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jueves, octubre 09, 2025

10 de octubre 2019 Una columna premonitoria

El 10.de.octubre de 2019 escribí está nota, en 8 días estallaría la explosión social de octubre.

Vivimos al borde del abismo, mientras el egoismo y la estupidez humana no dejan de mirarse el ombligo, como esos prisioneros que cargaban sus maletas hasta la puerta de las cámaras de gas, algunos pensando que el oro les serviría para evitar el final. 
Así van las multitudes, pensando que la vida será siempre la misma y que lo demás es fatalismo.
Las palabras ya no sirven, es urgente pasar a la acción y sabemos que el sistema es negacionista y cruel, pues se basa en una codicia ilimitada que  reacciona como bestia herida cuando siente que su estatu quo  amenazado. 
Los pueblos originarios están recibiendo su mayor reacción, su represión y soberbia, ya sea usando la institucionalidad, ya sea corrompiendo a políticos, ya sea usando sicarios para eliminar a los líderes sociales. Lograr convicción de unidad frente a la monstruosidad ecocida, requiere tocar fondo, perder quizá hasta la vida, pero nadie quiere llegar a ese nivel, sino que apelamos a la sensatez, a la razón, al sentido común.
 Sin embargo, lo real es que la ignorancia y la manipulación mediática, hacen que los mayores depredadores vistan pieles de oveja para seguir en el engaño masivo.
Es imprescindible sentir que con este planeta diezmado los escenarios en que vivirán los niños de hoy y los que están por nacer, serán en un hábitat agotado y triste, con una flora y fauna destrozadas. 
Cambiar el sistema es la llave de sobrevivencia, pero para ello hay que jugárselas hoy, sabiendo que la bestia es grande y pisa fuerte, pero somos más y mejores los que creemos en el bien común, en la cooperación y la vida como prioridad sobre todo.
El cambio obliga a juntarnos y frenar el crecimiento anárquico de la producción que destruye el medio ambiente. Recuperemos la modestia, sin gula, sin avaricia, compartiendo, sirviendo a la tierra no llenándola de cemento y basura.
 Ese mundo es posible, al menos intentémoslo.
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domingo, octubre 01, 2023

50 años y la herida sigue viva




50 AÑOS DESPUÉS, LA HERIDA SIGUE VIVA.
Lo importante es que no se distorsione la historia real por condicionantes actuales. Por eso separo las vivencias limpias del idealismo juvenil de los 70, de los hechos tristes del presente.
La lectura retroactiva duele porque está cruzada por una profunda traición de los compañeros de ruta, que se coludieron con el poder económico de la dictadura y han sido cómplices del sistema que ha concentrado la riqueza, permitido el abuso y la desnacionalización de nuestros recursos, traicionando los planes de gobierno que aspiraban a una democracia real, con desarrollo exportador de sectores medios, con equidad, pensiones justas, cooperativismo. todo lo cual se archivó en beneficio de los poderosos.
Que Ponce Lerou, Lucksic, Angelini, etc.hayan financiado y enriquecido a los políticos de la ex Unidad Popular, ha significado una lápida a toda esa élite corrupta que se olvidó de reparar a las víctimas reales, mató la prensa libre que denunciaba a la dictadura, se entregó a duopolio de Copesa y El Mercurio, corrompiendo todo lo que tocaban.
Por eso, más que por el golpismo derechista, sino por la evidencia de esa traición a los principios y haberse vendido a los.victimarios, 11 de septiembre, fue un día doblemente triste, de duelo por los caidos y de una frustración mayúscula en sectores progresistas democráticos, por la situación actual que nos avergüenza.
Lo fatídico ha sido que Chile, 50 años después, padece una amnesia que se nutre de ignorancia e individualismo, normalizando situaciones inhumanas en un estúpido "sálvese quién pueda". Perdimos una oportunidad de reencauzar nuestra vida colectiva por una democracia profunda, pero pudo más el miedo y hemos retrocedido, quedando al borde de un precipicio.

Hernán Narbona VélizUna mirada libre a nuestro entorno