Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
domingo, octubre 01, 2023
50 años y la herida sigue viva
domingo, agosto 27, 2023
50 años, la Memoria
50 Años…la Memoria
En este
año en que llegamos al medio siglo del golpe de Estado que fracturó a nuestra
sociedad, se ha venido dando una gran conversación necesaria, para dejar
plasmadas en testimonios, las experiencias de quienes vivimos esa etapa, desde 1970
en adelante, y que han llevado consigo un cúmulo de emociones guardadas, que
hoy afloran como una avalancha, a raudales, desde la sociedad civil, de las
familias, barrios, comunidades, territorios. Se ha producido una explosión de
emociones que significan delinear la historia real y descarnada de lo que
ocurrió y esto conforma una verdad polifónica indesmentible, porque es la
expresión de miles y miles de historias diminutas, que llegan a ser un mosaico
que se acerca en su correlatividad y paralelismo, a una verdad histórica real, que se opone a las verdades edulcoradas de la
historia oficial, que ha venido siendo maquillada de acuerdo a cálculos
políticos coyunturales, por quienes ejercen el poder.
Los
actos de Memoria se han ido de las manos de los órganos oficiales que quisieron
acotarlos a lo políticamente correcto. Porque ha sido desde el pueblo, desde
las agrupaciones sociales, desde donde han emergido miles de actos de Memoria,
que dan cuenta de una herida profunda, que se mantiene a flor de piel en el
Alma de Chile, como lo dijera décadas atrás el Cardenal Silva Henríquez.
En esta
vorágine, lo que se está viviendo es una serie de coloquios, reflexiones, actos
de conmemoración de personas que fueron víctimas de la dictadura y que quedaron
en el anonimato y la amnesia oficial premeditada. Desde el mundo de la Cultura,
los artistas se han manifestado en sus diversas expresiones. En cine, por
ejemplo, se anuncia para Octubre el lanzamiento
de un cuaderno pedagógico y exhibición de las películas que corresponden a
producciones de Cine y TV UTE. La selección de películas contempla tres títulos
previos al golpe de Estado (Compromiso con Chile, 1972; Pulpo momios a la
chilena, 1972; Vamos viendo, 1973) y dos en dictadura (Un puente invisible,
1974; Visita presidencial, 1975). En general, estamos frente a una agenda
desbordada y múltiple, de la cual uno se puede informar a través de las redes
sociales.
Los
Escritores como Voceros de nuestra época.
Hemos podido asistir al lanzamiento del libro LOLA, LOLITA, Memoria Sonora de Ex Prisioneras Políticas” presentado por el Colectivo de Ex Presas Políticas del Buen Pastor.
Hemos conocido de trabajos que han editado muchos escritores, queriendo aportar su testimonio en un libro pertinente para esta reflexión nacional, a 50 años del golpe.
Así, el profesor y escritor, Ibar Leiva Quevedo, ha publicado su libro “PRINCESITA
AZUL DESAPARECIDA, en Homenaje a la profesora normalista Rachel Elizabeth
Venegas Illanes”, secuestrada y asesinada por la Operación Cóndor en Buenos
Aires.
Finalmente, destacamos el libro El Golpe de Estado en Magallanes” del escritor y periodista Nelson Flores, socio SECH-V, en coautoría con Sergio Urrutia, sobreviviente de Dawson.
Memoria para construir futuro
Enfrentar
al poder, que trata de tergiversar, distorsionar, justificar y defender el
golpe de Estado de 1973, ha significado que, en forma intuitiva, el mundo
popular haya ido rearticulando su tejido social, superando una evidente
desconfianza frente a las élites políticas, hacia quienes detentan representación
popular y que han defraudado a sus propios votantes, ya que no han trepidado en
resignar principios, por objetivos pragmáticos de corto plazo.
Todo
esto ha propiciado, después del shock del 4 de septiembre de 2022, una sana tendencia al reencuentro, a la
recuperación de una esperanza de sociedad distinta, una mirada hacia la rearticulación
de las organizaciones sociales, para generar ese poder popular que se nutre de
cultura y educación, frente al negacionismo y la pos verdad. Y, en tal sentido,
se asume que esta conmemoración de los 50 años, exige aprender de los errores y
retomar un camino, una utopía que permita avanzar y superar la resignación.
Frente a
las amenazas golpistas que flotan en el ambiente polarizado, la única respuesta
es más democracia, tal como pretendía solucionar la crisis el Presidente
Salvador Allende, que iba a llamar ese 11 de septiembre a un plebiscito, lo
cual aceleró el golpe que lo derrocara y asesinara en esa mañana cuando se
instaló el fascismo en Chile. Recuperar poder ciudadano, con manos limpias, con
ideas, con diálogo y probidad, es una estrategia ineludible. Porque la
corrupción ha sido el instrumento perverso de quienes compran conciencias con malas
prácticas para someterlas a su dominación..
Esta conmemoración de medio siglo del golpe fascista,
por lo tanto, nos insta a recuperar un camino de unidad, de colaboración
generosa, deponiendo ese individualismo que nos pena como sociedad, porque nos
divide en función de egos e intereses particulares que impiden concordar
caminos programáticos de unidad.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente
Corresponsal Diario La Razón.cl -Presidente SECH-V
miércoles, junio 17, 2020
La genuina solidaridad es el camino
Tres meses de Conversaciones por la Vida, en medio de la Pandemia.
En el desarrollo de la emergencia sanitaria por la pandemia del
Covid-19, he podido desplegar como Periodismo Independiente, Conversaciones por
la Vida, un fructífero espacio de diálogo ciudadano que, usando la conectividad
que ofrecen las redes sociales, ha permitido dialogar con compañeros de ruta,
ciudadanos de diversas latitudes, constituyendo un punto de encuentro para
tomar el pulso a la realidad, cruzando ideas, emociones, aprehensiones y
expectativas, en medio de esta catástrofe que nos golpea, y soñando en forma
colectiva formas de sobrevivir a ella.
Creo que se ha dado en la sociedad civil, la misma que mayoritariamente
se había movilizado durante la explosión social de Octubre, una acción
instintiva de acercamiento y reconstrucción del tejido social. Al inicio de
este año un amplio porcentaje de la población cifraba sus esperanzas en el
plebiscito del 26 de abril, que abriría el proceso constituyente hacia una
Nueva Constitución realmente democrática. La pandemia permitió al gobierno
reagrupar fuerzas. Se pospuso el plebiscito para el 25 de Octubre. El desafío
es evitar que el poder niegue, de cualquier forma, esta ruta legal ya fijada.
En este período que cubre prácticamente tres meses, se han roto,
afortunadamente, las burbujas de individualismo, competencia salvaje, para dar
paso a un ánimo gregario de colaboración, de desideologización y de sentido
común.
Los ciudadanos, en general tildados como “enemigos” por una autoridad
que se ocupó en el verano, prioritariamente, de reforzar el equipamiento
represivo del Estado, hemos actuado desde el sentido común, conocida la
tragedia que la pandemia había provocado en Italia y España. A partir de marzo,
gran parte de la población, con una relativa capacidad para afrontar la crisis
económica que se agudizaba, se confinó en teletrabajo y en cuarentenas
voluntarias, para evitar los contagios, como una acción lógica frente a las
medidas incoherentes con que el gobierno, desde los Ministerios de Interior,
Hacienda y Salud, conducía la crisis.
Jaime Mañalich, conducía la lucha contra la pandemia apostando a la
inmunidad de rebaño, sin aportar recursos a la prevención del contagio.
Incoherencias, verdades a medias y mezquindad, se fueron mostrando a medida que
avanzaba la crisis. Chile perdió así tres meses de ventaja, al estar en el
último lugar del mundo. La presión de los grupos económicos se hizo sentir: lo
primero era la economía. La primera ayuda a los más pobres fue mezquina, por
debajo de la línea de la pobreza, apenas $65000, menos de 80 dólares por
persona estratificada. ¿La ayuda a las pymes? un volador de luces, ya que, en
vez de usar a CORFO o SERCOTEC, los recursos fueron inyectados a la banca, sin
fijar ninguna condición de tasa para que ese crédito llegara a los sectores
medios, todos al borde de la quiebra.
Sin ningún soporte de datos, se habló de meseta y se publicitó la nueva
normalidad, algo que recién se ensayaba en Europa después de dos meses críticos
y trágicos. A poco andar se pasó de la nueva normalidad al retorno seguro. Una
improvisación más, cuando la escalada recién se iniciaba. Señales
contradictorias: el Ministro de Educación quiso reanudar las clases a fines de
abril, otra Ministra invitó a compartir un café, una instrucción presidencial
forzó a los empleados públicos a volver al trabajo presencial, un Alcalde abrió
un mall. La gota que rebasó el vaso fue el reportaje de CIPER, ue demostró que
el Ministerio de Salud había entregado cifras distintas a la OMS y a la opinión
pública, en sus entregas matutinas. Una diferencia de más de 2 mil
fallecimientos terminó por tumbar al contumaz Ministro Mañalich y sus verdades
a medias.
En su conducción de la crisis se negó con contumacia la entrega de
información de los enfermos por comuna a los Alcaldes, lo que impidió trazar
los contagios. Esta negativa afectó a Alcaldes de la coalición de gobierno que
están hoy entre las comunas con más muertos. La excusa fue que la oposición podría
malusar la información perjudicando al gobierno.
La opción temprana de una cuarentena obligatoria se descartó
tozudamente, seguramente, porque el gobierno sabía que ello habría demandado
entregar a las familias una ayuda real y oportuna, lo que habría significado
medidas de Estado que contrariaban al modelo y su Constitución.
Es así como se rechazó la posibilidad de que parte de los ahorros de los
afiliados en las AFP, pudiesen disponerse para pasar la crisis; se negó
extender el postnatal; se ayudó sí a LATAM a través del Banco Estado, el mismo
que denegaba casi la totalidad de créditos FOGAPE para la pequeña y mediana
empresa.
En otra improvisación, el gobierno anunció el reparto de 2,5 millones de
cajas de alimentos y artículos de limpieza para la población más pobre, de
acuerdo a registros de estratificación social. ¿Nadie le dijo al Presidente que
eso era logísticamente imposible? Para rematar la falta de escrúpulos, se
confeccionó un instructivo para que, mediáticamente, la entrega de las “cajitas
felices” -así llamadas en RRSS para relacionarlas con las que daba LATAM a sus
pasajeros- tuviese un efecto propagandístico para el Presidente. Descubierto el
hecho, la vocera Karla Rubilar se inculpó totalmente del despropósito.
Recién después de la tardanza en hacer llegar la ayuda, el poder central
se resignó a tener que trabajar coordinadamente con los Alcaldes, pero el
tiempo transcurría y la pandemia cundía fuera de control. El viernes 13 de
Junio se produce el cambio de Ministro de Salud, ingresando a la conducción de
la pandemia el Dr. Enrique Paris, siendo integrados a la mesa los especialistas
que ya en marzo habían pedido corregir el manejo de la crisis. El corolario de
este período ha sido un acuerdo cupular, con un reducido número de partidos, que
de suyo arrastran una falta de adhesión cercana al 2%, otro acuerdo de espaldas
a la sociedad civil, que ha buscado llevar una ayuda a las familias chilenas.
Se ha decretado cuarentena total en comunas que lo venían pidiendo hace dos
meses y se proyecta un período llamado de hibernación, con confinamiento total
obligatorio, toque de queda y Fuerzas Armadas custodiando el país. Como la
reporteara el periodista Rafael Marín, de Veracruz, Méjico, un tufo a dictadura
se percibe como un efluvio plomo que apronta escenarios oscuros para la
sociedad chilena.
En Conversaciones por la Vida, el académico Jorge González Moya,
Presidente de la Academia de Diálogo Ciudadano, señaló que esta pan-demia ese
ha convertido en una sistemia, entendiendo por tal una enfermedad que
abarca todo el cuerpo social, donde lo sanitario ha dejado en descubierto las
perversidades estructurales del modelo neoliberal, en salud, educación,
economía, la desigualdad estructural y el desprecio por la vida.
En esa línea de análisis, la Doctora Juanita Fernández, ex Presidente
del Departamento de Derechos Humanos y Medio Ambiente del Colegio Médico,
Regional Valparaíso, parafraseando a la filósofa Hannah Arendt, señaló que en
las acciones de este modelo neoliberal, enfrentamos al fascismo y la banalidad
del mal, con una clase dominante que se rodea de una burocracia parásita
que, en forma obsecuente, sigue, sin ningún parámetro ético o moral, las
acciones depredadoras sobre las personas y el medio ambiente que ordenan los
grupos fácticos que tienen el poder real, queriendo dominarnos con su cultura
de la muerte, que esbirros y pretorianos, siguen sin la más mínima autocrítica.
En medio de la crisis, persiste a mega sequía, se mantiene el agua en
manos privadas y el panorama se agudiza, ya que, en medio del confinamiento
social, los poderes fácticos siguen actuando y, en denuncia ciudadana de
MODATIMA, se comprobó que se sigue autorizando proyectos mineros que ponen en
riesgo ambiental a localidades como Putaendo. El gobierno no ha variado un ápice
su postura de defensa de los intereses privados y ha pasado por encima de las
legítimas demandas por el Derecho al Agua como bien de uso público. En medio de
la pandemia, extensas comunidades no tienen agua para lavarse las manos.
Como una definición del intento premeditado de adulterar la verdad y de
procurar imponer la pos verdad, la Doctora Fernández Álamos, señaló que Chile
sufría un gaslighting de la clase política, lo que se entiende como la
manipulación perniciosa para hacer dudar a las personas de su propio criterio.
Se entiende esto como el negacionismo y la promoción de una amnesia colectiva
respecto a la historia, se enfrenta una comunicación de masas, por medios que
son de propiedad de los grupos dominantes, la cual relata y difunde realidades
ficticias, contrarias a lo que estamos viviendo, palpando y sintiendo, lo cual
es un intento propio del fascismo, el stalinismo y todos los “ismos” que
atentan contra la humanidad y la naturaleza.
La situación de empobrecimiento y desprotección, ha sido acompañada,
además por un sector de la población que, generacionalmente, se ha formado en
el modelo educacional del sistema y por ello tiene una visión centrada en el
yo, con incapacidad de pensar en el otro, de conjugar un nosotros, de dolerse
ante el dolor del prójimo. Esta indolencia, en parte, ha explicado esas fiestas
clandestinas que se dan en medio de una situación macabra, con personas
vulnerables muriendo en las calles o en espera de atención que no llega. Esta
situación refleja la crisis moral profunda del modelo individualista y del
sálvese quien pueda que aplican en sus relaciones humanas, un sector importante
de la población.
Existe, a partir de los factores anteriores, un grave riesgo de
enfermedad mental, en cuanto las personas, sometidas al rigor de situaciones
extremas y profundamente dolorosas, física y espiritualmente, puedan caer en lo
que la Psicología Clínica denomina Desesperanza Aprendida. La desesperanza
aprendida, también llamada indefensión aprendida, es la
condición de aquel que se comporta pasivamente porque así lo ha aprendido. De
esta forma, esta persona piensa que no puede hacer nada ante todo tipo de
situaciones adversas, cuando en la mayoría de ellas sí podría sobreponerse. Se
trata de una persona que baja los brazos frente a la adversidad y pierde toda
capacidad de resiliencia, es decir capacidad de superar situaciones
traumáticas. De acuerdo al Psicólogo Ángel Bustos Balladares, participante de
Conversaciones por la Vida, esta enfermedad mental deja a las personas a pasos
del suicidio.
La solidaridad sincera, surgida de la propia sociedad civil empoderada,
que ha vuelto a retomar las ollas comunes, las juntas vecinales, los colegios
profesionales, es lo único cercano que puede evitar que, como sociedad, nos
precipitemos en la tragedia de multitudes de desesperanzados aprendidos, que
caminen cabizbajos a su autodestrucción. La solidaridad desde las comunidades,
de los pueblos originarios, de las capas medias, de los creadores, los
científicos, los héroes anónimos de la Salud, que resisten la sistemia y
recrean nuevas utopías, desde la realidad de una pobreza digna, parece ser la
respuesta colectiva para tomar las riendas de nuestro destino como sociedad, en
toda su diversidad plurinacional.
Es lo que se ha vivido en estos res meses de pandemia, con un gobierno
que ha pretendido tapar el sol con un dedo, para defender el sistema neoliberal
a toda costa, siendo los seres humanos un factor descartable en la ecuación de
sus mezquinos intereses.
Hernan Narbona Veliz
Periodismo Independiente, 17.06.2020.




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