jueves, agosto 04, 2022

Nuevos referentes y mayoría silenciosa


Nuevos referentes y mayoría silenciosa

 Alguna vez escribí sobre "el partido joven" ¿Qué tal una relectura? 

(Reproduzco este artículo escrito el año 2007)

 

Cuando escribí el 2003 sobre el Partido Joven imaginaba una gran reacción generacional juvenil que irrumpiría en el sistema político electoral con una energía demoledora. Pero me equivoqué al creer que esa reacción provendría de los adolescentes de los ochenta, que vivieron desde dentro el movimiento de la civilidad por la recuperación democrática, las protestas, la inscripción de los partidos, el plebiscito. No fue así, esa generación de los ochenta sufrió la frustración y pasó a ser diluida dentro del sistema neoliberal, buscando en el hedonismo y el consumismo, válvulas de escape para esta marginalidad ilustrada de clase media.

Tuvieron que ser los pingüinos, generación Siglo XXI, los que remecieron el sistema desde la secundaria, golpeando en lo medular de la inequidad, la educación. Tumbaron Ministros, impusieron agenda, debilitaron un gobierno lleno de contradicciones internas. Se sentaron en una comisión tipo "mesa de te club" y terminaron de nuevo descontentos, ahora desde un sitial universitario, reclamando por el gatopardismo que tuvo la reforma educacional, que mantuvo el negocio para los sostenedores privados entregando algunas señales de mayor fiscalización, pero en cuanto a calidad de la educación, sin solucionar la brecha entre educación privada y pública. Los secundarios del primer año de Michelle Bachelet, fueron quienes expresaron su desconfianza en la clase política, como voceros emblemáticos de esa mayoría silenciosa que no está inscrita en los registros electorales.

En general, esos líderes transitan por dimensiones paralelas a la institucional. Al sistema binominal nunca le ha interesado que ingresen abruptamente en el ruedo electoral. Los prefieren dispersos, en abstención perpetua, para no afectar los equilibrios y cuotas que estilan las cúpulas, cualquiera sea la tienda partidaria. Sin embargo, las turbulencias políticas actuales y el descontento instalado en el plano familiar, en millones de hogares afectados en su cotidianeidad por errores que tienen tras suyo una mala gestión, un desprecio por la gente, un manejo a puertas cerradas de operaciones de miles de millones de dólares, en fin, el destape de situaciones repudiables que se ha conocido en los casos del Transantiago y EFE, por nombrar los de mayor impacto social, han instalado en el escenario político chileno un estado de latencia social que es como ese silencio que precede una gran explosión.

 

Es una sensación de preámbulo de algo diferente, con políticos rebeldes de lo estatuido, que se descuelgan altamente propositivos, buscando capitalizar ese desencanto extendido, buscando construir nuevas confianzas. En este escenario no caben maniobras comunicacionales del marketing político, la sensación de la ciudadanía es visceral, aunque no tenga claro con quienes canalizar esa bronca acumulada. Y eso no significará que puedan provenir revoluciones, nadie tiene energías ni ánimos para aventuras de ese rango, pero sí se siente que hay una masa mayoritaria, despertando, preguntándose cómo y por donde y con quienes se podrá retomar espacios para el bien común, luego de un manejo de una economía de mercado cruzada por el tráfico de influencias y la corrupción. Cómo lograr que el mercado no siga la tendencia concentradora, cómo lograr que la fiscalización sea proba y eficaz para eliminar las distorsiones y los abusos. A esa mayoría silenciosa le agrada un sistema de mercado, pero no éste que está lleno de monopolios u oligopolios que estrujan a la clase media.

Lo nuevos referentes que están por surgir competirán con el sistema de partidos que monopoliza los nombramientos de candidatos,

Creo que surgirá una suerte de transversalidad ciudadana para rechazar candidatos de nivel central que quieran aterrizar con la mayor desfachatez en comunas o distritos que no conocen ni por fotos.

La transversalidad ciudadana tendrá mucho que ver con redes de intereses y con proyectos comunes y poco con ideologismos. La dialéctica de izquierdas y derechas le ha servido a la clase política para plantear un juego electoral, pero en la prueba de la blancura el detergente termina siendo el mismo, con marcas y envases diferentes que den la sensación de que se está eligiendo, pero en los hechos más de lo mismo.

Frente a a eso, percibo que surgirá un movimiento de civilidad en donde podrán estar los ciclistas furiosos, los empleados públicos, los ciudadanos por la defensa de múltiples problemas comunales, por múltiples abusos y acciones invasivas de los niveles de poder central. Percibo un escenario político nuevo, que recoge nuevas banderas, como pueden serlo la transparencia y las acciones anticorrupción. También veo el riesgo de un nihilismo violento que se expresa cada vez que hay una movilización ciudadana pacífica, con actos de vandalismo y su consecuente represión. Esa dialéctica perversa de confrontación termina en mayor autoritarismo y en la negación de las libertades básicas de los ciudadanos.

Por eso, si la clase media no se compromete y no suelta amarras del consumismo que hoy la esclaviza con su farándula y voladores de luces, mal podrá ser en sí misma un referente político de cambios cualitativos. Si la calle se la ganan los violentistas y vándalos, se cerrarán las alternativas ciudadanas de movilización social cívica y organizada. Esto último es el desafío de esos nuevos referentes, que deberán tener el tino suficiente para no verse entrampados por las etiquetas descalificadoras que querrán aplicarles. Los líderes nuevos están por surgir, en estado de latencia social, con una gran carga de energía acumulada. No serán productos de marketing político. Soplan vientos cruzados, estemos atentos.

 

Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente. Valparaíso, 30 de diciembre de 2007.

Una mirada libre a nuestro entorno

martes, agosto 02, 2022

TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA



TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA

 

Quizá suene a juego de palabras: cuán desconcertados están los cabreados de la ex Concertación, al ver que, por pases esotéricos, de nuevo esos mismos concertacionistas siguen en el poder, en su misma parada histórica: trancar la pelota.

 

 En el proceso vivido a partir de los 90, se derrumbaron los sueños de una conquista democrática real. Yendo más atrás, remontándonos a aquellos principios republicanos que formaron nuestra adolescencia, cuando la Universidad tenía compromiso con su entorno, había debate y se esgrimían visiones de mundo, con vehemencia y respeto cívico, al retornar la democracia, vimos imponerse la lógica mercantil, que de todo hizo negocio. La masiva aspiración de acceder a la Universidad, se tradujo en la proliferación de las universidades igual que los malls, con proyectos educativos febles, sin rigor, asfixiando la saludable crítica de otrora.

 

Cuando en 1973 se rompió la convivencia y vino el terrorismo de Estado, luchamos por recuperar la democracia. Pero, se impuso el oscurantismo mercantil y. con él, un negacionismo que ha buscado lavar de sangre a la dictadura. Muchos viejos líderes revolucionarios, al parecer, se dieron cuenta que, para una movilidad social express, bastaba con cruzar la vereda y servir al adversario ideológico. Así lo hicieron y sus aspiraciones ya no fueron vivir en Ñuñoa sino en la Dehesa. Ya no fueron dirigentes poblacionales de la Legua, sino miembros de directorios de corporaciones multinacionales. En el exterior, aprendieron a coludirse con los intereses del neoliberalismo global y adecuaron su discurso para vestirlo de "realismo político", de "pragmatismo", de "la medida de lo posible", tratando de justificar su obsecuencia y traición.

 

Ese es el fondo emocional de la frustración de la vieja izquierda y que explica la abstención, el desencanto y su alejamiento de la política. La disidencia, los díscolos, aquellos que eran excluidos por ser francotiradores y conflictivos, esa mayoría que fue premeditadamente desmovilizada, esos comunicadores y trabajadores de la prensa que habían abierto camino a la democracia, quedaron al margen del binominalismo y sus medios alternativos desaparecieron. El pueblo no ha perdido su sensibilidad con las ideas progresistas, pero descreen de la partidocracia. Y ha sido ese pueblo sufrido el que masivamente se fue sumando a las movilizaciones sociales, los que se plegaron a los espacios que abría una nueva generación joven, que repudiaba expresamente el continuismo de la Concertación, mientras sufría en carne propia un Estado Subsidiario enclavado en el sistema. Pero, el motor principal han sido las mujeres, que se convirtieron en vanguardia; los ancianos empobrecidos por la estafa previsional de la dictadura y profundizada por la Concertación, llenaron las calles. Muchas causas fueron vectores simultáneos del descontento social. La depredación, el saqueo del agua, las zonas de sacrificio, el sobre endeudamiento, la usura de la banca y el retail, fueron elementos de una tormenta perfecta.

 

El 18 de octubre de 2019, fuerzas telúricas remecieron el sistema. Las deslegitimadas instituciones estuvieron al borde del colapso. Entonces vino el Acuerdo por la Paz. A regañadientes de las élites, se abrió el proceso constituyente, que no lograron amallar, que se les fue de las manos y cobró vuelo propio desde la base social. Con un 2% de aprobación, las élites políticas en ejercicio, parecieron estar en vías de desaparición.

Cuando se inicia la Convención Constitucional y se logra superar la camisa de fuerza de los 2/3, con participación de independientes y pueblos originarios, creímos que se allanaba el camino. Sin embargo, la naturaleza humana tiene fuertes cargas de ruindad, que parecen ser insoslayables y en la Convención eso se vivió. Durante el año que duró la Convención, se perdió el halo principista con que habían sido electos los convencionales. Despropósitos, situaciones mezquinas, una campaña metódica de desprestigio de la Convención por parte del Rechazo más convencionales ex concertacionistas o ex nueva mayoría, serán episodios que la historia deberá registrar en su dimensión e impacto. El asunto es que, con las elecciones presidenciales y parlamentarias se vivió un contrataque de la reacción y la política partidista excluyó a independientes y volvió a un cauce binario, forzándose así alianzas con personeros profundamente cuestionados, que volvieron al gobierno con Gabriel Boric, ocupando áreas claves. En paralelo, la Convención siguió su propia odisea y la cumplió.

 

Pese a todos los escollos, desde la sociedad civil se logró incorporar en el texto de la Propuesta de Nueva Constitución Política de la República de Chile, un conjunto sistemático de principios que configuran una forma más democrática y descentralizada de ejercer el poder; un capitalismo de economía mixta y sustentable, con mayor regulación y fiscalización; un Estado Regional Ecológico, Plurinacional y Social de Derecho. Un nuevo diseño institucional que rompe las bases del modelo, abandona el individualismo, la concentración del poder y procura la participación vigilante de la ciudadanía y los territorios, fijando una hoja de ruta para una convivencia con mayor justicia y paz social. Se establece un Estado responsable de entregar y asegurar los derechos fundamentales.

 

El 4 de septiembre el plebiscito tiene sólo dos opciones. El Rechazo, con todo su poder mediático, busca mantener el sistema incólume. El Apruebo es un derrotero de cambios profundos y graduales, fijado en las disposiciones transitorias de la Nueva Constitución.

 

Ha sido el gobierno, surgido desde la generación de recambio de la izquierda, el que, por consideraciones de realismo político, que suelen llamar gobernabilidad, ha declinado elementos sustantivos de su programa, al incorporar personeros que han sido protagonistas de aquél pasado que condujo a la explosión social de octubre. Es lo que está dando botes en el área chica de la izquierda chilena no militante, histórica y cultural. ¿Qué necesidad tuvo el equipo de gobierno de incorporar al gobierno a quienes han sido parte del problema y nunca de la solución?

 

Un 95% de la población no milita en ningún partido. Un 50% de la población se ha abstenido en las elecciones con voto voluntario. El plebiscito es de voto obligatorio y sobre 15 millones tendrán que votar. Hay una izquierda latente, que no milita, descontenta, víctima persistente de los abusos y asimetrías del modelo. Esa población no se siente representada por los partidos, pero sí confió en el camino constituyente, concurriendo masivamente a las urnas señalando con un 80% de los votos, preferir que representantes populares, no parlamentarios, escribieran la nueva constitución. En poco ha ayudado a fortalecer el Apruebo esta mala junta del gobierno y eso habla de una mala lectura de la élite política frente al proceso social y sus dinámicas propias.

 

Al parecer el equipo político ha sobredimensionado la influencia que pueden tener los partidos para lograr avances en el Congreso, toda vez que el accionar del Ejecutivo ha sido ripioso y poco eficaz. Si abrirse a la ex Concertación hubiese sido para asegurar un trabajo legislativo de piso, esto les ha fallado y ese error estratégico le ha significado aplazar decisiones claves, como nombrar nuevo Presidente del Consejo de TVN y nuevos consejeros, o mantener sin nombramiento de nuevas autoridades, servicios claves para combatir la evasión y el contrabando.

 

En este mes de agosto, de cara a la ciudadanía, se deben sincerar intenciones. Las élites políticas quisieran monopolizar el debate, pero no tienen legitimidad para hacerlo. Pese a haber terminado la Convención Constitucional el 4 de julio, la soberanía ha vuelto al pueblo soberano. Desde el mundo social se reconoce como nuevos líderes legítimos emergentes, a ex convencionales. Los políticos sólo profitan de los espacios en medios controlados por la derecha, pero en los barrios son otras las conversaciones y son sin ellos.

 

Los senadores, que ven el término del Senado en la nueva Constitución, actúan como incumbentes y desesperan, esgrimiendo argumentaciones capciosas, pretendiendo ser los únicos lúcidos para mostrar caminos a Chile. Pero el pueblo los conoce, hace décadas cayeron las caretas y, aunque ellos piensen que el pueblo no lee o no entiende lo que lee, se equivocan. Las personas sencillas, las trabajadoras y los trabajadores no comulgan con sus ruedas de carreta y tienen muy claras las causas profundas de la situación que los agobia.

 

Con la memoria fresca, aunque quieran disimular sus conductas, su traición de fondo, esa alianza servil a grupos que manejan los hilos del poder, los amarillos, los gatopardistas, se enredarán en sus propias mentiras. Por todo ese historial, poco aportan a la tendencia social que está emergiendo. No serán esos zombies los que orientarán el voto de las grandes mayorías. Serán los líderes del pueblo sencillo, esos que hicieron pan de la nada y nos entregaron el 4 de julio el borrador de Nueva Constitución, a quienes el pueblo cree y respeta.

 

La intención de los políticos históricos de aferrarse como se pueda al poder, no sólo es patético, sino recuerda un mensaje popular al gobierno del Presidente Boric: Dime con quién andas y te diré quién eres.

 


Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, Corresponsal en Valparaíso del diario La Razón.cl, 02/08/2022.

 Una mirada libre a nuestro entorno

jueves, julio 21, 2022

La pobreza en Chile, el fracaso del populismo






La pobreza enriquece día a día a los burócratas e intermediarios que supuestamente luchan por erradicarla. La aparición de Ministerios de Bienestar Social, de Agencias internacionales, de mil programas para estudiarla y cientos de miles de especialistas que viven de las políticas públicas para terminar con ella, evidencian que si se quiere enmendar rumbos habrá que remover pesados intereses soterrados, que están insertos en lo público y lo privado. 

Del otro lado se encuentran los protagonistas de la pobreza, los pobres, que son contados por los actuales sistemas estadísticos y que constituyen una población que se estima en unos tres y medio millones de compatriotas[i]. De ese universo, hay pobres que luchan día a día por surgir, que están dedicados a trabajar con gran esfuerzo para abrirse espacios y así lograr una movilidad social que los saque de la situación de pobreza. Familias que buscan en la educación la opción para que sus hijos y nietos logren vivir mejor.

Pero, dentro de esa población que vive en condiciones de pobreza, hay sectores, lamentablemente, que esperan que vengan a ayudarlos, que han sido mal acostumbrados por el sistema y se dedican a pedir y exigir dádivas que les ayuden, pero sin ánimo de trabajo y esfuerzo, generando una marginalidad que se retroalimenta con el populismo de los gobiernos que saben que esa gente representa votos

La pobreza en 50 años en Chile ha pasado de la digna clase obrera de los cuarenta, que fundó poblaciones en los cordones industriales de las ciudades, a los pobres actuales que están estratificados y donde muchos han descubierto que es lucrativo manejarse en las redes y las diversas medidas de ayuda de las que son beneficiarios, tales como subsidios al consumo de agua, electricidad; la leche que entregan los consultorios, el almuerzo para los niños en las escuelas; soluciones habitacionales. Apoyos de Iglesias, de Organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro y de organizaciones internacionales.

Otro elemento de juicio, que va muy ligado a la marginalidad, ha sido la tentación del dinero fácil que ofrece el microtráfico de drogas, un  ingrediente perverso del problema, ya que frente a una sociedad consumista el camino delictual ha tentado a grupos organizados que se han dedicado a obtener dinero por la vía delictual, controlando con violencia y miedo los barrios populares, arrinconando a los vecinos que viven dignamente de su trabajo u oficio.

Así, se han ido generando en la sociedad grupos de marginados que se manejan con sus propios códigos, que son distintos al del resto de la población, y en los cuales trabajar es una mala palabra que se rechaza abiertamente. El populismo asistencialista, que practica una caridad malentendida, que lava conciencias, pero que no llega a corregir las causas profundas de la marginación, tiene culpas a su haber, pues se ha convertido por décadas en un círculo perverso, en el cual la doctrina del esfuerzo, de la cooperación, de la autoayuda y la asociatividad no figuran para nada.

La profesión de pobre y el fracaso del asistencialismo paternalista y clientelista.

El concepto de vulnerabilidad permite dar cuenta de una noción dinámica de la pobreza, como una condición presente o potencial y, al mismo tiempo, entrega una mejor caracterización de la pobreza “dura”, de aquellos hogares que sistemáticamente mantienen niveles de ingreso por debajo de la línea de pobreza

Los grupos llamados “vulnerables”  son beneficiarios de una serie de subsidios directos que, en vez de motivar la superación a través del trabajo, producen una actitud de espera que hace del ser pobre una profesión, donde vivir de lo que entrega el Estado se convierte en un estilo de sobrevivencia que muchas veces  descarta la búsqueda de un trabajo efectivo. La famosa ficha de estratificación no ha resistido las trampas de los vivos que saben estrujar los beneficios para “los pobres” y generan sus rentas no declaradas en la informalidad del comercio ambulante o ligándose a acciones ilícitas, en lo que constituiría un lumpen que se vende al mejor postor.

¿Sabe Ud. qué porcentaje de un programa de promoción llega efectivamente a los interesados?

Se asombraría al conocer que un alto porcentaje queda como costo de diseño e implementación, para pago a los consultores, asesores, medidores de gestión, equipo administrativo que supuestamente da soporte a la ejecución de actividades. Es que el sistema de promoción que durante más de 30 años se ha aplicado en Chile para la erradicación de la pobreza y la promoción pyme ha sido perverso, pues ha generado la intermediación, supuestamente técnica, entre el Estado que aporta los recursos y quienes necesitan de la acción promotora. Los intermediarios de las medidas de ayuda, llámense ONGs, Consultoras, Profesionales Asesores, son una larga cadena en la cual se va quedando el grueso de la supuesta ayuda, llegando a los interesados las migajas.

El resultado ha sido que los sistemas de promoción se han llenado de consultores registrados, con competencias dudosas,  que se supone debieran dar orientación eficaz para que las personas empiecen a avanzar en sus proyectos, con un servicio de apoyo al emprendedor, micro empresario, empresario pequeño o mediano que les permita romper sus condiciones internas y de entorno para poder despegar. Es decir, los programas de apoyo más bien sustentaron a los intermediarios, que han vivido de sus asesorías ineficaces, sin que nunca hayan sido evaluados en profundidad. ¿Alguien podría mostrar cuantas nuevas empresas pymes han sido fruto de la promoción que entrega el Estado?

Los miles de millones de dólares destinados a la promoción se han esfumado en una red de neo-burocracia externalizada en donde, entre una maraña de siglas y protocolos, los “expertos”  se supone deben entregar su apoyo técnico a los interesados, lo cual en definitiva significó, como gran tendencia, que se editaran toneladas de informes inservibles, de copy y paste, llenos de premisas teóricas que quedaban en la biblioteca del beneficiario de la promoción, sin que ninguno de sus problemas reales fuese enmendado.

No se necesita ser genio para entender que el nudo ciego que aprieta a las personas emprendedoras ha sido el acceso al crédito, el sobre endeudamiento, la concentración del crédito y el menosprecio con que la banca ha tratado históricamente a los empresarios pequeños. Nunca en 20 años se destrabó el tema financiero para las empresas entrampadas en alto endeudamiento. Nunca se abordó con seriedad una política de incubadoras de empresas. El sistema promocional se llenó de malas prácticas, se dio capital de trabajo a “empresas” que instalaban cementerios privados; los estudios se repetían y con ello los dineros públicos nutrían un sistema de consultores registrados que tenían como principal competencia el saber descifrar las siglas que enredaban la comprensión de los usuarios finales, Profos, Fontec, Innova, PTI, Foncap, etc., suma y sigue. Nunca ha habido una rendición de cuentas de lo que se ha invertido en promoción en Chile y sus resultados efectivos.

En la promoción de la asociatividad, los logros también han sido precarios porque las acciones cooperativas no han figurado en el léxico de la promoción de negocios. Hay un sesgo ideológico, neoliberal, individualista, un prejuicio instintivo del sistema hacia proyectos que puedan buscar alternativas a los sistemas de producción y comercialización. Las agrupaciones de productores no son vistas con simpatía por los grandes distribuidores comerciales y el Estado no ha sido capaz de generar un mayor equilibrio en los mercados para revertir las tendencias a la concentración de la riqueza.

De la educación, como plataforma fundamental para la movilidad social, mejor ni hablar. Sería majadero entrar a reiterar que el sistema educativo, mercantilizado, ha sido un elemento determinante de la dinámica que ha tenido la pobreza, ya que refleja la falta de oportunidades que conlleva una educación ligada a la tenencia de dinero antes que a los talentos personales. Cincuenta años han transcurrido desde la premisa aquella de “gobernar es educar” cuando muchas personas que proveníamos de hogares pobres, de raíces obreras, pudimos avanzar en la estratificación social con el gran instrumento de una buena educación pública.

La dignidad de esa pobreza de nuestros padres se basó en que se nos impuso en familia y en la escuela ser esforzados, amar el trabajo y entender que estirar la mano para pedir limosna es lo más degradante. Que la doctrina del esfuerzo es combatir la flojera y tener una actitud de superación constante. Ese camino de trabajo y esfuerzo debiera retomarse como eje para replantear las políticas públicas para erradicar la pobreza en Chile.

La vigencia de los argumentos desplegados en este artículo, grafican la realidad que ha vivido Chile por décadas y explican, en gran medida, la explosión social disruptiva del 18 de Octubre de 2019, que se canalizó en el proceso constituyente que está próximo a concluir. El Estado Subsidiario nunca buscó una solución de fondo a las causas basales de la pobreza, simplemente la administraba con los criterios populistas que se han planteado. Doce años después, esta columna se deja para su relectura y debate.

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Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente.

Valparaíso, sábado, 17 de julio de 2010



[i] Cifras al año 2010.

Actualización: Estudio de la Fundación Sol, 2021, sitúa en un 39,9% las personas que viven en Chile en situación de pobreza, esto es aproximadamente 7,6 millones de personas.

 

Una mirada libre a nuestro entorno

domingo, julio 03, 2022

Mañana, 4 de julio 2022, será un día histórico.



Mañana será un día histórico.
Culmina el proceso constituyente con la entrega al Presidente de la República de la propuesta de Nueva Constitución. Democráticamente, por primera vez en la historia republicana, el pueblo soberano redacta a través de 154 representantes y con un alto quorum de 2/3, una Constitución que permite dejar atrás la del dictador, escrita por Jaime Guzmán y un grupo reducido de abogados designados por Pinochet, e impuesta a sangre y fuego, imponiendo una destrucción del Estado dejándolo en su mínima expresión ya que todas las industrias fundadas por el Estado pasaron a manos privadas, cómplices del dictador.

Mañana se estará en el comienzo del fin de la transición, ya que por 30 años el modelo se mantuvo y se profundizó con los gobiernos sucesivos, que claudicaron ante el poder económico y no tuvieron voluntad política para realizar cambios profundos.

Este texto constitucional recupera un Estado responsable que asegure los DDHH y Derechos Sociales que hasta ahora se han mercantilizado, dejándolos como objetos de negocios. Hablamos de seguridad social, educación, salud, vivienda. Hablamos de garantizar el derecho al agua, que será inapropiable y distribuirá por medio de permisos, priorizando el consumo domiciliario.

En esta Constitución se establece una descentralización efectiva, con capacidad de regiones y municipalidades para manejar presupuestos y asignarlos con participación ciudadana.
Se consagra el principio de Probidad, que establece que los corruptos no podrán ejercer cargos públicos o de representación popular. Si esos corruptos son parte de la Defensa Nacional serán degradados y perderán los beneficios del cargo.

Es mucho lo que habrá que conversar sobre el texto que se entrega mañana. Se abre un período de conversaciones que deberá basarse en el texto y no en tergiversaciones interesadas. Pero lo que puedo resumir es que con esta Constitución se abre un camino de recuperación de la Naturaleza que ha sido depredada por la codicia. Porque la Constitución asume la crisis climática mundial y compromete defender el planeta en todos los foros internacionales.

Chile crea una democracia real, plural, que reconoce la diversidad de las primeras naciones y consagra un Estado Unitario cuyo territorio es indivisible y e él los distintos pueblos e identidades confluyen en respeto y colaboración.

Finamente destaco que la Constitución consagra tres Defensorías que conforman un contrapoder para terminar con los abusos. Me refiero a las Defensorías de la Niñez, del Pueblo y de la Naturaleza. Quedará atrás el oprobio del Sename. Los DDHH serán efectivamente protegidos y quiénes dañen la Naturaleza y sus ecosistemas deberán pagar y restaurar el daño cometido.

Como chileno, respetuoso de la Patria, como sobreviviente de un sueño que fue roto por la muerte y la mentira, como hombre de Estado, como escritor y periodista independiente, comprometido con la Integridad y la Justicia, saludo este día 4 de Julio este momento de inflexión, este momento en que la mujer y .el hombre libres comienzan a llenar las grandes alamedas, para concretar el sueño colectivo de Paz Social con Justicia Social. Por los hijos, nietos sus descendientes, mañana será el nuevo comienzo. ¡Viva Chile!

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sábado, julio 02, 2022

100 días gobierno de Boric: el objetivo estratégico es el Apruebo de Salida


100 días gobierno de Boric: el objetivo estratégico es el Apruebo de Salida

Trascurridos 100 días del gobierno de Gabriel Boric, una ponderación de los hechos principales de esta etapa, genera la percepción que presento en esta columna. Siempre he tratado de entregar una mirada propositiva, y tal como aplaudí la firma y ratificación lograda del Acuerdo de Escazú y el cierre de Refinería de Ventanas, en proceso, corresponde marcar lealmente las debilidades que se percibe en esta etapa.

Cuando la gran mayoría independiente luchó por este nuevo gobierno, lo hizo con la esperanza de que Gabriel Boric  condujera su gobierno procurando, como objetivo estratégico fundamental, asegurar el triunfo del Apruebo de la Nueva Constitución. Además, se sentía que esa juventud de recambio, por fin, removiera las malas prácticas de la vieja política. Quizá haya sido muy idealista al pensar esto último. Esto, al trasluz de los aspectos que paso a comentar.

Formación de equipos: Se suponía desde el sentido común que, desde el 20 de diciembre 2021, en adelante, Gabriel Boric comenzaría de inmediato a organizar la mejor forma de asumir como Jefe de Estado, para tratar de dirigirlo armónicamente a objetivos estratégicos que marcaba su Programa de Gobierno. Lamentablemente, pareciera ser que se centró más en lo simbólico y comunicacional, con ritos importantes que destacaban su cercanía, incluso poética, a la gente, pero, inexplicablemente, hubo vacaciones. Si,  vacaciones de verano y los jóvenes que asumían se las tomaron. El resultado objetivo es que no se prepararon debidamente, que no llegaron a la Moneda con un paquete armonizado de primeras medidas, sino que llegaron como a aprender. Además, ante la evidencia de un parlamento sin una mayoría favorable, se abrió pragmáticamente el gobierno hacia la ex Concertación y volvió el cuoteo en busca de equilibrios, pero creando feudos que no sintonizan porque los Ministros provienen de miradas muy distintas. El  tema es que llegaron al 11 de marzo sin haber consolidado un equipo que actuara de inmediato, tomando las riendas de aparato público, apreciando a cabalidad las amplias facultades que tiene el Presidente de la República como Jefe de Estado.

En vez de aprovechar el tiempo del verano en escuchar a expertos alternativos a aquello que se busca cambiar, que tuvieran un pensamiento alternativo al neoliberalismo ortodoxo, en una actitud inexplicable, quizá por una inexperiencia e impericia en gestión del Estado, buscaron apoyo en esa élite deprimida, los mismos de siempre. Pero eso pudo ser resultado de la negociación para ampliar el margen de maniobra del gobierno, pero, el error a mi juicio, es que se les ha confiado a esos personeros, áreas claves para dar un sentido distinto al nuevo gobierno. Entregar Hacienda, Vivienda y CODELCO al Partido Socialista, amén de otras Subsecretarías claves, significó admitir la inercia de los 30 años y desconsiderar el propio capital técnico-político cercano a su coalición de Apruebo Dignidad y al mundo independiente que está por cambios de fondo, amarrándose de manos voluntariamente., A esto se suma el hecho de no haber hecho nombramientos claves, como en Aduanas, donde a la fecha aún no se ha nombrado un nuevo Director Nacional, lo que resulta un despropósito, de cara a lo que significa su rol para un adecuado control de las fronteras y el combate al contrabando y la evasión.

El costo político de todo esto se ha hecho sentir como una desconfianza en la voluntad política real de caminar hacia cambios efectivos al sistema. ¿Se ha debido esto a impericia, malos asesores, diagnósticos errados? El punto es que el gobierno ha perdido su impronta inicial.

 

Negociaciones políticas: La amplia votación obtenida por Boric en segunda vuelta fue una reacción ante la amenaza de la ultraderecha que representaba Kast. La dura realidad, le significó entrar a gobernar sin mayoría en el Congreso. Pero, más allá de estos cálculos, hay un tema de visión política. Pareciera ser que el nuevo gobierno falló en sus decisiones, al jerarquizar lo táctico por sobre lo estratégico. A mi juicio, se trataba de lograr un clima tranquilo que atenuara la presión social legítima por las condiciones que ha vivido la población, sumando pandemia y crisis internacional por la guerra. Sin embargo, el Presidente Boric, en vez de descomprimir esa presión social para generar un clima más propicio para el plebiscito de salida, se enfrascó con la muñeca de sus Ministros Jackson y Marcel, en una pelea desgastadora contra el 4to retiro, con la victoria pírrica de haberlo frenado por un beneficio intangible que la población no entiende, apremiada por su emergencia presente. Frenar el 4to retiro de fondos de la AFP fue una posición errada, que metió al gobierno en un gallito irrelevante, que sólo le ha traído complicaciones. Los únicos que aplaudieron la decisión fueron las AFP y los grupos que profitan de ellas, en circunstancias que se echó encima, gratuitamente, un descontento que ha puesto en riesgo el Apruebo en el plebiscito de septiembre, donde se juega lo realmente trascendente.

Coherencia en las nuevas políticas: Existe la sensación de un equipo descoordinado, donde se percibe la falta un liderazgo fuerte que afiate las diversas actividades. Esto, amplificado por los errores no forzados y autogoles reiterados, como los errores de la Ministra del Interior y el "Gabinete Irina Karamanos", que le han pegado duro al gobierno. Estas fallas en el trabajo político, le han exigido al propio Presidente salir a cubrir temas como el de la Agenda de Seguridad. Entendiendo, desde el sentido común, que al gobierno le correspondía generar un clima favorable para caminar estos dos meses claves hacia el Plebiscito, se han suscitado situaciones que exigen explicación: que se haya vuelto a contratar a la encuestadora CADEM por parte del gobierno; que se siga dirigiendo la publicidad estatal a los medios tradicionales cuyos dueños y línea editorial bien se conoce; que a la fecha el gobierno no haya tomado el control de TVN; que ha habido una clara falta de una estrategia comunicacional efectiva que neutralice la campaña del terror contra la nueva Constitución.  

Los gobiernos se desgastan porque en torno a ellos se crean micro climas que los aíslan de la realidad. Algo de eso podría estar ocurriendo en el gobierno de Gabriel Boric ya que les cuesta asumir que su deber es funcionar bien para que lleguemos a septiembre con éxito. Lo contrario sería una falta de humildad, al no asumir que lo realmente trascendente se juega en el proceso constituyente y toda decisión debe ser filtrada por ese interés mayor. Esto significa resignar aspiraciones de protagonismo fundacional y ponerse, repito,  a disposición de dicho objetivo mayor. Si esta claridad política no se pone arriba de la mesa, se corre el riesgo del voluntarismo competitivo, donde, por querer lucir, se pueden salir del carril estratégico y perjudicar o dificultar del éxito el proceso constituyente, el 4 de septiembre.

Hernán Narbona Véliz, Corresponsal Diario La Razón.cl

Una mirada libre a nuestro entorno

domingo, mayo 29, 2022

Los Viejos Jóvenes, adultos en tiempos de cambio



“No me digas viejo, sólo soy el doble de joven que tú”

En la memoria histórica han quedado episodios memorables, protagonizados por jóvenes. En 1968 fueron los sittings de universitarios que postularon al hombre nuevo, luchando por una reforma que democratizara la Universidad; en 1970 fueron los protagonistas de  un sueño de mil días; a partir de 1973 los jóvenes fueron víctimas de persecución, tortura, desaparición y exilio. En los 80 fueron los jóvenes los que enfrentaron el terrorismo de Estado en las protestas. El 2005 fueron los secundarios exigiendo terminar con el lucro en la educación}; el 2011 fue la marcha de los paraguas; el 2018 fue la explosión social, que se encendió a partir de jóvenes saltando torniquetes, jóvenes marchando a lo largo y ancho de Chile.

Sin dudas, siempre, la juventud ha sido, es y será, energía pura empujando los cambios, es la fuerza que forja futuros, derrumbando las murallas conservadoras de época, es el paso avasallador que rompe atavismos y crea espacios propios. Es la que deja sus mártires anónimos en este derrotero.

Pero esa actitud de vida y rebeldía que llamamos juventud, puede ir en un cuerpo vigoroso o en uno desgastado por los años, y, en esencia, se puede ser joven si el ánimo de lucha se mantiene.

Un criterio para medir si la juventud se mantiene en la madurez, es mirar la consecuencia de vida respecto a convicciones y creencias profesadas. Envejece quien carga con incoherencias personales, quien ha vivido a disgusto consigo mismo, porque eso hace infelices a quienes no han hecho aquello que les gustaría y apasiona, eso que los llena de satisfacción. Llegar a la madurez con menor o mayor carga de frustraciones, de luchas no dadas, de ideas que no aterrizaron, de dobleces espirituales, de silencios que duelen, repercute en la actitud presente y las expectativas de futuro de las personas. Por eso se dice que hay jóvenes viejos y también viejos jóvenes. Se dice también que el hombre cosecha lo que ha sembrado y yo agregaría como premisa que la vejez profundiza los defectos y no es para nada, un paso hacia la virtud.

Seguir soñando desde una dimensión social, luchando por  espacios de justicia y armonía en colectivo, permite mantener flameantes las utopías, asumiendo compromisos hasta el último aliento, evolucionando, aprendiendo sin quedarse pegados, para seguir en el empeño de cambiar el mundo. Esto conduce a improntas políticas, a generar ideas fuerza que nutren de ética la lucha por el poder. Cuando las malas prácticas envilecen el poder, la irrupción de la juventud romántica, frente a la juventud alienada en lo material, es un capital de legitimidad para  el cambio social. Esto no quiere decir que los jóvenes no estén también en riesgo de corrupción, por lo que  siempre en los procesos deberán existir controles cruzados y gran transparencia para evitar dicha entropía.

 

El tiempo de los viejos jóvenes

La salud mental y física y su deterioro natural, es un componente determinante de la vida adulta. Si bien la muerte es una certeza, todos aspiramos al buen morir, tratando de imaginar que ese instante sea un paso breve, quizás un salto indoloro, una invitación a cruzar a dimensiones que nos entusiasmarán. Pero llegar a ese momento debe ser una etapa en que se cierran los capítulos, pero se transita en plenitud y dignidad. Haber sido considerados como un sector descartable, no productivo, como un pasivo social, es un estigma que el neoliberalismo aplicó a los ancianos, con la caricatura de hacerlos bailar y entretenerlos, como si con eso alguna anciana o anciano pudieran pagar sus contribuciones u olvidar sus míseras pensiones.

El buen morir, sin extensas y dolorosas enfermedades, es la convicción que orbita en los mayores cuando se cruzan las décadas. Pero eso queda como telón de fondo del último derrotero, que todos se proponen caminar sin penurias, sin tener que trabajar por sobrevivencia, contentos por cada día, por cada sueño que los mantiene valentes y ocupados.

Los tiempos que se auguran con los derechos de los adultos mayores consagrados en la Nueva Constitución, y que deberemos defender en las urnas el 4 de septiembre, habrá de dar esa compensación espiritual de un nuevo trato, en donde la seguridad social y la salud vaya mejorando el calvario al que millones de veteranas y veteranos han estado sometidos.

Tratando de aplicar las energías y talentos en una vida virtuosa, la sociedad deberá reeducarse en su relación con los mayores, que serán el 30% de la población para el 2030. Barrios a escala humana, espacios para disfrutar los afectos, tribunas para entregar experiencias, rescate de la sabiduría que existe en nuestro patrimonio intangible, en las personas ancianas y en el diálogo fecundo con las nuevas generaciones, que podrán volver a respetar la ancianidad y acompañar a los viejos para el último asalto.

No se trata de encerrarse en uno mismo, para intentar a destiempo vivir lo que se siente adeudado, sino, más bien,  integrarse a los vientos de cambio, como una constante actitud de comprensión de tu tiempo, de tu lugar en él y de mantener un compromiso honesto con aquello que crees.

No sentirse viejo, despertar cada día con un propósito, ocuparte de trabajar en lo que te apasione y disfrutarlo y cuando alguien te pregunte cómo estás, decirle “excelente y mejorando”.

 

Hernán Narbona Véliz, Periodista Corresponsal Diario La Razón.cl, Secretario de la Mesa Coordinadora de los DDHH de Valparaíso.

Una mirada libre a nuestro entorno

jueves, abril 21, 2022

Hacia una Fiscalización integral y efectiva de las Exportaciones Mineras


Hacia una Fiscalización integral y efectiva de las Exportaciones Mineras

Proclamar la “recuperación de los recursos mineros” tiene que tener presente que, de acuerdo a la Constitución de 1980, todas las minas son propiedad del Estado de Chile. Por tanto, el esfuerzo político del nuevo gobierno debiera apuntar, más bien, a una verificación del cumplimiento de la normativa vigente en materia cambiaria, aduanera, tributaria y ambiental que las mineras concesionadas han tenido. Evaluar ese cumplimiento será importante para la continuidad de las concesiones y se debiera auditar también los contratos por los cuales se ha autorizado cuotas de extracción de recursos no concesibles, como el litio, a través de CORFO y CCHEN. Ejercer la fiscalización, con la legalidad vigente, sería recuperar soberanía.

En ese orden de ideas, lo primero es transparentar y hacer verificable las formas como se contratan los suministros de exportación de los concentrados de cobre, los operadores que participan en la actividad y sus relaciones económicas y comerciales con corporaciones multinacionales, las cuales influyen en la fijación de los precios de venta para exportación.

El Estado de Chile, a través de Cochilco, lleva el registro de los contratos de exportación minera, pero no ejerce una fiscalización de fondo sobre dichos contratos. Corresponde por ley al Servicio Nacional de Aduanas la fiscalización del Valor de las Exportaciones, y es este organismo fiscalizador el que debe supervisar que la cantidad, calidad y valor de las ventas para exportación corresponda a precios totales y reales corrientes en los mercados internacionales, al momento del suministro. Las exportaciones mineras, a nivel mundial, se concentran en unos pocos grupos multinacionales que, metódicamente, buscan eludir la tributación.

Por lo tanto, esta función fiscalizadora es fundamental, ya que de su resultado depende que el país pueda controlar el retorno de divisas correspondiente y los resultados de las ventas externas e las mineras,  para la determinación del impuesto a la Renta. En la fiscalidad, la función de Aduanas se complementa con la del SII y con la del control de cambios internacionales del Banco Central.

Se debe reconocer por parte del gobierno que el país tiene serias brechas en materia de fiscalización, instaladas para impedir una fiscalización integrada, las que se debiesen subsanar con voluntad política. De partida, Codelco, la principal empresa pública minera, no está sujeta a la supervisión por parte de la Contraloría. Por su parte, Cochilco, que tiene a su cargo la supervisión de Codelco y Enami, como minería pública, pero no ejerce una fiscalización eficaz en materia de control de contratos y precios internacionales. El Banco Central, que fija las políticas de cambios internacionales, sólo exige que se le declaren los retornos y no existe obligación de liquidarlos, correspondiendo al Servicio Nacional de Aduanas el control de precios declarados, contenidos y la determinación de los valores líquidos de retorno.

Del año 2013 al 2017, Aduanas implementó un Plan de Fiscalización Minera, fortaleciendo las capacidades de su Laboratorio Químico y de Auditoría especializada, lo que permitió aplicar diversas medidas de fiscalización a la exportación de concentrados de cobre y de metales preciosos. Ese esfuerzo se frustró a partir del 2018 por la presión que ejercieron los lobistas de los grupos de presión, pero, pese a ello, quedó una normativa y una experiencia valiosa en la organización, con avances objetivos, como correcciones a situaciones cuestionables.

Esto permite señalar que es posible, con voluntad política y dentro de la legalidad vigente, realizar una severa fiscalización sectorial multidisciplinaria a las concesiones mineras, que permita verificar los contenidos exportados, la veracidad de sus certificados de calidad, los precios totales finales declarados y los reales del mercado en ese momento, los elementos penalizables y pagables, detectar subvaloraciones o triangulaciones en paraísos fiscales, valores líquidos de retorno que pudieren tener distorsiones. En un proceso de fiscalización se puede verificar también los pasivos ambientales que los proyectos están dejando en los territorios.  Además, de acuerdo al especialista minero, Alexis Yovanovic, Director de la Consultora Modelo Operacional, de Brasil, se debe corregir en la gestión minera probables maniobras evasivas que surgen de una inversión desmedida en maquinaria y equipamiento para molienda, en vez de aplicar un proceso de separación previa del material fino, con lo que se haría más racional el uso de las líneas de chancado y molienda. Se ha comprobado que la gran minería suele exagerar  en sus proyectos la adquisición de maquinaria pesada como camiones y molinos, constatándose que existe en esos bienes de capital un oligopolio internacional de empresas proveedoras, con las cuales las grandes mineras mantendrían relaciones de vinculación, lo que ha llevado a sobrevalorar los costos en el proyecto minero y reducir así los resultados a efectos tributarios.

Este impacto negativo es uno de las nuevas variables en materia de negocio minero que el Estado debiera transparentar, partiendo por su propia minería pública,  sometiendo a auditorías los planes de expansión de la gran minería para exigir una mayor eficiencia productiva con incorporación de nuevas tecnologías, que apuntan a una minería más limpia y a mayor productividad.

Caminar hacia una mayor soberanía en materia de recursos naturales, particularmente de los productos mineros, motiva esta reflexión propositiva, sustentada en la experiencia desarrollada profesionalmente en la fiscalización del sector.


Valparaíso, 21.04.2022

Hernán Narbona Véliz, Periodista de La Razón.cl.

Administrador Público, Especialista en Aduanas y Comercio Internacional.

Secretario de la Mesa Coordinadora de DDHH de Valparaíso. 


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domingo, abril 10, 2022

Gabriel Boric, un primer mes de dulce y agraz


Gabriel Boric, un primer mes de dulce y agraz

Se ha realizado hoy la evaluación del primer mes del gobierno de Gabriel Boric. Un período intenso, que ha estado cruzado por agresivas andanadas de la artillería mediática de la derecha, lo que ha hecho evidente, entre otras cosas, que la coalición gobernante carece de una plataforma de medios propia, que le permita contrapesar la actitud tergiversadora de los grupos económicos y sus medios, que han estado coordinados parar desestabilizar de entrada al nuevo gobierno, sin darle ningún tiempo de gracia para instalarse en la conducción del Estado.

Su acción  de desprestigio partió antes que Gabriel Boric asumiera y, durante todo este primer mes, ha apuntado en forma extendida tanto al nuevo gobierno como al proceso constituyente. Porque la gran batalla será, sin duda, la que las fuerzas progresistas tendrán que dar el 4 de septiembre, en el plebiscito de salida para Aprobar el borrador de la nueva constitución, el mismo que, contra reloj, se va redactando en la Convención Constitucional.

Entendiendo el contexto estratégico de este desafío histórico, el Presidente Boric debe cimentar en su primer trimestre medidas que permitan desmantelar los conflictos heredados de la administración anterior, para alcanzar un Apruebo contundente, que sea mayor en votación del Apruebo a la que Boric obtuvo en la elección presidencial, toda vez que el voto será obligatorio y deberán votar sectores que forman parte de la abstención histórica, lo que genera una gran incertidumbre sobre su decisión de voto.

Por lo tanto, la nave que debe conducir Gabriel Boric tiene como primera meta el plebiscito de salida del 4 de septiembre. Y en la reunión con todos sus ministros el día 10 de abril, debió realizar un balance, en donde seguramente ha habido lineamientos severos para no caer en errores y autogoles  que den pábulo a la sordina de la prensa opositora, con su efecto de desinformación sobre la opinión pública.

Gabriel Boric señaló al asumir, que sus colaboradores debían aprender a escuchar, pero, al parecer, esto no se ha dado y ha primado la competencia partidaria para la distribución de los diversos organismos de gobierno, cuestión que ha significado pérdida de tiempo valioso, quedando aún áreas claves en veremos. Y cabe señalar que el cuoteo es un punto de alto riesgo para el éxito de un gobierno, especialmente si debe impulsar cambios profundos, ya que puede desperfilar la indispensable unidad de conducción que debe imprimir el Presidente a su equipo. Quienes vivimos el proceso del gobierno popular de Allende, podemos señalar al respecto, que el cuoteo hizo perder al Presidente Allende la coherencia necesaria en sus políticas, toda vez que se generaban interpretaciones con diferente acento, según cuál era el partido a cargo de un ministerio. Evitar caer en lo mismo y evitarlo desde el inicio, ha sido esta forma de liderazgo directo que Gabriel Boric está imprimiendo al trabajo de equipo.

En cuanto a saber escuchar, es otra variable urgente. Para escuchar a las organizaciones sociales y evitar el efecto microclima que suele entrampar a los gobernantes, el Presidente Boric instruyó a sus Ministros actuar en terreno, de cara a la ciudadanía, para explicar a la gente el alcance del Plan de Reactivación Chile Apoya. Seguramente, en conversaciones privadas, como corresponde, el Presidente debe haber instruido una máxima colaboración interministerial para que se logre una coherencia y efectividad en la implementación ágil de las 21  medidas que integran esta suerte de plan maestro para reactivar la economía.

Dicho esto, es claro que el Presidente Boric tiene una visión estratégica clara del minuto histórico que cruza Chile, y es comprensible el difícil equilibrio que debe articular para conformar un bloque que le permita gobernabilidad y avanzar en una agenda legislativa con la prioridades que espera la ciudadanía.

Pero, para encarar la urgencia de un aumento de la recaudación fiscal, corresponde cuidar herramientas claves del Estado, como lo es ejercer las facultades fiscalizadoras sobre agentes económicos que históricamente no han tributado lo debido. En relación a lo cual, no se entiende que el Presidente Boric haya entregado este sector clave a personeros del Partido Socialista, cuya actuación histórica cae en la inacción que se cuestiona a los organismos que deben fiscalizar. No se entiende que, luego de confiar la conducción de la Hacienda Pública a Mario Marcel (PS) se haya nombrado a cargo del SII, un organismo fiscalizador estratégico, a un personero que también forma parte del PS y que formó parte de gobiernos de la ex Concertación. Y se añade a esto, el no haber nombrado de inmediato un nuevo Director Nacional de Aduanas, dejando en subrogancia a un funcionario de la Administración anterior, prefiriendo enviar el nombramiento a un Concurso de Alta Dirección Pública y no ejercer las facultades presidenciales para un nombramiento inmediato. En consecuencia, el gobierno plantea la reactivación sin fortalecer sus facultades fiscalizadoras, con el área de Hacienda aún a media máquina.

En el balance del primer mes de gobierno, ha habido un balance positivo, sin ocultar los errores cometidos. La firma del Acuerdo de Escazú, la próxima condonación del CAE, su visita oficial a Argentina y el Plan Chile Apoya, son señales de estar en el camino correcto. Los errores no forzados han sido magnificados por la derecha, lo cual era de esperar. El asunto es no reiterarlos y la mirada presidencial busca asentar su gobierno en la participación ciudadana, entendiendo que éste es un gobierno profundamente comprometido con el término exitoso del proceso constituyente para las grandes mayorías.  El saber escuchar significa actuar con humildad, recogiendo las propuestas del mundo social, las que surgen del sentido común y no buscan el populismo de los bonos, sino espacios de participación efectiva, que permitan colaborar con “su gobierno” en la construcción de un sueño colectivo.

Hernán Narbona Véliz

Periodista Diario La Razón.cl

Corresponsal Región de Valparaíso

10 de abril 2022



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