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domingo, octubre 01, 2023

50 años y la herida sigue viva




50 AÑOS DESPUÉS, LA HERIDA SIGUE VIVA.
Lo importante es que no se distorsione la historia real por condicionantes actuales. Por eso separo las vivencias limpias del idealismo juvenil de los 70, de los hechos tristes del presente.
La lectura retroactiva duele porque está cruzada por una profunda traición de los compañeros de ruta, que se coludieron con el poder económico de la dictadura y han sido cómplices del sistema que ha concentrado la riqueza, permitido el abuso y la desnacionalización de nuestros recursos, traicionando los planes de gobierno que aspiraban a una democracia real, con desarrollo exportador de sectores medios, con equidad, pensiones justas, cooperativismo. todo lo cual se archivó en beneficio de los poderosos.
Que Ponce Lerou, Lucksic, Angelini, etc.hayan financiado y enriquecido a los políticos de la ex Unidad Popular, ha significado una lápida a toda esa élite corrupta que se olvidó de reparar a las víctimas reales, mató la prensa libre que denunciaba a la dictadura, se entregó a duopolio de Copesa y El Mercurio, corrompiendo todo lo que tocaban.
Por eso, más que por el golpismo derechista, sino por la evidencia de esa traición a los principios y haberse vendido a los.victimarios, 11 de septiembre, fue un día doblemente triste, de duelo por los caidos y de una frustración mayúscula en sectores progresistas democráticos, por la situación actual que nos avergüenza.
Lo fatídico ha sido que Chile, 50 años después, padece una amnesia que se nutre de ignorancia e individualismo, normalizando situaciones inhumanas en un estúpido "sálvese quién pueda". Perdimos una oportunidad de reencauzar nuestra vida colectiva por una democracia profunda, pero pudo más el miedo y hemos retrocedido, quedando al borde de un precipicio.

Hernán Narbona VélizUna mirada libre a nuestro entorno

domingo, agosto 27, 2023

50 años, la Memoria






50 Años…la Memoria

En este año en que llegamos al medio siglo del golpe de Estado que fracturó a nuestra sociedad, se ha venido dando una gran conversación necesaria, para dejar plasmadas en testimonios, las experiencias de quienes vivimos esa etapa, desde 1970 en adelante, y que han llevado consigo un cúmulo de emociones guardadas, que hoy afloran como una avalancha, a raudales, desde la sociedad civil, de las familias, barrios, comunidades, territorios. Se ha producido una explosión de emociones que significan delinear la historia real y descarnada de lo que ocurrió y esto conforma una verdad polifónica indesmentible, porque es la expresión de miles y miles de historias diminutas, que llegan a ser un mosaico que se acerca en su correlatividad y paralelismo, a una verdad histórica real,  que se opone a las verdades edulcoradas de la historia oficial, que ha venido siendo maquillada de acuerdo a cálculos políticos coyunturales, por quienes ejercen el poder.

Los actos de Memoria se han ido de las manos de los órganos oficiales que quisieron acotarlos a lo políticamente correcto. Porque ha sido desde el pueblo, desde las agrupaciones sociales, desde donde han emergido miles de actos de Memoria, que dan cuenta de una herida profunda, que se mantiene a flor de piel en el Alma de Chile, como lo dijera décadas atrás el Cardenal Silva Henríquez.

En esta vorágine, lo que se está viviendo es una serie de coloquios, reflexiones, actos de conmemoración de personas que fueron víctimas de la dictadura y que quedaron en el anonimato y la amnesia oficial premeditada. Desde el mundo de la Cultura, los artistas se han manifestado en sus diversas expresiones. En cine, por ejemplo, se anuncia para Octubre  el lanzamiento de un cuaderno pedagógico y exhibición de las películas que corresponden a producciones de Cine y TV UTE. La selección de películas contempla tres títulos previos al golpe de Estado (Compromiso con Chile, 1972; Pulpo momios a la chilena, 1972; Vamos viendo, 1973) y dos en dictadura (Un puente invisible, 1974; Visita presidencial, 1975). En general, estamos frente a una agenda desbordada y múltiple, de la cual uno se puede informar a través de las redes sociales.

Los Escritores como Voceros de nuestra época.

Hemos podido asistir al lanzamiento del libro LOLA, LOLITA, Memoria Sonora de Ex Prisioneras Políticas” presentado por el Colectivo de Ex Presas Políticas del Buen Pastor.





Como Sociedad de Escritores de Chile, Filial Valparaíso, SECH-V,  hemos editado en Amazon el Libro colectivo testimonial “RESCATE DE LA MEMORIA, en Conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado de 1973” , donde 20 sobrevivientes entregamos nuestras vivencias, del antes, durante y después de ese 11 de septiembre trágico. Este libro entrega testimonios que surgieron de 3 meses de conversaciones y de los trabajos que cada uno de los participantes entregó, desde su experiencia de vida. Este libro se presenta el 6 de septiembre,  en la SECH de Santiago; y en Valparaíso, en la Biblioteca Severín, el viernes 8 de septiembre.

Hemos conocido de trabajos que han editado muchos escritores, queriendo aportar su testimonio en un libro pertinente para esta reflexión nacional, a 50 años del golpe. 

Así, el profesor y escritor, Ibar Leiva Quevedo, ha publicado su libro “PRINCESITA AZUL DESAPARECIDA, en Homenaje a la profesora normalista Rachel Elizabeth Venegas Illanes”, secuestrada y asesinada por la Operación Cóndor en Buenos Aires.



Pudimos presentar en Expolibro 2023 de Viña del Mar el libro “LOS DÍAZ DEL CARMEN, Cuatro hermanos contra la Dictadura” de Rubén, Sergio, Hugo y Herman Díaz Tapia, una obra que presenta la represión genocida vivida por los campesinos chilenos, en reacción a la reforma agraria.







Finalmente, destacamos el libro El Golpe de Estado en Magallanes” del escritor y periodista Nelson Flores, socio SECH-V,  en coautoría con Sergio Urrutia, sobreviviente de Dawson.



Memoria para construir futuro

Enfrentar al poder, que trata de tergiversar, distorsionar, justificar y defender el golpe de Estado de 1973, ha significado que, en forma intuitiva, el mundo popular haya ido rearticulando su tejido social, superando una evidente desconfianza frente a las élites políticas, hacia quienes detentan representación popular y que han defraudado a sus propios votantes, ya que no han trepidado en resignar principios, por objetivos pragmáticos de corto plazo.

Todo esto ha propiciado, después del shock del 4 de septiembre de 2022,  una sana tendencia al reencuentro, a la recuperación de una esperanza de sociedad distinta, una mirada hacia la rearticulación de las organizaciones sociales, para generar ese poder popular que se nutre de cultura y educación, frente al negacionismo y la pos verdad. Y, en tal sentido, se asume que esta conmemoración de los 50 años, exige aprender de los errores y retomar un camino, una utopía que permita avanzar y superar la resignación.

Frente a las amenazas golpistas que flotan en el ambiente polarizado, la única respuesta es más democracia, tal como pretendía solucionar la crisis el Presidente Salvador Allende, que iba a llamar ese 11 de septiembre a un plebiscito, lo cual aceleró el golpe que lo derrocara y asesinara en esa mañana cuando se instaló el fascismo en Chile. Recuperar poder ciudadano, con manos limpias, con ideas, con diálogo y probidad, es una estrategia ineludible. Porque la corrupción ha sido el instrumento perverso  de quienes compran conciencias con malas prácticas para someterlas a su dominación..

Esta conmemoración de medio siglo del golpe fascista, por lo tanto, nos insta a recuperar un camino de unidad, de colaboración generosa, deponiendo ese individualismo que nos pena como sociedad, porque nos divide en función de egos e intereses particulares que impiden concordar caminos programáticos de unidad.

Hernán Narbona Véliz,  Periodismo Independiente

Corresponsal Diario La Razón.cl  -Presidente SECH-V

Una mirada libre a nuestro entorno

miércoles, junio 17, 2020

La genuina solidaridad es el camino

Tres meses de Conversaciones por la Vida, en medio de la Pandemia.

En el desarrollo de la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19, he podido desplegar como Periodismo Independiente, Conversaciones por la Vida, un fructífero espacio de diálogo ciudadano que, usando la conectividad que ofrecen las redes sociales, ha permitido dialogar con compañeros de ruta, ciudadanos de diversas latitudes, constituyendo un punto de encuentro para tomar el pulso a la realidad, cruzando ideas, emociones, aprehensiones y expectativas, en medio de esta catástrofe que nos golpea, y soñando en forma colectiva formas de sobrevivir a ella.

Creo que se ha dado en la sociedad civil, la misma que mayoritariamente se había movilizado durante la explosión social de Octubre, una acción instintiva de acercamiento y reconstrucción del tejido social. Al inicio de este año un amplio porcentaje de la población cifraba sus esperanzas en el plebiscito del 26 de abril, que abriría el proceso constituyente hacia una Nueva Constitución realmente democrática. La pandemia permitió al gobierno reagrupar fuerzas. Se pospuso el plebiscito para el 25 de Octubre. El desafío es evitar que el poder niegue, de cualquier forma, esta ruta legal ya fijada.

En este período que cubre prácticamente tres meses, se han roto, afortunadamente, las burbujas de individualismo, competencia salvaje, para dar paso a un ánimo gregario de colaboración, de desideologización y de sentido común.

Los ciudadanos, en general tildados como “enemigos” por una autoridad que se ocupó en el verano, prioritariamente, de reforzar el equipamiento represivo del Estado, hemos actuado desde el sentido común, conocida la tragedia que la pandemia había provocado en Italia y España. A partir de marzo, gran parte de la población, con una relativa capacidad para afrontar la crisis económica que se agudizaba, se confinó en teletrabajo y en cuarentenas voluntarias, para evitar los contagios, como una acción lógica frente a las medidas incoherentes con que el gobierno, desde los Ministerios de Interior, Hacienda y Salud, conducía la crisis.

Jaime Mañalich, conducía la lucha contra la pandemia apostando a la inmunidad de rebaño, sin aportar recursos a la prevención del contagio. Incoherencias, verdades a medias y mezquindad, se fueron mostrando a medida que avanzaba la crisis. Chile perdió así tres meses de ventaja, al estar en el último lugar del mundo. La presión de los grupos económicos se hizo sentir: lo primero era la economía. La primera ayuda a los más pobres fue mezquina, por debajo de la línea de la pobreza, apenas $65000, menos de 80 dólares por persona estratificada. ¿La ayuda a las pymes? un volador de luces, ya que, en vez de usar a CORFO o SERCOTEC, los recursos fueron inyectados a la banca, sin fijar ninguna condición de tasa para que ese crédito llegara a los sectores medios, todos al borde de la quiebra.

Sin ningún soporte de datos, se habló de meseta y se publicitó la nueva normalidad, algo que recién se ensayaba en Europa después de dos meses críticos y trágicos. A poco andar se pasó de la nueva normalidad al retorno seguro. Una improvisación más, cuando la escalada recién se iniciaba. Señales contradictorias: el Ministro de Educación quiso reanudar las clases a fines de abril, otra Ministra invitó a compartir un café, una instrucción presidencial forzó a los empleados públicos a volver al trabajo presencial, un Alcalde abrió un mall. La gota que rebasó el vaso fue el reportaje de CIPER, ue demostró que el Ministerio de Salud había entregado cifras distintas a la OMS y a la opinión pública, en sus entregas matutinas. Una diferencia de más de 2 mil fallecimientos terminó por tumbar al contumaz Ministro Mañalich y sus verdades a medias.

En su conducción de la crisis se negó con contumacia la entrega de información de los enfermos por comuna a los Alcaldes, lo que impidió trazar los contagios. Esta negativa afectó a Alcaldes de la coalición de gobierno que están hoy entre las comunas con más muertos. La excusa fue que la oposición podría malusar la información perjudicando al gobierno.

La opción temprana de una cuarentena obligatoria se descartó tozudamente, seguramente, porque el gobierno sabía que ello habría demandado entregar a las familias una ayuda real y oportuna, lo que habría significado medidas de Estado que contrariaban al modelo y su Constitución.

Es así como se rechazó la posibilidad de que parte de los ahorros de los afiliados en las AFP, pudiesen disponerse para pasar la crisis; se negó extender el postnatal; se ayudó sí a LATAM a través del Banco Estado, el mismo que denegaba casi la totalidad de créditos FOGAPE para la pequeña y mediana empresa.

En otra improvisación, el gobierno anunció el reparto de 2,5 millones de cajas de alimentos y artículos de limpieza para la población más pobre, de acuerdo a registros de estratificación social. ¿Nadie le dijo al Presidente que eso era logísticamente imposible? Para rematar la falta de escrúpulos, se confeccionó un instructivo para que, mediáticamente, la entrega de las “cajitas felices” -así llamadas en RRSS para relacionarlas con las que daba LATAM a sus pasajeros- tuviese un efecto propagandístico para el Presidente. Descubierto el hecho, la vocera Karla Rubilar se inculpó totalmente del despropósito.

Recién después de la tardanza en hacer llegar la ayuda, el poder central se resignó a tener que trabajar coordinadamente con los Alcaldes, pero el tiempo transcurría y la pandemia cundía fuera de control. El viernes 13 de Junio se produce el cambio de Ministro de Salud, ingresando a la conducción de la pandemia el Dr. Enrique Paris, siendo integrados a la mesa los especialistas que ya en marzo habían pedido corregir el manejo de la crisis. El corolario de este período ha sido un acuerdo cupular, con un reducido número de partidos, que de suyo arrastran una falta de adhesión cercana al 2%, otro acuerdo de espaldas a la sociedad civil, que ha buscado llevar una ayuda a las familias chilenas. Se ha decretado cuarentena total en comunas que lo venían pidiendo hace dos meses y se proyecta un período llamado de hibernación, con confinamiento total obligatorio, toque de queda y Fuerzas Armadas custodiando el país. Como la reporteara el periodista Rafael Marín, de Veracruz, Méjico, un tufo a dictadura se percibe como un efluvio plomo que apronta escenarios oscuros para la sociedad chilena.

En Conversaciones por la Vida, el académico Jorge González Moya, Presidente de la Academia de Diálogo Ciudadano, señaló que esta pan-demia ese ha convertido en una sistemia, entendiendo por tal una enfermedad que abarca todo el cuerpo social, donde lo sanitario ha dejado en descubierto las perversidades estructurales del modelo neoliberal, en salud, educación, economía, la desigualdad estructural y el desprecio por la vida.

En esa línea de análisis, la Doctora Juanita Fernández, ex Presidente del Departamento de Derechos Humanos y Medio Ambiente del Colegio Médico, Regional Valparaíso, parafraseando a la filósofa Hannah Arendt, señaló que en las acciones de este modelo neoliberal, enfrentamos al fascismo y la banalidad del mal, con una clase dominante que se rodea de una burocracia parásita que, en forma obsecuente, sigue, sin ningún parámetro ético o moral, las acciones depredadoras sobre las personas y el medio ambiente que ordenan los grupos fácticos que tienen el poder real, queriendo dominarnos con su cultura de la muerte, que esbirros y pretorianos, siguen sin la más mínima autocrítica.

En medio de la crisis, persiste a mega sequía, se mantiene el agua en manos privadas y el panorama se agudiza, ya que, en medio del confinamiento social, los poderes fácticos siguen actuando y, en denuncia ciudadana de MODATIMA, se comprobó que se sigue autorizando proyectos mineros que ponen en riesgo ambiental a localidades como Putaendo. El gobierno no ha variado un ápice su postura de defensa de los intereses privados y ha pasado por encima de las legítimas demandas por el Derecho al Agua como bien de uso público. En medio de la pandemia, extensas comunidades no tienen agua para lavarse las manos.

Como una definición del intento premeditado de adulterar la verdad y de procurar imponer la pos verdad, la Doctora Fernández Álamos, señaló que Chile sufría un gaslighting de la clase política, lo que se entiende como la manipulación perniciosa para hacer dudar a las personas de su propio criterio. Se entiende esto como el negacionismo y la promoción de una amnesia colectiva respecto a la historia, se enfrenta una comunicación de masas, por medios que son de propiedad de los grupos dominantes, la cual relata y difunde realidades ficticias, contrarias a lo que estamos viviendo, palpando y sintiendo, lo cual es un intento propio del fascismo, el stalinismo y todos los “ismos” que atentan contra la humanidad y la naturaleza.

La situación de empobrecimiento y desprotección, ha sido acompañada, además por un sector de la población que, generacionalmente, se ha formado en el modelo educacional del sistema y por ello tiene una visión centrada en el yo, con incapacidad de pensar en el otro, de conjugar un nosotros, de dolerse ante el dolor del prójimo. Esta indolencia, en parte, ha explicado esas fiestas clandestinas que se dan en medio de una situación macabra, con personas vulnerables muriendo en las calles o en espera de atención que no llega. Esta situación refleja la crisis moral profunda del modelo individualista y del sálvese quien pueda que aplican en sus relaciones humanas, un sector importante de la población.

Existe, a partir de los factores anteriores, un grave riesgo de enfermedad mental, en cuanto las personas, sometidas al rigor de situaciones extremas y profundamente dolorosas, física y espiritualmente, puedan caer en lo que la Psicología Clínica denomina Desesperanza Aprendida. La desesperanza aprendida, también llamada indefensión aprendida, es la condición de aquel que se comporta pasivamente porque así lo ha aprendido. De esta forma, esta persona piensa que no puede hacer nada ante todo tipo de situaciones adversas, cuando en la mayoría de ellas sí podría sobreponerse. Se trata de una persona que baja los brazos frente a la adversidad y pierde toda capacidad de resiliencia, es decir capacidad de superar situaciones traumáticas. De acuerdo al Psicólogo Ángel Bustos Balladares, participante de Conversaciones por la Vida, esta enfermedad mental deja a las personas a pasos del suicidio.

La solidaridad sincera, surgida de la propia sociedad civil empoderada, que ha vuelto a retomar las ollas comunes, las juntas vecinales, los colegios profesionales, es lo único cercano que puede evitar que, como sociedad, nos precipitemos en la tragedia de multitudes de desesperanzados aprendidos, que caminen cabizbajos a su autodestrucción. La solidaridad desde las comunidades, de los pueblos originarios, de las capas medias, de los creadores, los científicos, los héroes anónimos de la Salud, que resisten la sistemia y recrean nuevas utopías, desde la realidad de una pobreza digna, parece ser la respuesta colectiva para tomar las riendas de nuestro destino como sociedad, en toda su diversidad plurinacional.

Es lo que se ha vivido en estos res meses de pandemia, con un gobierno que ha pretendido tapar el sol con un dedo, para defender el sistema neoliberal a toda costa, siendo los seres humanos un factor descartable en la ecuación de sus mezquinos intereses.

Hernan Narbona Veliz Periodismo Independiente, 17.06.2020.

 






Una mirada libre a nuestro entorno