sábado, febrero 21, 2009

El pulso de la crisis: La valiosa oportunidad de profundizar la democracia




El pulso de la crisis: La valiosa oportunidad de profundizar la democracia

Hernán Narbona Véliz

Administrador Público, Escritor y poeta.

Algo importante está ocurriendo en nuestra sociedad. Se nos implantó por la fuerza un orden basado en el individualismo, en el Estado subsidiario, en la doctrina neoliberal, que resultó en un crecimiento económico depredador, que ha producido un debilitamiento de la clase media como motor de movilidad social y una cada vez más regresiva distribución de la riqueza. Hemos sufrido el imperio ideológico neoliberal y, desafortunadamente, esto se sustentó en el plano político y social en una fragmentación premeditada de los movimientos sociales, en una convivencia acomodaticia de los dos bloques políticos, en un sistema excluyente fijado por una Constitución Política que ha limitado la efectiva democratización de la sociedad chilena.


Nos hemos convertido en un pueblo triste, irritable, agresivo, con una violencia latente que nos aleja como personas de la felicidad. Es que los vectores de la sociedad en que nos movemos, se han centrado en el consumismo y la búsqueda obsesiva del placer, en donde nos hemos convertido en consumidores planetarios, segmentados hasta el detalle, instrumentos de los mercados para crecer y que se han implantado en el ADN de la gente “moderna”. Las ideas, los debates, los proyectos de organización asociativa o de solidaridad, no entran en el lenguaje comunicacional por ser contrarios conceptualmente a la propuesta individualista. Es así como, marcando el paso del modelo, hemos avanzado en el acceso a nuevos bienes y servicios, progresando en tal sentido objetivamente, principalmente al haber incorporado innovadoras tecnologías a nuestra vida cotidiana. Pero, ese mismo modelo de crecimiento y supuesto chorreo, ha ido maximizando la brecha entre los sectores pudientes y los sectores medios y bajos.


La inteligente manipulación comunicacional que ha ejercido el sistema, controlado por los mismos intereses económicos que funcionaron al alero del régimen militar, se ejerce gracias a la concentración que mantienen esos poderes fácticos en medios de comunicación social. A lo cual se agrega la desatención negligente de los gobiernos democráticos de la prensa alternativa que se había construido en los ochenta. Lo que provocó la desaparición de numerosos medios emblemáticos y ha dejado a nuestra sociedad del siglo XXI en medio de una realidad alienante, con los oligopolios de la prensa radial y escrita, degradando a la sociedad con frivolidad, mensajes que llaman de la tenencia de cosas, a pasarlo bien sin límites, a vivir el aquí y ahora, sin ninguna responsabilidad frente al futuro.


En la actualidad se observa que hay amplios sectores que históricamente protagonizaban el devenir político, con una indiferencia o rechazo a participar en política, manteniendo una actitud cívica resignada y pasiva. Nos hemos convertido en un pueblo agobiado por las deudas, encandilado por el consumismo y que en la vida diaria ha sido manipulado por la frivolidad. Un pueblo fracturado, donde se advierte el drama de relaciones afectivas inestables, bajo nivel de compromiso, abandono de valores y responsabilidades respecto a los hijos, la propia familiay el futuro colectivo como proyecto país.


Sin embargo, algo está pasando, en medio de una crisis económica que cada día va dejando sus coletazos. Se comienza a hacer visible en la expansión de las redes, la presencia de numerosos sectores democráticos contestatarios del discurso oficial y que han accionado como colectivos en pro de un rescate de valores. Frente a la tendencia tenebrosa del tráfico de drogas en las poblaciones, aparece con heroísmo la acción cooperativa de vecinos y policías. Frente a la prepotencia de intereses invasivos de los espacios públicos se han levantado los grupos ciudadanos de defensa; pese a no haberse logrado implantar en la institucionalidad el Defensor del Pueblo, son miles las experiencias de acciones colectivas que van recuperando un estilo ciudadano de poder popular, que ha ido frenando abusos ambientales o la irrupción de mega proyectos inmobiliarios que rompen la armonía o identidad histórica de las comunidades locales. Esto demuestra que hay una gran energía vital circulando subterránea respecto de las agendas oficiales que marcan las pautas noticiosas.


La crisis del sistema global ha dejado en evidencia la necesidad de recuperar en los países el rol responsable del Estado y las personas han visto que la realidad dura de la cesantía es una amenaza real. Se está entendiendo en todos los países afectados que reactivar la industria mediana y pequeña nacional es una necesidad de sobrevivencia y que eso significa generar capacidades asociativas para levantar proyectos. La realidad es dura y puede serlo todavía más. Acá es cuando aparece el rescate de la acción social, de la buena vecindad de barrios que encaran la recuperación de sus espacios públicos y en vez de amurallar sus casas piensan en ayuda mutua, en responsabilidades compartidas. La respuesta de las familias pasa por la unión de barrios, de vecinos y amigos para lograr en la actividad solidaria economías de sobrevivencia. La incapacidad de servir los compromisos, la impotencia que se siente frente a despidos masivos, significa mirar con realismo la experiencia que tenemos como país para enfrentar momentos difíciles y eso – recreando la experiencia de la crisis de los ochenta que llevó a protestas heroicas y masivas - no se puede hacer desde el individualismo, sino que parte de la capacidad de creer en el vecino, de abrir tu casa al vecino, de trabajar en equipo, en confianza, con reciprocidad y esfuerzo.


Hay amplios sectores medios que se han dado cuenta que es el momento de actuar con racionalidad, sumarse a acciones en las poblaciones y barrios para que el tejido social vuelva a vertebrar acciones mancomunadas para la solución propia de problemas inmediatos. Generar muchos miles de grupos que inventan acciones `para pasar por momentos difíciles, significa erradicar el facilismo, el simple reclamo de ayudas. Se trata de fomentar la autoayuda y de canalizar el apoyo a quienes mejor organizados se encuentren para llevar adelante proyectos de carácter cooperativo.


Cooperar, trabajar como colectivos de barrios, comprar juntos, fiscalizar la calidad de los servicios públicos, participar desde la base social, buscando y proponiendo soluciones, es un estilo que se siente venir en Chile, como consecuencia de la crisis que nos impacta.


Si desde la autoridad de gobierno se entiende este proceso y se acomete sin prejuicios ni dogmatismo el desafío de promover la organización de la gente, de los grupos profesionales, de los jóvenes desempleados, es posible convertir esta grave crisis en una oportunidad para avanzar desde la ciudadanía en la corrección efectiva del modelo; que no calza doctrinariamente con la conjugación de la solidaridad, del nosotros, del caminar espalda con espalda para bogar entre arrecifes monopólicos y transitar las turbulencias con las energías multiplicadas de un pueblo empoderado y proactivo.


Atacama, 21 de febrero de 2009.

Una mirada libre a nuestro entorno

martes, febrero 03, 2009

Calidad de Servicio, la mesa coja de la competitividad


La actividad turística ha sido exitosa este verano 2009. Creció un 6% la afluencia de turistas en comparación con el 2008. Este indicador en tiempos de crisis es una señal interesante, porque nos anima a seguir desarrollando un potencial gigantesco que tiene nuestro país.

Las expectativas de crecimiento del sector Turismo son grandes: la reciente experiencia del Rally Dakar Argentina Chile demostró que estos mega eventos pueden dinamizar una serie de actividades conexas en las regiones por donde cruza la carrera. Las cifras han demostrado que más allá de los 3 mil participantes del Rally, hubo un número similar o mayor de viajeros que siguieron el desarrollo de la competencia en Argentina y Chile, causando un positivo impacto en la economía de las localidades tocadas por el evento.


Sin embargo, se debe alertar al sector turismo de las falencias que mantienen muchos servicios de gastronomía, hospedajes, transporte, donde hay muchos operadores que mantienen actitudes irresponsables y abusivas frente al viajero.

Además, la congestión vehicular que se ha producido en Los Libertadores apremia la expansión en infraestructura para soportar los flujos futuros que augura la actual temporada. Los sistemas integrados de control fronterizo y los chequeos vía web son herramientas que se han implementado y que apuntan en tal sentido. El Estado debe poner su parte para que el Turismo siga creciendo.

Todo esto forma parte de la calidad de unas vacaciones, del buen o mal registro que podemos mantener de ellas.


La calidad de servicio en Chile requiere que se fijen estándares de calidad mínima, en una toma de conciencia para mantener en el tiempo esta industria de tanto potencial. Es impresentable que en una fuente de soda los baños estén sucios, no tengan jabón o sistema de secado de manos. Es inaceptable que en un transporte público interprovincial el conductor no respete las normas de seguridad; es insólito que las cartas de un restaurante sean publicidad engañosa y el cliente reciba un producto de mala calidad a precios de primera.

Manejar el idioma inglés y un correcto español son elementos básicos para poder perfilar una industria turística competitiva. Lo típico que queremos mostrar no puede ser sinónimo de sucio o desprolijo. Las picadas junto con cumplir las exigencias sanitarias mínimas, deben tener un sistema de atención que cuide los detalles, servilletas, cubiertos y vasos impecables, mantel sin manchas. Lo típico es valioso y se debe honrar la experiencia culinaria de las abuelas, los platos chilenos que seducen, los aromas que el turista recordará por siempre. Cuando se echa a perder la calidad de un plato, se minimizan las porciones o se le echa simplemente más agua a la olla, el mal comerciante está matando la gallina de los huevos de oro. en buen chileno, está haciendo el peor negocio: pan para hoy y hambre para mañana.

En el desarrollo potencial del turismo de intereses especiales, debería alcanzarse una mayor diversificación. Desde el turismo académico, el turismo político, el turismo ecológico, el turismo en rutas de poesía, de vinos, de esoterismo, de hitos religiosos, en fin una gama enorme de vetas a explorar y explotar empresarialmente. El turismo puede ser en períodos de crisis una alternativa valiosa para la reconversión laboral, para la generación de ingresos en nuevas actividades. Por eso hay que cuidar al cliente como una pieza de joyería fina.

Entendiendo al turismo como la industria intangible que articula una red enorme de prestaciones que concluyen al final en clientes satisfechos o descontentos, es preciso promover una conciencia de calidad en Chile, toda vez que por donde uno vaya detecta situaciones de mala atención. Sería ideal que las Municipalidades o Sernatur pudiesen canalizar los reclamos y aplicar sanciones a quienes actúen con deslealtad frente a los consumidores, sobre todo cuando ellos son extranjeros.

Además, antes de otorgar permisos sería necesario revisar las condiciones del establecimiento donde se realizará el servicio y exigir un personal mínimamente calificado. El desarrollo de competencias en personas como los mozos, garzones o guías turísticos, es muy débil y los programas de entrenamiento debieran apuntar a capacitar mejor a todos quienes actúan en cualquier eslabón de la cadena de valor de nuestra oferta turística.

Si Chile quiere mantener un prestigio de buen anfitrión, hay que cuidar todos los detalles.


Atacama, 03 de febrero de 2009
Una mirada libre a nuestro entorno


viernes, enero 23, 2009

Créditos directos, cooperación y redes para una reactivación efectiva


Créditos directos, cooperación y redes para una reactivación efectiva

Hernán Narbona Véliz[i]

Periodismo.probidad@gmail.com

La Presidenta Bachelet señaló que para transitar la crisis se debe desterrar el pesimismo y hacer las cosas bien. La realidad demuestra que la reactivación no logra alcanzar el ritmo que se requiere.

Las cifras que se han ido conociendo en la minería nos hablan de 12000 despidos según informe de la SONAMI, de los cuales 8 mil provienen de la pequeña y mediana minería y 4 mil de la gran minería. La caída de los precios del cobre y hierro han impactado así en una dramática reducción del empleo.

Los bancos no estarían canalizando de manera expedita hacia los clientes PYME los recursos que les ha inyectado el gobierno. Se mantiene en la banca la política de minimizar los riesgos, exigiendo estados de situación positivos, garantías o avales y comportamiento histórico de cumplimiento sin mancha.

Se agrega a este escenario la concentración de los poderes de compra en el mercado nacional. Sabido es que gran número de empresas pequeñas y medianas ha debido soportar las condiciones leoninas de pago de sus entregas, de parte de los hipermercados.

El ingreso de Wall Mart, que ahora controla mayoritariamente a D&S y cuyo historial antisindical es temido por los trabajadores, no da buen pronóstico en materia de liquidez para el mercado, pues es sabido que mantendrá la política de cargar los costos de inventario en los proveedores. Por el contrario, se teme que ahora las grandes tiendas y supermercados ejerzan una mayor presión sobre los precios de compra. El fenómeno de marcas propias, por otra parte, reduce la participación de marcas nacionales que se ven sustituidas por las de las propias cadenas, que así abusan de su posición para la determinación de los precios.

Se ha dicho que la competencia asegurará precios más bajos, pero la dependencia de los consumidores del plástico que entregan las cadenas, limita la capacidad de opción de consumidores sobre endeudados que viven a crédito. Por lo tanto, el sistema seguirá jugando a favor de las grandes tiendas y la teoría de precios más bajos al consumidor final, será de dudosa realización. Las evidencias históricas es que las empresas una vez que ganan determinado nivel de precios, difícilmente vuelven a posiciones originales y así van potenciando o consolidando sus márgenes de rentabilidad.

Los bancos por su parte han demostrado históricamente que no tienen una vocación institucional de banca de fomento o desarrollo. Baste recordar que en la crisis asiática la banca ganó utilidades del 60%, que fue el resultado de las multas y gastos de cobranza e intereses por mora, que pagó la clase media endeudada. Hoy siguen aplicando idéntica política de cero riesgo y por ello el dinero que debiera ir a los sectores medios, termina colocado como recursos financieros blandos en las compañías más grandes, de las cuales muchas veces los bancos son directa o indirectamente socios.

Es la realidad de concentración de la riqueza que el modelo ha generado y que impide que puedan tener buen pronóstico las políticas de ayuda que el gobierno implementa, pues al canalizar el Estado fondos públicos a través de la intermediación de la banca, al final el dinero lo usa el gran empresario que tiene garantías y así se mantiene el crédito difícil y más caro para el más débil y supuestamente riesgoso.

La naturaleza del modelo es anti solidaria y las propuestas de carácter cooperativo o asociativo necesitan instrumentos diferentes. Se necesita compensar el poder de los supermercados con organizaciones sociales de consumidores que puedan aplicar el compre juntos, para aprovechar precios de mayoristas.

El sistema le tiene terror a la asociatividad de la gente y toda la cultura ha apuntado al individualismo. Pero. para el éxito de las políticas públicas para superar o cruzar por esta crisis internacional, hace falta romper huevos y ser audaces para cambiar de facto el estilo de relaciones de mercado que han apuntado a la concentración del poder y la riqueza.

Es aquí y ahora que se necesita implementar un tejido social para que las familias y los barrios, en los trabajos, en las iglesias, la gente compre juntos, evite el menudeo, evite la compra a crédito con el plástico que esclaviza a las personas. Acá es donde hay que romper con los dogmas y buscar acciones no discursivas sino terrenales y prácticas, basadas en la responsabilidad, la reciprocidad y el trabajo de grupos y redes.

Se extraña en la gestión directiva del Banco Estado la implementación de instrumentos de apoyo a los nuevos negocios, con evaluaciones diferentes a las plantillas ortodoxas, calificando a las personas más allá de los duros números, personalizando la atención con ejecutivos de cuenta que tengan un perfil de asesores de negocios. Pero, lo que se observa es que los criterios de evaluación de riesgo siguen sin cambiar, con el resultado a la vista: las personas que desean emprender y que no tienen garantías, quedan postergadas y la buena intención del discurso presidencial languidece en la dura burocracia de la propia banca estatal.

No se trata de tirar el dinero sin lograr garantías, pero debe haber criterios de inversión como capital de riesgo, en donde la banca se involucre en el apoyo a nuevos emprendimientos, facilitando el capital de pre-inversión o de inversión inicial que necesita un emprendedor, ayudando a que la empresa vaya creciendo. Tal como lo hace el Servicio de Impuestos Internos al promover la tributación simplificada o la condonación de multas con el fin de ordenar las empresas y que éstas sigan funcionando. Asociarse como banca con los proyectos, bajo el modelo de incubadoras de empresas, es algo que no está bien definido en el actual mercado de capitales y el gobierno desespera al ver retrasada la reactivación que se necesita. De nada sirven las simplificaciones tributarias si el oxígeno no llega al cuerpo productivo del país.

El gobierno, a mi juicio, debiera generar una línea de crédito descentralizada a través de las Agencias de Desarrollo Productivo de cada Región, de manera que se evite la intermediación fallida de la banca, canalizando los fondos con el criterio de promoción que se necesita para ampliar la plataforma productiva y así compensar, con nuevas actividades, la falta de empleo.

Es el momento de romper las inercias y los dogmas impuestos por el modelo. Este desafío nos motiva y entusiasma, pero la voluntad política debe llevarse a la práctica cuanto antes.


Atacama, 24 de enero de 2009.


[i] Administrador Público, Escritor, Especialista UNC en Dirección y Gerencia de Negocios Internacionales.


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lunes, enero 19, 2009

Asume Obama: La última maniobra de los Halcones para dejarle un campo minado en Medio Oriente.


BARACK OBAMA: Asume el primer presidente afroamericano en Estados Unidos.
Bush deja a su sucesor una bomba de tiempo en Oriente medio, luego de una invasión sangrienta del ejército israelí a la franja de Gaza.

Una guerra breve y preventiva, en la línea de pensamiento esgrimida por Bush y los Halcones desde el mismo momento de su llegada al poder, cuando se esgrimió la excusa de las armas de exterminio para invadir a Irak.

Con una extraña coincidencia, en medio del repudio de la civilidad planetaria, Israel fijó unilateralmente el día de ayer, domingo 18 de enero, una tregua en medio de la invasión y bombardeos a Gaza.

Terreno ganado para negociar un repliegue o hechos consumados, el punto es que si debilitar a Hamas fue su argumento, esta guerra que no respetó objetivos civiles, ha potenciado precisamente las posiciones de odio y desplazado las posiciones que buscaban la salida negociada.

Hoy, con el dolor y la impotencia acumulados, las posiciones extremas se potencian recíprocamente. La dialéctica disuasiva del terror, la aplicación de la ley del talión, la enceguecida acción de suma cero, deja en medio oriente una premeditada pesada herencia para el gobierno de Barack Obama, que parte el día 20 de enero a mediodía.

En una ceremonia histórica y un apoyo popular que logra una adhesión cercana al 80%, frente a un repudio generalizado a Bush, que sale del Capitolio con un 22 % de adhesión ciudadana, Obama asume lleno de las expectativas económicas y cívicas de una sociedad herida por la crisis económica y frustrada por la manipulación y la mentira que se manifestaron en la política del Pentágono contra el terrorismo fundamentalista, oponiéndole una acción preventiva que significó que las libertades civiles fundacionales de la sociedad norteamericana corrieran alto riesgo o fueran simplemente negadas por la acción antiterrorista.

Con Obama caminan las esperanzas de paz, pero al mismo tiempo de recuperación de la fuerza de principios libertarios que animaron a los Estados Unidos. Esos principios marcarán el estilo cooperativista que Obama ha anunciado, pero en su contra quedan los hechos consumados de una realidad de dolor y resentimiento en una Palestina que queda sumergida en el espanto, esperando que Obama pueda influir en los dirigentes israelíes para forzar una salida negociada, que excluya la violencia de ambos lados de la difusa frontera.

El Estado Palestino ha quedado más lejano después de los bombardeos de Gaza y remontar esa situación significaría apoyar a un gobierno palestino que pueda tomar posiciones de negociación, excluyendo los ímpetus del odio que incuban precisamente lo contrario. ¿Podrá el gobierno de Obama resistir el gran lobby judío como para apoyar la reconstrucción de Palestina destruida y potenciar lazos de humanidad, luego de esta siembra de muerte y odio?

Será ésta una filosa piedra en el zapato que le deja al nuevo gobierno demócrata el sector ultraconservador que maneja precisamente la economía de guerra de la gran potencia. Precisamente cuando Obama necesitaba recuperar lazos razonables para una política que neutralizando y aislando al fundamentalismo anti norteamericano y anti judío, pudiera abrir espacios para una retirada gradual de las tropas desde Irak, para concentrarse talvez en Afganistán.

Hasta su último día de gobierno, George Bush ha permitido que su doctrina de guerra preventiva articule escenarios de conflicto que serán de difícil solución para su sucesor. Más allá de la crisis económica, queda al final de la época Bush un legado de conflictos agudizados que pesarán sobre el nuevo presidente afroamericano como una herencia pesada que entrabará su gobierno.

Cuenta sí Barack Obama con un sentimiento planetario de humanismo libertario, que podrá ser su gran energía moral para enfrentar estos desafíos, con una recuperación de la fe y autoestima en la sociedad estadounidense y por ende en el mundo occidental que aspira a vivir en un espacio de paz y equilibrios, en donde la seguridad se construya con principios de respeto y del derecho antes que con la paz de los sepulcros que imponen las perversas doctrinas de guerras preventivas.

Que el miedo no sea nuevamente el instrumento de dominio y de paralización de esas reservas éticas que tiene la sociedad norteamerica, es el deseo que cruza el mundo en estas horas previas al traspaso del mando en la apertura de la época Obama en la superpotencia.

Chile, 19 de enero de 2009


Una mirada libre a nuestro entorno

La maniobra de los Halcones para dejar un campo minado a Obama

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viernes, enero 02, 2009

Desafíos para el 2009


El saludo presidencial en la noche del 31 de diciembre de 2008 fue muy preciso en fijar el derrotero de este último año de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Que la campaña presidencial sea en un clima de respeto cívico, sin argumentos que puedan daña la imagen país, lo que es un alto interés nacional, ya que nuestro progreso depende de la proyección que hemos logrado a nivel internacional.

Esta expresión de deseos de la Jefa de Estado ha sido una clara señal para alinear el quehacer político nacional de manera que no ponga en riesgo lo avanzado como país, lo que no excluye el sano debate de ideas y propuestas.

Las encuestas van tomando el pulso a las percepciones ciudadanas y se perfilan Piñera y Frei como las cartas que se confrontarán para la decisión el cambio de gobierno. Las propuestas ya están en el tapete y comienza la carrera 2009 con interrogantes acerca del comportamiento que podrán tener los jóvenes y no tan jóvenes que se han excluido del sistema electoral. De salir la reforma para inscripción automática y voto voluntario, los mensajes se concentrarán en ese segmento de la población que puede entregar muchas sorpresas.

Para las autoridades de gobierno, hacer las cosas bien y erradicar los errores o malas prácticas pasa a ser un objetivo de Estado, que permitirá tener un mejor o peor resultado en las elecciones presidenciales. La oposición por su parte, también tiene el deber de que se enmienden errores y que no sean una herencia inmanejable para lo que ellos creen será el primer gobierno de derecha elegido democráticamente. La situación desde su perspectiva debe ser también madura y centrada, lo cual auguraría un clima democrático con reglas de conducta que se respetarían.

En el escenario político las grandes dudas surgen respecto a los díscolos, descolgados e independientes, que podrían definir una elección. La forma de evitar que su actuar pudiera generar tensiones sociales en un período que quiere ser de unidad nacional, es que se escuchen sus propuestas por parte de los candidatos.

La participación ciudadana será clave para inclinar el voto indeciso en las próximas elecciones y quien dé más confianza a la gente podrá ganar mucho espacio político. Se trata de actuar sin populismos, con sentido de Estado, comprometiendo más que nada un esfuerzo nacional para resistir las turbulencias y actuando con solidaridad para que no se profundice el desempleo y la pobreza en el país. No retroceder en un clima de crisis es avanzar. Es a lo que aspiramos los chilenos.



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martes, diciembre 30, 2008

Un minuto de silencio por las víctimas inocentes de Gaza

Una campaña que una a la civilidad planetaria para exigir el cese de los bombardeos a Palestina. en Facebook y toda la red Internet.

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sábado, diciembre 27, 2008

2008: el año que vivimos en crisis

2008: el año que vivimos en crisis

En lo internacional

Quizás quede registrado como un año de inflexión en el sistema monetario y neoliberal, toda vez que los Estados han tratado de frenar una crisis que viene del mercado mundial de capitales, sobrepasando su manejo y competencias, con aplicación de recetas keynesianas y de intervencionismo estatal que hieren profundamente los dogmas de fe del sistema global.

Pero eso sería una óptica meramente economicista para resumir un año de turbulencias y lo real es que el 2008 está concluyendo con el sello de la guerra y la muerte: Israel está bombardeando la franja de Gaza y hay centenares de víctimas. Ha sido la más sangrienta operación militar de Israel contra los palestinos en 40 años La tesis de guerra preventiva vuelve a aplicarse, esta vez con una capacidad disuasiva que va mucho más allá de la legítima y equitativa represalia en contra del enemigo que amenaza el territorio israelí con sus misiles. Mientras el mundo celebraba Navidad, la guerra se enseñoreaba de nuevo en Palestina.

Este 2008 ha sido el año en que Obama abrió las puertas a un cambio moral en Estados Unidos, luego del fracaso rotundo de Bush, un gobernante que hizo de la mentira y la guerra preventiva su principal herramienta de poder. En la elección de Barack Obama se reflejan las esperanzas de Estados Unidos y de la humanidad planetaria de que puedan recuperarse las libertades públicas y una política exterior de cuño distinto, con algún grado de compromiso sobre temas de interés mundial, como el calentamiento global. Está anunciado el retiro de tropas de Irak y la ocupación efectiva de Afganistán. Al igual que en la debacle de Vietnam, la guerra de Irak repercutió en un enorme déficit fiscal para Estados Unidos, lo cual, sumado a la crisis de los créditos sub prime, irrecuperables y concentrados en el sector inmobiliario, ha sido el detonante de una recesión de impacto global. Fue así como el año 2008 supo de una crisis financiera mundial que se incubó en la especulación y en el manejo libertino del crédito inmobiliario. Cuando reventó la burbuja los créditos mal afianzados provocaron un efecto dominó. La Unión Europea y Japón han conocido de una recesión que se veía venir y que traerá escenarios de gran contracción en el comercio mundial para el año 2009.

Obama llega al poder con grandes expectativas a sus espaldas, siendo la principal la esperanza de la civilidad planetaria por una recuperación económica de esta economía que ha sido el poder comprador del planeta, que da tiraje a las economías que le proveen de insumos y bienes de consumo. Se hizo evidente el 2008 que en el sistema neoliberal las multinacionales han emigrado a China para profitar de las condiciones laborales leoninas que ese régimen totalitario mantiene como el gran imán para atraer inversión extranjera. Al entrar en la gran crisis, tanto europeos como norteamericanos se dieron cuenta que su industria había emigrado a China, en perjuicio de la generación de empleo nacional, lo cual aparece como un hecho consumado y sin retorno.

En lo nacional

El gobierno de la Concertación ha cruzado por su peor momento en el 2008, pero, pese a ello, la Presidenta Michelle Bachelet mantiene casi intacta su popularidad y adhesión ciudadana. Las elecciones municipales fueron un llamado de atención, ya que se perdieron alcaldes en comunas emblemáticas.

Se reflejó este año un extendido descontento por los fallidos proyectos que le dejó como mochila al gobierno de Michelle Bachelet su antecesor, Ricardo Lagos Escobar. El Transantiago, el caso EFE, los nuevos escándalos detectados en el MOP y los que trataron de echarse bajo la alfombra, reaparecieron con fuerza cuando Lagos pretendió ser nominado candidato presidencial. Fue el momento en que afloró la crítica más aguda. Casi un millón de personas en Facebook funaron literalmente esa candidatura, que terminó por retirarse.

En cambio, con una posición mucho más asertiva frente al sentir ciudadano, Eduardo Frei fue capaz de proponer un sistema público de transporte, gestionado por el Estado, antes que seguir inyectando recursos en un proyecto fracasado. Adolfo Zaldívar fue más a fondo y su actitud significó su expulsión del partido demócrata cristiano, un desacierto estratégico de Soledad Alvear y su mesa, que pesaría notablemente a la hora de las elecciones municipales, terminando en la caída de la senadora Alvear y el ingreso potente de Frei como la carta más sólida y coherente como para recuperar una propuesta de futuro. Por su parte, los seguidores de Zaldívar y Mulet fueron capaces de generar un nuevo referente político, el Partido Regionalista Independiente, que pesó en las elecciones municipales y puso al Senador disidente en la Presidencia del Senado.

El Partido Socialista ha sufrido, a su vez, la fractura expuesta que le ocasionó la salida del díscolo Senador Navarro, que se ha volcado a la izquierda gestionando el MAS con el Juntos Podemos. Chile Primero se ha desperfilado al fracasar Fernando Flores en la inscripción como Partido de ese movimiento. Las turbulencias entre PPD y PS no han cesado y un José Miguel Insulza dubitativo en poco ha ayudado a ese bloque que pretendía representar al progresismo y que hoy aparece cruzado por inconsistencias y ambigüedades, con muchos descolgados que abiertamente se han inclinado por Eduardo Frei. El Partido Radical, por las suyas, ha levantado como su candidato presidencial al Senador Gómez, quien ha explicado que las primarias son indispensables para legitimar y dar fuerzas a la campaña de la Concertación.

Por el lado de la Alianza por Chile, se ha avanzado en un consenso pragmático que significa apoyar a Piñera como la opción más segura. En el conglomerado hay heridas abiertas, pero la expectativa de ganar después de 20 años una lección en forma democrática, ha ordenado las filas de la UDI y resignado su pretensión de llevar candidato.

Por lo tanto, llegó diciembre con los candidatos semi alineados. Un Piñera corriendo solo, por un lado, y por el oficialismo, varias cartas que se van ubicando para unas primarias abiertas que quieren abrir la participación popular a la juventud renuente a ejercer su derecho a voto, de manera de captar de alguna manera su energía para una nueva Concertación, que corrija y se esmere en nuevos compromisos por la profundización democrática. Frei es el líder que aparece de manera más proactiva, entregando un plan de acción, con medidas de reforma a la Constitución, que entregarían mayor soberanía a la ciudadanía y a las regiones.

El 2008 en resumen se cierra con la lección aprendida de que la reducción del mandato presidencial a 4 años fue un craso error político, derivado quizás de las cuentas alegres del Presidente Lagos que quizás soñaba mesiánicamente con ser quien volviera a la Moneda para el Bicentenario. Pero la historia le pasó la factura este 2008 y le obligó a dar un paso al costado, mientras la Presidenta Bachelet ha sido la única en el gobierno que ha mantenido la credibilidad y simpatías de la gente, con lo cual todos reclaman que el período de 4 años jamás debió ser y que amerita ser corregido a 5 o 6 años.

Para el primer trimestre del año 2009 deberían producirse definiciones medulares. Se espera que Piñera opte por el fideicomiso ciego para desligarse de sus negocios y que la Concertación cumpla el rito necesario de las primarias abiertas. De allí en más, será el debate abierto en las redes sociales lo que en definitiva defina la intención de voto. Quienes creen que con marketing farandulero podrán manipular a la gente de a pie, creo que fracasarán rotundamente.

Queda registrada en el 2008 la gran movilización social que lograron la ANEF y la CUT, en el paro nacional de los empleados públicos, el cual demostró que la clase media ha sido capaz de rearticular su organización social logrando jaquear a la clase política, exigiéndole cumplir con las reivindicaciones gremiales. Esta movilización no estaba en la agenda oficial y abrió nuevos escenarios, que pueden ser impredecibles si los candidatos no tienen la sensibilidad social para escuchar e interpretar lo que esa clase media movilizada está exigiendo. Se trata de realizar correcciones efectivas de un modelo concentrador de la riqueza y caldo de cultivo para la convulsión social que nadie desea.


Desde Valparaíso, 28 de diciembre de 2008.



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miércoles, diciembre 24, 2008

FELIZ NAVIDAD PARA LA FAMILIA PLANETARIA


A POCAS HORAS DE MEDIANOCHE, un saludo de Paz y Esperanza y una Feliz Navidad para el mundo. Que Dios bendiga las mesas navideñas y que la generosidad brote como un maniantal de luz de los corazones del planeta.


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domingo, diciembre 21, 2008

La civilidad y su nueva utopía de profundización democrática


Teníamos catorce años para la marcha de la Patria Joven, diecisiete años para el tiempo de la reforma y veintitrés para el golpe. Un puñado escaso de tiempo que por su intensidad nos marcó para siempre. Tuvimos la suerte o la tragedia de nuestro lado, por una parte esa oportunidad gigantesca de participar en lo medular de la política, movilizando la pluma y el grito por las poblaciones para expresar la esperanza de cambios. Recorrimos las islas del sur, amamos con mística política en los campamentos de verano en el sur de Chile, esa ruralidad histórica que conocimos abriendo caminos, cavando pozos, preparando curantos. Las manos se nos magullaron y nos enorgullecieron; enseñamos a leer, promovimos las juntas vecinales, éramos el hombre nuevo y estuvimos convencidos de ello.

Fuimos los que cantamos la misa con guitarra, de cara al pueblo, practicamos el compromiso en las poblaciones, tuvimos como amigos curas obreros, talvez sin que comprendiera mucho la gente humilde nuestro entusiasmo, pero siendo convincentes por nuestra capacidad de entrega, porque usábamos bototos y mantas de castilla, nos poníamos boinas y esgrimíamos los discursos con gran dialéctica. Los políticos más viejos nos miraban con simpatía o recelo, siempre andábamos irreverentes, rompiendo sus esquemas cupulares.

La historia breve de esa adolescencia no está del todo escrita, nos difuminamos por necesidades de sobrevivencia por distintos espacios del planeta. Hasta allí hubo una historia que nos hermanaba, que era una raíz común de sueños. Pero, de allí en más, en la fuerza macabra de una reacción insospechada, quedamos truncos, blindados por corazas de silencio e incomunicación necesaria.

La historia puso el resto, cada cual rehaciendo o manteniendo su vida, muchos entrampados en una profunda depresión no resistieron y quedaron anónimos en el destierro al que estuvieron sometidos; otros se las arreglaron, convirtiendo las crisis en oportunidades, algunos creando espacios herméticos para seguir funcionando en política, muchos siguiendo adelante como mulares de cordillera, por los desfiladeros de la incertidumbre, anclados precisamente a ese tiempo que fue propio y que los nutría de esperanza en los momentos más duros. Claro que hubo muchos que claudicaron en el camino, fueron arrastrados por un sistema avasallador y colgaron sus sueños como un lastre que se lanza por la borda. Sin embargo, la gran mayoría, de alguna manera, se mantuvo ligada a los sueños originales, aunque siguió dispersa y atomizada por la realidad, guardando en lo más íntimo sus utopías de democracia y libertad.

Se habían venido abajo los llamados socialismos reales y la recuperación democrática puso nuevos bemoles en el tapete, había que transitar hacia la democracia con los anclajes de una dictadura muy inteligente, que supo replegarse estratégicamente a centros de poder claves para que lo principal, el sistema económico neoliberal, siguiera indemne y bajo su control.

La clase política democrática negoció la transición bajo la espada de Damocles de una Constitución autoritaria, hecha a la medida de un dictador. La civilidad movilizada corriendo riesgos extremos, había abierto espacios antes que esa clase política aterrizara con sus equipos de poder. En medio de la transición, quedaron al costado enormes líderes, desplazados por aquellos que volvían con sus bien organizadas y financiadas máquinas electorales.

Muchos dirigentes sociales de los ochenta quedaron al margen de esas elites políticas organizadas que venían a “representar al pueblo” y poco sirvió que esos líderes anónimos hubiesen dirigido las protestas heroicas en contra de un régimen de dura represión.

Así fue como en la década siguiente, la democracia pasó sus escollos y poco a poco se alejó de las primeras hipótesis de desestabilización, al tiempo que se iba diluyendo la voluntad de cambios que se habían comprometido en las plataformas programáticas de fines de los ochenta. El haber logrado cuotas de poder les permitió a los dirigentes de los partidos de la Concertación, actuar cupularmente en el sistema binominal, mantenerse siempre a flote y mantener seguros reciclajes dentro del gobierno o en las grandes corporaciones privadas. Luego, modificar o corregir el sistema, fue una retórica más que una voluntad política efectiva. El eslogan de no hacer olas resultó al final muy funcional para que el statu quo se mantuviera.

Pero ¿representaba esa acción cupular el sentir y percepciones de quienes estaban fuera de esos círculos, que han aspirado a llegar a una democracia real, a una corrección de la Constitución heredada y no al simple maquillaje con que quisieron disimular sus anclajes antidemocráticos?

Objetivamente no, pero los amarres eran objetivos, su desamarre no se ha producido, aunque el sentir generalizado haya sido por cambios de fondo.

En estas dos décadas de democracia representativa, nuevas generaciones entraron al sistema. Un 40% de las personas con edad para votar no lo hacen, ya sea por no inscripción o por abstencionismo. Chile, como sociedad, ha cambiado. El grueso de la población acepta y apoya una economía de mercado, aspirando a participar mejor en las oportunidades, tratando de lograr un mercado más transparente, sin los abusos que permite la fiscalización débil de parte de la autoridad.

Hoy los chilenos quieren un mejor Estado, quieren un Defensor del Pueblo, quieren desconcentrar el poder capitalino y terminar con el sistema centralizado para la asignación de los recursos. Quieren poder remover a Intendentes ineptos o corruptos; quieren tener capacidad de realizar consultas populares para una mejor asignación de las obras públicas; quieren transparencia y probidad en la contratación pública. Nada de esto significa posiciones que vayan a revolucionar un sistema de mercado, pero sí representa un repudio mayoritario al sistema de economía salvaje, donde la desprotección del ciudadano y consumidor ha ido ligada a áreas raras de la economía, a nichos de oscuridad, a actos impropios en la gestión pública, a expresiones de corrupción que enlodan la gestión del Estado y que han generado este alejamiento y desconfianza del accionar de los políticos en la administración de recursos públicos.

Para practicar el civismo activo, para profundizar la democracia, existen hoy posibilidades enormes para influir en las decisiones de la institucionalidad.

Es que, poco a poco, asumiendo las Tecnologías de Información y Comunicaciones como una gran herramienta para la acción cívica, gran cantidad de personas y organizaciones han iniciado fuertes campañas que cobran un gran peso en términos de formación de opinión pública.

Esa generación pujante de los cincuentones de los setenta, sigue vigente, quizás no en los bríos de ayer, pero sí en la sensatez que dan los años y por ello, son los protagonistas de una rearticulación de voluntades para profundizar la democracia. Lo hace con la legitimidad política que entrega una trayectoria de civismo activo. Tal como se reflejó en el último paro nacional de la ANEF, se está reflotando esa civilidad chúcara a la que los políticos temen porque no la pueden controlar.

El divorcio entre civilidad, ciudadanía y élites políticas se ha venido convirtiendo en una enorme brecha. La fiscalización que puede realizar el ciudadano a través de la red es inconmensurable y es lo que le puede dar transparencia real al sistema, para echar fuera la corrupción que pretendió entronizarse en áreas claves del aparato público.

Cuando millones de ojos y mentes cruzan ideas, cuando comentan y reclaman sus derechos, el sistema, que no está diseñado para ello, se remece. Se ha apreciado en el último gobierno de la Concertación, que la juventud que se alejó de la política, en gran medida son aquellos hijos que con gran desencanto vieron que las causas por las que ellos lucharon se ven postergadas; de igual modo como aprecian que los sueños de sus viejos se han ido desperfilando o muriendo. Es por esa frustración existencial que muchos se han alejado de la política, como un rechazo a un sistema que no los escucha. Frente a ello su energía se ha canalizado a otras formas de expresión social y cultural, que en definitiva constituyen otras formas de expresión, en lo deportivo, en lo cultural, en la amistad, en la irrupción de las tribus urbanas, todo lo cual ha ido reflejando atomización social, con individualismos exacerbados o sectas de sobrevivencia en un clima hostil, que nada tienen que ver con lo que los viejos, sus padres, conocimos en nuestra propia juventud.

Por esta vía de las redes, miembros de esa generación del setenta nos hemos reencontrado. Hemos olido nuestras historias como quiltros que se reencuentran después de un largo tiempo de ausencia. La mayoría somos abuelos; pocos seguimos con la misma pareja de entonces; nuestros hijos están mucho más a la derecha que lo que nosotros estuvimos a su edad; hemos ido poco a poco articulando una nueva forma de acción política, de inmensas posibilidades.

Hemos logrado pasar de ciudadanos considerados clientes o consumidores a actores efectivos de nuestra realidad. Lo hemos ido construyendo a través de Internet, a través de la blogsfera, a través de las grandes avenidas virtuales, en las cuales podemos ejercer una libertad de individuos para sumarnos a una acción cívica de increíbles connotaciones.

Cuando bordeamos las seis décadas, hemos descubierto en el cyber espacio herramientas impensadas para plasmar nuestras ilusiones porfiadas en proyectos de acción. En estos espacios estamos construyendo nuevas dimensiones de la soberanía popular, nuevas expresiones de civismo que se enfrenta al mero marketing político que quisiera envolvernos en seudos participaciones con distractivos que provienen de la farandulera y mediática concepción que tienen del ejercicio del poder.

Aunque se camine con desventajas, estas redes ciudadanas que están ancladas a historias democráticas que reflejan la historia real y no escrita de la gente de 50 o más años de este país, se presentan hoy como una gran ofensiva cívica que pondrá un gran filtro a las manipulaciones electoralistas con que quisieran conquistarnos o seducirnos los operadores electorales de los partidos políticos. Es cierto que llegamos al siglo XXI, 40 años después, curados de espanto, acorazados, contusos, pero necesitamos recuperar las confianzas entre nuestra propia generación y con la de nuestros hijos ochenteros, lo que tiene mucho que ver con recuperar los afectos y el compromiso, después de casi 40 años sin tocarnos ni abrazarnos.


Atacama, domingo, 21 de diciembre de 2008




Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, diciembre 20, 2008

UN SALUDO NAVIDEÑO DESDE LA REGIÓN DE ATACAMA PARA TODOS NUESTROS LECTORES

Queremos compartir con Ud. este sencillo mensaje: "La Vida es bella" un himno al amor, a los sueños, a la esperanza.
Feliz Navidad para Ud. y sus seres queridos.

Una mirada libre a nuestro entorno

lunes, diciembre 08, 2008

Democracia Profunda o clichés de progresismo.


Democracia Profunda o clichés de progresismo.

Meditaba sobre los desafíos del siglo XXI, sincerando las redefiniciones necesarias, esas aclaraciones que se había postergado. Pensaba en las causas profundas de mi actual visión de la vida, indagando por el actual estado de las cosas, por aquellas respuestas pendientes en medio de un mundo que ha cambiado


¿Por qué desconfío de los discursos actuales de la seudo izquierda progresista? ¿Cómo volver a enhebrar las ideas de progreso, equidad y esfuerzo cotidiano, integrando un movimiento político ciudadano que revitalice la política?

Rechazo las etiquetas livianas de esos seudo progresistas que hablan de izquierdismo pero actúan encadenados al poder, castrados de proyectos, incapaces de abrir caminos diferentes, encerrados en sus burbujas, respirando el aire enrarecido y sin animarse a abrir ventanas al cambio generacional, resignados a administrar un sistema que se ha demostrado centralista, concentrador de la riqueza y depredador de la naturaleza.

Rechazo el izquierdismo que no se compromete categóricamente con la lucha antidroga. Rechazo el relativismo respecto a la ética, respecto a los afectos, abogo por la familia sólida, educadora y formadora de personas; por la sexualidad responsable que es parte del amor y no creo en el libertinaje que se viste de progresismo. Si ello me ubica como conservador también lo rechazo, ya que pensar en una sociedad justa que apunta a la felicidad pasa por cultivar el amor, el respeto, la dignidad como eje de las comunidades, como la esencia de las familias, de la relación filial y fraternal que hoy se extraña y que es necesario recuperar para superar la dispersión social de las nuevas generaciones.

No compro discursos izquierdistas panfletarios, porque vi. a muchos compañeros de ruta abandonar las utopías frente al becerro de oro, porque fui victima directa de una traición que manipuló los afectos y que provino de esa percepción ingenua de que las personas treinta años después siguen intactas, manteniendo su compromiso y consecuentes con sus ideas. Bajar la guardia por creer que era real ese mundo idealizado, me costó largas penurias, hasta lograr escapar de sus secuelas.

Desconfío de esos políticos que ayer levantaban el puño mientras entonaban la marsellesa y ahora son lobbistas de multinacionales, desconfío de esos discursivos perpetuos que nunca trabajaron un día a nadie, desconfío de esos blasones académicos que muchos compraron, desconfío de su idoneidad moral porque les he visto armar ingenierías de corrupción, desconfío porque los vi ser irresponsables con sus hijos, porque debilitaron la familia y sus valores, desconfío de ellos porque esgrimen el tema de los derechos humanos sólo cuando les conviene. Desconfío de sus fortunas porque nunca dieron cuenta de la ayuda que recibieron durante la dictadura y que era para construir espacios democráticos en Chile, Desconfío de las cofradías del silencio, de las negociaciones que echaron bajo la alfombra los vicios en que han sido sorprendidos.


Me duele tener que asumir a la distancia que esos principios y sueños por los que luché en nuestra breve adolescencia política, fueron manoseados por personas que nunca creyeron de verdad en cambiar el mundo, que demostraron ser fríos y calculadores operadores tras el poder, pero en beneficio de grupos, de la misma forma como lo ha hecho la derecha tradicional, sólo que ésta lo ha hecho siempre con claridad entre sus dichos y acciones. Hoy el relativismo se ha apoderado de las propuestas, nada es real ni definitivo, flaquean las convicciones y te sorprendes en calidad de díscolo, crítico, blasfemo o inquisidor, denunciando canalladas que ocurren con ritmo de normalidad, pero que siguen remeciendo tu conciencia.

Cuando reviso el estado de cosas, adhiero a la vida y vuelvo a lo fundamental, la calidad interior y el compromiso que distingue a las personas por el ejercicio cotidiano de su libre albedrío, por los gestos inconscientes que se expresan articulando el bien o el mal.

De esta visión madura extraigo una lección, que apunta a encontrar espacios para seguir luchando por la democracia profunda, por la doctrina del esfuerzo, por el rescate de la verdad cautiva en lo políticamente correcto.

Se buscan ideas y sueños. Algo de lo que carecen aquellos que simplemente luchan por sus intereses personales y que en función de aquello no trepidan en venderle el alma al diablo.


Atacama, 8 de diciembre de 2008.





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