en la medida que su maquinaria de guerra resulta obsoleta frente a la innovación de Rusia. Y no es de armamento nuclear de lo que se habla, es de misiles hipersónicos que occidente no tiene, lo que deja a Europa vulnerable, lamentando haber seguido esa guerra impulsada por Gran Bretaña y que Joe Biden impulsó en un afán de desmembrar a Rusia, ambicionando sus enormes recursos naturales. Hoy es Europa la que debe pagar la derrota de Ucrania, mientras EEUU intenta un acuerdo de tierras raras, pero es Rusia la que está ganando la guerra y lo llamados telefónicos no han alterado los objetivos estratégicos rusos. La sensación de que se caminaba al fin de la guerra era más bien una expresión de deseo, porque los poderes fácticos de eso que dan en llamar “el Estado Profundo” sigue moviendo engranajes para que siga la guerra y su dantesco negocio. Esto es a gruesas pinceladas el torbellino que se vive y que, a la distancia, tratamos de visualizar como indoamericanos.
México y la propuesta de Unidad Indoamericana
En un escenario complejo, con multiplicidad de variables que fluyen en diversos sentidos, los países del Sur Global, reflotan la doctrina de los no alineados que surgiera en la guerra fría, donde la UNCTAD 1972 en Santiago de Chile fue un hito histórico.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en su discurso en la IX Cumbre de la CELAC – Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe- en Honduras, impactó con una propuesta que apunto a la unidad de nuestros pueblos para hacerle frente común a la incertidumbre presente. Ella afirmó ante líderes de Latinoamérica y el Caribe que en "momentos de cambios profundos en el comercio mundial" hay que recordar que la región es "una comunidad de destino, unida por la historia, por la diversidad, la resistencia y, sobre todo, por los sueños de justicia". "Una región más unida es una región más fuerte, que puede articular soluciones y propuestas concretas de integración regional y acciones de cooperación en comercio, educación, ciencia, desarrollo tecnológico, energías limpias, conservación de la biodiversidad con la visión de construir siempre sociedades más igualitarias.
Gabriela presente
Cuánto sentido tiene el mensaje de la Presidenta de México en estos momentos de tensión. Me hizo recordar la voz americanista de Gabriela Mistral, la gran poeta y educadora que trabajó en la Reforma Educacional de México entre 1922 y 1924. Con una vivencia concreta del nuevo continente, pudo escribir: “la capacidad productiva y exportadora de América Latina enriqueció a sus oligarquías y al capital inglés y después norteamericano asociado con ellos, y consolidó y reafirmó el dominio del latifundio sobre el espacio agrícola latinoamericano. Todo ello significó un crecimiento económico empobrecedor para las mayorías rurales”. Todo cobra sentido cuando se descubre la coherencia del pensamiento humanista mexicano, al cual tanto aportó nuestra poeta y premio Nobel de Literatura1945.
Porque en este clima de cambios, el intervencionismo imperialista está buscando dominarnos a como dé lugar y ha sido México quien ha frenado en seco a Donald Trump y rayado la cancha de unas relaciones internacionales de colaboración, en respeto a la soberanía y teniendo como faro siempre, el bienestar del pueblo. Claudia Sheinbaum ha ganado un sitial en el tablero geopolítico. Ya la Vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, ha señalado que ella “es la Presidenta de todas las mujeres latinoamericanas”.
Percibo que están brotando lazos ancestrales que nos hermanan, para construir un ariete de resistencia regional ante cualquier injerencia imperial que quiera someternos.
Para generar puentes de cooperación con unidad en la acción. La transición de un sistema unipolar, con la decadencia imperial norteamericana, hacia un sistema donde el poder se distribuya y alcance equilibrios razonables y en derecho para una paz justa.
En esta Semana Santa 2025, las mujeres y hombres de nuestro continente de la Esperanza, debemos elevar mentes y corazones, para desmantelar la odiosidad de los poderes fácticos y sus esbirros, para reivindicar las fortalezas disgregadas por nuestra América latina, recuperando las raíces y nuestro tejido social indoamericano. La cooperación, en respeto a la soberanía es el nuevo humanismo que nos plantea la historia.
Hernán Narbona Véliz
Valparaíso, Chile, 15 de abril 2025.
sábado, febrero 22, 2025
¿Una nueva era, un nuevo orden en paz?
¿Una nueva era, un nuevo orden en paz?
Hernán Narbona Véliz
Estamos siendo
espectadores de un cambio de era. Los actores que participan de esta
reformulación del poder mundial son múltiples e identificarlos es de suyo
complejo, toda vez que las interrelaciones e intereses en que confluyen o
conflictúan son diversos.
A grosso modo, tenemos
el mundo corporativo multinacional, que funciona por encima de los Estados y cuya influencia ha ido
cooptando las instituciones para que sus intereses particulares pasen a ocupar
el lugar del interés colectivo o bien común, operando desde el Estado profundo
que controla los mercados de capitales, la industria armamentista, la farmacéutica,
la alimentaria, la tecnológica, etc., lo que les permite colocar en los
gobiernos a políticos que sirvan a sus intereses. Estas élites corporativas se han
instalado en las instancias públicas restando metódicamente competencia a los
Estados.
Antecedentes del
orden unipolar que termina
El Estado, cuyo deber
ser es velar por la integridad territorial, por la soberanía y el bienestar de
sus habitantes, ha sufrido en los últimos 50 años la embestida privatizadora
del modelo neoliberal. A través de procesos de integración regional se ha
buscado fortalecer la capacidad de los países frente a la globalización. Pero,
como a las multinacionales aquello no les conviene: el neoliberalismo ha buscado
instalar estados débiles, corrompibles, que no conduzcan la economía o que
puedan ser alineados a la fuerza mediante golpes de Estado. Así ha quedado en
descubierto al saberse en qué gastaba
sus fondos la USAID, que ha congelado
Trump. Se han evidenciado los gastos para medios y periodistas corruptos, para
desestabilizar gobiernos, financiar partidos, etc..
En el fondo, a nivel
global se ha ido quitando facultades al Estado para dejarlo inválido para fiscalizar
los flujos de comercio o conducir la política económica, obligándolo a aceptar
reglas impuestas desde el mundo corporativo dominante, con acuerdos leoninos
como el TPP11.
La globalización, a
partir de la caída de los muros al término de los ochenta y la desaparición de
la URSS, significó de manera multidimensional la conformación de un sistema
geopolítico unipolar, con una superpotencia hegemónica, defensora de un orden
económico neoliberal auspiciado por las corporaciones multinacionales. Esto, en
el plano geopolítico, significó que USA
se erigiera como el gendarme del orden mundial como la única superpotencia
militar hegemónica, invadiendo y destruyendo a los países que pretendieron una
opción nacional independiente.
En el plano
tecnológico, la globalización se expresó en un mundo interconectado que significó
que los países, las empresas, la sociedad civil las personas interactuaran, generándose nuevas dinámicas en todo ámbito,
en especial en el comercio internacional, la logística, las finanzas, las
relaciones internacionales no gubernamentales y la política.
Cuando China ingresa a
la OMC el año 2001, comienza a usar las reglas del orden mundial imperante, tejiendo
estratégicamente sus intereses comerciales, a la par que va captando inversión
extranjera, asegurando con su régimen autocrático estabilidad, además de costos
de producción ventajosos. Cabe recordar que al inicio de los 90, China dicta la
ley de equity joint ventures, que le permitió absorber el conocimiento
tecnológico de occidente, al tiempo que Europa y Estados Unidos iban perdiendo parque
industrial en sus territorios, encandiladas las multinacionales por la optimización
de ganancias. Pisaron el palito y se dieron cuenta demasiado tarde. China fue
capitalizando e innovando, con una planificación de largo plazo, llegando a
poner en jaque a occidente en industrias claves, como el sector automotriz y la
electrónica de punta. Además con su oferta de inversión ha favorecido la
descolonización de África, en perjuicio de países europeos que saqueaban a
países africanos de valiosos recursos.
¿Hacia dónde vamos?
Donald Trump en su
primer mandato declaró la guerra comercial a China, al asumir la posición
debilitada en que se encontraba su país, con un enorme déficit fiscal, una
balanza comercial negativa y un enorme gasto militar derivado del rol asumido de
superpotencia gendarme del orden mundial. En el plano interno, un país cuyos intereses de Estado habían sido impuestos
por las multinacionales desde el “Estado Profundo”.
En este minuto
histórico, a un mes del inicio del segundo mandato de Trump estamos
presenciando un cambio de era, transitando a un orden de imperios, donde China
y Rusia emergen como actores de un nuevo
equilibrio multipolar de poder mundial, en el que los demás países del orbe podrán
jugar estrategias para convivir con un mayor margen de maniobra. El orden de
post segunda guerra mundial con la ONU y su Consejo de Seguridad y el derecho a
veto de los países que en su momento fueron vencedores, parece cambiar
radicalmente. Los BRICS emergen con fuerza y ya representan un 40% del
intercambio mundial y la mayor población del planeta.
Trump ha anunciado que
EEUU se saldría de la ONU, como ya lo hizo de la OMS. El objetivo de Donald
Trump parece ser el desmantelamiento de las élites globalistas, para generar un
período de paz que le permita, nacionalismo económico y proteccionismo
mediante, recuperar la economía interna de su país, desligándose de la
institucionalidad construida en los últimos 70 años. Defender al dólar de su
crisis estructural quiere hacerlo con tratos bilaterales. El bloqueo a Rusia
aceleró el proceso de los BRICS y nuevos países se han ido sumando a esta
opción alternativa.
En las turbulencias
que han marcado este primer mes de gobierno, Trump ha expresado su interés
expansionista de anexar a Canadá y Dinamarca. Países de la periferia están viendo
el regreso del Gran garrote, que parece ser una bravuconada o un bluf, de un
jugador de póker que sabe bien sus
debilidades. Sin embargo, con ello perturba flujos históricos de comercio en un caos acotado, que parece ser el preludio de
un ordenamiento en el cual la sensatez marca términos medios, como lo que
Claudia Sheinbaum manejó magistralmente al punto de lograr que Trump elogiase a
“esta mujer maravillosa”. Eso es sensatez, la bravuconada deviene en trabajo
conjunto contra el tráfico de drogas, su
producción y distribución en destino, más los entramados para el lavado de
activos en algún recóndito pasillo de Wall Street y los paraísos fiscales.
En el fondo, en este
proceso se observa que a nivel bilateral, estos gallitos son parte del estilo
acaballado o supremacista de Trump, pero se desinflan cuando se encuentran con
un interlocutor coherente, que lo ve como un par y no se impacta con la
fanfarronería. Llevando a la razón a Trump, con energía y legitimidad, Claudia
Sheinbaum logró revalidar la interdependencia y ello está llevando a la paz, en
respeto mutuo, sin retorsiones gansteriles, con equidad y no injerencia en la autonomía
soberana de los pueblos. El resultado final de esta forma de convivir sin
aplastar al otro, será una paz de los equilibrios, de las necesidades recíprocas.
Esto requiere mejor Estado, para ir recuperando un Estado fuerte y probo, capaz de
ordenar la casa.
Otros hechos de la
causa
Como situaciones
sintomáticas de esta necesidad de limpiar
a los países de corruptos, hemos visto el reciente escándalo de la
estafa con la memecoin Libra, que promovió Javier Milei, ya sea por ser cómplice
del delito o por ser un estúpido
redomado, lo que permitió que los desarrolladores se embolsaran en Panamá, 87
millones de dólares en 4 horas. Las víctimas de la estafa fueron más de 40 mil
personas y están demandando en Argentina y los Estados >Unidos, lo que augura
en el corto plazo el fin de este personaje desquiciado y su anarco liberalismo.
Seguramente Trump, descartará a Milei, tal como lo ha hecho con Zelenski en Ucrania. El
pragmatismo impera.
Lo último, como
evidencia de la corrupción asociada a la guerra, ha sido la constatación por parte
de Elon Musk del desvío de la mitad de la ayuda destinada a Ucrania, hacia el
partido Demócrata, lo que explica la tozudez de Biden y Harris por continuar la
guerra a todo trance. Cuando se termine de investigar este escándalo, volarán
plumas en las elites ligadas al armamentismo, la guerra .
Como corolario, se
advierte la decadencia de Europa, por sus propios errores estratégicos frente a
Rusia, que le proveía energía barata, y todo por haber seguido las políticas
globalistas de las élites europeas y su agenda 2030, sumisas ante la
Administración Biden y Gran Bretaña. El
resultado de haber continuado la guerra de Ucrania, que pudo resolverse en
Estambul a pocos meses de iniciada, es esta dolorosa lección para Europa. resignarse
a ser vagón de cola, quedar fuera de la mesa donde se negocia el término de la
guerra, y arreglárselas en adelante sola, asumiendo su pérdida de relevancia
global. La crítica situación política y económica de Alemania y Francia demuestran
esa pérdida objetiva de poder de la Unión Europea en el nuevo orden emergente .
¿Por fin, la paz?
Ahora la paz está
cerca. Algo une a Trump y Putin y es que a ambos interesa reforzar al Estado
Nación y recuperar soberanía económica y
geopolítica. También coinciden en que negociar equilibrios les permitirá
retomar crecimiento interno.
El globalismo que
impulsan las élites que están en el Estado Profundo de Estados Unidos, están
quedando desnudos en la vía pública. Elon Musk acaba de detectar que de los
aproximadamente 300 mil millones de dólares que USA entregó en ayuda a Ucrania
por la guerra, la mitad quedó en el Partido Demócrata. Trump ya ha ordenado que
no habrá más ayuda militar a Ucrania y la persecución interna de los corruptos
que han lucrado con la muerte, será su vendetta contra quienes intentaron asesinarlo
en varias ocasiones.
En este momento, la
tendencia es hacia la paz en el conflicto de Ucrania. La real politik
funcionando a todo vapor.
El mundo multipolar
emerge y el poder corporativo globalista que aspiraba a un supra gobierno
mundial, con reducción de la población y control total incluidos, parece ir en
retirada. Queda en carpeta el conflicto de Medio Oriente. La pretensión de Trump
de expulsar a los palestinos de la Franja de Gaza para instalar un negocio
inmobiliario, ha provocado el repudio mundial. ¿Será otro pulseo para probar
los escenarios? El hecho de que China y Rusia se hayan opuesto inmediatamente a
dicha pretensión, augura una nueva reculada de Trump, en este complejo ajedrez
global.
En Indo América,
rescatando la identidad ancestral, rechazando la doctrina Monroe 2.0, con
liderazgos nuevos y potentes como el de Claudia Sheinbaum en México, de Petro
en Colombia o Lula en Brasil, la gran conversación vuelve a ser la integración regional.
Las respuestas
soberanas y dignas de estos Jefes de Estado nos dan un aliento esperanzador de
poder alcanzar como Indo América un espacio de colaboración y unidad para participar
en función de intereses comunes, en este baile que se está orquestando ante
nuestros ojos.
Es de esperar que la
sensatez haga ver a nuestros pueblos que la única forma de convivir en paz es
con equilibrios de poder, devolviendo la soberanía al pueblo, educándonos
permanentemente para tener un pensamiento crítico que nos haga dudar siempre de
las verdades oficiales que buscan imponernos. Recuperemos soberanía e
independencia, en unidad y respeto mutuo.
Hernán Narbona
Véliz
Periodismo
Independiente
Corresponsal de La
Razón.cl
martes, diciembre 31, 2024
2024: No hubo tiempo para recuentos
No hubo tiempo para recuentos. Hemos llegado al 31 de diciembre atiborrados de actividades en algo que apasiona, la literatura, la cultura, las letras. Sin embargo, el contexto sigue agobiante; todavía nos pesa esa derrota del rechazo de un 62% a la constitución que fue tergiversada por la mentira, denostada y marcada por la traición.
lunes, diciembre 23, 2024
2025: Paz, en bondad y Justicia
2025: Paz, en bondad y Justicia
Hernán Narbona Véliz – Chile – Poeta y Escritor
Así, la ausencia de valores fundamentales, de la noción de sentido y la falta de un referente trascendente que sustente la conciencia del homo sapiens en esta peligrosa fase de su evolución, hace imposible mantener un orden ético, pues ya no existen las motivaciones superiores para amar a nuestro prójimo y obrar rectamente por principio.”
Doctor HC UPLA Gastón Soublette Asmussen
Socio Honorario de la Sociedad de Escritores de Chile. SECH.
De su libro “Manifiesto: peligros y oportunidades de la megacrisis”
Dragones cibernéticos vomitan fósforo sobre los niños de Gaza. Drones son manejados por jóvenes soldados, casi adolescentes, jugando un video juego morboso, cumpliendo a control remoto lo que el poder les dicta, sin cuestionar, obsecuentes, a cambio de pertenencia a eso que llaman sociedad de consumo. Las guarderías son un objetivo estratégico, de largo plazo. Esos bebés son enemigos potenciales porque sus ojos se han impregnado de duelo. Sus padres, hermanos, madres y abuelas, todos “terroristas”, han sido destrozados. El exterminio se difunde con lógica necrológica dantesca.
Palestina ha sido un laboratorio, cercano al apocalipsis. Somos demasiados, lo ha dicho la agenda 20-30. La maquinaria de muerte global, que es manejada por el 1% de la población mundial, expande sus fauces, aterroriza y controla, devora territorios, envenena vertientes, arrasa poblados, los muertos quedan sepultados en el oprobio, se demuele toda vida, se escribe de inmediato la pos verdad.
Junto a la muerte, van la mentira y el oro, comprando conciencias. La guerra es buen negocio. Enmudecen los noticieros, los publicistas maquillan la ignominia, los esbirros reclutan mercenarios, cobran comisiones, se enriquecen, como cómplices de buen pasar, son ilustrados genocidas. El orden es aceptar la neo-esclavitud, aceptar sin preguntas lo que el padre protector decida. Es la hegemonía que no admite contrapesos.
Y se normaliza la barbarie, se revientan los ojos de eufemismos. El miedo estrangula los latidos de justicia, el dios del odio apacenta sicarios, con burdeles y drogas premia a los mercenarios. Están las urbes financieras encaramadas al becerro de oro y sus farándulas de progreso pisotean la tierra, se emiten bonos del Tesoro, la inteligencia artificial simula escenarios de reconstrucción, como próxima oportunidad de negocios. Las granjas del planeta ya no dan leche generosa, solo brotan el odio y un egoísmo amargo y pestilente, el paraíso concedido fenece, atiborrado de almas inocentes e indefensas, acumuladas tras las masacres. Una conciencia universal y ecuménica intenta elevarse soberana, como una gran espada de justicia.
Pronto, el grito ensordecedor de los mártires bajará al infierno, como la luz azul de la justicia y colgará ruedas de molino en los cuellos de los genocidas, los que quedarán anclados con sus pezuñas en el lodo de su propia ruindad.
Entonces, las oraciones sencillas de los ignorados, prenderán transversales y ecuménicas por los valles resecos, vendrá el agua liberante como torrente de esperanza y Palestina será libre, de río a mar, porque su sacrificio ha sido el detonante de la conciencia universal, que nos unirá a mujeres y hombres de buena voluntad, para aislar a las élites perversas de la codicia, para intentar renacer de las cenizas como resistencia de humanidad.
El sacrificio de mujeres, niños y ancianos no habrá sido en vano, porque en la nueva Era no quedará espacio para miserables. La cultura alternativa se abrirá paso y la fraternidad de los pueblos gestará espacios de equilibrios y cooperación.
Valparaíso, Chile, 23 de diciembre 2024
domingo, junio 09, 2024
Apuntes de Guerra
Quizá por esa situación extrema, cuesta registrar en una columna las sensaciones límites que va revisando un analista, a medida que el mundo va estructurando bloques y se avizora un cambio en las relaciones internacionales.El cambio hacia un sistema multipolar, se va perfilando con un importante cantidad de Estados asociados a los BRICS ampliados, que plantean el uso de monedas propias en alternativa al dólar, en un antagonismo estratégico con la hegemonía de los EEUU y sus aliados, principalmente el Reino Unido y la Unión Europea.La tensión se va venido dando en torno a la guerra de Ucrania; la invasión genocida de Gaza que la ONU ha ordenado detener y que Israel ha incumplido; el posible choque de EEUU con China en torno a Taiwán; el conflicto de liberación del colonialismo francés en África. La presión de Macrón de ingresar a una guerra frontal con Rusia y la presión interna actual de los franceses para frenar esa locura y llamar a elecciones anticipadas.En este complejo escenario, la interdependencia se va expresando con repercusiones sobre todo el comercio mundial, de bienes y servicios, con el surgimiento altamente probable y cercano de un segundo sistema monetario y de pagos internacionales anclado al padrón oro, lo que se va articulando con el ingreso de nuevos países a los BRICS.Países periféricos como Chile, que ha apostado a comercio abierto con China, Europa o EEUU, deberán asimilar un escenario restrictivo donde deberían defender su neutralidad para mantener un mínimo margen de maniobra.El impacto de la guerra de Ucrania sobre Europa ha sido desastroso. Ante la pérdida de energía barata que proveía Rusia, Alemania lleva más de 6 meses en recesión, la OTAN persiste en mantener un Estado de guerra levantando el miedo de una amenaza de Rusia a la Unión Europea.Los intereses armamentistas buscan Imponer una guerra permanente y su voz oficial ha buscado eliminar las voces disidentes. El intento de magnicidio contra el Primer Ministro de Eslovaquia, Robert Fico, el accidente de helicóptero del Presidente irani, Ebrahim Raisi, han sido expresiones de una guerra híbrida, que se desarrolla por interpósitos actores y acciones de inteligencia o contra inteligencia. Entender el fenómeno de guerra no convencional significa entender que el frente comunicacional y de propaganda se juega por medios no convencionales, que de alguna manera permiten conocer de primera fuente los hechos que.van ocurriendo en los diversos espacios de confrontación.Pese a los poderes que buscan influir a nivel global, frente a una nueva guerra fría, es prudente volver la mirada a una antigua política de los países del sur, los No Alineados, que puedan mantener soberanía, aportando a una paz con equilibrios donde nadie se arrogue hegemonías, con una igualdad jurídica efectiva, en respeto a la soberanía de cada Estado.Se puede decir que estamos siguiendo una "noticia en desarrollo". Seguimos.
viernes, abril 05, 2024
Detengan la cínica Guerra
¡Detengan la barbarie!
Como un bien común, que a veces no
atesoramos debidamente, la paz es esa capacidad de salir de nuestras casas,
cada día con un nuevo afán, trabajando para pagar nuestros compromisos, para
comprar en el mercado, para educar nuestros hijos, disfrutar de algún café de
risas y sueños, en algún recodo de amistad, y volver por la tarde al regazo,
con los seres queridos y encontrarlos vivos, alegres. Es la vida en paz, una
situación de simplicidad que se parece al amor. Esa paz que anhelan muchos
pueblos destrozados por la guerra y por quienes se estremece hoy la conciencia
humana.
Es lo que le han arrebatado al pueblo palestino, a los miles
de niños que han nacido y muerto en una pesadilla. Los palestinos que solo han aspirado
a ser reconocidos y respetados como un Estado soberano, exigiendo que se cumpla
la Resolución 181 de 1947, que dividió a Palestina en dos Estados, Israel y
Palestina. Dicha resolución ha sido irrespetada persistentemente por el
sionismo expansionista, que ha ido ocupando con sus colonos esos espacios, buscando
la dominación total de Gaza y Cisjordania. Lo que está sufriendo el pueblo
Palestino en la franja de Gaza es el exterminio metódico de su población, con
decenas de miles de muertos, la mitad de ellos niños, y cerca de dos millones
de desplazados a la frontera sur con Egipto. Israel ha pretendido defender y
justificar los bombardeos indiscriminados en “el derecho a autodefensa”, luego
de los ataques del 7 de octubre 2023. El gobierno sionista, sustentado en la
tesitura teocrática de una guerra santa como pueblo elegido, ha ocultado su
interés profundo de ocupar y anexar todo ese territorio para hacerse de los
recursos gasíferos del litoral de Gaza, para así convertirse en el proveedor de
gas a Europa, generando una ruta alternativa de suministros a lo que sería la
ruta de la seda que ha venido implementando China a través de Euro-Asia.
La Guerra Cínica
Estamos en una Guerra extendida, donde Rusia está luchando en
Ucrania contra una OTAN que ha buscado cercarla. Con la conducción mesurada de
un Vladimir Putin frío, que ha contenido sus acciones militares para acotarlas
al territorio de Ucrania. Por otro lado, en el Medio Oriente, el Mar Rojo, hay
una escalada, con Israel demoliendo Gaza y Yemen torpedeando navíos con cargas
para o desde Israel. Éste atacando el Consulado de Irán en Siria, enseguida, el
anuncio de represalias. Una vorágine de incertidumbre cruza el mundo. Conflictos
y belicosidades múltiples, la masacre terrorista de la sala de conciertos
Crocus City Hall, la respuesta rusa de castigar a los autores intelectuales...
Una guerra cínica que también es mediática. Se la llama guerra
híbrida, donde son milicias, grupos o ejércitos mercenarios los que actúan por
cuenta y orden de los Estados, sin que exista una declaración formal de guerra.
En una mirada a este instante mundial, se observa que los campos bélicos en
Ucrania, Siria, el Líbano están siendo el laboratorio de ensayo de armas de
enorme poder. Sin llegar al arma nuclear, es tal la efectividad de los misiles
hipersónicos y de los drones, que todas las concepciones clásicas de la guerra
convencional deben estar hoy en revisión; como también las aristas de la guerra
cibernética, que se ha venido desplegando con uso de tecnologías de punta.
Frente a estos escenarios apocalípticos, sin embargo, es
probable que el peso político de la superpotencia emergente, China, con la
alianza creciente que constituyen los BRICS, probablemente, disuada a las
élites de Occidente, de seguir buscando mantener el sistema unipolar de
dominación mundial generado en 1947 y, quizás, se frene la escalada y entremos
a un sistema multipolar de relaciones internacionales, sin un hegemón que
imponga un orden neo colonial y la paz de los sepulcros, sino un sistema
multipolar, más equitativo, con un nuevo orden mundial. Es probable que, mediante
un equilibrio relativo entre fuertes poderes militares disuasivos, se llegue a
la cordura de una paz basada en esa conciencia de riesgo de autodestrucción
global.
Como humanidad, hemos presenciado impávidos un genocidio, mientras
la cortina de humo de las cadenas occidentales, ha intentado frenar y ocultar
el clamor de los pueblos: ¡Detengan la barbarie!
La ONU ha demostrado ser inútil, precisamente porque en ella ha
existido la ficción de igualdad jurídica entre los Estados, pero, en el Consejo
de Seguridad se refleja el orden de pos segunda guerra mundial, donde las
potencias vencedoras se reservaron el derecho a veto, impidiendo una mínima
acción internacional, que frene los bombardeos de Israel sobre Palestina.
Sobrepasando todos los límites del Derecho Humanitario, Israel ha resistido la
reciente Resolución que ordenó un Alto al Fuego y ha asesinado a voluntarios
que entregaban ayuda de alimentos a los desplazados palestinos al sur de Gaza.
Por una Cultura de la Vida
Lejano a ese infierno, cerré los ojos y me trasladé al horror
de Palestina y sentí, estremecido, la dialéctica perversa de las guerras
genocidas, sin respeto a templos, hospitales ni escuelas. Un genocidio que
ocurre con esa agresividad amoral e impersonal de un juego de video, sin
declaraciones diplomáticas previas, como ataque preventivo, para que los
pueblos tildados como enemigos, algún día, eventualmente, no vuelvan a
levantarse en armas y agredir a su opresor.
La cultura necrofílica versus la cultura de la vida. Para
entender la profundidad del dolor que sufren los civiles en esta guerra cínica,
que nos llena de imágenes aterradoras, he mirado mi ciudad, Valparaíso, con su
colorido, con sus afanes cotidianos, con sus habitantes superando infortunios.
Y me la imaginé, por un instante, ardiendo, con grandes columnas de humo,
bombardeados sus hospitales, sus iglesias, sus colegios; sin energía, sin agua,
envuelta en una enorme catástrofe, con sus universidades y su puerto
destruidos, con drones asesinando a hombres, mujeres y niños, por ser
potenciales enemigos. Frente a nuestros ojos ha venido transcurriendo este
conflicto, mientras la industria armamentista se congratula por sus
facturaciones y es cómplice del genocidio y busca más espacios donde provocar
guerras y seguir su próspero negocio. Con una crueldad exacerbada, con
asimetrías profundas, gente común y corriente es masacrada, la instantánea
comunicación nos va mostrando la escalada y la guerra es la coronación de la
muerte, asolando esperanzas, con sus vicios, sus mentiras, con violaciones a
niñas y mujeres, con ejecuciones sumarias, sembrando odio por dinero, con
torturas, con hambrunas colectivas, pestes y gigantescos desplazamientos de
población. Los traficantes de armas y los mercenarios (sociedades anónimas que
venden sus servicios de muerte) lucran de la logística bélica y como es
necesario usar drogas para incentivar la barbarie, la disponen a sus anchas. La
guerra no es contra un enemigo uniformado, se desarrolla soterrada, sin una
declaración formal, es una simple carnicería contra la población civil, donde
todos pasan a ser peligrosos, con la lógica asesina de prevenir males mayores,
los civiles somos un mero daño colateral. No valen los Convenios de Ginebra
para los prisioneros de guerra, no habrá Corte Internacional de Justicia para
los genocidas, el Derecho se pierde entre montañas de cadáveres, consecuencia
de las maniobras de bombardeo y tierra arrasada. La guerra de hoy es peor que
lo imaginable.
Ante la escalada del horror y ante una inminente
conflagración mundial, los pueblos debemos mantener una voz activa por la paz frente
a la ley de la selva imperante. Roguemos que no sea demasiado tarde.
Valparaíso, 5 de marzo 2024
sábado, marzo 09, 2024
Entre el caos y la esperanza
Entre el caos y la esperanza
En el cine de catástrofe las primeras tomas muestran una vida que se
desarrolla normalmente. La gente al trabajo, los niños a la escuela, los
negocios abriendo sus locales, alguien organizando la presentación de esa
mañana, muchos saludando por las redes sociales con emoticones. El inicio de un
día más, una mañana cualquiera, hurgando en el celular quién cumple años ese
día para no olvidar saludarlo…
Tal cual, estamos viviendo este
tiempo complejo, donde estamos presenciando una guerra híbrida, cínica, que
está allí, ocurriendo. Mientras dormimos, amamos o nos lavamos los dientes, en
Gaza mueren niños, mujeres y ancianos en un campo de exterminio a cielo
abierto; en el Mar Rojo hay combates navales, drones hunden un portaaviones
israelí; en Ucrania, misiles hipersónicos de la Federación Rusa destruyen un
edificio donde se reunían tropas mercenarias extranjeras y numerosos militares
ucranianos y de la OTAN, de alto rango. Todo está ocurriendo, envuelto de
eufemismos, frente a nuestras narices. La televisión abierta apenas incluye el
tema en sus noticieros y sigue dándole con la delincuencia local, con el circo
de la política, con la carencia de ética.
En este nuevo Mundo al instante, casi
en tiempo real, nos llenan de imágenes, las redes sociales. Pero hay que
filtrar, la propaganda es un arma de guerra y se debe desconfiar. Nos informamos por canales independientes,
como Negocios.TV de España, Top de Impacto, Prensa Alternativa. Sin embargo, en esta vorágine diaria, es
reducida la población que entiende y asume a cabalidad el momento crítico que
atravesamos como humanidad. El cambio climático ya nos ha golpeado con sequía e
inundaciones; el modelo neoliberal y depredador nos ha impuesto un Estado débil
que no regula ni fiscaliza debidamente. Es algo que hemos sentido
recurrentemente y estamos aún en medio del duelo por la reciente catástrofe de
los incendios intencionados, que devastaron Viña del Mar y el Marga Marga.
Es cierto que, si uno se asoma a
diario a los escenarios mundiales, debe cuidar la cordura. Estamos en medio de
una realidad caótica. Se dice que está surgiendo un nuevo orden mundial, pero
que el viejo régimen se resiste con todo para mantener el statu quo que le conviene.
Se avizora un nuevo orden que sería más equitativo, multipolar, con mayor
equilibrio de poder entre los actores internacionales. A partir de la expansión
de la OTAN, acercando bases de misiles apuntando a Rusia, se provocó la operación militar de la
Federación sobre Ucrania; es un conflicto que se agudiza el 2014 cuando en un
golpe de Estado se derroca al gobierno pro ruso de Ucrania e instala un
gobierno neonazi que pide entrar a la OTAN. En este conflicto, que lleva dos
años, la gran perdedora ha sido Europa, en especial Alemania, con una economía
en recesión, teniendo que comprarle gas más caro a EEUU. A esta guerra se ha
sumado, a partir del 7 de octubre, la ocupación de la Franja de Gaza y su asimétrica
invasión y devastación genocida, con más de 40 mil muertos, la mitad de ellos
niños. En la escalada, Yemen defendiendo a Palestina, ha declarado la guerra a
Israel, lo mismo ha hecho Argelia. La guerra mundial está ocurriendo, tal como
lo señalara hace años el Papa Francisco. Hoy Irán, Siria , El Líbano, están
intercambiando misiles y drones con Israel y EEUU. Se ha entrado en un clima de
beligerancia maniquea, que no deja espacios para tonalidades y se impone la
fuerza por sobre la razón y el Derecho.
Un nuevo orden mundial se esboza,
está por nacer, mientras lo viejo se resiste a morir y como reacción plantea
una peligrosa huida hacia adelante, que extienda la guerra de Ucrania a toda
Europa, como palanca de crecimiento económico para el sector armamentista de la
potencia imperial, en una estrategia casi suicida. Los pueblos marchan contra el genocidio del sionismo
en la Palestina ocupada. En Europa marchan los agricultores, la Unión Europea
se convulsiona. Hay una anomia por todas partes. La lógica belicista manda que
si no estás conmigo eres mi enemigo y tengo que destruirte. Sin embargo, el
nuevo orden sigue creciendo, los BRICS se expande y se convierte en el bloque
que más población y producto bruto interno acumula; el jaque mate al orden de
Bretton Woods será cuando un nuevo sistema monetario, alternativo al FMI, abra
un nuevo sistema para los pagos internacionales, con divisas alternativas que
tengan el oro como respaldo. Los tiempos del dólar y de su emisión afiebrada
están por concluir. El tema que debe preocuparnos es cómo sobrellevar
económicamente como país pequeño, este profundo cambio, manteniendo la
integridad territorial y la soberanía, asumiendo que somos un país exportador
que tiene como principal socio a China.
Si el nuevo orden mundial cimenta la
paz en la colaboración y el comercio, para ser distinto a lo actual, debería
imponer a los poderes corporativos mundiales reglas el juego que eliminen sus
trampas y la evasión, características del orden colonial anglosajón. Con el
peso del Derecho Internacional, se debería terminar con la expoliación de sus
recursos naturales, que realizan a las economías nacionales, con toda la
corrupción asociada. El orden actual, consagrado en organismos como la OMC,
establece una preminencia de los intereses multinacionales por encima de los
Estados. Acuerdos como el TPP 11 (increíblemente suscrito por el gobierno de
Boric) han buscado consolidar los
amarres que inmovilicen al Estado frente a las multinacionales. Es algo que
habría que corregir, si se pretende que el nuevo sistema multipolar sea de
mayor equidad para los pueblos del mundo.
Los poderes globales supranacionales
y corporativos deberán resignar sus pretensiones de dominación mundial y de
concentración de la riqueza, para someterse a un orden con Estados fuertes, que
regulen y fiscalicen las economías en pro del bien común y la preservación de
la naturaleza. Esta aspiración debiera
significar que podamos erradicar la corrupción estructural de las élites y su
poder criminal, que son las que se nutren de la guerra, los genocidios y los
ecocidios, basando el modelo neoliberal en el crecimiento ilimitado.
Estamos viviendo un conflicto entre
un sistema que concentra el poder económico, financiero y militar en una potencia
hegemónica, EEUU con sus diferentes alianzas militares estratégicas, y los
BRICS, como bloque emergente que levanta una propuesta multipolar que vendría a
instaurar un nuevo orden.
En este conflicto, nos toca estar en
el patio trasero, territorio que la política estadounidense considera como
propio. La opción de neutralidad es difícil; a nivel de la política interna la
influencia o intromisión se ha hecho patente y como sociedad estamos permeados
por intereses foráneos que se han aliado a grupos de poder internos. La opción
que se jugara en los 80 de una integración regional, es hoy más difícil por la
penetración de corrientes globalistas y el renacimiento de la ultraderecha,
ambas camufladas en la mirada maniquea de izquierdas y derechas.
Por eso, educar cívicamente al pueblo
es urgente, porque un pueblo consciente es fundamental para ser un país
soberano. Actualmente, los poderes de la ultraderecha neoliberal han desplegado
su poder mediático y han logrado llevar a los países a situaciones regresivas,
como lo ha sido negar el rol conductor que debe tener el Estado y la necesaria
cooperación regional que debe existir en Sudamérica. Resulta urgente que las
fuerzas progresistas de América Latina y el Caribe puedan sumarse a la
recuperación de una nueva política, que coloque la integridad como valor
central y el bien común como norte. Señales positivas que nos llenan de
esperanza, han sido el gobierno de AMLO en México con su Cuarta Transformación y
los logros objetivos de su gobierno; el superávit fiscal que ha logrado Lula en
Brasil al aplicar un impuesto a los super ricos; o el éxito de Bukele al
erradicar las maras y dar seguridad al Salvador, incluso contra la intromisión
demagógica de los globalistas.
Frente a este momento de alto riesgo, con una
soterrada guerra mundial en ciernes, que podrá culminar en una paz estable o
escalar hasta la autodestrucción, la humanidad debe jugárselas por la Paz y la
Justicia, resistiendo la embestida de los poderes globales que buscan mantener
un estado de cosas que asegure sus privilegios, en desmedro de las mayorías.
Esas fuerzas globales que buscan consolidar su dominación y nos quieren
inconscientes, incapaces de esgrimir la crítica o levantar nuevas utopías de
paz y cooperación. Entendamos que, como pueblos soberanos, podemos echarlos del
poder y develar sus mentiras, con la no violencia activa.
Valparaíso, 9 de marzo 2024
Hernán Narbona Véliz – Periodismo Independiente
domingo, diciembre 10, 2023
2023: de Horror y Esperanza
Cada año los recuentos periodísticos intentan realizar balances e
identificar algunas tendencias que nos impactarán en el corto y largo plazo. En
esta ocasión, esta columna tradicional de cada diciembre, tratará de resumir un
año en el que se ha manifestado la naturaleza con situaciones climáticas
extremas, mientras la humanidad se ha visto estremecida por una guerra moderna,
con drones kamikazes, hackeo de sistemas, la muerte impersonal a través de
video juegos, armas hipersónicas de exterminio; niveles de violencia que han
dejado a la humanidad al borde de un precipicio.
Cuando se observa esta escalada, sin ser apocalípticos, se debe ponderar
el riesgo que se vive y la fragilidad de nuestros Estados y su difícil supervivencia, si se desata una
tercera guerra mundial, ya que en ese escenario macabro, todo el planeta queda
como tierra de nadie, a merced de lo que pueda acarrear una guerra relámpago de
aniquilamiento. Vivimos un mundo globalizado a partir de la Internet, que vive
la realidad virtual, la Inteligencia Artificial, la conectividad, con sistemas
productivos que han cruzado los límites en materia ambiental y sistemas financieros que están por encima del
control de los Estados, con sistemas de pagos internacionales que se han
alineado con la divisa dólar como orden impuesto por EEUU desde la pos segunda
guerra mundial. Todo lo cual ha comenzado a ajustarse en un nuevo esquema de
poder mundial, con nuevas alianzas estratégicas que vienen a cambiar la
interdependencia compleja que se ha dado hasta ahora entre los diversos actores,
llámense Estados Nacionales, Corporaciones Multinacionales, ONGs, los
ciudadanos, la sociedad civil, con sus culturas y religiones diversas.
Estamos en medio de un proceso de cambio: un orden imperial en
decadencia y un sistema múltiple y diverso que comienza a nacer. Con una
vorágine de variables geopolíticas, económicas, sociales y ambientales en plena
gestación. Escenarios que exigen adecuar las políticas públicas de los países,
asumiendo los escasos márgenes de maniobra que tenemos como región sudamericana
frente a los desafíos que se nos vienen.
Hacia un Nuevo Orden Mundial
A nivel geopolítico, el
mundo ha asistido a la escalada de un conflicto entre EEUU y la OTAN con la
Federación Rusa. Se está viviendo el tránsito de un sistema unipolar, con una
sola superpotencia hegemónica, hacia un sistema multipolar, con diversos
actores soberanos que actúen en respeto mutuo, de acuerdo al Derecho
Internacional. Este proceso ha partido con la conformación del bloque político
económico de los BRICS, con Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, el cual ha
seguido creciendo con la incorporación a partir del 1 de enero de 2024 de Egipto,
Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Etiopía. El intercambio al
interior de los BRICS deja de usar el dólar como divisa hegemónica, implementando
el uso de monedas propias para su intercambio, tendencia que está
debilitando una de las principales bases
de la hegemonía norteamericana: el dólar como divisa líder para los pagos
internacionales. Otras variables que
marcan el término del sistema unipolar es la pobreza creciente en los EEUU y el
sobre endeudamiento externo, lo que ha socavado su moneda, dada la colocación
de bonos soberanos en los mercados de capitales y la tenencia de esos títulos
por parte de China, como principal acreedor de esa deuda externa.
La guerra de Ucrania y Rusia ha sido el anfiteatro para medir en terreno el poder militar real de la
OTAN y la Federación Rusa en términos de guerra con uso de modernas
tecnologías. De acuerdo a análisis de
geopolíticos europeos y de prensa-alternativa, se ha podido apreciar durante el
conflicto de Ucrania, la eficacia de las armas de la Federación y la
vulnerabilidad de tanques y sistemas antiaéreos provistos a Ucrania con tecnología
norteamericana, inglesa o alemana. Lo mismo se ha evidenciado en la invasión de
Israel a la franja de Gaza. En materia de misiles, sistemas de defensa
antiaérea, drones y guerra cibernética, se advierte el desarrollo tecnológico
de países como Irán y Turquía. En este sentido, la hegemonía de EEUU como
superpotencia militar, ya no sería tal, toda vez que armamento moderno europeo
sería superado tecnológicamente por otros países.
La dispersión del poder nuclear entre muchos países, genera un nuevo equilibrio
del terror que los gobernantes
deben sopesar con mucha cautela. Un problema grave ha sido el tráfico de armas suministradas
a Ucrania, que se habrían desviado, corrupción mediante, a grupos combatientes
en Oriente Medio. A lo mismo se agrega el
alto desarrollo armamentista de Irán, que ha provisto de drones a Rusia y a los
grupos que se enfrentan a Israel y EEUU, en defensa de Palestina, por los bombardeos
y su ocupación de territorios palestinos de la Franja de Gaza.
El negocio de la guerra
se ha articulado con tenebrosas redes, donde las empresas de mercenarios
profesionales que sirven al mejor postor, se ha apreciado en Rusia y la OTAN,
con fuerzas irregulares que hacen la guerra más brutal, ya que esas milicias son
el brazo operativo para exterminar al enemigo, sin mayores reglas.
En este año se ha demostrado que Europa ha sido el gran perdedor. De partida, Europa no fue capaz de privilegiar
su interés regional de lograr una estabilidad en paz con Rusia y los antiguos
países de la URSS, acatando, en cambio, dentro de la alianza estratégica de la OTAN, tratar a Rusia como un enemigo estratégico.
El llamado Protocolo de Minsk, alcanzado
entre Rusia y Ucrania en 2014, tuvo por objetivo poner fin al conflicto entre
separatistas prorrusos del Donetsk y Luhansk y combatientes ucranianos. Ese
acuerdo no se cumplió, Ucrania continuó atacando y tratando de dominar ese
territorio y Rusia decidió reconocer como Estados independientes a las regiones
rebeldes, las cuales se integraron a la Federación. En el plano estratégico,
Rusia consideró que la OTAN estaba cercándola, y decidió el operativo militar
de recuperación de esos territorios, que pusieran distancia y seguridad.
Cuando un sabotaje destruye Nord Stream 1 y 2, Alemania dejó de recibir el
gas de Rusia y debió enfrentar una crisis energética, mientras EEUU le comenzó a proveer su gas a
precios mucho más altos. En definitiva, la imposición de sanciones económicas a
Rusia, finalmente resultó en un boomerang, ya que Rusia siguió creciendo y
fortaleciendo lazos comerciales en el marco de los BRICS con la India, China,
Arabia Saudita. Además, Rusia logró que armadores griegos le proporcionaran
buques cisternas para seguir distribuyendo petróleo y, a través de la
triangulación, igual su petróleo llegó a países como España, burlando las
pretendidas sanciones que buscaban deteriorar la economía de la Federación.
Siendo Alemania la locomotora de la Unión Europea, la desaceleración de su economía ha impactado en el resto de la
región. En resumen, Europa ha sido
damnificada de las malas decisiones de sus políticos obsecuentes a las
políticas de EEUU. Países como Italia y Francia, con gobiernos de ultraderecha,
han visto con impotencia que la inflación, la inmigración ilegal consecuencia
de los desplazamientos poblacionales que provocan las guerras, han llevado a
convulsiones sociales desestabilizadoras.
Esto nos lleva a resaltar en este 2023, la crisis de las democracias
occidentales, que han venido
viviendo crecientes estados de tensión social, con un creciente descreimiento y
rechazo a todo lo instituido. Por ello, las cúpulas políticas son jaqueadas por
movimientos sociales que impugnan el statu quo, en una creciente anomia, cuyo
contrapunto en el péndulo, son gobiernos fascistoides que prometen seguridad a
cambio de derechos.
El Genocidio en Gaza
Al momento de escribir esta columna, la información proporcionada por
combatientes palestinos indica que en Gaza el número de víctimas alcanza las 16
mil personas, de la cuales 7000 han sido niños. Es el genocidio-infanticidio
que la ONU ha sido incapaz de frenar. El derecho a veto en el Consejo de
Seguridad, que mantienen los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial, ha
significado que EEUU bloquee cualquier medida que apunte a frenar el conflicto.
Brasil y Rusia intentaron iniciativas de alto al fuego, pero EEUU se opuso
aplicando su veto.
Tras el conflicto de Palestina e Israel se han precipitado los
acontecimientos. En las declaraciones
de los actores internacionales se han establecido ciertas precisiones: “Denunciar
al sionismo no es ser anti judío” “Responder a Hamas debe enmarcarse en el
principio de proporcionalidad y respetar el derecho internacional humanitario” “Bombardeo
indiscriminado a civiles, escuelas, hospitales configura crímenes de guerra de
lesa humanidad”
A medida que se aleja esa mañana del
7 de octubre, en que se realizó el ataque de Hamas a asentamientos israelíes,
ha surgido un fuerte cuestionamiento al Mosad el Departamento de Inteligencia
israelí por no haber previsto el ataque. La verdad es la primera víctima en una
guerra y la propaganda engañosa es parte del juego. Pero, más allá de ello, ha
surgido un asunto de fondo: el litoral de la franja de Gaza tiene valiosos
yacimientos de gas y el Primer Ministro Nethanyahu, habría planteado un
proyecto de explotación de ese recurso, habiendo comprometido incluso
concesiones para la explotación del proyecto, proponiendo un mapa ampliado de
Israel hacia nuevos territorios, como una ruta de la seda alternativa hacia el
sudeste asiático. Esta información develada por medios alternativos, explicaría
el porqué de la expansión sionista, planteada como una guerra santa, pero con
una causa real profunda: poder ocupar Gaza, exterminar a sus habitantes para
explotar sus riquezas energéticas. El ataque de Hamas del 7 de octubre y la
toma de rehenes, ha sido esgrimido como justificación para una guerra de exterminio
contra el pueblo palestino, con bombardeos de tierra arrasada, en un espacio
estrecho donde más de 2 millones de habitantes se encuentran en total
indefensión. Periodistas y funcionarios de la ONU han sido asesinados durante
la invasión de Gaza. El poder mediático de Israel y EEUU ha buscado tender
mantos de desinformación, pero ha habido una explosión mundial de activismo pro
Palestina, en repudio al genocidio del Estado sionista y su cómplice EEUU.
Reporteros Sin Fronteras han señalado "Los
periodistas asesinados en un mes y medio en Gaza igualan a los registrados en
un año en el mundo".
Voces por la Paz Mundial
Al cierre de 2023, la civilidad, la ciudadanía, los pueblos de diversas
latitudes del planeta se han movilizado por la paz. Este año Chile conmemoró los 50 años del
golpe civil y militar de 1973. Una extendida movilización por diferentes
ciudades y pueblos que remarcando el significado de la dictadura fascista en la
vida de las comunidades y las personas que sufrieron los abusos de ese régimen
de terror. Por esto, en Chile se produjo una empatía colectiva cuando parte el
conflicto con el ataque de Hamas a Israel. Miles de personas levantaron la voz
por la paz y contra el terrorismo. Poco a poco las voces se elevaron por Palestina,
por la existencia de dos estados, por el cumplimiento de la Resolución N° 19 de
1967 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que se acordó la admisión de Palestina
como Estado observador no miembro de la Organización.
La civilidad planetaria ha marchado en las principales ciudades de
Europa y América para parar los bombardeos del Estado Sionista de Israel sobre
un pueblo hacinado en la Franja de Gaza. Los palestinos aspiran, en justicia, a
ser reconocidos y respetados como un Estado soberano, con una paz real, con dos
Estados, Israel y Palestina, que puedan coexistir y donde el Derecho
Internacional se respete. Pero, desgraciadamente, lo que está hoy sufriendo la
civilidad de Oriente Medio, es un huracán de odios, sirenas y pulsos metálicos de misiles, en la
dialéctica perversa de una guerra de exterminio.
Frente a nuestros ojos va transcurriendo este conflicto, la muerte se
enseñorea con crueldad exacerbada, con asimetrías profundas. Gente común y
corriente es masacrada, la instantánea comunicación nos va mostrando la
escalada, este año 2023 hemos presenciado en directo un infanticidio dantesco.
Hernán
Narbona Véliz
Periodismo
Independiente
Corresponsal
de La Razón.cl










