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lunes, diciembre 02, 2024

Hace 6 años este análisis político social dr Chile: DEMOCRACIA TRANSVERSAL

DEMOCRACIA TRANSVERSAL
05/08/2018

Como hombre de Estado y del Periodismo Anticorrupción, hablo en este artículo desde los adultos mayores que fuimos Generación de Oro en los 60 y 70, para quedar como generación perdida cuando nos repartió la represión y el exilio. Hemos cruzado las 3 décadas desde el Plebiscito del 5 de octubre de 1988 y hoy queremos dejar una reflexión para rescatar Chile de esta tendencia destructiva, para reconocernos como una fuerza viva que tiene peso específico y que debemos expresar en las urnas.
La fuerza es hoy la tendencia y allí mueren las libertades públicas y surge la neo-esclavitud. No queremos eso para nuestros nietos y tataranietos.

Si se ausculta la realidad socio política de Chile, en medio de las turbulencias que provienen del poder mundial y el cruce enmarañado de planteamientos y discursos llenos de cinismo, el ciudadano medio tiene percepciones que se mueven desde el desencanto a la indignación y, sustancialmente, dan cuenta del rechazo a ser representados por los que han hecho de la política su medio de vida y de enriquecimiento. 

Por tanto, ese ciudadano de a pie rechaza a quienes pretendan hablar por él o encasillarlo como de izquierda o derecha. En sus expectativas hay puntos claves y prioritarios. Nada más alejados de esas etiquetas que quieren colocar en la agenda los partidos políticos, desprestigiados como lo están hoy casi todas las élites del poder, llámese religiosa, política o económica, cruzados por la corrupción, la depredación del planeta, el abuso y la impunidad.

Si se observa el efecto corrupción en Chile, Brasil y Argentina, la evidencia es una bofetada a la democracia y el progresismo. Los escándalos por coimas a políticos y el saqueo de recursos públicos constituyen una corrupción  estructural de los países, donde aparecen lobbistas que trafican influencias, vendidos y en colusión con transnacionales, para adueñarse de las principales actividades económicas, como la banca, las sanitarias, las carreteras, la gran minería, entre otras.

Lula y el partido de los Trabajadores; Cristina Fernández y el kichnerismo;  en el segundo gobierno de Bachelet, escándalos similares alcanzaron a la Nueva Mayoría y la Alianza, y también al denominado Progresismo de Marco Enríquez Ominami. Los hechos relevados por la Fiscalía cuando se la dejó investigar, fue la existencia de coimas de empresas internacionales que operaban en toda la región, como Odebrecht u OAS; financiamiento irregular de campañas políticas, fraudes tributarios, a lo que se ha sumado la malversación de los Fondos Reservados del Cobre que han realizado organismos de la Defensa Nacional, Ejército y Carabineros; pero lo más evidente como corrupción estructural ha sido la presión desde el Ejecutivo sobre el SII y la Fiscalía, el tráfico de influencias que llevó a la impunidad los casos de facturas ideológicamente falsas para cubrir los aportes de dinero a políticos de los dos bloques, entregados por empresas privadas para obtener contratos del Estado, normalmente sobrevaluados.

Frente a esta realidad, llena de mentiras y deslealtades, los sectores medios ciudadanos deben hacerse responsables de la abstención en las elecciones, lo que significó regalar espacios precisamente a este duopolio que compartía similares malas prácticas. Esa clase media no se pronunció y hoy sangra por la herida, Su karma es haber resignado su soberanía sin intentar siquiera corregir un sistema que ha venido en una escalada de abusos, de concentración de la riqueza y depredación territorial. El individualismo y el consumismo llevaron a la despolitizaciòn de los sectores medios, con jóvenes que se centraron en su propia inserción en la globalización, alejándose de la vida cívica. Los sectores medios han estado ocupados en sus propias prioridades y en su bitácora de navegación se pueden identificar temas de interés real para la gente de trabajo, que desafortunadamente pasan por cambiar el modelo de capitalismo salvaje, para morigerarlo en términos menos abusivos para la clase media debilitada.

Generacionalmente, esos sectores medios que hoy quieren influir en política, son familias de esfuerzo y representan el grupo etario que ha cruzado los 60 años, que vivieron casi adolescentes el golpe estado, la dictadura y esta transición que duele y avergüenza. Dejar que unos dos mil militantes se reciclaran entre el Estado y los Directorios de los grupos económicos, fue bajar la oreja, ser obsecuentes y ciegos a lo que se jugaba. Un orden que ha estado amarrado al saqueo de los fondos previsionales y al perdón de la deuda subordinada a la banca, a la que el gobierno de Eduardo Frei dio plazo hasta el año 2039 para que termine de pagar lo que le debe al Banco Central. De eso estamos hablando, de un sistema basado en la injusticia y la fuerza de las armas que sirven a los sectores dominantes.

Nos referimos a una democracia deformada, subyugada y mentirosa, en donde los eufemismos sirven para practicar la corrupción descaradamente, a diestra y siniestra. Es la institucionalidad que legó el régimen militar y que asumieron como sus administradores, los políticos de la social democracia y de la democracia cristiana, aggiornados y pragmáticos, negociando sus principios por una participación en el modelo inhumano, enriqueciéndose en el empeño, generando sus propios grupos de poder, que han estado ligados a las concesiones, las obras públicas y las inmobiliarias. Esos políticos, inclusive el Partido Comunista, se subieron a la doctrina de Estado Subsidiario en un modelo de capitalismo salvaje, el cual no sólo administraron, sino que empeoraron para los intereses de la gente. Recordemos que el agua la privatizó el gobierno de Frei Ruiz Tagle y que quitarles a las AFP el peso de las pérdidas cuando gestionaran mal los fondos previsionales, lo hizo el gobierno de Lagos. Y que fue en su gobierno que se pasó el crédito universitario CAE a la banca, a tasas leoninas.

Como hombre de Estado y del Periodismo Anticorrupción, hablo en este artículo desde los adultos mayores que fuimos Generación de Oro en los 60 y 70, para quedar como generación perdida cuando nos repartió la represión y el exilio. Hemos cruzado las 3 décadas desde el Plebiscito del 5 de octubre de 1988 y hoy queremos dejar una reflexión para rescatar Chile de esta tendencia destructiva, para reconocernos como una fuerza viva que tiene peso específico y que debemos expresar en las urnas.

Hoy la oposición està confundida. El Frente Amplio es la fuerza emergente, pero le falta peso doctrinario y hay mucho dogmatismo en sus dirigentes, Como políticos mayores y con humildad, estamos por pedir que se recupere la decencia, la autoridad, el respeto y la equidad, buscamos recuperar la República con una Constitución que devuelva al Estado un rol de conductor responsable, un Estado Laico, una Educación Pública de excelencia, una Economía Mixta y Joint Ventures con inversionistas para el desarrollo de nuestros recursos, descentralización del Estado, un Ferrocarril que vertebre Chile por seguridad geopolítica y calidad de vida. Empoderamiento de las regiones, todo lo cual es una revolución imposible, un nuevo paradigma, una utopía escarbada en los pechos de ancianos que aman su país. Si estamos dominados por un modelo que esclaviza, endeudados, esquilmados con pensiones de hambre, los adultos mayores están sintiendo el impacto del modelo que los margina y los declara desechables. Y esta respuesta contra el sistema es reflejo de su compromiso ciudadano.

Lo que se pide es recuperar mínimos parámetros de calidad de vida, que permitan alejar o disminuir las amenazas sobre nuestros barrios, sobre el futuro de nuestros nietos y nuestra identidad como chilenos. Somos aquellos sectores medios que no hemos recibido el rédito que significa ser operadores políticos, militantes de la Concertación o la Alianza y sus sucesores políticos, sino opositores perennes ante todo mal manejo, críticos anticorrupción, personas de clase media, emprendedores, que hemos levantado la voz en contra del clientelismo político y el asistencialismo consecuente, que recluta huestes sociales para mantenerse en el poder.

Creo que vivimos hoy en Chile y el mundo una debacle moral y ecológica, que ha hecho trizas las estructuras de los sistemas de poder mundial, nacional y local, con una presión global en donde los intereses supranacionales buscan apropiarse del poder interno mediante colusión con organizaciones locales. La fuerza es hoy la tendencia y allí mueren las libertades públicas y surge la neo-esclavitud. No queremos eso para nuestros nietos y tataranietos.

Por eso, no se equivoquen los Partidos, ni nos vendan su marketing barato. Porque pedimos gestión pública en serio. Por ejemplo, aunque eso esté en programas de sectores calificados de como derecha dura, en nuestro sueño programático estamos por aplicar la ley a las mafias del narcotráfico que ocupan nuestros barrios y nos arrinconan en el miedo. La mano dura de un Estado de Derecho no es problema. No queremos que se siga encubriendo las mafias que lavan activos en las veredas con un comercio ambulante delictual. Estamos cansados de la justicia garantista. Estamos hastiados del populismo que protege y favorece a padres irresponsables con sus hijos sin limites, con exigencia de derechos al Estado y nada de deberes. 

Si hablamos de religiones, pedimos que esto sea un tema personal de libre albedrío, pero como Estado debemos alejar a Chile de los poderes religiosos y también de los recursos que el Estado paga para su soporte. Chile, Estado Laico de verdad. 

En materia de valores estamos por respetar la vida, proteger a las madres, procurar la lactancia materna sin restricciones; apostamos por una igualdad de trato en el trabajo a hombres y mujeres, pero favoreciendo a la mujer por el doble rol que realizan cuando son madres, cuando se comparten con el trabajo para criar a sus hijos, cuando son jefas de hogar y asumen el rol de padre y madre. Lograr ese trato justo para la mujer significa respetarla en toda su dimensión, pagarle salarios similares a los que gana el hombre, pero sin aceptar  una doctrina belicosa respecto a los hombres ni la heterosexualidad. Si la decisión de sexualidad es privada, no debiera incidir en la relación de las personas en el ámbito educacional, social ni laboral y el respeto rige para todas las personas, entendiendo que hay asuntos de índole privada que no tienen que violentar la vida de las personas. Eso es respeto mutuo. 

El feminismo violento y talibán derivado de la ideología de género quiere pintarse de neo-izquierdismo, anti patriarcal en su planteamiento anti hombres, pero desviando la óptica de la cuestión de fondo que son las injusticias que derivan del modelo impuesto, las debilidades éticas que cruzan Chile.Acá el enemigo no es el “machismo opresor”, es sí la codicia, el individualismo, el consumismo, la flojera, el no hacerse cargo de la obligación ciudadana de votar, trasladarle responsabilidades de su libre albedrío al resto de la sociedad, sin asumir sus deberes y sólo reclamando derechos. Esas trogloditas fanáticas vienen a distorsionar los movimientos emergentes y la tarea ciudadana es obligarlas a debatir en serio, sacarlas de sus panfletos y su agresividad, para consensuar un país diferente, donde se premie el trabajo, la familia que cuida sus hijos, las madres que alejan los vicios y cuidan su tribu.

El feminismo y la ideología de género, disfrazadas de horizonte ciudadano, es demagogia pragmática y calculada para entrar a pelear de nuevo espacios de poder. No es casual que Michelle Bachelet aparezca en Las Condes con una pomposa Fundaciòn, respaldada probablemente por los aliados internacionales que le instalaran ONU Mujer. Y mientras el gobierno de derecha de Sebastiàn Piñera no tenga claro el modelo de país que busca construir, serán las improvisaciones y los productos de creativos del marketing los que seguirán distorsionando la política.

A Chile le harìa mucho mejor una doctrina estructurada, incluso muy conservadora, que la del voluntarioso Presidente mediático, que quiere dárselas de Trump y que gobierna para las redes en vez de tener la austeridad de un Jorge Alessandri Rodríguez, ejemplo de espíritu republicano de los sesenta.

Los Partidos operan desde el marketing político y uno de sus instrumentos son las encuestas. Los políticos rinden pleitesía a las encuestas y las redes sociales. Entonces todo lleva el ritmo de la evaluación mensual de la próxima encuesta y desde el sentido común los ciudadanos esperan seriedad de parte de quienes gobiernan, legislan o imparten justicia, pues se advierte que no hay un debate serio, ha habido un reparto de ministerios sin un plan maestro de los que ganaron para intentar conducir el aparato público hacia sus objetivos estratégicos. Se advierte falta de recursos humanos preparados para funcionar desde el Estado implementando políticas públicas eficaces, hay una ocupación del aparato público con huestes de los partidos, pero que no saben para dónde va la micro. Y aprender les llevará todo el período presidencial.

En conclusión, los políticos seniors, adultos mayores cívicamente activos, independientes de las máquinas partidarias, con nuestros principios, valores éticos o religiosos personales muy claros, asumimos una visión política contingente, actual, quizá transversal, donde tomamos y adherimos a temas que pueden estar en el discurso de un adversario, pero que se pueden apoyar por ser de bien común. 

Hace 15 años creamos el Foro Valparaíso Posible para defender la ciudad de un fascineroso que ostentaba de Alcalde. Logramos generar convergencia y mirada ciudadana, hoy un Alcalde Ciudadano de verdad y con manos limpias trabaja con un norte similar para una ciudad que recupera su dignidad, y lo hemos apoyado con vigor y convicción: reivindicar un país donde exista respeto y eso significa dialogar, con la razón y no la fuerza.

Eso se logra cuando las reglas del sistema, la Constitución Política del Estado, reflejan una república que respeta la ley y las personas, sin perpetuar el abuso, la concentración de la riqueza ni la sumisión a intereses multinacionales que atentan contra el bien común, depredando territorio y el patrimonio cultural e intangible de la Nación. No aceptamos la solución biológica ni la pos verdad que nos quieren imponer como sociedad.

Los abuelos estamos de pie por una democracia transversal, que termine con el imperio de la codicia en Chile.

@hnarbona 04/08/2018

Una mirada libre a nuestro entorno

domingo, octubre 01, 2023

50 años y la herida sigue viva




50 AÑOS DESPUÉS, LA HERIDA SIGUE VIVA.
Lo importante es que no se distorsione la historia real por condicionantes actuales. Por eso separo las vivencias limpias del idealismo juvenil de los 70, de los hechos tristes del presente.
La lectura retroactiva duele porque está cruzada por una profunda traición de los compañeros de ruta, que se coludieron con el poder económico de la dictadura y han sido cómplices del sistema que ha concentrado la riqueza, permitido el abuso y la desnacionalización de nuestros recursos, traicionando los planes de gobierno que aspiraban a una democracia real, con desarrollo exportador de sectores medios, con equidad, pensiones justas, cooperativismo. todo lo cual se archivó en beneficio de los poderosos.
Que Ponce Lerou, Lucksic, Angelini, etc.hayan financiado y enriquecido a los políticos de la ex Unidad Popular, ha significado una lápida a toda esa élite corrupta que se olvidó de reparar a las víctimas reales, mató la prensa libre que denunciaba a la dictadura, se entregó a duopolio de Copesa y El Mercurio, corrompiendo todo lo que tocaban.
Por eso, más que por el golpismo derechista, sino por la evidencia de esa traición a los principios y haberse vendido a los.victimarios, 11 de septiembre, fue un día doblemente triste, de duelo por los caidos y de una frustración mayúscula en sectores progresistas democráticos, por la situación actual que nos avergüenza.
Lo fatídico ha sido que Chile, 50 años después, padece una amnesia que se nutre de ignorancia e individualismo, normalizando situaciones inhumanas en un estúpido "sálvese quién pueda". Perdimos una oportunidad de reencauzar nuestra vida colectiva por una democracia profunda, pero pudo más el miedo y hemos retrocedido, quedando al borde de un precipicio.

Hernán Narbona VélizUna mirada libre a nuestro entorno

domingo, septiembre 10, 2023

50 Años en retroceso

A media hora de cumplirse el medio siglo del golpe de Estado que fracturó el alma de Chile, el escenario es estremecedor, porque enfrentamos un país dividido, incapaz de defender la democracia y de repudiar en forma unánime el intervencionismo externo y el uso de la fuerza armada para imponer los intereses particulares de quienes buscan perpetuar un sistema estructuralmente injusto, excluyente y depredador de la vida humana y la Naturaleza. 

Negarse a este concepto democrático básico es admitir el uso de las armas cuando ese sistema democrático no sirva a tales intereses, lo que nos deja en una situación de salvajismo, sin respeto a un orden social basado en la soberanía popular, a través del sufragio. Cuando el pueblo amenace a los privilegiados, bienvenida sean las tiranías. Es el sabor amargo que se percibe en este minuto, la falta de liderazgo, de principios claros intransables.  El pueblo desde la sociedad civil se siente defraudado por sus representantes, que débiles,  sin convicción,  pragmáticos o inútiles,   han dejado caer las aspiraciones populares, en una felonía cínica que deja desolado al pueblo sencillo. La desesperanza puede conducir a la anomia y  la anarquía,  que produce como reacción, dictaduras   que se visten de democracia pero la niegan permanentemente, manteniendo una cosmovisión fascista que arrase con el sentido humanista de la convivencia en tolerancia y respeto mutuo. 50 años con un dolor profundo de ver retrocesos morales que comprueban que Chile muy poco ha aprendido en este medio siglo. El Nunca Más se hace improbable y un golpismo fascista, inminente.

domingo, agosto 27, 2023

50 años, la Memoria






50 Años…la Memoria

En este año en que llegamos al medio siglo del golpe de Estado que fracturó a nuestra sociedad, se ha venido dando una gran conversación necesaria, para dejar plasmadas en testimonios, las experiencias de quienes vivimos esa etapa, desde 1970 en adelante, y que han llevado consigo un cúmulo de emociones guardadas, que hoy afloran como una avalancha, a raudales, desde la sociedad civil, de las familias, barrios, comunidades, territorios. Se ha producido una explosión de emociones que significan delinear la historia real y descarnada de lo que ocurrió y esto conforma una verdad polifónica indesmentible, porque es la expresión de miles y miles de historias diminutas, que llegan a ser un mosaico que se acerca en su correlatividad y paralelismo, a una verdad histórica real,  que se opone a las verdades edulcoradas de la historia oficial, que ha venido siendo maquillada de acuerdo a cálculos políticos coyunturales, por quienes ejercen el poder.

Los actos de Memoria se han ido de las manos de los órganos oficiales que quisieron acotarlos a lo políticamente correcto. Porque ha sido desde el pueblo, desde las agrupaciones sociales, desde donde han emergido miles de actos de Memoria, que dan cuenta de una herida profunda, que se mantiene a flor de piel en el Alma de Chile, como lo dijera décadas atrás el Cardenal Silva Henríquez.

En esta vorágine, lo que se está viviendo es una serie de coloquios, reflexiones, actos de conmemoración de personas que fueron víctimas de la dictadura y que quedaron en el anonimato y la amnesia oficial premeditada. Desde el mundo de la Cultura, los artistas se han manifestado en sus diversas expresiones. En cine, por ejemplo, se anuncia para Octubre  el lanzamiento de un cuaderno pedagógico y exhibición de las películas que corresponden a producciones de Cine y TV UTE. La selección de películas contempla tres títulos previos al golpe de Estado (Compromiso con Chile, 1972; Pulpo momios a la chilena, 1972; Vamos viendo, 1973) y dos en dictadura (Un puente invisible, 1974; Visita presidencial, 1975). En general, estamos frente a una agenda desbordada y múltiple, de la cual uno se puede informar a través de las redes sociales.

Los Escritores como Voceros de nuestra época.

Hemos podido asistir al lanzamiento del libro LOLA, LOLITA, Memoria Sonora de Ex Prisioneras Políticas” presentado por el Colectivo de Ex Presas Políticas del Buen Pastor.





Como Sociedad de Escritores de Chile, Filial Valparaíso, SECH-V,  hemos editado en Amazon el Libro colectivo testimonial “RESCATE DE LA MEMORIA, en Conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado de 1973” , donde 20 sobrevivientes entregamos nuestras vivencias, del antes, durante y después de ese 11 de septiembre trágico. Este libro entrega testimonios que surgieron de 3 meses de conversaciones y de los trabajos que cada uno de los participantes entregó, desde su experiencia de vida. Este libro se presenta el 6 de septiembre,  en la SECH de Santiago; y en Valparaíso, en la Biblioteca Severín, el viernes 8 de septiembre.

Hemos conocido de trabajos que han editado muchos escritores, queriendo aportar su testimonio en un libro pertinente para esta reflexión nacional, a 50 años del golpe. 

Así, el profesor y escritor, Ibar Leiva Quevedo, ha publicado su libro “PRINCESITA AZUL DESAPARECIDA, en Homenaje a la profesora normalista Rachel Elizabeth Venegas Illanes”, secuestrada y asesinada por la Operación Cóndor en Buenos Aires.



Pudimos presentar en Expolibro 2023 de Viña del Mar el libro “LOS DÍAZ DEL CARMEN, Cuatro hermanos contra la Dictadura” de Rubén, Sergio, Hugo y Herman Díaz Tapia, una obra que presenta la represión genocida vivida por los campesinos chilenos, en reacción a la reforma agraria.







Finalmente, destacamos el libro El Golpe de Estado en Magallanes” del escritor y periodista Nelson Flores, socio SECH-V,  en coautoría con Sergio Urrutia, sobreviviente de Dawson.



Memoria para construir futuro

Enfrentar al poder, que trata de tergiversar, distorsionar, justificar y defender el golpe de Estado de 1973, ha significado que, en forma intuitiva, el mundo popular haya ido rearticulando su tejido social, superando una evidente desconfianza frente a las élites políticas, hacia quienes detentan representación popular y que han defraudado a sus propios votantes, ya que no han trepidado en resignar principios, por objetivos pragmáticos de corto plazo.

Todo esto ha propiciado, después del shock del 4 de septiembre de 2022,  una sana tendencia al reencuentro, a la recuperación de una esperanza de sociedad distinta, una mirada hacia la rearticulación de las organizaciones sociales, para generar ese poder popular que se nutre de cultura y educación, frente al negacionismo y la pos verdad. Y, en tal sentido, se asume que esta conmemoración de los 50 años, exige aprender de los errores y retomar un camino, una utopía que permita avanzar y superar la resignación.

Frente a las amenazas golpistas que flotan en el ambiente polarizado, la única respuesta es más democracia, tal como pretendía solucionar la crisis el Presidente Salvador Allende, que iba a llamar ese 11 de septiembre a un plebiscito, lo cual aceleró el golpe que lo derrocara y asesinara en esa mañana cuando se instaló el fascismo en Chile. Recuperar poder ciudadano, con manos limpias, con ideas, con diálogo y probidad, es una estrategia ineludible. Porque la corrupción ha sido el instrumento perverso  de quienes compran conciencias con malas prácticas para someterlas a su dominación..

Esta conmemoración de medio siglo del golpe fascista, por lo tanto, nos insta a recuperar un camino de unidad, de colaboración generosa, deponiendo ese individualismo que nos pena como sociedad, porque nos divide en función de egos e intereses particulares que impiden concordar caminos programáticos de unidad.

Hernán Narbona Véliz,  Periodismo Independiente

Corresponsal Diario La Razón.cl  -Presidente SECH-V

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viernes, marzo 17, 2023

Pos verdad: la distorsión de la historia


Pos Verdad: la distorsión de la Historia

Chile se está mostrando con sus grandes mentiras, en la percepción distorsionada y frontal de vencedores y vencidos, de victimarios y víctimas, de apatía e ignorancia cívica, en un remolino que nos envuelve en lecturas que nos emborrachan, las mil historias distintas de los últimos 50 años. La distorsión ideologizada de hechos que ocurrieron en medio de sensaciones distintas, de una escalada de violencia, que las personas vivimos desde posiciones diferentes, desde edades diferentes e intereses distintos.

La forma cómo se percibe la historia de los sesenta a la fecha genera una lectura difícil. Son 50 años de historia, conquistando la nacionalización del cobre, levantando la reforma agraria, disfrutando el espacio ganado con la reforma universitaria, sin imaginar que la guerra fría tendría su etapa más sangrienta en el golpismo y la reacción de los setenta.

Con actores de la élite que se repiten pero en roles contradictorios, con protagonistas que se repiten, pero que ahora defienden un modelo neocolonial, como representantes y administradores de un nuevo orden en donde les tocan sus migajas. La visión nuestra, con manos limpias, había sido de idealismo, una utopía llena de sueños, recibiendo los coletazos de la historia, hechos que troncharían familias, que cambiarían nuestras vidas. Priorizando la sobrevivencia, generando proyectos de familia contra viento y marea, desplegando la inteligencia para mantener la dignidad y la voz crítica, aunque ello haya sido un acicate para seguir adelante tozudamente, pese a las zancadillas y las traiciones.

La historia oficial se impone. La dictadura tuvo el buen cuidado de mantener y concentrar la propiedad los medios de comunicación. La Concertación destruyó los medios independientes con los que se había abierto espacio a la transición. La asfixia económica los fue matando. El servilismo y la traición hoy se traduce en una Memoria dispersa, deteriorada, con la solución biológica en marcha, con etiquetas interesadas que buscan dividendos presentes con cargo a mentir retrospectivamente.

Haber impuesto el silencio a las declaraciones de las víctimas en la Comisión Valech, es evidencia de esta destrucción premeditada de una historia realista. Gracias a la desclasificación de archivos de la CIA pudimos leer el Pinochet File que reforzaba los hechos acaecidos desde el día en que Allende sacaba la primera mayoría, en el Chile democrático de los tres tercios. De allí en adelante los hechos confusos, el complot asesino, las justificaciones de adherentes y adversarios de la Unidad Popular, la quinta columna desintegradora de la revolución cubana, apretando el acelerador y ayudando implícitamente al golpe y el odio. Dineros sucios pagando los paros de camioneros, colas, mercado negro, desabastecimiento, pero también honestidad en barrios donde se actuaba correctamente.

Pero, al trasluz de la experiencia ulterior, queda la evidencia de traiciones, aprovechamiento, egoísmo recurrentes, porque los mismos que rasgaban vestiduras por la revolución armada, desestabilizando el gobierno democrático, fueron los serviles sicarios de la social democracia europea que se vendió al modelo transnacional, en relaciones corruptas que les permitieron gozar del poder, hasta la quiebra del modelo. Los mismos que se quedaron con esos recursos de solidaridad, para instalar en la transición sus partidos instrumentales, negociando los acuerdos secretos que nunca se alcanzará a destapar y que a los jóvenes que perdieron la confianza ya no les importa en sus urgencias presentes.

La generación perdida tuvo idealistas consecuentes que hoy son adultos empobrecidos e ignorados y un puñado sectario, coludido férreamente, para usar cuotas de poder, con pragmatismo y cinismo, echándole la culpa a la dictadura, a las turbulencias, a alguien siempre.

En la realidad que tiene desmantelada la izquierda, es el resultado de una total mentira, con verdades a medias, con sensibilidades que son expectativas de justicia, de verdad, que no cumplió ninguno de los 5 gobiernos concertacionistas, verdadero engendro político que nos vendió una transición mentirosa, que perpetuó y profundizó el modelo, rindiendo pleitesía al dios dinero.

La pos verdad duele.

 

Hernan Narbona Veliz

Periodismo Independiente 16 de marzo de 2018.

 


sábado, diciembre 18, 2021

LO QUE SE JUEGA EN LA SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN CHILE

Lo que se juega en la elecciones presidenciales del 19 de Diciembre de 2021, es dar un paso seguro hacia la construcción de un país menos desigual, en el derrotero que la ciudadanía se ha dado a través del proceso constituyente, conquistado con un gran sacrificio de miles de  jóvenes, cegados, mutilados, encarcelados sin un juicio justo, reprimidos por agentes del Estado, en plena “democracia”. La otra alternativa es retroceder, legitimar un modelo de privilegios y seguir atados a la Constitución de 1980, dictada en dictadura y que ha articulado un capitalismo salvaje y depredador de la naturaleza.

Es por eso que la ciudadanía se ha remecido, buscando mover a las urnas a todas las personas que aspiran a la libertad, a recuperar dignidad y convivir en paz y justicia social. De la otra orilla aparece el autoritarismo, el negacionismo de las violaciones a los DDHH en dictadura y democracia, la libertad a criminales de lesa humanidad y la imposición de un Estado represivo que destruirá los avances logrados en términos de equidad de género y reconocimiento a los primeros pueblos. La libertad que ofrece el candidato de ultraderecha es ficticia, es sumisión, es destruir el sentido de colectivo.

En este remezón que ha significado que Kast haya salido, en primera vuelta, con la primera mayoría relativa como candidato de la derecha, las fuerzas sociales, el progresismo, incluso la mayoría de personeros de la ex Concertación, se han sumado al candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, cerrando filas frente a la amenaza que significaría la instalación de un nuevo Bolsonaro en Chile.

La ciudadanía se resiste a claudicar ante el negacionismo de la ultraderecha y reivindica la Memoria, la libertad de expresar las ideas, de profesar un credo,  de convivir en armonía con el medio ambiente y en plena diversidad biológica, la libertad de asociación,  de soñar, de fundar familia,  de crear,  de disponer de alimentos limpios de manipulación genética, de desarrollar sus talentos, de ser felices,  de compartir con tolerancia y respeto los espacios públicos.

En este minuto histórico, se ha venido a la Memoria, esa historia larga de masacres conque la oligarquía ha aplastado todos aquellos momentos en que vio amenazados sus privilegios. Está aún en carne viva la tragedia del período dictatorial de Pinochet, con miles de desaparecidos, ejecutados, torturados, exiliados, exonerados políticos; se ha vivido el silencio y la amnesia impuesta por el poder, en penosa y vergonzosa colusión con muchos ex revolucionarios de los 70. Sólo la elección de un Presidente que respete los DDHH y se comprometa con ellos en toda su dimensión, permitirá curar gradualmente esas heridas abiertas.

El sufragio vuelve a ser en esta decisiva segunda vuelta presidencial, el arma cívica de los pueblos. Pero hay un 50% de abstención y esto ha sido la caja negra, la incertidumbre que estresa hoy a la población progresista. Por ello, se ha tratado de despertar de su abulia, descreimiento y desesperanza aprendida, a ese 50% de chilenos que no ha participado en las elecciones, que ha regalado a otros su soberanía.    

En el contexto global estas elecciones en Chile son muy importantes. Porque Chile fue desde la dictadura el laboratorio donde se aplicó el neoliberalismo en su expresión más descarnada, saqueando y minimizando al Estado, mercantilizando los derechos sociales, eliminando a la disidencia, cooptando a la política con el dinero. Ese sistema dominante impuesto por la fuerza de una dictadura, está hoy defendiéndose, cerrando filas las fuerzas conservadoras detrás de José Antonio Kast, con una sola premisa: defender sus privilegios. Y, es ésta, la vía democrática que la sociedad civil, las organizaciones y movimientos sociales se ha dado para desmontar ese inhumano modelo y lo está haciendo a través del sufragio, el domingo 19.

Con el triunfo rotundo que se espera logre Gabriel Boric, Chile asegurará que el proceso constituyente fluya con tranquilidad y sin las vallas que le puso el gobierno de Piñera. Si gana Boric, Chile sepultará un período de ignominia de 48 años, recobrando un ánimo de esperanza, para caminar en toda nuestra diversidad a la recuperación de la República, con sentido de bien común, protección de la naturaleza y respeto mutuo, tolerancia y libertad.

Libres con dignidad o esclavos sometidos a ideologías oficiales, un gran dilema que nos llama a participar, a desplegar  una mirada crítica y romper la indiferencia, la ignorancia y la obsecuencia. Comprometer una lucha constante contra la mentira y la corrupción,  cualquiera sea la investidura o color del que la realice. Es lo que se juega en Chile este 19 de diciembre de 2021, concurramos a votar con la convicción de ser libres y ser parte de la Tierra que debemos respetar.


Una mirada libre a nuestro entorno