Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
lunes, diciembre 02, 2024
Hace 6 años este análisis político social dr Chile: DEMOCRACIA TRANSVERSAL
domingo, octubre 01, 2023
50 años y la herida sigue viva
domingo, septiembre 10, 2023
50 Años en retroceso
domingo, agosto 27, 2023
50 años, la Memoria
50 Años…la Memoria
En este
año en que llegamos al medio siglo del golpe de Estado que fracturó a nuestra
sociedad, se ha venido dando una gran conversación necesaria, para dejar
plasmadas en testimonios, las experiencias de quienes vivimos esa etapa, desde 1970
en adelante, y que han llevado consigo un cúmulo de emociones guardadas, que
hoy afloran como una avalancha, a raudales, desde la sociedad civil, de las
familias, barrios, comunidades, territorios. Se ha producido una explosión de
emociones que significan delinear la historia real y descarnada de lo que
ocurrió y esto conforma una verdad polifónica indesmentible, porque es la
expresión de miles y miles de historias diminutas, que llegan a ser un mosaico
que se acerca en su correlatividad y paralelismo, a una verdad histórica real, que se opone a las verdades edulcoradas de la
historia oficial, que ha venido siendo maquillada de acuerdo a cálculos
políticos coyunturales, por quienes ejercen el poder.
Los
actos de Memoria se han ido de las manos de los órganos oficiales que quisieron
acotarlos a lo políticamente correcto. Porque ha sido desde el pueblo, desde
las agrupaciones sociales, desde donde han emergido miles de actos de Memoria,
que dan cuenta de una herida profunda, que se mantiene a flor de piel en el
Alma de Chile, como lo dijera décadas atrás el Cardenal Silva Henríquez.
En esta
vorágine, lo que se está viviendo es una serie de coloquios, reflexiones, actos
de conmemoración de personas que fueron víctimas de la dictadura y que quedaron
en el anonimato y la amnesia oficial premeditada. Desde el mundo de la Cultura,
los artistas se han manifestado en sus diversas expresiones. En cine, por
ejemplo, se anuncia para Octubre el lanzamiento
de un cuaderno pedagógico y exhibición de las películas que corresponden a
producciones de Cine y TV UTE. La selección de películas contempla tres títulos
previos al golpe de Estado (Compromiso con Chile, 1972; Pulpo momios a la
chilena, 1972; Vamos viendo, 1973) y dos en dictadura (Un puente invisible,
1974; Visita presidencial, 1975). En general, estamos frente a una agenda
desbordada y múltiple, de la cual uno se puede informar a través de las redes
sociales.
Los
Escritores como Voceros de nuestra época.
Hemos podido asistir al lanzamiento del libro LOLA, LOLITA, Memoria Sonora de Ex Prisioneras Políticas” presentado por el Colectivo de Ex Presas Políticas del Buen Pastor.
Hemos conocido de trabajos que han editado muchos escritores, queriendo aportar su testimonio en un libro pertinente para esta reflexión nacional, a 50 años del golpe.
Así, el profesor y escritor, Ibar Leiva Quevedo, ha publicado su libro “PRINCESITA
AZUL DESAPARECIDA, en Homenaje a la profesora normalista Rachel Elizabeth
Venegas Illanes”, secuestrada y asesinada por la Operación Cóndor en Buenos
Aires.
Finalmente, destacamos el libro El Golpe de Estado en Magallanes” del escritor y periodista Nelson Flores, socio SECH-V, en coautoría con Sergio Urrutia, sobreviviente de Dawson.
Memoria para construir futuro
Enfrentar
al poder, que trata de tergiversar, distorsionar, justificar y defender el
golpe de Estado de 1973, ha significado que, en forma intuitiva, el mundo
popular haya ido rearticulando su tejido social, superando una evidente
desconfianza frente a las élites políticas, hacia quienes detentan representación
popular y que han defraudado a sus propios votantes, ya que no han trepidado en
resignar principios, por objetivos pragmáticos de corto plazo.
Todo
esto ha propiciado, después del shock del 4 de septiembre de 2022, una sana tendencia al reencuentro, a la
recuperación de una esperanza de sociedad distinta, una mirada hacia la rearticulación
de las organizaciones sociales, para generar ese poder popular que se nutre de
cultura y educación, frente al negacionismo y la pos verdad. Y, en tal sentido,
se asume que esta conmemoración de los 50 años, exige aprender de los errores y
retomar un camino, una utopía que permita avanzar y superar la resignación.
Frente a
las amenazas golpistas que flotan en el ambiente polarizado, la única respuesta
es más democracia, tal como pretendía solucionar la crisis el Presidente
Salvador Allende, que iba a llamar ese 11 de septiembre a un plebiscito, lo
cual aceleró el golpe que lo derrocara y asesinara en esa mañana cuando se
instaló el fascismo en Chile. Recuperar poder ciudadano, con manos limpias, con
ideas, con diálogo y probidad, es una estrategia ineludible. Porque la
corrupción ha sido el instrumento perverso de quienes compran conciencias con malas
prácticas para someterlas a su dominación..
Esta conmemoración de medio siglo del golpe fascista,
por lo tanto, nos insta a recuperar un camino de unidad, de colaboración
generosa, deponiendo ese individualismo que nos pena como sociedad, porque nos
divide en función de egos e intereses particulares que impiden concordar
caminos programáticos de unidad.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente
Corresponsal Diario La Razón.cl -Presidente SECH-V
viernes, marzo 17, 2023
Pos verdad: la distorsión de la historia
Pos Verdad: la distorsión de la Historia
Chile se está mostrando con sus grandes mentiras, en la percepción
distorsionada y frontal de vencedores y vencidos, de victimarios y víctimas, de
apatía e ignorancia cívica, en un remolino que nos envuelve en lecturas que nos
emborrachan, las mil historias distintas de los últimos 50 años. La distorsión
ideologizada de hechos que ocurrieron en medio de sensaciones distintas, de una
escalada de violencia, que las personas vivimos desde posiciones diferentes,
desde edades diferentes e intereses distintos.
La forma cómo se percibe la historia de los sesenta a la fecha genera
una lectura difícil. Son 50 años de historia, conquistando la nacionalización
del cobre, levantando la reforma agraria, disfrutando el espacio ganado con la
reforma universitaria, sin imaginar que la guerra fría tendría su etapa más
sangrienta en el golpismo y la reacción de los setenta.
Con actores de la élite que se repiten pero en roles contradictorios,
con protagonistas que se repiten, pero que ahora defienden un modelo
neocolonial, como representantes y administradores de un nuevo orden en donde
les tocan sus migajas. La visión nuestra, con manos limpias, había sido de
idealismo, una utopía llena de sueños, recibiendo los coletazos de la historia,
hechos que troncharían familias, que cambiarían nuestras vidas. Priorizando la
sobrevivencia, generando proyectos de familia contra viento y marea,
desplegando la inteligencia para mantener la dignidad y la voz crítica, aunque
ello haya sido un acicate para seguir adelante tozudamente, pese a las
zancadillas y las traiciones.
La historia oficial se impone. La dictadura tuvo el buen cuidado de
mantener y concentrar la propiedad los medios de comunicación. La Concertación
destruyó los medios independientes con los que se había abierto espacio a la
transición. La asfixia económica los fue matando. El servilismo y la traición
hoy se traduce en una Memoria dispersa, deteriorada, con la solución biológica
en marcha, con etiquetas interesadas que buscan dividendos presentes con cargo
a mentir retrospectivamente.
Haber impuesto el silencio a las declaraciones de las víctimas en la
Comisión Valech, es evidencia de esta destrucción premeditada de una historia
realista. Gracias a la desclasificación de archivos de la CIA pudimos leer el
Pinochet File que reforzaba los hechos acaecidos desde el día en que Allende
sacaba la primera mayoría, en el Chile democrático de los tres tercios. De allí
en adelante los hechos confusos, el complot asesino, las justificaciones de
adherentes y adversarios de la Unidad Popular, la quinta columna desintegradora
de la revolución cubana, apretando el acelerador y ayudando implícitamente al
golpe y el odio. Dineros sucios pagando los paros de camioneros, colas, mercado
negro, desabastecimiento, pero también honestidad en barrios donde se actuaba
correctamente.
Pero, al trasluz de la experiencia ulterior, queda la evidencia de
traiciones, aprovechamiento, egoísmo recurrentes, porque los mismos que
rasgaban vestiduras por la revolución armada, desestabilizando el gobierno
democrático, fueron los serviles sicarios de la social democracia europea que
se vendió al modelo transnacional, en relaciones corruptas que les permitieron
gozar del poder, hasta la quiebra del modelo. Los mismos que se quedaron con
esos recursos de solidaridad, para instalar en la transición sus partidos
instrumentales, negociando los acuerdos secretos que nunca se alcanzará a
destapar y que a los jóvenes que perdieron la confianza ya no les importa en
sus urgencias presentes.
La generación perdida tuvo idealistas consecuentes que hoy son adultos
empobrecidos e ignorados y un puñado sectario, coludido férreamente, para usar
cuotas de poder, con pragmatismo y cinismo, echándole la culpa a la dictadura,
a las turbulencias, a alguien siempre.
En la realidad que tiene desmantelada la izquierda, es el resultado de
una total mentira, con verdades a medias, con sensibilidades que son
expectativas de justicia, de verdad, que no cumplió ninguno de los 5 gobiernos
concertacionistas, verdadero engendro político que nos vendió una transición
mentirosa, que perpetuó y profundizó el modelo, rindiendo pleitesía al dios
dinero.
La pos verdad duele.
Periodismo Independiente 16 de marzo de 2018.
sábado, diciembre 18, 2021
LO QUE SE JUEGA EN LA SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN CHILE
Lo que se juega en la elecciones presidenciales del 19 de
Diciembre de 2021, es dar un paso seguro hacia la construcción de un país menos
desigual, en el derrotero que la ciudadanía se ha dado a través del proceso
constituyente, conquistado con un gran sacrificio de miles de jóvenes, cegados, mutilados, encarcelados sin
un juicio justo, reprimidos por agentes del Estado, en plena “democracia”. La
otra alternativa es retroceder, legitimar un modelo de privilegios y seguir
atados a la Constitución de 1980, dictada en dictadura y que ha articulado un capitalismo
salvaje y depredador de la naturaleza.
Es
por eso que la ciudadanía se ha remecido, buscando mover a las urnas a todas
las personas que aspiran a la libertad, a recuperar dignidad y convivir en paz
y justicia social. De la otra orilla aparece el autoritarismo, el negacionismo
de las violaciones a los DDHH en dictadura y democracia, la libertad a
criminales de lesa humanidad y la imposición de un Estado represivo que
destruirá los avances logrados en términos de equidad de género y
reconocimiento a los primeros pueblos. La libertad que ofrece el candidato de
ultraderecha es ficticia, es sumisión, es destruir el sentido de colectivo.
En
este remezón que ha significado que Kast haya salido, en primera vuelta, con la
primera mayoría relativa como candidato de la derecha, las fuerzas sociales, el
progresismo, incluso la mayoría de personeros de la ex Concertación, se han
sumado al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, cerrando filas frente a
la amenaza que significaría la instalación de un nuevo Bolsonaro en Chile.
La
ciudadanía se resiste a claudicar ante el negacionismo de la ultraderecha y reivindica
la Memoria, la
libertad de expresar las ideas, de profesar un credo, de convivir en armonía con el medio ambiente y
en plena diversidad biológica, la libertad de asociación, de soñar, de fundar familia, de crear,
de disponer de alimentos limpios de manipulación genética, de
desarrollar sus talentos, de ser felices,
de compartir con tolerancia y respeto los espacios públicos.
En
este minuto histórico, se ha venido a la Memoria, esa historia larga de
masacres conque la oligarquía ha aplastado todos aquellos momentos en que vio
amenazados sus privilegios. Está aún en carne viva la tragedia del período
dictatorial de Pinochet, con miles de desaparecidos, ejecutados, torturados,
exiliados, exonerados políticos; se ha vivido el silencio y la amnesia impuesta
por el poder, en penosa y vergonzosa colusión con muchos ex revolucionarios de
los 70. Sólo la elección de un Presidente que respete los DDHH y se comprometa
con ellos en toda su dimensión, permitirá curar gradualmente esas heridas
abiertas.
El
sufragio vuelve a ser en esta decisiva segunda vuelta presidencial, el arma cívica
de los pueblos. Pero
hay un 50% de abstención y esto ha sido la caja negra, la incertidumbre que estresa
hoy a la población progresista. Por ello, se ha tratado de despertar de su
abulia, descreimiento y desesperanza aprendida, a ese 50% de chilenos que no ha
participado en las elecciones, que ha regalado a otros su soberanía.
En
el contexto global estas elecciones en Chile son muy importantes. Porque Chile
fue desde la dictadura el laboratorio donde se aplicó el neoliberalismo en su
expresión más descarnada, saqueando y minimizando al Estado, mercantilizando
los derechos sociales, eliminando a la disidencia, cooptando a la política con
el dinero. Ese sistema dominante impuesto por la fuerza de una dictadura, está
hoy defendiéndose, cerrando filas las fuerzas conservadoras detrás de José
Antonio Kast, con una sola premisa: defender sus privilegios. Y, es ésta, la vía
democrática que la sociedad civil, las organizaciones y movimientos sociales se
ha dado para desmontar ese inhumano modelo y lo está haciendo a través del
sufragio, el domingo 19.
Con
el triunfo rotundo que se espera logre Gabriel Boric, Chile asegurará que el proceso
constituyente fluya con tranquilidad y sin las vallas que le puso el gobierno
de Piñera. Si gana Boric, Chile sepultará un período de ignominia de 48 años,
recobrando un ánimo de esperanza, para caminar en toda nuestra diversidad a la
recuperación de la República, con sentido de bien común, protección de la
naturaleza y respeto mutuo, tolerancia y libertad.
Una mirada libre a nuestro entorno




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