Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
miércoles, mayo 26, 2021
La decencia al poder
domingo, mayo 23, 2021
Rodrigo Mundaca, los nuevos desafíos
viernes, mayo 21, 2021
Hacia una nueva Constitución
lunes, mayo 17, 2021
Saltamos el torniquete de los dos tercios
Escribo esta nota, sin mayores pretensiones de análisis, sólo para dejar registro histórico de una jornada vivida en pandemia, saliendo a votar desde el confinamiento, cuidándonos, sin poder abrazarnos para celebrar la victoria, sin poder celebrar en las alamedas, porque vivimos hace más de un año en toque de queda, adecuando la labor política y comunicacional a estos tiempos marcados por la represión, el amedrentamiento y el negacionismo oficial. Escribo con la emoción viva de algo que recordará la Historia, en la mañana después, como columna de registro para dos días de soberanía popular.
El viernes 14 escribía como
corolario de los múltiples anhelos, sueños y esperanzas que se han venido
acumulando a partir del 18 de octubre de 2019, lo siguiente: Este fin de
semana será, votación progresista mediante, el principio del fin de la más
vergonzosa transición a la democracia, en un camino lleno de mentiras y traiciones. Para ello,
votemos agradeciendo a los jóvenes, para llegar al lunes 17 rebosantes de
Dignidad.
El día sábado desperté cerca de
las seis de la mañana y fui a votar a primera hora. Estaba fría la mañana y a
las 8:30 ya estaba en la fila preferencial en el el Liceo N° 2 de Niñas, allí
en la avenida Brasil. Tuve que esperar que se constituyera mi mesa. Muy
gentilmente una jovencita “facilitadora” me hizo entrar y me ofreció asiento.
Allí esperé unos 40 minutos, mientras en medio de carreras llegaban vocales y,
en medio de carreras, pasaban las urnas plásticas y los paquetes de papeletas
que se utilizaron para elegir Convencionales Constituyentes, Gobernador,
Alcalde y Concejales. Sentí que los facilitadores atendían con un entrenamiento
parecido al que se usa en las promociones de novedades, sólo que acá el
producto era una histórica elección simultánea.
Fui el primero en votar en mi
mesa, sólo me precedió una señora que estaba de vocal en la misma mesa y votó
primero que todos, antes de comenzar a abrir. Los votos los entregaron predoblados, un lápiz
pasta y 4 estampillas con pegamento para sellar cada voto. Trámite expedito,
quizás unos 3 minutos y depositar los votos, firmar y retirarme con el
sentimiento del deber cumplido. De allí en adelante, seguir expectante los
comicios. El primer día, el sábado 15, votó un 19% del padrón electoral y allí
mismo se encendieron las alarmas.
Una desconfianza o quizá la
tradición de votar en domingos, explicaba en ese momento que hubiera votado
solamente un 19% del padrón electoral. La desconfianza, se presumía que
derivaba de rumores conspirativos; se había corrido la voz de que podrían
perderse votos. El SERVEL mostró en noticieros cómo esa tarde se guardaban las
urnas de cada mesa en una “bóveda”, que era una sala del liceo, elegida para
almacenarlas por esa noche. Luego, la puerta era sellada, al igual que cada
urna se cubría con plástico e incluso alusa de la que se usa en la cocina. En
resumen, un esfuerzo mediático para demostrar que la votación funcionaba con
total seguridad. Pese a ello hubo apoderados que se amanecieron en los locales
para cuidar esas bóvedas. Algo irónico fue que, en un recinto de votación de la
capital, custodiado por militares, se entraron a robar, pero no los votos, sino
que diez televisores del recinto educacional.
Esa tarde del sábado en la Red un
programa especial entregaba las miradas sobre el proceso que había permitido
llegar a este momento. El mensaje que daba vuelta por las redes era: se
requiere que se levanten temprano a votar y que nadie se reste. Esa noche
nos sentíamos en el umbral de una nueva era, en el inicio del fin. Y también
pensaba en cuántos esa noche estarían pensando emigrar a Miami.
El domingo, al abrir las
transmisiones, la televisión mostraba que había pocos votantes concurriendo a
las mesas. Y comenzó la desazón, sentir que podría fracasar el plebiscito. En
ese momento, la mañana del domingo fue apretada, nerviosa, siguiendo el desarrollo
de la jornada por las redes sociales, escribiendo diversos mensajes, llamando a
votar, especialmente a los jóvenes.
Mi compañera, a su vez, escribía
en Facebook: “Los jóvenes, vayan a votar, los viejitos ya cumplimos, faltan
Uds. Vayan a votar para que puedan contarle a las próximas generaciones que
fueron responsables y participaron en un acontecimiento histórico, todos arriba”.
“Si no quieren trabajar hasta los 103 años, ¡¡¡levántense a votar!!!”
“A votar, es una obligación que tenemos con
los cabros de la revuelta que están presos, por los que terminaron con daños
oculares, por los heridos y por los muertos. Es lo menos que podemos hacer.
Todos arriba a votar , esta es una obligación, porque no todo es exigir
derechos. Hay que cumplir por nuestros hijos, nietos y demás descendientes,
para tener una Constitución que proteja a la gente y no sigamos estando
dominados por los intereses económicos”.
En Twitter escribía:
“#VayanAVotar
#ConquistemosPoderConstituyente Somos el 80% que votó que la nueva Constitución
la redacten representantes de las organizaciones sociales. Los adultos mayores
ya votamos, les toca a los jóvenes, la Primera Línea está en las urnas”.
#VayanAVotar No basta con
marchas ni paros nacionales, es necesario estar en la primera línea de las
urnas y consolidar un proceso constituyente que, nos guste o no, es el camino disponible para
terminar con el modelo y la constitución del dictador y construir un Chile
fraterno.
A esos ciudadanos que están
sufriendo por la falta de trabajo y la desprotección del sistema, por favor,
entiendan que la elección de convencionales constituyentes de hoy, es el único
camino para liberarnos de las cadenas de la Constitución del dictador y
construir un nuevo trato. Hay que tener la convicción de concretar aquello por
lo que se lucha. Votar era, ayer y hoy, estar en la primera línea de las urnas.
Transcurría el domingo y, a
medida que se acercaba el cierre de las mesas, se apreció un repunte en la
cantidad de concurrentes a los recintos. Parodiando aquellas elecciones de los
setenta, cuando se seguían las elecciones por la radio, con lápiz y papel,
íbamos siguiendo los primero cómputos, el asombro se convirtió en alegría, en
relectura de datos, comprobación de fuentes, hasta que vino el jolgorio, los
abrazos, los mensajes a los amigos, un interminable diálogo en redes sociales
siguiendo cada noticia, cada reconfirmación. Era real, era lo que estaba
ocurriendo, se derrumbaba el castillo medieval y los vasallos inundaban el
reino. El pueblo sencillo de Mundaca, lloraba de alegría, los luchadores del
agua, los considerados personas de interés para la seguridad nacional, los amenazados, excluidos y amenazados, estaban dando vuelta el tablero y era real,
Rodrigo Mundaca llegaba al 44% y salía electo en primera vuelta como primer
Gobernador de la Región de Valparaíso.
En los constituyentes, Carolina
Vilches, de Petorca, y Jaime Bassa, Valparaíso, punteaban como constituyentes
en los Distritos 6 y 7 respectivamente. En los municipios de Valparaíso y Viña,
Jorge Sharp era reelecto por amplio margen y Macarena Ripamonti ganaba en una
comuna histórica de la UDI. Muy tarde, casi de madrugada, llegaron los cómputos
de concejales y allí otro alegrón, un hombre de la cultura, Thelmo Aguilar, se
instalaba con su Dimensión Latinoamericana como flamante concejal por
Valparaíso. Parafraseando a Fernando Atria, abogado constitucionalista electo
como constituyente, estábamos viviendo un estallido electoral que venía a
sellar el estallido social de octubre.
Efectivamente, desde la explosión
social de Octubre, con una pandemia que ha dejado más de 30 mil muertos, con
violaciones a los DDHH, con un gobierno represor, mezquino en la ayuda y denunciado
por actos de corrupción, contra viento y marea, invisibilizados, excluidos de
la franja, casi sin financiamiento, a puro corazón y pateando los territorios,
los Independientes se han convertido en la principal fuerza política que se
instala en la Convención Constitucional. Las listas Apruebo Dignidad,
Independientes de Movimientos Sociales, la Lista del Pueblo, han demolido al
duopolio de Chile Vamos-Concertación e instalado una nueva política, en
ciernes, que se genera desde la base social, desde los territorios.
Y ya de madrugada, con los
cómputos finales cerrando este episodio trascendental, la principal conclusión es
que, de los 155 convencionales constituyentes, 49 son Independientes. Por su
parte, los partidos de derecha, que estuvieron por el Rechazo, sólo alcanzaron
37 escaños; esto significa que el tercio a que aspiraban para bloquear los
cambios en el proceso constituyente, no lo han alcanzado. Con lo cual se libera
esa camisa de fuerza que instaló como condicionante el Acuerdo del 15 de
diciembre de 2019. El pueblo a través del sufragio, ha saltado el torniquete y
se despeja el camino a una Constitución que sepulte para siempre la
Constitución del 80.
Cerré la noche con el siguiente
Twitt: Como Periodismo independiente desarrollamos el ciclo Independientes a
la Convención Constitucional. Esta noche con emoción vemos que la fuerza de
pueblo ha logrado abrir camino al sueño colectivo y respiramos, alegres por
fin.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, 17 de mayo de
2021.
lunes, mayo 10, 2021
Minería en Chile, recuperar un Estado Fiscalizador en la Nueva Constitución
En estos momentos, en que Chile discute el Royalty a la
Minería, es necesario dar una mirada más profunda al sector minero, para
defender en la Nueva Constitución nuestra soberanía económica, en especial de
esas malas prácticas y asimetrías con que se ha manejado el extractivismo, para
explotar nuestros recursos y evadir impuestos.
Chile
es una economía abierta y extractiva, de exportación principalmente primaria y con
importaciones de combustibles, manufacturas, maquinarias, tecnología y alimentos.
El intercambio de Chile con el mundo es de 111 mil millones de dólares, con una
balanza comercial, al 2019, positiva. A octubre 2019, las exportaciones
alcanzaban a 58 mil millones de dólares y las importaciones totalizaban 54,5
mil millones de dólares.
Lo
que Chile exporta es minería, 51,6%, forestal, 8%, frutas, 9,6%, productos del mar, 9,1%, vinos, 2,7%; en tanto, sus importaciones
principales son combustibles, 16,8%,
maquinarias, 18,1%, transporte,12,9%,
alimentos, 6,5% y tecnología, 4,5%.
Necesariamente, poder
reorientar al país hacia una economía humana, pasa por exigir que los grandes
grupos tributen. Una fiscalización eficaz, íntegra, que no sea manoseada por el
tráfico de influencias, podría llevar, incluso sin subir los impuestos, sino
determinándolos con rigurosidad, a un aumento importante en la recaudación. Intervenir
la distribución de la carga tributaria, requeriría potenciar los SII regionales
para que las empresas tributen en la región en que radican sus establecimientos
productivos, eliminando la Unidad de Grandes Contribuyentes central, toda vez
que ella ha significado, en la práctica,
favorecer a esas grandes empresas, al obtener ellas condonaciones, rebajas
de multas, que han ido en perjuicio del interés general, generando situaciones
de privilegio y poca transparencia en los tratos otorgados.
Minería:
criterios para mejorar la fiscalización
En
Minería, con el cobre como “viga maestra”, cualquier gobierno próximo deberá recuperar el recurso, al
menos en términos de una eficaz fiscalización, que apunte a obtener un retorno
positivo para el Estado y propiciar que se agregue valor al recurso en bruto, para
salir de la trampa del modelo extractivista impuesto.
Un
nuevo sistema político y económico debería hacerse cargo de los vicios que se
produjeron desde 1990 en adelante, cuando se permitió que compañías mineras
extranjeras pudieran exportar concentrados minerales, sin fiscalizar efectivamente
lo que iba en esas mezclas. Porque fue en el primer gobierno de la Concertación
cuando el Estado de Chile, en contra de los programas técnicos de gobierno, que
buscaban fortalecer la refinación del cobre en Chile para exportar cátodos, se
autorizó a las mineras privadas la salida de concentrados, lo que no fue
acompañado ni de una mínima fiscalización. Por el contrario, se permitió que
las propias mineras determinaran qué elementos contenidos serían objeto de
pago, lo que significó que el Estado tuviese mínimo control de los demás
elementos que componían los concentrados, los que salían sin registro ni retorno
alguno. Fue la denuncia de un privado ante la Contraloría General de la
República, la que detonó el inicio de un plan de fiscalización minera que
superara la inacción que se había mantenido por dos décadas. Hasta el 2005, invocando
“la buena fe”, se dejó hacer a las compañías mineras internacionales. No ha
existido certeza de las leyes de mineral declaradas, porque el Estado no
implementó un sistema de control y análisis que verificara los certificados proporcionados por las
mineras. Recién el año 2005 se comenzó exigir un certificado de laboratorio que
indicara los contenidos de los
concentrados y sus leyes. Fue en el 2014 que el gobierno autorizó a Aduanas
llevar adelante un Plan de Fiscalización Minera. El Servicio Nacional de Aduanas
implementó un procedimiento de control de embarques y toma de muestras
representativas, con posibilidad de realizar contra análisis, que permitieran
verificar qué era lo que se estaba exportando. Potenciar las capacidades
analíticas del Laboratorio Químico del Servicio Nacional de Aduanas e
incorporar competencias de profesionales especializados, fueron los pilares
para fortalecer la capacidad fiscalizadora de las exportaciones mineras. Se
formó un equipo de especialistas mineros que pudieran controlar los procesos de
embarque, de extracción de muestras y lograr trazabilidad de los análisis en
origen, destino hasta los Informes de Variación de Valor que los exportadores
deben presentar una vez cerrada la venta externa.
Esta
fiscalización permitió auditar mineras , públicas y privadas, identificar
conductas de riesgo, detectar diferencias en las leyes declaradas o contratos
en los que se omitía declarar elementos recuperables en destino y con valor económico.
El plan de fiscalización minero implementado fue informado a la Contraloría General de la República y funcionó
auspiciosamente desde 2013 a 2018, pero, cuando parte el segundo gobierno de Sebastián
Piñera, la SONAMI realizó un fuerte lobby y el programa se frenó, sin alcanzar
a aplicar las correcciones esperadas, al comportamiento de las mineras.
El
Estado de Chile ha estado sometido a la presión del Lobby Minero y, por ello, no ha sido capaz de fijar reglas estrictas a
la minería. Es así que
se sigue declarando en los concentrados de cobre, principalmente el cobre, el
oro y la plata, aceptando que sea el contrato entre partes el que determine qué
se paga y qué se castiga, sin que se haya fijado la obligación de declarar todos
los otros elementos que pudieren tener recuperación económica en el exterior.
Pese
a ser Chile el principal país productor de cobre, Codelco no ha intervenido en
el mercado para exigir que en los contratos de suministro se reflejen todos los
elementos que pudiesen tener valor comercial – los que hoy no se declaran- y que,
por otra parte, se transparenten los costos de refinación que se aplican como
deducibles al precio bruto de venta para exportación, verificando su consistencia
en los Informes de Variación de Valor que dan cuenta del resultado final,
cuando se ha cerrado precio de exportación.
Desde
el punto de vista de los precios, Chile recibe por las exportaciones lo que declaran
las exportadoras mineras, de acuerdo a contratos a los que no se fija límites
de aceptabilidad. Como el mercado minero mundial está altamente concentrado en
pocas mineras multinacionales, aparece recurrentemente en esos flujos, la
práctica de subvaloración de las exportaciones, con declaraciones aduaneras que,
a la salida, informan precios ficticios que no reflejan la venta para exportación
final, real y efectiva del producto, a precios corrientes de mercado. Una de
estas malas prácticas es que las filiales locales vendan a sus casas matrices o
a otras filiales en paraísos fiscales, en lo que se define tributariamente como
“precios de transferencia”, sin que exista, desde el punto de vista del valor
aduanero, en la operación una venta real, sino un traspaso de stocks para su
venta efectiva ulterior a terceros. Además, en las liquidaciones de los
retornos, suele incluirse como gastos deducibles costos de gestión comercial
sin que exista intermediación efectiva de terceros en la venta para
exportación.
En
cuanto a Cochilco, esta Corporación se ocupa de supervisar y auditar a las
mineras públicas, vale decir, Codelco y Enami. En lo que respecta a las mineras
privadas, Cochilco exige que registren sus contratos de suministro, pero sin
ejercer un rol fiscalizador de fondo, que apunte a las condiciones de los
contratos que los exportadores registran ante dicho organismo. La fiscalización
real de las exportaciones de productos mineros, que la legalidad permite, , queda
a cargo de Aduanas y de Impuestos Internos. Mejorar el proceso de fiscalización
de concentrados minerales, sería asunto de mera voluntad política porque el
marco normativo lo permitiría y el resultado esperado sería levantar una tributación efectiva y asegurar
retornos de divisas a valores reales de mercado.
El
descontrol del sector, es parte de la óptica neoliberal que, cuando existen asimetrías
en los mercados, privilegia el libre mercado y deja hacer, deja pasar, sin
tomar medidas de corrección. En este sentido, se ha permitido que las mineras multinacionales
que operan en Chile y que representan más del 70% de los volúmenes de
concentrados de cobre que exporta Chile, actúen imponiendo a la minera local
contratos leoninos, que lesionan el interés nacional, ya que se paga sólo
algunos contenidos y se castiga los retornos con gastos deducibles que no son
comprobables o están fuera de los rangos internacionales de los mercados de
metales.
En
un próximo Estado Responsable, tomado ese adjetivo como antónimo de Estado
Subsidiario, en donde se atienda al interés general, se debería generar una
fiscalización eficaz de los contratos internacionales de suministro de
productos mineros, que asegure el cobro de los suministros a precios corrientes
de mercado, desmantelando actuales maniobras que se utiliza para subvalorar los
precios, minimizar utilidades a efectos tributarios, utilizando triangulaciones
vía paraísos fiscales con refacturaciones finales que nadie controla, todo lo
cual produce efectos evasivos a la renta interna y una fuga de divisas.
Si
se respaldase con voluntad política la acción fiscalizadora del Estado, éste
podría actuar con coordinación, unidad de dirección, idoneidad y compromiso, con
lo cual, se podría recuperar enormes recursos financieros que, de momento, se
diluyen y quedan fuera del país, mediante las maniobras evasivas reseñadas, que
producen lo que se denomina, facturación perdida, lo cual afecta a los Estados
exportadores y es un tema de preocupación de los organismos
intergubernamentales anti evasión.
En
lo que se refiere a la Minería No Metálica, el litio ha aparecido como el oro blanco del Siglo XXI y
Chile posee las mayores reservas. El Estado de Chile ha manejado el recurso a
través de CORFO y el control del destino de las ventas de litio, a través de la
Comisión Chilena de Energía Nuclear, CCHEN.
La
estrategia chilena, a mi juicio, debería ser actuar con una fiscalización
efectiva de los precios a los cuales se comercializa el litio a compradores
finales. Las
multinacionales SQM, Albemarle y Tianqi Lithium, no declaran las operaciones
finales y practican lo que se ha definido como missing invoice, en donde al
fisco de Chile se declara un precio de salida que, no siendo real, implica que
parte del precio final, total y real, queda en el exterior, habitualmente en
paraísos fiscales, sin que el país
productor pueda percibir esas divisas y exigir tributación sobre bases de renta
reales. La Comisión Chilena de Energía Nuclear identifica al comprador final
del litio exportado, pero no se ha fijado a esos exportadores la obligación de
informar los precios de venta finales a esos compradores. Por lo tanto, parte
importante del negocio no se declara, ya que se cierra la exportación como un precio FOB A Firme, en circunstancias que, aún
no se ha perfeccionado una venta, y lo que se ha hecho es un traslado de
inventarios a la filial del grupo, que
concreta la venta final, sin que Chile pueda conocerla a efectos de retorno de
divisas y de resultados totales para
determinación de renta. Es
imprescindible que esta debilidad que existe en la fiscalización de los
productos del litio se corrija en un Estado que vele por el bien común en forma
soberana.
El
modelo tolera estas maniobras en contra del interés nacional y no se
requeriría leyes especiales para hacer cumplir las reglas internacionales de
valoración aduanera. Bastaría, con que se gestione con integridad la acción
fiscalizadora, sin resignar el interés de Estado ante las presiones políticas
que este nivel de corporaciones suele practicar.
Sin
una fiscalización real de los precios internacionales que se obtienen por los
suministros de la minería metálica y no metálica, Chile está tolerando una
explotación que sólo beneficia a los intereses privados internacionales, que
lucran con nuestros recursos, en una evasión tributaria que, si se evitare, podría
significar recuperar cifras importantísimas para el erario nacional. Caminar a
la fabricación de baterías de litio sería un paso factible si se negociaren
joint ventures con el peso específico de un Estado soberano, que actúe con
integridad y con visión de largo plazo.
Desde
una mirada ética, la sociedad civil reclama el término de un sistema abusivo y
desprotector de las personas, buscando asumir un nuevo trato para garantizar
derechos humanos y sociales. Para que esto se haga efectivo, el Estado debe
disponer de manera sustentable de ingresos suficientes. El rol Fiscalizador
del Estado apunta a cubrir esta variable fundamental, la correcta determinación
y recaudación de los impuestos, y los profesionales de la Administración así lo
sienten como misión institucional. Sólo hace falta dotar a los organismos
fiscalizadores de una facultad suficiente y autonomía efectiva, para operar sin
la injerencia distorsionadora de los gobiernos de turno, en pro del Bien Común
e Interés Nacional.
Ese
cambio de actitud, erradicar la evasión y la corrupción asociada, son objetivos
que deben ser recogidos en la Convención Constitucional.
Periodismo
Independiente, 10.05.2021
viernes, abril 30, 2021
Chile, en el ojo del huracán
Describir este minuto que vivimos, exige movernos desde las emociones, antes que desde la razón. Llevamos un año y medio desde el estallido social de octubre 2019 y 13 meses desde que tuvimos que confinarnos por la pandemia. Todo este período ha sido un contrapunto de emociones, las positivas, que buscaban una luz al final del túnel y, las agobiantes, que eran motivadas por esas medidas tardías y erráticas de la autoridad, que iban generando rabia y desaliento.
Desgobierno y estado de ánimo
Pudimos ver el cinismo con que el
gobierno declaraba como sensibles, actividades de la construcción, casinos,
cines y malls, y, como consecuencia de ello, miles de trabajadores viajando
hacinados en busca del sustento diario. Los que pudimos mantenernos a resguardo
lo hicimos, gracias a poder mantenernos en teletrabajo y contar con los medios
para ello, pero, en derredor, el grueso de la población ha venido viviendo una
verdadera tortura, al tener que sobrevivir en un abandono total, excluidos de bonos
o canastas, empobreciendo en medio de la despiadada acción de los acreedores, la
banca o el retail usurero, monopolios de servicios públicos en manos privadas,
y el propio Fisco, exigiendo el pago de contribuciones. Una pesadilla para la
clase media, con hipotecas o prendas, en proceso de ejecución e inminentes
remates de la casa propia. La indolencia del capitalismo salvaje ha mostrado su
peor cara, la ayuda que no ha llegado, la cesantía, las deudas que siguen
asfixiando a los sectores medios, mientras el gobierno, sin hacerse cargo de la
crisis, con una burocracia inepta y despiadada, entrabando la mezquina ayuda.
Cientos de miles de familias,
sin calificar para ningún socorro del Estado, debiendo recurrir a sus propios ahorros,
administrados por las AFP, que se han resistido a que los trabajadores puedan
acceder a sus dineros. En ese juego de máscaras, el Presidente de la República
ha querido tozudamente bloquear los retiros, pero sin gestionar una ayuda directa
a las familias, que configurara una renta mínima universal, que llegara a todos
los hogares. Siguió, obsesivo, intentando imponer su autoridad, queriendo
reactivar los negocios, sin respetar las medidas que recomendaba el Colegio
Médico o la Mesa Asesora Covid, sin escuchar a nadie. El tercer retiro contó
con amplísima aprobación y, porfiadamente, el Presidente Piñera envió el
proyecto de ley aprobado por ambas cámaras, al Tribunal Constitucional. Este
organismo terminó sepultando al gobierno en su propia salsa. Dejó a Sebastián Piñera
Echeñique en su peor soledad, con sus aliados tomando distancia del buque en
zozobra.
En una vorágine que iba mutando escenarios,
la gente está preparándose para retirar el tercer 10% de sus fondos
previsionales, lo que se espera como un oxígeno para la recesiva economía. En
este último período la política se centró en el trámite parlamentario de ese
proyecto de ley, pero el siguiente lunes, todo se focalizó en el desastre
político que para la derecha ha significado el fallo del TC, que no admitió ni
siquiera a trámite la presentación del Ejecutivo, lo que habla de impericia,
improvisación y ceguera política.
Como esto es un huracán
emocional, las encuestas lo han reflejado. Pamela Jiles, si no autora, sí
locomotora de los retiros de fondos de las AFP, se ha erguido con un 54% de
aprobación en la “reina de la encuestas”, la CEP, Centro de Estudios Públicos, lo
que la posiciona como una lideresa popular en la carrera presidencial. La sigue
Izkia Siches, Presidenta del Colegio Médico, con un 49% de aprobación, quien ha
enfrentado duramente la mala política sanitaria de Piñera. Sintomático que sean
dos mujeres las mejor evaluadas.
La calle, los “sin monea”, “los
nietitos”, como los llama la “Abuela”, se ven reflejados en la mediática parlamentaria
que dirige como Naruto las huestes contra Piñera y la clase política. Paralelamente, corre Daniel Jadue, que estaría representando a la
alianza Frente Amplio, Partido Comunista, con un 24%. Pero todo esto ha sido
una fotografía de un momento histórico: Piñera alcanza un 9% de aprobación y un
74% de rechazo, lo que evidencia un Presidente inexistente.
La emoción que se siente en la
calle, en los barrios asediados por el narcotráfico, es que allí no hay Estado,
pues los Carabineros han abandonado a las poblaciones y sólo llegan para
reprimir. Un Estado que ha sido corroído por la corrupción, genera una
sensación de impotencia, rabia, ira contenida como en una caldera a presión.
Hemos vivido en medio de
esta crisis por año y medio y la única opción que tenemos de caminar hacia un
cambio es asegurar la Convención Constitucional. El 26 de octubre de 2020,
un 80% de los votantes dijeron que no querían a los políticos redactando la
nueva Constitución. Sin embargo, los monos porfiados de la clase política se
resisten a salir del juego y usando la letra
chica, en su clásico estilo artero, siguen intentando camuflarse de demócratas,
demostrando, en los hechos, que su única intención siempre ha sido flotar,
mantener sus cuotas poder, bloquear los cambios y proponer un maquillaje. Su
acción mediática les permite una actuar hegemónico, pese a su paupérrima
adhesión popular.
La pandemia hizo posponer el plebiscito de abril
a octubre. Íbamos a votar el 11 de abril, la postergación de nuevo, por 5 semanas.
En los episodios recientes se vio la ineptitud, la avaricia, la evidencia de un
jefe de Estado que ha faltado a su deber
de proteger a los habitantes de Chile. Entender
lo que se juega a cada minuto, sería enmendar drásticamente la gestión de la
Presidencia, que cuenta con las facultades para las iniciativas legales que
impliquen gastos o impuestos.
Pero, no se le va a dar
fácil al Presidente, sus colaboradores y amigos. Un cerco jurídico va
cerrándose en torno a Sebastián Piñera:
·
Dos Comisiones Investigadoras de la Cámara de Diputados
han investigado los errores y negligencia en su manejo de la pandemia y su
actuación al Dictar el Decreto N°77 que favoreció directamente a Casinos Enjoy, en donde su fideicomiso
ciego, tendría conflicto de intereses.
·
En la comuna de la Cisterna, el abogado Luis
Mariano Rendón y la Arquitecta Lorena Meneses interpusieron acción judicial
contra Piñera y Paris, por su gestión irresponsable en el desconfinamiento de
la Región Metropolitana.
·
Y, en lo que sería la denuncia más grave en su
contra, el Juez Baltazar Garzón y Comisión Chilena de DDHH, acusaron al Presidente Piñera ante la Corte Penal
Internacional por crímenes de lesa humanidad, en acción interpuesta contra él y
sus colaboradores, policiales y militares, por la serie de violaciones a los
derechos humanos y las acciones de encubrimiento jurídico que ha desplegado en
el sistema judicial y las policías.
Escribo esta nota en momentos
en que Piñera llamó a desayunar a las mesas del Senado y la Cámara de Diputados,
mientras las protestas cunden. Hoy, 30
de abril, ha habido una Huelga Sanitaria
Nacional y Duelo por las víctimas de la pandemia. Un gobierno que, teniendo los
medios, se ha negado a una ayuda directa a las familias, a la vez que ha sido
generoso en proteger a los grandes grupos económicos, coloca la percepción
ciudadana en el límite de lo tolerable. Resignarse, a 10 meses del término de su
mandato, a entregar una ayuda efectiva mediante una renta universal de emergencia para 90 días, que permitiera una
cuarentena efectiva para frenar la pandemia, podría ser un camino de acuerdo
cupular entre los partidos y el Ejecutivo. Pero, mientras se conversa de esto,
el gobierno comienza a soltar la mano en el confinamiento de varias comunas, para
que el mercado aproveche el Día de la Madre del 9 de Mayo. Todo esto, podría
afectar, una vez más, lo importante para la ciudadanía, como lo es la elección
de constituyentes.
El chantaje emocional de potenciales
escenarios peores, significa que Piñera siga ignorando la explosión social de octubre,
refiriéndose a ella con un negacionismo que busca criminalizar las protestas
y usar el miedo como arma disuasiva. Pero, el pueblo sencillo y de a pie, siente
que ya ha tocado fondo y confía en que, en las elecciones próximas, de
constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales, podrá expresar su voto
castigo a los partidos de la ex Concertación y de Chile Vamos. Los partidos
tienen apenas un 2% de las aceptación ciudadana.
Hay una incógnita y es la gran
duda respecto a ese casi 60% de abstención histórica, que si se decide a votar
podría dar una gran sorpresa. De cualquier forma, votar en medio de una
pandemia será una epopeya, con todos los medios oficiales generando
desinformación, con millonarias campañas de los que estuvieron por el Rechazo,
pretendiendo el tercio que les permita frenar los cambios profundos.
Desde lo social, el mundo
independiente, que representa el 95% de la población, que no milita en partidos
políticos, ha articulado listas por diversos movimientos. Las fórmulas de
cifras repartidoras, se dice, favorecerán a los partidos, pero, al conocer la
mística de los movimientos sociales, como la Lista del Pueblo, Apruebo
Dignidad, Constituyentes a Toda Costa, por el Buen Vivir, entre otros, permite
esperar una gran sorpresa en términos de votación, con una gran participación
de jóvenes que darían gran respaldo a los candidatos constituyentes de raigambre
social y territorial.
Podrán decir que lo que
afirmo es una emoción de esperanza, una expresión de deseo. Bueno, puede que
sea así, ya lo dije al principio de esta columna, escribo desde las emociones,
como sino de los tiempos.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, 30 de abril de 2021.
viernes, marzo 19, 2021
Los ancianos en la Nueva Constitución
Es preciso que los 155 constituyentes que sean elegidos el 11 de abril próximo, tomen debida conciencia de lo que requiere Chile para ser un país donde los ancianos puedan vivir en forma digna, como una población valente y activa en la cosa pública.
Chile envejece. La tasa de
fecundidad es de 1,68 hijos por mujer, según datos del 2017. Se proyecta para
el 2050 una población de 21,6 millones, en donde un 31% de la población será
mayor de 64 años y donde los adultos mayores superarán el número de personas
menores a 14 años. Por otra parte, la
esperanza de vida es de 82,38 años para las mujeres y 77,55 para los hombres.
Este pronóstico demográfico exige
pensar en el Chile de los próximos 50 años y es el momento de plasmar en la
Nueva Constitución, principios que consagren los derechos de los ancianos de
tercera y cuarta edad, quienes representarán un sector importante de la
población.
En tal sentido, es preciso que
los 155 constituyentes que sean elegidos el 11 de abril próximo, tomen debida
conciencia de lo que requiere Chile para ser un país donde los ancianos puedan
vivir en forma digna y sean una población valente y activa en la cosa pública
del país.
Para lograr dimensionar los
requerimientos de los adultos mayores, es necesario corregir la visión paternalista
con que se trata a los viejos en las políticas públicas del modelo actual, en
donde se les relega como sujetos inválidos, sin capacidad para seguir
participando en sus comunidades con nuevos roles. El lenguaje diminutivo con
que se les nombra, tatitas, abuelitos, refleja esa desconsideración como
personas, en donde se les invisibiliza en su historia y experiencia, por
considerárseles en el modelo neoliberal,
improductivos, pasivos, una carga para la economía.
Revertir esa cultura dominante
hacia los ancianos, habrá de traducirse en un cambio profundo de la seguridad
social, que permita hacer justicia en materia de pensiones, habida razón
del maltrato que ha significado el sistema de capitalización individual, que
otorga jubilaciones de hambre, situación que no amerita mayores explicaciones.
Súmese a ello la aplicación de contribuciones a los inmuebles que una familia
adquirió, que deben seguir pagando los ancianos y que resultan expropiatorias
en relación a los ingresos menguados que obtienen como pensionados. En este
sentido, la mirada hacia el Chile envejecido, requiere cambiar el sistema de
seguridad social para dignificar la situación paupérrima en que sobreviven los
ancianos en Chile.
Atendida dicha prioridad, es
preciso pensar en que el Estado que se refunde en la nueva Constitución, se
deberá consagrar los Derechos Humanos y Sociales en toda la vida de las
personas, lo cual deriva en pensar en espacios seguros y amigables para el
desarrollo de la vida desde la niñez hasta la vejez, introduciendo un principio
de Buen Vivir en todo ese devenir. La Nueva Constitución debe considerar, no
sólo la consagración de los Derechos, sino la implementación de ellos en
términos de ordenar las leyes y reglamentos necesarios.
En ese orden de ideas, se debiera
establecer en la orgánica de un Estado Democrático un órgano autónomo de
defensa de los derechos de las personas, que tenga por función pública la
vigilancia del funcionamiento de todo el sistema político y económico, con el
objetivo de prevenir los abusos de poder, la corrupción y las irregularidades
que perjudiquen a las personas y las comunidades. Ese organismo, autónomo del
gobierno de turno, se concibe como fundación de un cuarto poder del Estado, que
equilibre el poder de las instituciones sobre los ciudadanos, gestado desde la
sociedad civil, actuando, de oficio o a petición de parte, para defender a la
ciudadanía de los abusos, colusiones, corruptelas y todo tipo de medidas
arbitrarias o discriminadoras que perjudiquen a la gente, violando las normas
establecidas. Este organismo sería el Defensor del Pueblo y, en lo que
respecta al ciclo de vida de las personas, podría integrar las Defensorías de
la Niñez y del Adulto Mayor.
En una prospectiva del Chile del
2050, la Nueva Constitución debiera consagrar como principio, la
responsabilidad del Estado frente a los adultos mayores, en términos que las
políticas públicas atiendan a este sector relevante de la población, exigiendo
que, en las políticas públicas, de manera transversal, se implementen en todo
tipo de decisiones, criterios de consideración y respeto a los ancianos,
procurando su buen vivir y también su bien morir. De lo cual, derivarían
consideraciones y lineamientos para el urbanismo y planos reguladores de las
ciudades; criterios para la construcción de viviendas adecuadas a las personas
mayores; directrices para la salud pública en términos de ampliación de la
cobertura de medicina geriátrica en todos los territorios; programas culturales que se orienten a los
adultos mayores para reconocer su experiencia y talentos, con transferencia de
ello hacia las nuevas generaciones.
Los adultos mayores representan
un acervo d experiencias y una memoria viva que se debe comunicar en
actividades creativas que queden a disposición de los jóvenes. Son cívicamente
lúcidos y críticos y no aceptan ser tratados como idiotas. Tienen una mirada
crítica y mesurada, porque han sufrido en carne propia los efectos de la sin
razón. Por ello, son quienes generosamente pueden iluminar el camino del pueblo
hacia el Siglo XXI.
Los ancianos son los que se
levantan temprano para votar porque aprecian ese derecho a voto ya que
sufrieron la dictadura y buscan una democracia real y profunda que asegure la
paz social para sus nietos y descendientes. Con toda esa energía espiritual
acumulada, los viejos, los que han sufrido el país que tenemos, quieren que en
la Nueva Constitución se funde el nuevo Chile justo que siempre soñaron, no
para ellos, que han cumplido su ciclo vital, sino para los chilenos que caminan
también inexorablemente hacia la ancianidad y deben tener, para entonces, un
buen vivir que a los viejos de hoy les ha sido negado y arrebatado por el
modelo.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo
Independiente, 19.marzo.2021
sábado, marzo 13, 2021
La Cultura en la Nueva Constitución
martes, marzo 02, 2021
El Defensor del Pueblo en la Nueva Constitución
El Ombudsman, Defensor del
Pueblo, es un factor institucional en las democracias modernas, que
vigila el funcionamiento del Estado y el sector privado, evitando el abuso de
poder, defendiendo el interés de los ciudadanos.
En la construcción de un sueño colectivo,
se ha planteado desde las organizaciones sociales, la recuperación de valores
que humanicen la convivencia, se han desplegado las demandas sociales por la
dignidad, el respeto, la solidaridad, el fin de los abusos, el término de la
violencia estructural que genera la desigualdad y que discrimina, margina,
estigmatiza, explota y mata.
Un 80% de la ciudadanía que votó en el
Plebiscito de octubre 2020, está buscando, con la Nueva Constitución , poner
fin a un sistema basado en la desigualdad, la desprotección del más débil, la
exacerbada codicia, el extractivismo depredador, la concentración de la
riqueza, la compra de conciencias que realiza el poder económico, para obtener
obsecuencia y defensa pretoriana de sus intereses particulares, por encima del
interés general.
En el diseño de una democracia real,
profunda, el traslado de poder desde las élites oligarcas y plutócratas hacia
la sociedad civil, no será fácil, es el nudo gordiano que hay que
destrabar. Algunos hablan de manera un tanto conformista de “correr los
límites”, otros plantean “ la refundación social que sustituya lo
establecido”. Entre ambas posturas habrá de transitar y lograrse un equilibrio
que asegure un sistema realmente democrático, basado en equilibrios de poder,
en fiscalizaciones cruzadas, en transparencia y probidad, en la permanente
participación ciudadana.
Por cierto, en el proceso
constituyente, los que buscan una democracia profunda, deberán imponer sus
argumentos para neutralizar los intentos de quienes apuestan al gatopardismo, a
maquillar la constitución de la dictadura con declamaciones que luego queden en
letra muerta. Por lo tanto, será imprescindible que durante el mismo, las
organizaciones sociales se mantengan proactivas, para que en la redacción de
cada tópico de la nueva constitución se vayan reflejando los intereses de las
grandes mayorías, reforzando aspectos técnicos que comprendan las acciones
consecuentes a desarrollar para que, en la bajada de título, se comprometan las
leyes y reglamentos que hagan operativos dichos principios. En este último
aspecto las organizaciones sociales deben prepararse para el análisis técnico
de lo que se esté discutiendo.
El bien común sólo se asegurará si en
las negociaciones que se realicen en el proceso constituyente, se mantiene un
seguimiento proactivo de la ciudadanía, rompiendo los estilos cupulares y malas
prácticas de la clase política tradicional.
En este contexto, un organismo que se
aspira deba quedar consagrado en la Constitución es el Defensor del Pueblo o
Defensoría Ciudadana, que es una propuesta democrática que se instala en los
80, pero que, como consecuencia de una transición impresentable, sufrió la
postergación durante los gobiernos sucesivos, como tantos otros programas de
gobierno que se escribieron para una democracia real y que aún nos penan como
sociedad.
El Ombudsman, Defensor del Pueblo,
es un factor institucional en democracias modernas, que vela por el
funcionamiento del Estado y el sector privado, evitando el abuso de poder,
desde el interés del ciudadano. Su quehacer favorece los equilibrios de poder,
por lo que debe actuar de modo oportuno, disuasivo, previniendo situaciones de
abuso, estudiando los riesgos sectoriales y coordinando, con los servicios
fiscalizadores competentes, acciones contra quienes eludan o evadan
obligaciones legales, en desmedro de las personas, las comunidades, el público.
El Ombudsman debe ser un organismo
autónomo y desconcentrado de la Administración Pública, que no dependa del
gobierno de turno y que cumpla una labor de fiscalización de los actos públicos
y privados, en defensa del bien común. Es un factor institucional que apunta a
la equidad en la convivencia de los distintos actores sociales, económicos y
políticos. Su dirección debiera estar a cargo de un cuerpo colegiado, integrado
por representantes que surjan de la sociedad civil, y que sean, por esencia,
independientes de los partidos políticos. Su función directiva se ejercerá
sobre un cuerpo profesional de carrera, reclutado y seleccionado mendiante
concursos públicos abiertos, al alero de una ley orgánica, que entregue
facultades efectivas para cumplir esta función pública vigilante, en
defensa de los ciudadanos, en las diferentes áreas en que los derechos sociales
puedan verse vulnerados.
En este sentido, es importante aclarar
su delimitación respecto a otros organismos, como la Contraloría General de la
República, que tiene a su cargo velar por la legalidad y procedencia de los
actos de la Administración del Estado; el Instituto Nacional de Derechos
Humanos, a quien le compete la protección de los derechos frente a violaciones
que deriven de actos ejecutados por agentes del Estado; como así también de la
Defensoría Penal Pública que, en el marco del Ministerio de Justicia, se ocupa
de entregar la debida defensa a personas imputadas de delitos.
El Ombudsman que se postula, debe ser
un organismo dotado de facultades reales para requerir a los demás organismos
del Estado información o realización de acciones que atiendan a situaciones en
que pudieran verse vulnerados los derechos sociales, a fin de prevenir riesgos
de abuso ocasional o sistemático a los ciudadanos. Actuar a petición de parte o
de oficio sería una característica del Defensor del Pueblo, para lo cual
debiera estar facultado para emitir informes a los poderes del Estado, en
relación a situaciones en las que se estuviere generando incumplimientos
normativos que vulneren el bien común.
En esta línea de ideas, dentro de sus
facultades debe estar la capacidad de fiscalizar actos públicos, tales como la
contratación pública, los sistemas de concesiones, la determinación de tarifas
de servicios públicos, los intereses máximos fijados por la autoridad
monetaria, los manifiestos ambientales en los proyectos, las condonaciones de
impuestos, los subsidios que el Estado otorga a ciertas actividades económicas,
las declaraciones ambientales que impacten en las comunidades, oficiando y
requiriendo a quienes corresponda las auditorías y correcciones, o tomar
las medidas pertinentes, denunciando los hechos ante la Justicia.
Otro aspecto a considerar es que debe
ser un organismo descentralizado territorialmente, que tenga una autonomía de
gestión en las regiones, atendiendo a la realidad de cada una de ellas y a los
problemas que impliquen una vulneración a los derechos sociales de la
comunidad. Tal como existe una Ley de Bases Generales de la Administración del
Estado, se debiera establecer con una norma similar el rol , atribuciones y
principios de funcionamiento del Defensor del Pueblo, con sus diferentes áreas
de funcionamiento en una enunciación genérica de las mismas, que permita la
evolución según los temas que vayan surgiendo como derechos sociales a
defender.
El Capítulo Chileno del Ombudsman en
Chile y el Movimiento Pro Defensoría Ciudadana, son las instancias ciudadanas
que, desde la sociedad civil, vienen impulsando esta propuesta por casi 40
años y están expectantes en este momento crucial, ya que es la ocasión
histórica para poder incorporar en la Constitución un factor relevante para una
democracia moderna, profunda, que apunte a un equilibrio de poder, donde la
ciudadanía cuente con un defensor con potestad y facultades suficientes para
defender sus legítimos derechos, terminando definitivamente con un modelo de
capitalismo salvaje y abusador.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo
Independiente, 2 de marzo, 2021.
Una mirada libre a nuestro entorno
lunes, febrero 08, 2021
Chile, el obituario interminable
Chile,
el obituario interminable
¿Cómo tolerar
que si te reúnes para expresar tu protesta te empapen de químicos que queman tu
piel?
¿Cómo
soportar que te golpeen cobardemente o te disparen balines o gas pimienta, usando el anonimato de un uniforme?
¿Cómo vivir
en un país en el que te acribillan en un control de identidad?
¿Cómo vivir
un país donde te detienen sano y vital y a las pocas horas apareces suicidado
en una comisaría?
¿Cómo
soportar que las víctimas mutiladas o cegadas se acumulen, sin justicia ni reparación?
¿Cómo frenar
el terrorismo metódico del poder, que quiere paralizar la historia, sin caer en
la sin razón, en la violencia visceral o en la obsecuencia?
¿Cómo
resistir el amedrentamiento, las provocaciones, los acosos , la criminalización
de un movimiento social gigantesco, que pugna por una sociedad más justa, sin
más armas que las ideas?
¿Cómo
concentrarnos en desmontar el modelo inhumano, generando un sueño colectivo de
fraternidad para las nuevas generaciones?
¿Cuántos
más se sumarán a la lista interminable de mártires, antes que se alcance la
unidad férrea de los ignorados y perseguidos?
miércoles, febrero 03, 2021
¿Se ha tocado el corazón financiero del poder mundial?

A propósito del remezón que se produjo en Wall Street, se necesita entender el alcance que la acción colaborativa y asociativa puede alcanzar, si logra una organización coherente para actuar en mercados de alta concentración y sofisticación.
Como muy bien lo ha explicado el diario electrónico El Mostrador en su Boletín Semanal , cuando un grupo de usuarios del foro digital Reddit, que cuenta con más de 2 millones de suscriptores, y miles de traders aficionados, pusieron a Wall Street de rodillas, provocando que las acciones de la tienda de video juegos GameStop se dispararan, quintuplicando su valor, revirtiendo en forma sorprendente la tendencia a la baja de las acciones, que impulsaban los más poderosos inversionistas.
Esta noticia mueve a esta reflexión porque se necesita entender el alcance que puede tener la acción colaborativa y asociativa, si logra una organización coherente para actuar en los mercados bursátiles, de alta concentración y sofisticación. Esa gigantesca masa dispersa y fragmentada de los accionistas minoritarios es, en principio, débil por su propio accionar individualista, pero, la moraleja de esta noticia es que parece factible actuar a favor de los más débiles en el tablero, si se alcanza una inteligencia financiera asociativa que influya en los mercados.
Cabe señalar que, siguiendo la premisa de David Hume quien tiene la información tiene el poder, en materia de finanzas internacionales se ha generado un lenguaje encriptado que establece una suerte de blindaje para que, aquello que ocurre en la barra de la Bolsa, no sea comprensible para el público general, lo que deriva en actitudes de especulación, apuesta, tincadas, con un público pasivo, frente a ese Olimpo encriptado, al cual sólo acceden los brókeres autorizados.
El oscurantismo de lo que ocurre dentro de esas burbujas, ha generado progresivamente la demolición del mito de "confianza y neutralidad en las transacciones bursátiles", ya que, en cada gran crisis que se ha vivido en las últimas 3 décadas, siempre estuvo la mano sórdida de los poderosos que han defraudado esa supuesta confianza, para falsear balances, dejar caer paquetes de acciones, con burbujas que revientan con un efecto dominó, que arrasa con los más débiles y desinformados, los fondos mutuos y previsionales.
Pasó en la crisis asiática, en la de las punto com , o en la sub prime del 2008, como una forma recurrente y cíclica que aumenta la concentración financiera supranacional y evidencia una declarada y reconocida impotencia de los Estados para regular, frenar o sancionar los delitos que se cometen en este ámbito esotérico de las finanzas internacionales, donde la evasión tributaria y el lavado de activos constituyen un fenómeno recurrente de saqueo neocolonial, donde intereses mezquinos de la codicia global, no dejan de reducir la soberanía de los estados, con una corrupción sistemática que genera clubes de super ricos, que se codean en los paraísos fiscales y en sus templos dorados, depredando los territorios con sus garras extractivistas.
Ese fenómeno parte con la construcción de un lenguaje esotérico, que ubica el manejo de capitales en un espacio hermético, algo que, lamentablemente, las fuerzas progresistas parecen no alcanzar a descifrar como para luchar por la generación de contrapesos a ese poder global de los mercados de capitales, que institucionalmente están flanqueados de pretorianos que los protegen e idolatran.
Un gran tema a decodificar, a conversar en las instancias ciudadanas, para concordar criterios de soberanía económica y financiera que orienten la redacción de una nueva Constitución Política y un nuevo trato.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, Valparaíso, 020221
miércoles, enero 06, 2021
Noticia en Desarrollo: turbas trumpistas invaden Capitolio y suspenden sesión para ratificar a Biden
EEUU
dividido y con 300 mil muertos por la pandemia, un Presidente que se atribuye la Ley
y el orden, denunciando un fraude electoral.
En
estos momentos la Guardia Nacional tomaría el control y los medios creen
probable destitución de Trump y abortar transición del 20 de enero.
Tensión
impacta en el mundo entero, generando incertidumbre en los mercados. Es el
término del sistema mundial de pos 2da guerra, terminará la hegemonía
norteamericana y se dispersa el poder.
Como
América Latina, esto nos sorprende divididos y dependientes de poderes
fácticos, pero es un momento de
recuperar la integración de los pueblos, para no ser devorados por imperios
emergentes, peores que aquellos conocidos. Noticia en desarrollo.
Las
complejas aristas de un cambio de era.
Preguntas
que vuelan intentando comprender lo que está ocurriendo:
¿Es
posible que un puñado de hackers pueda intervenir y distorsionar las elecciones
de una superpotencia?
¿Un quiebre social mayúsculo y estructural que
sumado a la pandemia en EEUU, a qué ganadores podría favorecer?
¿A
quién es leal el Ejército USA, a la Constitución o a esos intereses económicos
que lucran con la industria de la guerra
y con la pandemia?
¿
Cómo afectará el vacío de poder la transición?
¿Que efecto se viene sobre el dólar como
divisa mundial?
¿ Será el minuto en que China, Rusia e India
lancen su nuevo sistema monetario paralelo al del FMI?
¿Cómo
queda el patio trasero de EEUU si China aprovecha la debilidad americana para
ocupar nuevos espacios de influencia? ¿Si cae EEUU qué pasará con las bolsas y
el 40% de los fondos de las AFP que están en el exterior? Es minuto de caos, donde se empieza a
delinear un nuevo orden mundial. ¿Es la caída de Constantinopla?














