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viernes, febrero 18, 2022

Sacar a Codelco de un grave error estratégico




“Para hacer más eficiente a Codelco hay que salir de la trampa de los costos operacionales que sólo benefician a los grandes proveedores internacionales de equipamiento minero”

En La Razón.cl conversamos con el Ingeniero Civil Químico (UCN. 1973), Alexis Yovanovic, director de la Consultora especialista en procesos minerales: MOPE - Modelo Operacional Ltda., de Belo Horizonte, Brasil, quien es ex - funcionario de Codelco y que hoy tiene una extensa experiencia en minería a nivel internacional. Frente al proceso constituyente y la próxima gestión de las nuevas autoridades, quisimos conocer su mirada respecto al momento que atraviesa la Minería chilena, en especial la pública.

 

¿Cómo especialista, qué piensas de esas voces que pretendían privatizar Codelco?

No estoy de acuerdo. Codelco es de todos los chilenos y debe continuar siendo una de las herramientas con la cual el gobierno deberá contar para protagonizar su propio destino como nación soberana. Las responsabilidades sociales y ambientales deberán quedar claramente establecidas para toda la minería, así como la estabilidad jurídica y tributaria para quien invierte en nuestro país. Naturalmente, el nuevo gobierno deberá involucrase mejor en los problemas que la minería vive en estos últimos años: “desde hace casi 20 años la producción de cobre fino en Chile es la misma (5,7 millones de toneladas año), el costo operacional triplicó, las leyes de los depósitos cayeron para casi la mitad y el aporte al fisco es de 7 a 8 veces menos que lo aportado 20 años atrás”.

 

El nuevo gobierno deberá constatar las prácticas equivocadas, que han llevado a la minería chilena al cuadro desastroso de hoy, donde nuestra minería estatal no es una excepción.

En favor de Codelco debo reconocer que ya he tenido algunas conversaciones sobre estas alternativas tecnológicas y, dentro de la estatal, existen excelentes profesionales que están conscientes del problema y trabajan en su solución.

 

 

¿Cuál es tu diagnóstico y qué malas prácticas hace falta cambiar?

La drástica caída de las leyes de mineral (cobre y otros minerales) es la fuente de los mayores problemas que vive la minería y ha sido mal enfrentada por las mineras. Se ha impuesto la visión del mercado financiero global, alimentada con discursos del tipo ESG, que lucra sin lastre con el desempeño operacional real y se trabaja en beneficio de grupos globales proveedores de grandes equipos e insumos que, predatoriamente, han crecido por sobre la tecnología, practicando el gigantismo de las inversiones y promoviendo el uso exagerado de insumos (cuerpos moledores, reactivos, etc.) para tratar cada vez más ganga (junto con la caída de las leyes), produciendo estrictamente la misma cantidad de metal fino.

 

El epicentro de este cuadro se encuentra en el equivocado fundamento tecnológico y de ingeniería que soporta las operaciones de beneficio (Concentradoras), las cuales, orientadas por grandes fabricantes globales de equipos y de insumos, han llevado a la minería por el camino contrario a sus propios intereses y del país en general. La tecnología mineral perdió el rumbo y fue atropellada por el “mercado” a partir de los años 80. La mayor parte de los fundamentos de ingeniería para las operaciones de beneficio mineral quedó estacionada en los años 50 a 70. El ambiente académico de hoy patina en teorías, sin salir del lugar. La tecnología real fue a parar en manos de los fabricantes de equipos, que eran decenas de pequeñas fabricas hasta los años 70 (inclusive empresas chilenas) y que hoy se resumen a dos grandes grupos globales.

 

¿Quiere esto decir que se impuso el interés de los grandes proveedores en vez de una opción tecnológica propia del proyecto minero? ¿cuál debió ser la decisión estratégica distinta a lo hecho?

- Es lo que digo. Las empresas mineras globales actúan como clubes de futbol, presentando balances deficitarios, atrasando o pagando pocos impuestos, pero, en sus laterales y en su manejo global, se observan ventajosos negocios que benefician a pocos dirigentes o inversionistas. Los precios de “mercado” premian la incompetencia de las mineras, incluso ante desastres ambientales (como en Brasil), en cuanto grandes fabricantes de equipos inflan las inversiones y proveedores de insumos se nutren corroyendo el costo operacional.


 

Codelco, como herramienta de Estado, debería seguir su propio rumbo, en favor de la economía chilena, en vez de seguir las mismas conductas de las empresas multinacionales. Es posible enfrentar el gran problema de la caída de las leyes mediante estrategias de Concentración Selectiva, fragmentando correctamente y descartando tempranamente el exceso de ganga que trae el mineral, evitando grandes inversiones en concentradoras. La generación de relaves finos podría ser radicalmente reducida.

La acción reguladora del gobierno deberá tener un foco general en la actividad, en sus relaciones socio ambientales y en la seriedad de los compromisos asumidos, pero, ante la operación específica de Codelco, debería aquí ser exigida una actitud diferente, que traiga nuevamente a esta empresa estatal al servicio del país, a través de mejores prácticas, rompiendo viejos paradigmas, privilegiando proveedores que fabriquen localmente las maquinarias e insumos, estimulando el uso de cobre refinado y, naturalmente, aumentando sus aportes al fisco y al pueblo chileno.

 

¿Qué recomiendas a las nuevas autoridades que asumirán el 11 de marzo?

- El primer paso es entender el real problema de la minería chilena: la drástica caída de las leyes, que, equivocadamente, ha llevado a Codelco (así como a las otras grandes mineras) a tratar cada vez más ganga para producir lo mismo, triplicando los costos operacionales y reduciendo el aporte fiscal.

Lo explico en números simples:

20 años atrás, 1 tonelada de mineral de cobre extraída de la mina generaba 10 o más kilos de cobre metálico, por ejemplo. Hoy, por la caída de las leyes, la misma tonelada genera sólo 5 kilos de cobre metálico. Entonces, la “minería actual” (que muchos equivocadamente defienden), pasa a extraer 2 toneladas desde la mina y duplica la planta concentradora para beneficiar todo ese exceso de ganga y producir la misma cantidad de cobre fino de años atrás (10 Kg), duplicando los costos operacionales, reduciendo utilidades que son aportes al país y agrediendo desmedidamente al medio ambiente mediante la duplicación de la generación de relaves finos.

 

¿Y que debería hacerse?

Fragmentar mejor y preconcentrar el mineral antes de llegar a las operaciones más caras de la concentradoras, como se ilustra en el diagrama que sigue


Yo propondría algunas regulaciones:

• Para Mineras en Operación (proyecto Brown Field), la caída de las leyes debe ser enfrentada preconcentrando el mineral antes de entrar a las Concentradoras, las cuales deberían ser impedidas, por una norma precisa, a partir de ahora y dentro de ciertos límites, de aumentar la generación de relaves finos. La instrucción que debiera dar a una empresa en operación será congelar los proyectos de ampliación de plantas o de nuevas plantas concentradoras, hasta concluir estudios de preconcentración.

• Ejecutar acciones de preconcentración a seco (operaciones más simples y económicas), descartando polvo y ganga granulada pobre, antes de esta entrar a las operaciones húmedas y caras del proceso, permitiría mantener la planta concentradora con el mismo tamaño y concepto original, preservando el medio ambiente. Si cae la ley, se debe recuperar la calidad del mineral mediante acciones de preconcentración.

• Para Nuevos Proyectos (Green Field), el mineral alimentado a las operaciones a húmedo de la planta concentradora deberá tener una ley de cabeza mínima (a definir en una norma técnica complementaria). Esta ley de cabeza mínima podrá ser alcanzada mediante operaciones de preconcentración a seco del ROM. Podría también definirse el valor mínimo de 1% para mineral de Cobre y de 2 a 3 g/t (o más) para mineral de Oro, por ejemplo.

• Pirquineros debieran entregar mineral con ley mínima o superior en plantas de ENAMI y ésta pagar por el preconcentrado. ENAMI podría ejecutar la preconcentración a seco y devolver la ganga al pirquinero, para que este la lleve de vuelta al local de origen

 

¿Con estas medidas que significan racionalizar la renovación de plantas y equipos gigantes, se enfrentaría un seguro reclamo y presión de las corporaciones que venden esos equipos, pero se podría, además de reducir costos operacionales reducir el impacto ambiental, el consumo de agua y la polución aérea?

- Este enfoque, que detiene radicalmente las agresiones constantes al medio ambiente, puede ser aplicado a otros minerales (oro, hierro y etc.). En el caso particular de Codelco, esta empresa deberá tener un plazo para adaptarse a la nueva estrategia de producción, suspendiendo la ampliación de concentradoras y enfocando su acción en todas las Divisiones para descartar el máximo posible de ganga del ROM antes de que esta llegue a la planta Concentradora. No existe baja ley, existe mineral “mal trabajado” antes de concentrarlo. El avance en la variable ambiental y la transparencia también son elementos claves.


 

La Razón.cl 18 febrero 2022.

Periodista Hernán Narbona Véliz, Corresponsal en Región de Valparaíso



Una mirada libre a nuestro entorno

viernes, octubre 29, 2021

COP 26: Debemos frenar el extractivismo depredador



COP 26: Debemos frenar el extractivismo depredador

Por Hernán Narbona Véliz

En noviembre, el Reino Unido será anfitrión,  en Glasgow, Escocia, de la COP26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, de 2021. Se desarrollará  en el Scottish Event Campus, bajo la presidencia del político británico Alok Sharma. Luego del fracaso de la COP25, el 2019, que originalmente se debía realizar en Santiago de Chile, y que, por la explosión social de octubre, terminó realizándose en Madrid, hubo un año de suspensión por la pandemia del Covid 19.

Se llega a Glasgow 2021, con la comprobación cercana, de desastres naturales, largamente anunciados, que arrasaron regiones de Alemania, Bélgica, Holanda y Francia, en meses recientes. Situaciones desgarradoras que dan cuenta de la urgencia que enfrentamos. La juventud es la que mejor percibe esta herencia negra que le está dejando la civilización actual.

Las expectativas de acuerdos concretos en esta próxima Conferencia no son auspiciosas, sino más bien de escepticismo. El modelo global está anclado aún a los combustibles fósiles y los gobiernos no han dado el ancho en sus compromisos ambientales, primando en la política la influencia descarada de un extractivismo depredador. Pero, pese al pesimismo, de cualquier manera, la COP 26 será una instancia crucial, a la que se llega con la evidencia global de una crisis climática creciente y desatada, que pone en alto riesgo la vida en el planeta. Un dato duro lo ha entregado el reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial: el número de catástrofes se ha quintuplicado en los últimos 50 años. La temperatura va subiendo y sus efectos se han demostrado en gigantescos incendios, temperaturas cercanas a los 50°C en Siberia, derretimiento en el Ártico, huracanes y tormentas sucesivas en el Caribe y el Golfo de México, mega sequías. Todas estas catástrofes derivan del calentamiento global y la alteración de los ciclos naturales.

El objetivo de la COP 26 es garantizar la supervivencia de las generaciones futuras, manteniendo las temperaturas globales lo más cerca posible de 1,5°C de calentamiento para el año 2100. Son las generaciones del futuro las que sufrirán las consecuencias de las decisiones que se tome hoy.

“La reunión COP26 es la oportunidad para que se ponga a los niños en el centro de las políticas y acciones climáticas” ha señalado la UNICEF, que está impulsando la Declaración Intergubernamental sobre la Infancia, la Juventud y la Acción Climática.

Describir los escenarios que enfrenta el planeta, puede sonar apocalíptico. Basta con señalar que la humanidad vierte una camionada plástico por segundo a los océanos, que se están alterando las corrientes marinas, que los arrecifes de coral se han ido reduciendo, que el nivel del mar está subiendo, que los glaciares, reservorios de agua, y las selvas tropicales, han sufrido la incursión contaminante de la minería  del oro. En nuestra propia realidad, apreciamos cómo los monocultivos de pinos y eucaliptus han destruido el bosque nativo, que los paltos han secado los territorios que antes ocupaba la agricultura campesina. Todas evidencias de los efectos ecocidas de un modelo deshumanizado, depredador y cortoplacista que la ciudadanía planetaria presiona por cambiar.

En su origen, tres décadas atrás, el movimiento ambientalista tuvo su base social e ideológica mayoritariamente en las élites ilustradas, profesionales que dieron nacimiento a diversas Fundaciones u Organizaciones No Gubernamentales, con el propósito de intervenir en la toma de decisiones políticas respecto al medio ambiente, logrando históricamente una importante cuota de poder político, como lo han sido en Europa los partidos Verdes.  En nuestra realidad, el movimiento social ha levantado, desde la base social, una demanda prioritaria por recuperación del agua como un Derecho Humano y el término de las zonas de sacrificio. En Chile, el principal movimiento ambientalista nacional, MODATIMA, Movimiento por la Defensa del Agua, la Tierra y el Medio Ambiente, surgió en Petorca, de la lucha heroica contra la usurpación, robo o saqueo del agua en el territorio. La lucha de MODATIMA contra los poderes fácticos del extractivismo agrícola y sus monocultivos, trascendió a nivel internacional, a través del activista ambiental, Rodrigo Mundaca, Ingeniero Agrónomo, actual Gobernador de Valparaíso, que resultó elegido en primera vuelta, con una mayoría abrumadora. Las Mujeres también han liderado la lucha ambientalista, destacando el Movimiento de Mujeres de Zonas de Sacrificio en Resistencia, MUZOSARE, que defienden los territorios de Quintero, Ventanas, Puchuncaví de la contaminación permanente de las Termoeléctricas y Refinerías de esa zona e sacrificio.

La conciencia verde es hoy transversal, en términos de proponer un eco-Estado, en armonía con la Naturaleza. En este proceso constituyente, la sintonía de los pueblos de Chile con la Naturaleza, es un elemento decisivo que empapa el espíritu que habrá de tener la Nueva Constitución, lo que augura un compromiso potente del Estado de Chile con las decisiones que se tomen en la COP26.

Suscribir el Acuerdo de Escazú, el mismo que Piñera no ha querido suscribir, debiera ser uno de los primeros pasos que se debiera dar Chile, para fortalecer el interés general de defensa y preservación de territorios que se declaren de reserva ecológica.

Es emblemático que la Convención Constitucional se haya declarado en Emergencia Climática, expresando con ello el compromiso que habrá de tener la Nueva Constitución con el cambio estructural del modelo, extractivista depredador, para avanza en otro estilo de convivencia, que priorice la vida por encima de los intereses económicos, generando Desarrollo a escala humana, con sustentabilidad efectiva.

Lo que se discuta en la COP 26 lo seguiremos de cerca porque es parte de un proceso global, conducente al término de la era del crecimiento ilimitado, para entrar en una era de recuperación de este planeta generoso, que la codicia exacerbada de poderes supranacionales está destruyendo. Como civilización de este Siglo XXI, debemos abandonar el carbón, el petróleo, el plástico y sus secuelas de muerte y devastación. Los niños lo están exigiendo y no nos queda tiempo.


Hernán Narbona Véliz, 29.10.2021

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