Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
sábado, julio 18, 2026
Discurso histórico de Xi Jinping marca 4.puntos estratégicos frente a la IA
sábado, octubre 11, 2025
El derecho a preservar el patrimonio intangible
El derecho a preservar el
patrimonio intangible
Las ciudades, los
barrios, los pueblos, no son sus calles, sus construcciones, sino las personas,
la comunidad que vive en ellas, las familias que van generando un paisaje
humano, donde los vecinos se reconocen, se entrelazan, comparten en un
colectivo sus escuelas, sus juntas vecinales, sus clubes deportivos, los
afectos de la buena vecindad. Los niños se amistan, crecen en redes de apoyo
naturales, hay cuidado de los mayores, colaboración y buen trato. Es el barrio,
en su esencia, sus aromas, sus dramones, sus chismes, sus chistes, sus
anécdotas, sus funerales y sus llantos.
La humanidad se
construye de manera gregaria, sirviendo, ayudando, siendo gentiles, saludando,
sonriendo, en definitiva, como seres interdependientes que compartimos una
ciudad y tenemos derecho a preservarla, a cuidar sus rincones, porque son parte
de todos, porque son pinceladas de miles de destinos que forman un mosaico
imaginario, todos como parte de los otros, de ese hombre o mujer, niños o
ancianos, que transitan, viven o simplemente visitan nuestro gran hogar.
Si hablásemos de
poder, tendríamos que precisar que la gente es soberana de su tierra,
protagonista de su espacio, propietaria natural de todos los lugares comunes,
las calles, las arboledas, las veredas, las mascotas, la vista al mar. Como
soberanos nos damos un gobierno comunal, elegimos Alcalde y Concejales. Ellos
son mandatados por esta vecindad y se deben a ella. Si esos representantes
traicionan su mandato y, en vez de defender a su pueblo, se venden a intereses privados,
que vienen a pisotear nuestra comunidad en función de su codicia, debemos
expulsarlos del municipio para siempre, por ser depredadores de la confianza y
la ética pública. Si funcionarios de un municipio aceptaron coimas para
favorecer intereses particulares que van en contra del bien común, deben ser
sumariados y sancionados por sus graves faltas. Si un Alcalde ciudadano no
aplica todo el peso de la normativa en defensa de la ciudad, faltaría a su
deber funcionario.
Hacer ver a las
empresas constructoras que la ciudad es algo vivo, con espíritu y esencia
cultural, es decirles: adáptense a lo que queremos que se construya, rompan sus
modelos de negocios invasivos y demoledores de la integridad urbanística de la
ciudad y diseñen la vivienda que se adapte y sea armónica con la arcada. Como
Municipio se puede favorecer la generación de proyectos cooperativos, que se
integren a un Plan Maestro de largo plazo, elaborado con presencia de los
ciudadanos, las universidades que quieran aportar con rigurosidad, los colegios
profesionales, las Juntas Vecinales empoderadas. Puede haber una sintonía fina
entre lo que la ciudad define y los agentes inmobiliarios y ello pasa por
equilibrar la negociación, con transparencia, coordinación leal al interior del
Estado, con racionalidad y recursos que permitan llevar adelante las obras de
infraestructura, reconstrucción y mejoramiento que la ciudad necesita.
Valparaíso se
incendió dos veces. Se propuso un cambio de fondo, pero el modelo mantuvo todo
amarrado. Cambiar esto, parte por el diálogo entre vecinos, en cabildos que
sean movilizadores y no montajes mediáticos. El modelo implantó las recetas
tradicionales, subsidios que llenan los bolsillos de las inmobiliarias y cero
atención a la demanda del colectivo, con el resultado de una cruel imposición
de adefesios, torres inviables, que se venden como segunda vivienda a personas
que nunca han vivido en Valparaíso, sin respetar las genuinas aspiraciones de
los porteños a viviendas a escala humana, donde se tenga agua, alcantarillado y
luz, donde los vecinos recuperen su tejido social y su soberanía patrimonial,
como dueños querendones de esta ciudad maravillosa.
Hernán
Narbona Véliz, Periodismo Independiente, 06 de octubre 2017.
miércoles, octubre 08, 2025
CHILENO RECIBE HOY PREMIO HUMANITARIO GLOBAL DE ORGANIZACIÓN "UN MUNDO, UNA FAMILIA"
domingo, septiembre 28, 2025
Experiencias de asociatividad, alternativas de equidad
Experiencias de
asociatividad, alternativas de equidad
Escribo este
reportaje para conversar de la experiencia vivida en el plano de la cooperación
internacional, la cual puede ser importante de conocer por las nuevas
generaciones de profesionales. Se busca superar el agobio que causa una realidad
de capitalismo salvaje y demostrar que otro modelo es factible. Que la
alternativa de una economía a escala humana, sustentable, no sólo es una
urgencia de sobrevivencia frente la concepción depredadora, cortoplacista, que
inspira los proyectos en la óptica neoliberal, sino que, además, es posible si
se articulan voluntades y compromisos, con lealtad y sueños.
Como autor
especializado en Comercio Internacional y Negociaciones Internacionales y como
un aporte a esta compilación de #LaMemoria, me remonto a la experiencia
desarrollada como consultor en proyectos relevantes que Chile debe preservar. Hay aristas poco
comentadas, quizá por el ámbito técnico jurídico que implica su abordaje, como
lo son la Gestión Pública, las Políticas de Comercio Exterior y las Relaciones
Internacionales. Creo importante aportar testimonialmente lo que desde estas
disciplinas me ha tocado vivir.
Como profesional
aduanero, Administrador Público con Mención en Administración Aduanera de la
Universidad de Chile, 1970, soy actualmente Especialista Senior en Aduanas y
Negocios Internacionales, Valoración Aduanera y Minería. Con 48 años de vida
profesional, he alcanzado una expertise que va de lo técnico a lo político, con
experiencia en proyectos público privados en diversos países de América Latina
y el Caribe. En los dos periodos servidos en la Aduana chilena, sumando 20
años, he asumido roles directivos y de staff. Estuve 10 años
en la Gerencia de Exportaciones en el sector privado, en Argentina y
Chile. 18 años de mi vida profesional transcurrieron en organismos de
cooperación Internacional, desarrollando
misiones y proyectos por distintos países de América Latina y el Caribe,
compartidos con la Cátedra y la Autoría especializada en Comercio Internacional.
Las circunstancias de lo vivido explican esta diversidad. A los 23 años,
1973, hubo que reinventarse y mi
decisión fue jugar con mis capacidades en un mundo abrupto que demolía sueños y
utopías, pero lo hice sin recurrir al exilio, ya que eso me habría significado
cortar lazos de manera indefinida con mi tierra y mi familia.
Siempre he
tratado de mantener los principios y ser consecuente con ellos. Como exonerado
político del Servicio Nacional de Aduanas, a partir de febrero de 1974, mi
opción fue insertarme laboralmente en mi
espacio profesional y lo logré en Buenos Aires, postulando a través del diario
Clarín a sendas búsquedas gerenciales, las que gané compitiendo lealmente. Al
volver a Chile, en 1982, asumí recién que estaba en la lista negra de la
dictadura, lo cual junto con ser un alto honor, me obligó a buscar opciones a
nivel internacional. En el periodo
1985-1995, participo como Consultor del Centro Interamericano de
Comercialización, CICOM-OEA, agencia especializada que era en sí misma una
alianza estratégica entre el gobierno de Brasil, la Fundación Getulio Vargas y
la Organización de Estados Americanos, con el fin de apoyar el desarrollo de
proyectos asociativos, cooperativas, consorcios, joint ventures, prestando
asistencia técnica a instituciones de gobierno, cámaras empresariales y universidades, apoyando proyectos basados en
la colaboración, como facilitador o articulador de entendimientos exportadores.
En Chile, a fines
de los 80, fui parte del Proyecto la Política Internacional de Chile en los
Noventa y muchas propuestas basadas en colaboración, industrialización y
cooperativismo exportador, fueron despreciados por los gobiernos de la
Concertación, cuando las élites declinaron esa propuesta de una Segunda Etapa
del Proyecto Exportador chileno y adoptaron y se aliaron con el modelo
concentrador del neoliberalismo. Frente a esta frustración política en el Chile
de la transición, volqué mis esfuerzos profesionales de Consultoría incorporándome
a organismos de cooperación, como ALADI, el PNUD y el BID, desarrollando
misiones para modernización aduanera, para generación de políticas públicas de
promoción de exportaciones; organización de proyectos asociativos; organización
de consorcios en distintos países de la región, en contextos políticos muchas
veces de gran riesgo, pero sin cejar en el avance la cooperación con gran
mística y compromiso. Muchas veces vi pasar gobiernos, Ministros de Hacienda y
hasta Presidentes de la República, pero como la concepción de la cooperación
era de Estado, los buenos programas y proyectos flotaron pese a las
turbulencias.
En ese contexto,
tuve la suerte de abrir espacios desde la opción asociativa en materia de
negocios internacionales y políticas de fomento a las exportaciones. En los 90
el mundo vivía el embate neoliberal. La globalización era el nuevo paradigma.
¿Cómo procurar que las economías intermedias, productivas y manufactureras de
mediano porte, pudieran internacionalizar sus proyectos sin ser absorbidos por
gigantes globales, buscando un ensamble adecuado a la realidad de las pymes, a
una escala humana y sustentable?
El CICOM, Centro
Interamericano de Comercialización, fue
el organismo que sirvió de escuela para las élites empresariales de las cámaras
de comercio, los académicos de ciencias empresariales y economía, para
desmantelar los dogmas del modelo global neoliberal, el cual simplemente se ha
procurado enclaves para la extracción de productos básicos, en un extractivismo
con enormes pasivos medioambientales.
Enseñar
marketing internacional a los sectores medios y acompañar sus experiencias
reales, diseñar proyectos de oferta exportable, construir canales de
comercialización, lograr la inserción en nichos construidos o identificados con
una impronta de colaboración, negociación por proyectos, ganador-ganador, con
integración de energías públicas, privadas empresariales, académicas, en
relaciones de largo plazo y beneficio compartido, todo eso y mucho más, fue la
experiencia que pude desarrollar desde 1986 hasta el año 2002, cuando me
reintegré al Servicio Nacional de Aduanas.
Para lograr una
comprensión de la experiencia del CICOM OEA debo recordar el liderazgo del Dr.
Juan Luis Colaiácovo, de nacionalidad argentina, que fue organizando una sólida
red de expertos que trabajamos con él en el desarrollo de consultorías en toda
la región. Desde Río de Janeiro, Fundación Getulio Vargas, la gran amiga
Matilde Ellis era el corazón de Centro, pues era quien organizaba los eventos
moviendo los equipos de consultores en derroteros logísticos que nos llevaban a
localidades rurales increíbles, al mundo de las provincias o regiones
interiores de los países, muchas veces en viajes reiterados para ir acompañando
determinados proyectos, enseñando a formular esos proyectos de verdad y a negociar con los socios estratégicos. Los
brillantes y didácticos libros que producía el CICOM, permitieron generar una
masa crítica en la dirigencia latinoamericana, con legados efectivos y diversos
que le cambiaron la vida a muchas comunidades.
Fui parte de esa
alternativa en el periodo 1985-1995, como Consultor CICOM-OEA. Rescatando casos
relevantes y apasionantes, puedo enlistar títulos que después me gustaría
profundizar, tal vez en conversatorios interactivos, que puedan ser motivadores
para demostrar que es posible la colaboración, la sustentabilidad.
Parto hoy
contándoles una experiencia que se ubica en tiempos políticos muy duros para
Colombia, pero que se circunscriben a un espacio local, lo que permitió ser una
isla en medio de un mar de violencia en ese país.
-El caso triple A de Barranquilla:
Frente a una realidad de alta corrupción y mal servicio en Agua, Aseo y
Alcantarillado, la ciudad cansada de los partidos tradicionales elige a un
candidato que antes había sido cura guerrillero, un militante en la izquierda de Colombia.
Pero lo eligen porque es una persona íntegra. ¿Qué hace inteligentemente
el nuevo Alcalde? Su legitimidad era su
honestidad personal y resultó elegido por un voto castigo a los partidos tradicionales
que habían corrompido a la empresa de Agua, Aseo y Alcantarillado, generando
una situación insoportable para la población.
¿Qué hace el
Cura Bernardo De Hoyos? Llama a los jóvenes profesionales de la Cámara de
Comercio, de formación ideológica basada en el capitalismo, y les pide hacerse
cargo de una nueva empresa que atendería en la ciudad los servicios sanitarios.
¿Cuál fue la impronta?
Se gestó un
proyecto asociativo con la creación de una nueva empresa, la Triple A, que
emite acciones. La estrategia fue invitar a la gente a pasar a ser codueños de
la empresa que los atendía, realizando una supervisión territorial directa de
la calidad del servicio. Con un aporte aplicado en la cuenta mensual, los
vecinos pasaron a ser dueños y fiscalizadores de la calidad de servicio,
ayudando a controlar el uso de camiones de aseo, el control del agua y el
mejoramiento de la infraestructura de la ciudad.
En pocos meses
esta alianza estratégica funcionó positivamente, el usuario ya no se sintió
esquilmado, los precios se manejaron con transparencia, la comunidad asociada
en el proyecto colectivo comenzó a sugerir mejoras para la distribución, la
calidad del suministro, la mejora de los colectores, en obras que la gente
conocía y podía controlar.
Tan bien le fue
al proyecto que de la red construida surgieron nuevas posibilidades de
cooperación. Las energías de las cámaras empresariales, más la participación
activa de la sociedad civil, permitió al municipio superar el pésimo servicio
histórico y un clima de confianza mejoró el ánimo de la ciudad. Las
negociaciones para convencer a los usuarios de pasar a ser dueños del proyecto
y su mejores evaluadores, fueron acompañadas por Consultores del CICOM OEA,
entidad que permanentemente apoyaba al desarrollo de los sectores medios de los
países. En este caso, se apoyó la creación de este proyecto asociativo, a
través de la empresa Triple A, en donde los gestores fueron profesionales
jóvenes, no contaminados por la corrupción,
que trabajan gremialmente en la
Cámara de Comercio de Barranquilla y el Municipio que debía entregar
servicios de calidad a la ciudad.
Superando posiciones ideológicas, se pudo comprometer esfuerzos con
transparencia y compromiso con la ciudad.
¿Se imagina Ud. que en vez de haber entregado el monopolio de las sanitarias a empresas extranjeras, Chile hubiese organizado proyectos sustentables con socios usuarios de los servicios, capaces de articular fiscalización y proactividad? Creo que las tarifas serían más bajas, no habría pago de coimas a políticos y el servicio funcionaría bien.
Tengo muchas
otras experiencias en organizar Consorcios de Exportación, entre otros: Chompas
de Alpaca de La Paz y alianza estratégica con ONG alemana; productos regionales
del Salvador y la organización de
góndolas asociativas en supermercados de Miami. La experiencia del Banco
Industrial del Perú: promoción de Oferta Exportable PYME y casos exitosos.
Enuncio casos en donde la apertura de los mercados permitió apoyar la
internacionalización de empresas de mediano porte, que unidas podrían conformar
lotes de oferta exportable manejables en mercados identificados, lo cual les
permitía funcionar con relativa autonomía en sus exportaciones, soportando las
presiones de los gigantes planetarios del retail. Proyectos con un trasfondo
cultural basado en la colaboración y la reciprocidad.
Durante los
noventa el Estado abandona la promoción industrial y la asistencia técnica se
distorsiona. La banca abandona un rol de promoción de negocios pymes y favorece
la concentración económica.
Pese a ello, los
emprendimientos que nacieron basados en la colaboración han permanecido,
sobreviviendo a la desprotección
política que han sufrido. En los equipos nuevos, incluso del llamado
progresismo, por influencia de su formación,
imperan criterios individualistas ortodoxos, menospreciándose la
asociatividad o considerándosela como una alternativa utópica. Para quienes
hemos protagonizado emprendimientos reales que cubrieron en sus retornos las
necesidades del grupo, reconociendo experiencias fallidas, podemos demostrar
que con voluntad política y ética pública y empresarial, otro mundo es posible,
sin abusos, en colaboración y transparencia.
Hernan Narbona
Veliz Periodismo Independiente @hnarbona en Twitter. 28.09.2018.
lunes, agosto 11, 2025
Por una nueva Humanidad
Por una nueva Humanidad
Aquí vamos los soñadores barajando el albur de
la impiedad urbana, menoscabados por las muchedumbres que otean con su ojo
cíclope las catástrofes cotidianas. Vamos convencidos de que el lenguaje crea
realidades y lo usamos como un ariete, a brocha gorda contra muros
infranqueables.
Muchos nos extraviamos, robando pantallas y, al
vernos, el titiritero se ríe de nosotros, torpes y pontificantes, ególatras
hormigas queriendo conquistar un
epitafio.
Muchos nos perdemos en cofradías de licores
fugaces, procrastinamos una novela mentirosa y remontamos madrugadas en la
desolación y las deudas.
Otros nos refugiamos en altisonantes metáforas
indescifrables para eludir la crudeza de la calle y sentirnos una elitaria
casta luminosa.
Asumiendo a regañadientes nuestra enclenque
consecuencia, despotricamos por utopías deshilachadas en el viento de la
historia y tomamos aire, para seguir bregando contra nuestras debilidades y
personalismos.
Somos, al fin y al cabo, maestros chasquillas
de la palabra, pero hay una sensibilidad que está allí, que marca nuestro
quehacer.
Cuando caen las máscaras y el grito agónico de
pequeñas almas flageladas por el odio, remece las entrañas, algo profundo se
rebela en ira incontenible.
Entonces, nos asomamos por encima de fofas egolatrías y recobramos, en parte, el
sentido umbilical del humanismo.
Y nos reunimos, desconfiados del poder, de sus
mentiras, y zarpamos al desafío, a enfrentar marejadas y trenzar las manos en
un gesto primario de responsabilidad y compromiso.
Cada verso, cada frase, va tejiendo el mosaico
de la diversidad, bordado en un propósito universal de sobrevivencia en paz,
soberanía y justicia.
Mujeres y hombres, niños, jóvenes, adultos y
ancianos, nos reunimos, asumiendo el bien común, en resistencia frente a la
dominación del miedo y la mentira.
En esta coyuntura negra del planeta, cada
quien es un grano de arena en el universo de la consciencia, aportando una
visión de equilibrio y equidad, que augure espacios de humanidad en los que se
pueda asegurar que el fascismo, el sionismo, el negacionismo, la cultura de la muerte, Nunca Más.
Hernán Narbona Véliz
Valparaíso, 11 de Agosto de 2025
lunes, agosto 22, 2022
Favorable clima para las inversiones con la Nueva Constitución
Operadores financieros internacionales especializados en determinación de riesgo país, han señalado que, de aprobarse la propuesta constitucional el próximo de septiembre, en Chile no se prevén elementos que puedan poner en riesgo la estabilidad macroeconómica.
Las definiciones que contiene la Nueva Constitución, desde el prisma
político económico, propician la iniciativa privada, estableciendo como límite
los preceptos de respeto a la naturaleza y los ecosistemas. Del texto, en forma
muy coherente, surgen reglas muy claras para la participación de los
inversionistas internacionales, las que, a medida que se implemente el
cronograma de normas transitorias, ubicarán a Chile en un estándar comparable a
países europeos y escandinavos.
La factibilidad de un proyecto en
el mediano y largo plazo, involucra determinar el valor mínimo de rentabilidad
que debiera tener un proyecto, habida cuenta del riesgo país. Los
inversionistas recurren a indicadores de riesgo como el EMBI (Emerging Markets
Bonds Index o Indicador de Bonos de Mercados Emergentes), que confecciona J.P.
Morgan Chase, banco especializado en inversiones, sobre la base de cumplimiento
del servicio de la deuda externa emitida por cada país. La tasa de riesgo
guarda directa relación con la mayor o menor certeza de que un país cumpla con
sus obligaciones crediticias. Una matriz de riesgo país, mide, en especial,
riesgos políticos y, en tal sentido, la nueva Constitución sacará a Chile de
una crisis institucional profunda, con un camino cierto para construir un
sistema más descentralizado, con un pacto social de mayor equilibrio y equidad.
La Nueva Constitución dará paso a una economía social de mercado, una economía
mixta, donde el Estado recupera sus roles de regulación y fiscalización, con capacidad
para emprender y desarrollar actividades económicas, con una descentralización
que propicia un desarrollo armónico de las regiones y con un respeto a la naturaleza,
en armonía con sus ciclos naturales. Además, la Constitución consagra la
autonomía del Banco Central, una conducta monetaria responsable y fortalece las
funciones de la Contraloría sobre las empresas públicas y sobre toda empresa en
la que el Estado tenga participación. En este sentido, cabe destacar el
Artículo 1 de la propuesta constitucional declara que Chile es un Estado social
y democrático de derecho; el Artículo 8 que señala que toda persona tiene
libertad de emprender y desarrollar actividades económicas, agregando un
principio sustantivo: su ejercicio debe ser compatible con los derechos
consagrados en esta Constitución y la protección de la naturaleza; el artículo
170 señala que la corrupción es contraria al bien común y atenta contra el
sistema democrático y el 172 establece la inhabilidad para ocupar cargos
públicos o de representación popular a los condenados por actos de corrupción.
La superación de un modelo neoliberal sin parangón a nivel mundial, de
capitalismo salvaje, lleno de opacidades, donde no ha existido libre
concurrencia, donde la corrupción, expresada, entre otros ilícitos, en el
tráfico de influencias, el cohecho activo y pasivo, la malversación de recursos públicos, las relaciones
impropias de la política con los negocios; permitirá, por el ejercicio de la
ley y con la gradualidad que el mismo texto constitucional fija en sus
disposiciones transitorias, que la
economía chilena avance hacia un clima de mayor transparencia y probidad, lo
que debe acompañar al principio de libre competencia.
El Estado Regional, con una acción proactiva de los territorios en el
planeamiento de su desarrollo integral, permitirá que los mercados den paso a
una mayor desconcentración y descentralización territorial, con un sentido de
interés general y bien común,
que se basa en la participación de una multiplicidad de agentes económicos, con
un fomento a la asociatividad y el cooperativismo, lo que significará avanzar
hacia en condiciones de convivencia menos asimétricas, con una participación activa
y vigilante de la ciudadanía a través de sus fuerzas vivas, en barrios,
ruralidad, comunas y regiones autónomas.
Los proyectos de inversión tendrán como siempre una evaluación social y ambiental, pero a ello se sumará la participación ciudadana vigilante que establece la Nueva Constitución. La Transparencia y la Rendición de Cuentas son elementos que generan confianza y son enriquecedores para que la inversión tenga un impacto multiplicador y procure un encadenamiento productivo, que supere el extractivismo y sus pasivos ambientales.
En un proceso de gestión en comunas y regiones autónomas empoderadas, se hará práctica una democracia directa, comunitaria y participativa, expresada en consultas, plebiscitos o iniciativa de ley por parte de la ciudadanía. A esto se debe agregar la creación constitucional de instituciones autónomas y con patrimonio propio que se ocuparán de fiscalizar a los demás poderes del Estado y entes privados que actúen en actividades económicas de servicio público, para prevenir todo tipo de abusos. Son las Defensorías del Pueblo, de la Niñez y de la Naturaleza, más el organismo fiscalizador que se ocupe de la defensa de usuarios y consumidores (Sernac o como se le denomine en la ley). Una mayor independencia del Poder Judicial fortalece también el clima que busca todo inversionista que funciona en marcos éticos y de responsabilidad social.
El traslado de poder a la
sociedad civil y este sistema de defensorías que podrán prevenir o detectar
situaciones de abusos, a los DDHH, de impacto social y ambiental, ordenan una convivencia en armonía y
estabilidad, en términos de un comportamiento de respeto, con la conciencia de
que no existirá impunidad para los que transgredan la normativa. En esto
último, Chile se colocará, ni más ni menos, en los estándares de EEUU o
Europa en la sanción de los delitos económicos.
El hecho de que el Estado pueda retomar actividades económicas en forma
directa o en coinversión, con una planificación indicativa, abre espacios
atractivos para que el Estado pueda ser el motor al cual se vaya sumando la
iniciativa privada, en un círculo virtuoso que podrá aterrizar en las regiones
y comunas autónomas, como espacios concretos de realización de actividades económicas
y sociales, ya sea en el territorio o el maritorio respectivo, en la armonía
que la Constitución establece como marco.
Las comunas y regiones autónomas, dentro del Estado Regional, tendrán la capacidad de generar emprendimientos público privados, en asociatividad con las comunidades y con inversionistas privados nacionales o extranjeros, asegurando una gestión transparente para evitar toda clase de corrupción. En ese marco desconcentrado, los habitantes podrán participar de esos procesos, con una mirada de interés general y buen vivir, propiciando proyectos cooperativos o colaborativos, en asociatividad, para un desarrollo sustentable y para la industrialización de sus recursos naturales.Una vitrina de proyectos organizados con estos criterios sería una estrategia país para sumar energías a proyectos de envergadura que el país requiere desarrollar. En este orden de ideas, podrán articularse clúster de pequeñas y medianas empresas para hacerlas sujetos de coinversiones. Estamos hablando de un Estado Responsable que podrá, a través de organismos propios, como CORFO y Banco Estado, articular programas para colocar a las empresas locales en posición de relacionarse con inversionistas, aprendiendo a cogestionar con socios externos y a manejar proyectos que les permitan crecer tecnológicamente, en un marco colaborativo que fije el Estado anfitrión de la inversión extranjera.
A los inversionistas interesa que en un país existan reglas claras, que
exista una acción descentralizada en los espacios comunales o regionales, que
los límites demarcados no se distorsionen por trenzas de corrupción disfrazada
de lobby.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo
Independiente, Corresponsal Diario La Razón.cl, 22.08.2022
domingo, octubre 24, 2021
Chile y su Nueva Constitución, una realidad que el mundo querrá conocer
El Turismo receptivo, pos pandemia:
Chile y su Nueva Constitución, una realidad que el mundo querrá conocer.
Una noticia motivó
esta columna: la recuperación de la película “Un verano feliz”, que rescata la
experiencia de Turismo Juvenil y Turismo Social, desarrollado por la Dirección
de Turismo, en el gobierno del Presidente Salvador Allende, cuando se
construyeron los albergues juveniles en ciudades costeras y miles de niños del
campo con sus familias pudieron conocer el mar. Con orgullo, puedo señalar que
participé como joven profesional de ese proyecto, atesorando vivencias que me
marcaron para siempre, entendiendo que el turismo es un instrumento de paz y la
recreación, un derecho.
Pensando ahora en reactivar
el turismo después de la actual pandemia, como forma de motivar un debate que
nos permita hacer de la recreación un espacio de fraternidad, conocimiento y
emprendimientos, pienso que, en el mundo, en distintos momentos, se ha cruzado
por hechos políticos y sociales críticos, que, lejos de paralizar la actividad
turística, la dinamizaron y transformaron, apareciendo nuevas motivaciones para
el intercambio, nuevos destinos y rutas, nuevos intereses especiales impensados.
Fue el caso de la caída del
muro de Berlín, o la Reforma de París de Mayo de 1968, o ese sueño de los mil
días, la vía chilena democrática al socialismo, que generó una gran atracción
mundial entre 1971 y 1973. Como lo fuera también la recuperación democrática de
los 90, pos dictaduras en Uruguay, Argentina y Chile, que provocaron un enorme movimiento
turístico, académico y político, en especial de europeos que venían a analizar
la nueva realidad de América del Sur. En este Siglo XXI el turismo académico y
de intercambio se intensificó tras causas ambientales y de pueblos originarios,
como el conflicto en la Araucanía y la realidad del pueblo mapuche, que son
experiencias que se han convertido en focos de interés mundial.
Sobre la base de esas
experiencias, me atrevo a afirmar que, después de la pandemia, se viene una
nueva forma de turismo receptivo en Chile, para seguir el, nuevamente inédito,
proceso político y social hacia una nueva constitución.
Se aprecia que, al vivirse en
la conectividad de la globalización, con redes sociales que no tienen fronteras,
la explosión social que vive el país desde el 18 de octubre de 2019,
repercutirá en un cambio del tipo de turista que llegará al país, generándose importantes
corrientes de viajeros de intereses especiales, que buscarán seguir en forma
directa un proceso constituyente que ha tenido impacto mundial: el camino
recorrido para ratificar un clamor popular y dar a Chile una Nueva
Constitución.
El visitante que se perfila
es una persona con cultura cívica, con actividad en periodismo o en ciencias
políticas y sociales, que buscará a través de un acercamiento a cabildos,
conversatorios, coloquios, pasantías en organizaciones sociales, seminarios
especializados, seguir de cerca este proceso, ya que, a nivel internacional, se
lee como una refundación republicana, como un movimiento socio político inédito,
en cuanto a participación femenina, profundización democrática y participación
popular.
La inteligencia del sector
turismo para dar contenido a programas de intereses especiales, dependerá de la
mente abierta de empresarios innovadores, para establecer alianzas con las
comunas, con las organizaciones sociales, con universidades, gremios, colegios
profesionales, organizaciones sociales, comunidades de pueblos originarios, para
poder levantar propuestas que sean de debate cívico, con miradas diversas y
multidisciplinarias y con conocimiento de ese Chile que no se promueve en
instancias oficiales, porque renace en la base social, con la política brotando
en los colectivos y con nuevos movimientos políticos y sociales, con los antiguos
partidos en crisis de legitimidad, por sus propias conductas cupulares.
Del mismo modo, la alta
probabilidad que existe de poner fin en Chile al modelo depredador de los
monocultivos, con una nueva cosmovisión respecto a la Naturaleza, potenciará el
ecoturismo, con grandes corrientes de intercambio hacia comunidades que emprendan
procesos de recuperación de sus territorios, dando lugar a nuevos intereses
especiales, científicos y de cooperación, que podrán significar una expansión e
innovación en los servicios turísticos asociados para viabilizar flujos de
visitantes.
Si se asume en el sector Turismo
y toda su cadena de valor, estar frente a una etapa auspiciosa en oportunidades,
se debiera coordinar a los operadores con las comunidades locales, las comunas
y barrios, en una nueva impronta. Incorporando las medidas sanitarias
aprendidas, se podrá ofrecer al mundo una nueva oferta turística, que incorpore
un cambio cultural frente a los bienes naturales, la recuperación del agua y
los territorios, con las comunas y barrios como protagonistas del cambio que
estamos viviendo. Este clima de construcción de una nueva forma de
relacionarnos, podrá hacer de Chile un foco de atracción que multiplicará las
opciones de colaboración entre organizaciones sociales de diversos países, que
busquen conocer y participar de la experiencia social que se generará a partir
de la Nueva Constitución.
Se vienen acciones de
turismo receptivo de intereses especiales, que dinamizarán la actividad de los
innovadores. Mostrar a los visitantes el proceso cívico histórico y único que
estamos viviendo, con todas las facetas que ello implica, será una tendencia en
el turismo receptivo, pos pandemia, por lo mínimo durante los próximos 5 años.
La industria del turismo podrá ser un importante factor de desarrollo sustentable
para Chile, dejando atrás al extractivismo depredador, en sintonía con las
tendencias mundiales que apuntan a frenar y revertir el cambio climático.







