Este es un espacio de periodismo de análisis y opinión, desarrollado por Hernán Narbona Véliz, Poeta y Escritor chileno. Administrador Público, Licenciado en Relaciones Internacionales, Columnista de diversos medios, miembro de Periodistas Frente a la Corrupción.
lunes, febrero 27, 2023
Girones de un desquicio
martes, noviembre 29, 2022
ODA A LO INÚTIL
ODA A LO INÚTIL
Entrampado en los materialismos el ser humano va perdiendo su
espiritualidad, aquello que lo hace semejante al Creador, a la esencia del Ser.
Desde que nace, lo encarrilan las camisas de fuerza de un modelo lleno de sofismas.
Su paso hacia el ser, es constreñido por la prisa, al aprendizaje de aquello
que le sirva, aquello que sea funcional a una necesidad imperativa de logros
cuantificables.
¿Qué quieres ser cuando grande? Los niños dirían, en su candidez e inocencia, que quieren jugar con otros niños, que quieren ser felices. Pero, el mundo adulto ha asimilado la felicidad a la tenencia de objetos, a la posesión ilimitada, a la carrera salvaje tras vellocinos de oro, sin mirar al costado, tratando de ascender individualmente, dejando de sentir y disfrutar del camino. Desde el jardín de infantes aparece lo utilitario, aquello tangible, que sirva, la caja de útiles. La sociedad mediática segmenta hasta el infinito, moldeando gustos, distribuyendo a nivel planetario aquello que no se necesita, reeditando silabarios con absurdos retoques para que todos los tengan que comprar de nuevo.
El consumismo, el elitismo, el sentido aspiracional y la pseudo pertenencia a lo banal y superfluo, invocan, adoran lo útil, descartan aquello que no sirva a los propósitos de éxito. Así, la caja de útiles se expande. Ya no basta con la cajita de lápices de colores, un compás, una regla, goma de borrar y lápiz grafito. Hoy se necesita estar en vanguardia, usar las marcas, el último celular, el más bacán video juego, el meta verso.
El hombre, inseguro de sí mismo, busca en lo utilitario las certezas, la exactitud, lo mensurable, el dinero. Y, en ese ejercicio, deja fuera los sueños, la cábala, el albur, la cofradía, la utopía rebelde y tozuda, que crece entreverada como enredadera de los primeros veranos. El pragmatismo salvaje, que viste lo utilitario, es avasallante, los afectos resultan inútiles si no conducen a los intereses priorizados. Lo útil tiene precio, se transa, es la apología consumista de lo aplicable, es la racionalidad acomodaticia de eunucos genuflexos, sometidos al amo que los usa, autodidactas del servilismo, todo vale, con tal de llegar a tenerlo todo.
La genial fuga de la sinrazón, de tejedoras de mosaicos etéreos, el halo inasible e incorruptible de los sueños, se rescatan en la palabra espontánea de los trabajadores de las letras, que no colapsan en lo políticamente correcto. Desde allí mi rebeldía.
¡Vivan las cosas que mantuvieron su esencia gratuita! Viva el cantar madrugador de los chincoles, del gallo heroico que, guardado en los cerros, me despierta antes que suenen la alarmas de los celulares. Vengan sonrientes los libros de cuentos, los refranes y las oraciones inusitadas que brotan en los temblores, que salgan a trotar los manifiestos y las cartas públicas, exigiendo simples petitorios de borrachos, atados de promesas inválidas y en desuso.
Nadie cree en lo inútil y los marginales escritores encumbramos lo inimaginable, mientras los genuflexos lucran con las migajas de sus amos, depredan sin asco, le sacan provecho al prójimo, un mero descartable más, si no sirve, que se friegue y a otra cosa, mariposa.
El hombre desvaría buscándole utilidad a las cosas, habla de ponerlas en valor, hacerlas rentables, lucrar hasta el hartazgo, mientras olvida el gozo de simplemente verlas, bienes comunes, engalanar tus nostalgias, los paisajes del canal de Panamá, el valero de plaza Garibaldi, el mate burilado de El Salvador, las mujeres negras bajo quitasoles de colores en Belice, las mujeres guaraníes bailando con botellas verdes sobre sus cabezas, en Asunción, las gordas hermosas de Bahía, el tango gratuito de Lavalle y Florida, las postales arrumbadas de paisajes olvidados. Testimonios inútiles, libros dedicados, un saludo amigo entre manchas de vino en un libro querido, talvez el resabio de un amor perdido, episodios que te embriagaron, que aún te remecen el alma. Viva la Poesía, vivan mis inútiles versos, mis enamoramientos instantáneos, mis fenomenales pérdidas de tiempo sobre el peral de mi quinta.
Pertenezco a la cohorte marginal de los poetas. Frente al pragmatismo, declaro: la creación es una vertiente de libertad y los poetas, en términos transversales, debemos mantener la condición de independencia, combatiendo lo fatuo, lo burdo, el feísmo, el negacionismo cobarde, el culto a lo utilitario, para no convertirnos en artilugios del poder, en objetos manipulables, en entes funcionales con un precio en la frente.
No podemos ser útiles a las estrategias de los poderosos y por eso planteamos la apología de lo universal, de lo sencillo, de los bienes comunes, esos espacios colectivos, hasta donde la codicia no llega. Defender la colaboración y la gratuidad es defender la libertad como aire vital del trabajo de los trabajadores del arte. Nadie podrá impedir que seamos un persistente e irreverente motor de sueños y utopías; nadie podrá impedir que elijamos el aire y la vida, soberanos en nuestros reinos de armonía, sin aceptar que los poderosos mercantilicen o acallen nuestras voces libertarias. La inútil Poesía es inclaudicable.
Hernán Narbona Véliz, Poeta, Escritor, Periodista Independiente
Desde
Valparaíso, Chile, para la Revista Alma América, Noviembre 28/2022
domingo, octubre 09, 2022
El valor de la Gratuidad en la convivencia.
El valor de la Gratuidad en la convivencia.
¿Qué
podemos dar a los demás? ¿Qué podemos hacer por los demás?
La gratuidad es un valor o un principio
difícil de explicar y aplicar en nuestra realidad.
“El hombre que ha perdido tal
sentido de la gratuidad, pronto o tarde se vuelve un decepcionado, un
desesperado o un explotador de sus hermanos y acaparador de la creación. El
hombre que se constituye en centro absoluto es visceralmente dominador,
propietario y homicida. Puesto que su origen, su reposo interior y su esperanza
ya no radican en Dios, en la gratuidad del amor creador, se ve obligado a
«hacerse» a sí mismo solo, a pulso. Se siente frágil. Tiene miedo. Y
enmascarará el miedo y la fragilidad poseyendo, dominando o excluyendo a los
demás” Del libro “Francisco de Asís, testigo de la
gratuidad de Dios”, Michel Hubaut, teólogo franciscano.
En Chile, tras el colapso social de décadas
durísimas, durante las cuales se
rompieron las confianzas y las bases solidarias de la convivencia,
quedaron perdidas en los hoy abuelos, esas
imágenes de infancia, que inculcaban la gratuidad. Épocas en que la buena
vecindad se expresaba en invitaciones sinceras para compartir con modestia una
taza de té, un pan con mantequilla, o repartir frutas a los niños del barrio en
una actitud básica de amistad.
El saber dar, la generosidad, estaba
fundada en usos y costumbres no contractuales, que animaban el espíritu de los
barrios, eran la expresión de afectividad en las relaciones humanas. De
nuestras raíces prehispánicas se debe reconocer estilos de convivencia en
comunidad, donde la cooperación era la regla. La minga chilota, el
cooperativismo, hoy por mi mañana por ti, el malón para organizar una fiesta,
eran costumbres que es preciso recuperar y difundir para que la sociedad de
consumo pueda ser corregida con un sesgo solidario, algo que marque una
diferencia con el capitalismo salvaje e individualista.
La conciencia de haber conocido ese país en
el que se practicaban actitudes de mano extendida, de desprendimiento
cotidiano, nos debe animar a reeducarnos en la gratuidad, en la actitud de dar
sin esperar una retribución. La gratuidad no necesitaba explicaciones, era una
forma de vida en donde las acciones de voluntariado, de apoyo mutuo, eran la
savia humanista de una convivencia basada en la confianza, lo que propiciaba
formas inapreciables de ayuda mutua.
¿Cómo podemos frenar el modelo neoliberal
si estamos entrampados en nuestro propio egoísmo?
“Vamos a mi casa, comparte mi mesa como en
otros tiempos. Cuelga tus temores, saca tu paciencia ,luego, conversemos. Mi
vino es casero, cálido y discreto puente entre glaciares” (Del poema Reconciliación,
libro Miedo al Miedo, 1983).
Cuando estamos viviendo el shock de haber
sido derrotados en un proceso constituyente que postulaba un Estado Social de
Derecho con una convivencia más solidaria y equitativa para toda la sociedad,
la reflexión termina apuntando a esta causa profunda, el individualismo que nos
empapa e impide reconstruir una mirada colectiva de ayuda mutua, de
cooperación.
Necesariamente debemos remontarnos a 1973. El
choque emocional que produjo la represión, tortura, desapariciones, exilio, el
soplonaje, la intervención de las juntas vecinales por vecinos encomendados
para informar a la autoridad sobre lo que pasaba en el barrio, la destrucción
de los sindicatos, el paralelismo sindical, fueron golpes secos y profundos a
los sentimientos de comunidad, que habían animado los barrios durante las
épocas republicanas. Si recordamos como los vecinos protegieron durante la Ley
Maldita de González Videla, a Pablo Neruda, allí a la salida del ascensor del
Cerro Lecheros, podremos imaginar los estilos sociales que tuvo el Valparaíso
de otrora.
Todo eso se fracturó con el quiebre del año
1973. Veleidades, mezquindades, deslealtades, complicidad, rompieron la
convivencia de puertas abiertas. Luego vinieron las crisis económicas, la
cesantía, el miedo inundando la vida diaria. Cambió el alma de Chile, como lo
dijera el Cardenal Silva Henríquez. Brotaron en medio de este proceso actitudes
heroicas que algún día rescatará la historia, pero también acciones deleznables,
que llevaron a la ruptura de ese Chile de confianzas, amical, abierto al
forastero, siempre dispuesto a compartir.
A partir de la imposición del sálvese quien pueda, el consumo se fue convirtiendo en una práctica que estableció símbolos de pertenencia social. Es así como se ha promovido el individualismo, la tenencia de bienes, lo cual ha llegado a ser un elemento clave de identidad y clasificación social, sobre todo para los sectores menos ilustrados de la sociedad. En términos de síntesis, se ha impreso a fuego un estilo salvaje de convivencia, que ha provocado en Chile que el dinero sea el recurso más apreciado y en torno al cual se organiza la convivencia, con la búsqueda de retribución material para todo lo que se pueda ofertar. En la política se perdió la utopía y primó el pragmatismo y ganar elecciones depende hoy del dinero que se coloque en las campañas; los voluntariados escasean, los que reparten propaganda o hacen rayados son grupos que trabajan para quien les pague, no existen voluntarios idealistas.
La caridad se ha convertido en un
instrumento para optimizar las ganancias corporativas y obtener rebajas
objetivas en la tributación de las empresas donantes. El sistema utiliza esas campañas
como la Teletón, para suplir con acciones privadas lo que era la gratuidad
asistencial que el Estado aseguraba para los sectores populares. Cuando se
insertan los criterios de las finanzas privadas en el ámbito de lo público, la
gestión asistencial del Estado aparece cruzada por indicadores de rentabilidad
económica y financiera, que llevan a que toda la acción asistencial del Estado,
en educación, seguridad social, vivienda y salud, sean consideradas
oportunidades de negocios, con todos los derechos sociales básicos
mercantilizados, como servicios entregados al usuario en función de su
capacidad de pago.
En el diseño de la políticas públicas no se
incorpora el plus que significaría disponer de participación ciudadana, de acciones de
voluntariado, con acciones generadas a partir de la propia comunidad
organizada. Se teme a todo lo que suene a comunidad organizada. Demos como
ejemplo, el hecho de que se licite a inmobiliarias contratistas privados la
construcción de viviendas sociales, sin que se considere ni el cooperativismo
ni el trabajo voluntario de los interesados como aporte a las obras y forma de
asegurar que no se robe materiales durante la construcción. Antiguamente, las
políticas de CORVI y SERVIU eran construir con participación de los pobladores
y los resultados de calidad de la vivienda y barrios de entonces, siguen a la vista.
¿Queda algo gratis en nuestra sociedad?
Esta inquietud que planteo no se refiere sólo a nuestra realidad. El proceso de globalización económica nos enfrenta a una realidad de concentración económica, en donde las corporaciones se desinteresan totalmente por los efectos sociales que sobre las naciones y la naturaleza tiene su accionar que apunta sólo al lucro. El libro ”Economía de Comunión: Propuesta y Reflexiones para una Cultura del Dar" editado por Luigino Bruni, economista italiano, plantea, desde el pensamiento cristiano, los objetivos de una nueva tendencia de pensamiento económico conocida como el Movimiento Focolares (Focolares Movement). La visión del Movimiento es la de una fraternidad universal, en la cual los humanos en todo el mundo se comporten en hermandad esperando crear un mundo más unido. Desafortunadamente, estos planteamientos hacia la colaboración han ido perdiendo espacio por la imposición del miedo, que impide reconstruir el tejido social, toda vez que las fuerzas políticas que supuestamente debieran actuar en pro del ideario colectivo, terminan en el juego descarnado de la política contaminada por los intereses corporativos supranacionales.
En Chile, donde los tecnócratas parecen
estructurados en las bases conceptuales del modelo heredado, sin luces para
imprimir cambios cualitativos, es necesario volver a principios como el de la
gratuidad, volver a entregar lo que cada cual puede aportar, sin esperar que se
le tase su aporte en dinero, sino dejándolo en la mesa, generosamente, para
provocar un cambio de actitud.
Se trata de sembrar gotitas de gratuidad en
el desierto del egoísmo despiadado de la patria financiera, para provocar gradualmente
un cambio hacia acciones cooperativas, de confianza mutua, donde se deje fuera
a los oportunistas que nunca faltan, para disfrutar de gestos de humanidad,
construyendo juntos, comprando juntos, recuperando los espacios públicos, defendiéndonos
juntos de la delincuencia que nos rodea. En fin, desconcertando al sistema. Practicando
la gratuidad y la cooperación generosa, donde se pueda.
Hernán
Narbona Véliz, Corresponsal en Valparaíso Diario La Razón.cl, 09.10.2022.
sábado, octubre 01, 2022
Al amigo Joaquín Ferreira (QEPD)
Al amigo Joaquín Ferreira
Ha fallecido ayer, 30 de septiembre, mi amigo Joaquín Ferreira Órdenes, 1943-2022, Ingeniero de Ejecución en Electrónica de la UCV, 1968, Fundador de la empresa Síntesis, especializada en desarrollo de aplicaciones para la gestión hospitalaria. Conocí a Joaquín a través de su hija Paola, que estudiaba Ingeniería Comercial en la UCV. Tuvo la feliz idea de presentarnos y a partir de allí surgió una sólida amistad, que cruzó décadas.
Joaquín, para poder derivar al desarrollo de software hospitalario y poder
entender la cultura organizacional de los médicos y del personal del área de la
Salud, estudió el primer año de Medicina y con ese año propedéutico pudo
dirigir exitoso programa de control en gestión de hospitales. Joaquín estaba
dotado de una gran inteligencia emocional, que le permitía liderar con
solvencia técnica a sus equipos, pero en forma amigable, sin imponerse, sino
convenciendo.
El año 2000 invité a Joaquín a acompañarme a Ecuador, para trabajar en
equipo en un proyecto de modernización de la Corporación Aduanera de ese país,
proyecto que nos permitió desarrollar un
nuevo modelo de gestión para la fiscalización aduanera de ese país. Éramos dos
escorpiones, ambos de noviembre, complementándonos en una mirada fiscalizadora,
para detectar malas prácticas y erradicarlas, Recuerdo que nos entrevistamos
con el Gerente de la CAE una semana antes que asumiera, y él nos planteó su
idea de asumir el cargo para el que había sido nombrado por el Presidente de la
República, con una impronta anticorrupción, que permitiera reformar el sistema
aduanero integralmente. Le presentamos un plan integral que abordaba los
riesgos históricos que arrastraba esa Aduana.
El nuevo Jefe de Servicio asumió un día viernes y, ese mismo día,
respaldamos por su autoridad, nos constituimos en la CAE como Consultores
Externos, y tomamos el control inmediato de la Subgerencia de Informática y de los servidores centrales, en donde se determinaba
algo tan sensible como la selectividad para el Aforo de las mercancías de
importación. Ese día, junto con realizar un backup de todos los computadores
centrales, procedimos a cambiar las claves de acceso, de manera tal que pudimos
obtener la información completa de los sistemas y sus códigos fuente.
La Auditoría Informática se complementó con la Auditoría a la Subgerencia
de RRHH, y recuerdo que invité a apoyar el proyecto a dos colegas aduaneros
chilenos, quienes nos colaboraron en la implementación de filtros en el
sistema. Con este despliegue pudimos tener un diagnóstico del personal aduanero
y de los filtros que se venían aplicando para seleccionar mercancías para
inspecciones físicas o documentales. Detectamos en ese levantamiento que muchos
roles estaban específicamente anclados a luz verde, es decir, sin que nunca les
tocara presentar las mercancías al aforo. Hallazgo que nos permitió avanzar en
un reenfoque del sistema para limpiarlo de manipulaciones que, presumíamos,
eran intencionales y configuraban redes de corrupción y tráfico de influencia
al interior de esta área estratégica.
Fue así como fuimos desarrollando un proyecto que siempre tuvo el
respaldo de la Gerencia General, que sería equivalente a una Dirección Nacional,
con voluntad política del gobierno. Fue
así como pudimos proponer decisiones a
la Gerencia General que significó quitar privilegios a cargos directivos,
privilegiando el trabajo en zonas primarias, asignando, pro ejemplo, los
vehículos con chofer de las subgerencias, a las unidades de control operativo
en los puertos o aeropuertos. Estos trabajos siempre están ligados a
confidencialidad y creo que es la primera ocasión que lo comento, 22 años
después.
En reconocimiento a esta amistad que mantuvimos con Joaquín y por el
respeto profesional que siempre mantuvimos, debo hoy dejar este testimonio a
nuestra amistad, agradeciendo esas largas conversaciones de aliento cuando fui
yo quien sufrió un infarto y estuve en recuperación. Entonces, su palabra amiga
fue una ayuda emocional importante. Así, vivimos en paralelo nuestros proyectos
de vida, nuestras respectivas familias, él abocado totalmente al área
hospitalaria y yo reintegrado al Servicio Nacional de Aduanas, lo que puso fin
a muchos años que compartimos en la Consultoría Internacional, complementando
nuestras competencias con el resultado potente que les he referido. Fue el
tiempo de madurez profesional de ambos. Su muerte me remeció como un balde de
agua fría, vivíamos cerca, siempre nos comunicábamos, Pero en su enfermedad
terminal decidió ir a Santiago. Hoy, otro amigo común, me dio la infausta
noticia, que luego pude corroborar con sus hijos. Joaquín ha partido en un
período fulminante. Escribo este homenaje a su persona, a horas de conocer su
deceso. Pasó sus últimas semanas en Santiago, su compañera, Iris, está
desolada. Sus amigos, estamos conmocionados. Ha partido una gran persona, de
corazón generoso y con una gran inteligencia emocional. Sólo que se guardó su
enfermedad y no tuvimos por eso, ocasión de despedirnos.
Por esta razón, quiero acompañarlo en este cambio de dimensión,
convencido de que su bonhomía trascenderá porque ha dejado un legado de buenos
recuerdos, porque era una persona muy querida. Se han venido a la memoria esos
episodios que nunca trascendieron, pero que hoy valía la pena contarlo. Porque
siempre sus desarrollos informáticos buscaron evitar los fraudes, fortaleciendo
el control y la transparencia. Esa impronta la mantuvo siempre y por eso
nuestra amistad no fue circunstancial.
Dejo mi saludo para mi amigo Joaquín Ferreira Órdenes. Parte tranquilo,
tu memoria seguirá viva.
Hernán Narbona
Véliz, Periodismo Independiente, 1° de octubre 2022.
miércoles, septiembre 28, 2022
Asociatividad, alternativa de equidad.
Experiencias de asociatividad, alternativa de equidad.
Reportaje para la
#memoriaciudadana
Escribo esta columna
buscando conversar de la experiencia vivida en el plano de la cooperación
internacional, la cual puede ser importante de conocer por las nuevas
generaciones de profesionales. Se busca superar el agobio y demostrar que otro
modelo es factible. Que la alternativa de una economía a escala humana,
sustentable, no sólo es una urgencia de sobrevivencia frente la concepción
depredadora, cortoplacista, que inspira los proyectos en la óptica neoliberal,
sino que, además, es posible si se articulan voluntades y compromisos, con
lealtad y sueños.
Escribo esta crónica
como un aporte a la #MemoriaCiudadana; retomo a efectos de
este reportaje la experiencia desarrollada como consultor en proyectos
relevantes que Chile debe preservar. Hay aristas poco comentadas, quizá por el
ámbito técnico jurídico que implica su abordaje, como lo son la Gestión
Pública, las Políticas de Comercio Exterior y las Relaciones Internacionales.
Creo importante aportar testimonialmente lo que desde estas disciplinas me ha
tocado vivir.
Como profesional
aduanero, Administrador Público con Mención en Administración Aduanera de la
Universidad de Chile, 1970, autor especializado en Comercio Internacional y
Negociaciones Internacionales, .soy actualmente Especialista Senior en Aduanas
y Negocios Internacionales, Valoración Aduanera y Minería. Con 52 años de vida
profesional, he alcanzado una expertise que va de lo técnico a lo político, con
experiencia en proyectos público privados en diversos países de América Latina
y el Caribe. En los dos periodos servidos en la Aduana chilena, sumando a la
fecha 24 años, he asumido roles directivos y de staff. En el sector privado, estuve
10 años en la Gerencia de Exportaciones, estuve 18 años trabajando en
organismos de cooperación Internacional, desarrollando misiones y proyectos por
distintos países de América Latina y el Caribe, compartidos con la Cátedra y la
Autoría especializada. Las circunstancias de lo vivido explican esta
diversidad. A los 23 años, 1973, hubo que reinventarse en un mundo abrupto que
demolía sueños y utopías, pero sin recurrir al exilio, ya que eso significaba
cortar lazos de manera indefinida con mi tierra y mi familia. A partir de
febrero de 1974, logré reinsertarme en
Buenos Aires, postulando a través del diario Clarín a sendas búsquedas
gerenciales, las que gané compitiendo lealmente . Al volver a Chile, en 1982,
asumí recién que estaba en la lista negra de la dictadura, lo cual junto con
ser un alto honor, me obligó a buscar opciones a nivel internacional. En el
periodo 1985-1995, participo como Consultor del Centro Interamericano de Comercialización,
CICOM-OEA, agencia especializada que era en sí misma una alianza estratégica
entre el gobierno de Brasil, la Fundación Getulio Vargas y la Organización de
Estados Americanos, con el fin de apoyar el desarrollo de proyectos
asociativos, cooperativas, consorcios, joint ventures, prestando asistencia
técnica a instituciones de gobierno, cámaras empresariales y universidades,
apoyando proyectos basados en la colaboración, como facilitador o articulador
de entendimientos exportadores
En Chile, en los 80,
fui parte del Proyecto la Política Internacional de Chile en los Noventa y muchas
propuestas, basadas en colaboración, industrialización y cooperativismo
exportador, fueron despreciados por los gobiernos de la Concertación, por las
élites que adoptaron y se aliaron con el modelo concentrador del
neoliberalismo. Frente a esta frustración política en el Chile de la
transición, volqué mis esfuerzos de Consultoría en ALADI, el PNUD y el BID,
desarrollando misiones para modernización aduanera, para generación de
políticas públicas de promoción de exportaciones; organización de proyectos
asociativos; organización de consorcios en distintos países de la región, en
contextos políticos muchas veces de gran riesgo, pero sin cejar en el avance de
la cooperación con gran mística y compromiso.. Muchas veces vi pasar gobiernos,
Ministros de Hacienda y hasta Presidentes de la República, pero como la
concepción de la cooperación era de Estado, los buenos programas y proyectos
flotaron pese a las turbulencias.
En ese contexto, tuve
la suerte de abrir espacios desde la opción asociativa en materia de negocios
internacionales y políticas de fomento a las exportaciones. En los 90 el mundo
vivía el embate neoliberal. La globalización era el nuevo paradigma.
¿Cómo procurar que las economías
intermedias, productivas y manufactureras de mediano porte, pudieran
internacionalizar sus proyectos sin ser absorbidos por gigantes globales,
buscando un ensamble adecuado a la realidad de las pymes, a una escala humana y
sustentable?
El CICOM fue el
organismo que sirvió de escuela a una élite empresarial joven, teniendo como
contrapartes cámaras de comercio, académicos de ciencias empresariales y
economía, lo que permitió mostrar alternativas al modelo global neoliberal, el
cual procuraba controlar enclaves para la extracción de productos básicos.
Nuestra misión en CICOM era enseñar marketing internacional a los sectores
medios y acompañar sus experiencias reales de apertura de mercados, diseñar
proyectos de oferta exportable, construir canales de comercialización, lograr
la inserción en nichos construidos o identificados con una impronta de
colaboración, negociación por proyectos, ganador-ganador, con integración de
energías públicas, privadas empresariales, académicas, en relaciones de largo
plazo y beneficio compartido. Todo eso y mucho más fue la experiencia que pude
desarrollar desde 1986 hasta el año 2002, cuando me reintegré al Servicio
Nacional de Aduanas.
Para lograr una
comprensión de la experiencia del CICOM OEA debo recordar el liderazgo del Dr.
Juan Luis Colaiácovo quien fue organizando una sólida red de expertos que
trabajamos con él en el desarrollo de consultorías en toda la región. Desde Río
de Janeiro, Fundación Getulio Vargas, la gran amiga Matilde Ellis era el
corazón de Centro, pues era quien organizaba los eventos moviendo los equipos
de consultores en derroteros logísticos que nos llevaban a localidades rurales
increíbles, al mundo de las provincias o regiones interiores de los países,
muchas veces en viajes reiterados para ir acompañando determinados proyectos,
enseñando a formular esos proyectos de verdad, negociar con los socios
estratégicos. Los brillantes y didácticos libros que producía el CICOM,
permitieron generar una masa crítica en la dirigencia latinoamericana, con
legados efectivos y diversos que le cambiaron la vida a muchas comunidades. El CICOM
termina por decisión del gobierno de Brasil el año 1995, aunque siguió la
colaboración con universidades hasta fines de esa década.
Rescatando casos
relevantes y apasionantes, puedo enlistar títulos que después me gustaría
profundizar, tal vez en conversatorios interactivos, que puedan ser motivadores
para demostrar que es posible la colaboración, la sustentabilidad.
Parto hoy contándoles
una experiencia que se ubica en tiempos políticos muy duros para Colombia, pero
que se circunscriben a un espacio local, lo que permitió ser una isla en medio
de un mar de violencia en ese país.
-El caso triple A de
Barranquilla:
Frente a una realidad
de alta corrupción y mal servicio en Agua, Aseo y Alcantarillado, la ciudad
cansada de los partidos tradicionales elige a un candidato que antes había sido
cura guerrillero, un militante en la izquierda de Colombia. Pero lo eligen
porque es una persona íntegra. ¿Qué hace inteligentemente el nuevo Alcalde? Su
legitimidad era su honestidad personal y resultó elegido por un voto castigo a
los partidos tradicionales que habían corrompido a la empresa de Agua, Aseo y
Alcantarillado, generando una situación insoportable para la población.
¿Qué hace el Cura
Bernardo De Hoyos? Llama a los jóvenes profesionales de la Cámara de Comercio,
de formación ideológica basada en el capitalismo, y les pide hacerse cargo de
una nueva empresa que atendería en la ciudad los servicios sanitarios. ¿Cuál
fue la impronta?
Se gestó un proyecto
asociativo con la creación de una nueva empresa, la Triple A, que emite
acciones. La estrategia fue invitar a la gente a pasar a ser codueños de la
empresa que los atendía, realizando una supervisión territorial directa de la
calidad del servicio. Con un aporte aplicado en la cuenta mensual, los vecinos
pasaron a ser dueños y fiscalizadores de la calidad de servicio, ayudando a
controlar el uso de camiones de aseo, el control del agua y el mejoramiento de
la infraestructura de la ciudad. En pocos meses esta alianza estratégica
funcionó positivamente, el usuario ya no se sintió esquilmado, los precios se
manejaron con transparencia, la comunidad asociada en el proyecto colectivo comenzó
a sugerir mejoras para la distribución, la calidad del suministro, la mejora de
los colectores, en obras que la gente conocía y podía controlar.
Tan bien le fue al
proyecto que de la red construida surgieron nuevas posibilidades de
cooperación. Las energías de las cámaras empresariales, más la participación
activa de la sociedad civil, permitió al municipio superar el pésimo servicio
histórico y un clima de confianza mejoró el ánimo de la ciudad. Las
negociaciones para convencer a los usuarios de pasar a ser dueños del proyecto
y su mejores evaluadores, fueron acompañadas por Consultores del CICOM OEA,
entidad que permanentemente apoyaba al desarrollo de los sectores medios de los
países. En este caso se apoyó la creación de este proyecto asociativo, a través
de la empresa Triple A, en donde los gestores fueron profesionales jóvenes, no
contaminados por la corrupción, que trabajan gremialmente en la Cámara de
Comercio de Barranquilla y el Municipio que debía entregar servicios de calidad
a la ciudad. Superando posiciones ideológicas, se pudo comprometer esfuerzos
con transparencia y compromiso con la ciudad.
¿Se imagina Ud. que en
vez de haber entregado el monopolio de las sanitarias a empresas extranjeras,
Chile hubiese organizado proyectos sustentables con socios usuarios de los
servicios, capaces de articular fiscalización y proactividad? Creo que las
tarifas serían más bajas, no habría pago de coimas a políticos y el servicio
funcionaría bien.
Tengo muchas otras
experiencias en organizar Consorcios de Exportación, entre otros, : Chompas de
Alpaca de La Paz y alianza estratégica con ONG alemana; productos regionales
del Salvador y la organización de góndolas asociativas en supermercados de Miami.
La experiencia del Banco Industrial del Perú: promoción de Oferta Exportable
PYME y casos exitosos. Enuncio casos en donde la apertura de los mercados
permitió apoyar la internacionalización de empresas de mediano porte, que,
unidas, podrían conformar lotes de oferta exportable manejables en mercados
identificados, lo cual les permitía funcionar con relativa autonomía en sus
exportaciones, soportando las presiones de los gigantes planetarios del retail.
Proyectos con un trasfondo cultural basado en la colaboración y la
reciprocidad. Durante los noventa el Estado abandona la promoción industrial y
la asistencia técnica se distorsiona. La banca abandona un rol de promoción de
negocios pymes y favorece la concentración económica.
Pese a lo cual, los
emprendimientos que nacieron basados en la colaboración han permanecido,
sobreviviendo a la desprotección política que han sufrido. En los equipos
nuevos, incluso del llamado progresismo, por influencia de su formación,
imperan criterios individualistas ortodoxos, que menosprecian la asociatividad
o la consideran una alternativa utópica. Para quienes hemos protagonizado
emprendimientos reales que cubrieron en sus retornos las necesidades del grupo,
reconociendo experiencias fallidas, podemos demostrar que, con voluntad
política y ética pública y empresarial, otro mundo es posible, sin abusos, en
colaboración y transparencia.
Hernan Narbona Veliz
Periodismo Independiente @hnarbona en Twitter. 28.09.2022.
martes, septiembre 06, 2022
Entrevista a Roberto Montoya, Terapeuta chileno, UK. ¿El Por qué del Rechazo a la Propuesta Constituconal?
lunes, septiembre 05, 2022
El Día Después del Desastre
El Día
Después del Desastre
En
política, cuando alguien pretende formular una crítica se te excluye como si
fueras enemigo. Cuando se ejerce la autocrítica, ésta debe ser suave, discreta,
que no trascienda, sino te conviertes en un auto flagelante. La realidad es que
el poder no sincera las derrotas, pero sí debemos hacerlo los afectados por
ellas. En este minuto, como ciudadano que, sin participar de cálculos
cupulares, seguí expectante cada etapa y traspiés del proceso constituyente,
debo expresar mi percepción en la derrota, toda vez que seguí y difundí como
periodismo independiente, la propuesta constitucional, valorándola como un paso
histórico que se frustra por causas complejas, que se debe transparentar, porque
ha habido responsables políticos que no asumen sus yerros, ponen cara sorprendida, levantan manitas de
conejo y culpan a Fuenteovejuna del desastre.
El
proceso constituyente fue complejo y fue objeto de una campaña para
desprestigiar a la Convención, pero más que ello fueron errores propios los que
desgastaron esta instancia histórica. En cuanto a la acción de los políticos
que debían aportar al éxito del proceso, cuando se gana la segunda vuelta
presidencial, el 19 de diciembre, se suponía que al día siguiente se debía
organizar la toma de gobierno y de conducción del Estado, el próximo marzo. Era
el tiempo precioso para armar los planes de acción, encerrarse los equipos
centrales y perimetrales de cada área del Estado para levantar un estado del
arte, adquirir información de niveles medios y cargar una big data para
enfrentar el desafío. El trabajo discreto que significaba anticiparse a la toma
del mando presidencial en ese verano, debió demostrar el liderazgo del
Presidente. Pero ello no ocurrió, el equipo que asumía se entrampó en armar el
gabinete, primó el cuoteo, el reparto de cargos, incluyendo algunos que se debió
dejar vacíos por principio, como lo fueron los delegados presidenciales y el
cargo de primera dama, debiendo empoderar desde el primer día a los
gobernadores, decretando que asumieran las funciones de los ex intendentes en
forma completa, incluyendo las de seguridad pública.
El
Presidente se tomó vacaciones. Es algo muy milenial esto de respetar tu cuerpo
y sus necesidades de ocio y recreación, pero hacerlo en ese minuto fue un
despropósito. No fue capaz la coalición de gobierno entre diciembre y marzo, de
levantar equipos técnicos y se resignó a dejar la conducción de puestos claves,
como Hacienda y Vivienda, a personeros que venían de la Concertación, lo cual
buscó ganar adhesión en las élites concertacionistas, que se subieron al
gobierno con puestos claves. En abril, negarse al 4to retiro fue algo dogmático
y constituyó un error estratégico de entrada. Convencer al adversario de
“responsabilidad fiscal” no aportó nada al gobierno, pero lo alejó de sectores
populares que requerían ayuda como inercia de lo obtenido con fórceps del
gobierno de Piñera. Haber concedido en aquello habría significado transitar dos
meses tranquilos, agregando a ello la medida de subir el salario mínimo.
Nunca
entendió el gobierno entrante que el destino político de Chile se debatía en la
arena del proceso constituyente y que ése debía ser el foco principal. Asumir que
era necesario clarificar el fondo de la nueva constitución y que para eso se
debía generar condiciones para comunicarla eficazmente, habida cuenta de la
concentración de medios en la derecha económica. Esto no se hizo, No se generó
de entrada, en marzo, condiciones más democráticas de acceso a la televisión
abierta, para lo cual se debió nombrar de inmediato un nuevo Presidente del
Directorio de TV Nacional y proponer el nombramiento inmediato de los otros 6
consejeros. Luego, se debió gestionar el presupuesto en publicidad estatal de
forma diferente. Pero no se hizo nada de esto. Incluso se le renovó contrato a
la firma encuestadora Cadem. Fueron 100
días sin un liderazgo estratégico que preparara una plataforma mediática más
democrática para la contienda plebiscitaria.
Entre
medio, errores de principiantes, como el gabinete “Irina K” que demostró cómo
los equipos se movían con torpeza en medio de un campo minado. Nunca se dio una
señal de autoridad como habría sido enviar la propuesta de Reforma a
Carabineros, ni siquiera se nombró un nuevo General. Estos hechos que eran
responsabilidad del gobierno entrante, dejaron a la propuesta constitucional a
merced de una gigantesca campaña publicitaria distorsionadora, sin contrapeso.
La
inacción desde la política oficial se explicaba por impericia en el manejo de
lo público, mientras se producía una escalada de tergiversaciones para seguir
socavando la imagen de la Convención y del texto propuesto, lo cual fue
alimentado, sin dudas, por errores propios que protagonizaron muchos
convencionales, lo cual iba sumando desconfianza en la opinión pública, lo que siempre
se maximizó a través de los medios abiertos y las cadenas radiales.
Cayó
la Red TV, con los pocos espacios confiables que ese canal ofrecía al periodismo independiente. Un tema laboral que
se estiró lo suficiente como para dejar sin tribuna alternativa a todas las
expresiones progresistas, en especial durante la campaña del plebiscito. La
Franja del Apruebo resultó un picoteo inconexo, donde no hubo un libreto de
calidad, con profundidad, que mostrara un mensaje que neutralizara las mentiras
repetidas por doquier. Aquella abstención histórica, de 5 millones, que ahora
votó en forma obligatoria, hizo suyas las confusiones sembradas y los
resultados han sido patéticos: Un 62% del electorado rechazó la nueva
constitución. Petorca, pueblo emblemático en la lucha por recuperar el agua,
votó por el Rechazo. Puchuncaví, zona de sacrificio, hizo lo mismo. El
resultado es consecuencia de una gran cantidad de errores que no se puede
atribuir a la derecha. El último, lapidario quizás, fue la grotesca y vomitiva
falta de respeto a la bandera en un acto cultural, al cierre de campaña en
Valparaíso, algo que no fue frenado a tiempo por alguna autoridad presente.
Miles de personas mayores que conocieron del hecho y que iban a votar apruebo,
se volcaron al rechazo.
Las
responsabilidades también estuvieron en la falta de cohesión en el Apruebo, en
no haber entregado a alguien el rol de comunicación integral del texto, que
liderara un mensaje resumen con una síntesis clarificadora de lo que
significaba la propuesta constitucional. Lo que se vio fue una montonera de
personas o agrupaciones tocando el área temática de su interés, pero sin
resumir el todo en un resumen motivador. Por el contrario, se cayó en el juego
de desmentir y desmantelar mentiras, en vez de comunicar que se avanzaba en una
convivencia de mayor democracia, es decir donde los derechos de las personas
serían garantidos por el Estado Social de Derecho, gradualmente, con
equilibrios fiscales y en un proceso participativo.
La
responsabilidad del gobierno no admite disculpas ni por juventud ni por
impericia. Ha habido una actitud temerosa y dubitativa al momento de ejercer el
poder. Como contra cara, la derecha fue imponiendo su asedio y el gobierno se
demostró débil en su mirada estratégica. Hubo voces desde diferentes sectores
sociales que pudieron apoyar y retroalimentar un proceso más audaz, pero, allí
apareció el cálculo mezquino partidario-sectario, de no abrirse a sugerencias y
de, por último, aprender a ensayo y error, como niños manejando una locomotora,
demasiado soberbios, mirándose el ombligo, antes que escuchar a quienes, sin
condiciones, querían aportar al éxito integrado del proceso constituyente y la
implementación de una convivencia más justa para la población.
El
amarillismo que fue acomodado en butacas preferenciales, así como las quintas
columnas que se subieron al proceso sólo por cálculos de poder táctico, al
final culmina en este Día Después, donde el Presidente plantea un discurso
sobre Unidad y Democracia que no convoca a nadie. El 38% que Aprobó está ahora
en la arena política como un conglomerado consciente y confundido, que deberá
buscar la construcción de su propio espacio político, toda vez que con el ciclo
cumplido, la generación milenial ha caído por su propio peso y los escenarios
que se avizora no son para nada halagüeños.
Hernán
Narbona Véliz, 11. 09.2022
lunes, agosto 22, 2022
Favorable clima para las inversiones con la Nueva Constitución
Operadores financieros internacionales especializados en determinación de riesgo país, han señalado que, de aprobarse la propuesta constitucional el próximo de septiembre, en Chile no se prevén elementos que puedan poner en riesgo la estabilidad macroeconómica.
Las definiciones que contiene la Nueva Constitución, desde el prisma
político económico, propician la iniciativa privada, estableciendo como límite
los preceptos de respeto a la naturaleza y los ecosistemas. Del texto, en forma
muy coherente, surgen reglas muy claras para la participación de los
inversionistas internacionales, las que, a medida que se implemente el
cronograma de normas transitorias, ubicarán a Chile en un estándar comparable a
países europeos y escandinavos.
La factibilidad de un proyecto en
el mediano y largo plazo, involucra determinar el valor mínimo de rentabilidad
que debiera tener un proyecto, habida cuenta del riesgo país. Los
inversionistas recurren a indicadores de riesgo como el EMBI (Emerging Markets
Bonds Index o Indicador de Bonos de Mercados Emergentes), que confecciona J.P.
Morgan Chase, banco especializado en inversiones, sobre la base de cumplimiento
del servicio de la deuda externa emitida por cada país. La tasa de riesgo
guarda directa relación con la mayor o menor certeza de que un país cumpla con
sus obligaciones crediticias. Una matriz de riesgo país, mide, en especial,
riesgos políticos y, en tal sentido, la nueva Constitución sacará a Chile de
una crisis institucional profunda, con un camino cierto para construir un
sistema más descentralizado, con un pacto social de mayor equilibrio y equidad.
La Nueva Constitución dará paso a una economía social de mercado, una economía
mixta, donde el Estado recupera sus roles de regulación y fiscalización, con capacidad
para emprender y desarrollar actividades económicas, con una descentralización
que propicia un desarrollo armónico de las regiones y con un respeto a la naturaleza,
en armonía con sus ciclos naturales. Además, la Constitución consagra la
autonomía del Banco Central, una conducta monetaria responsable y fortalece las
funciones de la Contraloría sobre las empresas públicas y sobre toda empresa en
la que el Estado tenga participación. En este sentido, cabe destacar el
Artículo 1 de la propuesta constitucional declara que Chile es un Estado social
y democrático de derecho; el Artículo 8 que señala que toda persona tiene
libertad de emprender y desarrollar actividades económicas, agregando un
principio sustantivo: su ejercicio debe ser compatible con los derechos
consagrados en esta Constitución y la protección de la naturaleza; el artículo
170 señala que la corrupción es contraria al bien común y atenta contra el
sistema democrático y el 172 establece la inhabilidad para ocupar cargos
públicos o de representación popular a los condenados por actos de corrupción.
La superación de un modelo neoliberal sin parangón a nivel mundial, de
capitalismo salvaje, lleno de opacidades, donde no ha existido libre
concurrencia, donde la corrupción, expresada, entre otros ilícitos, en el
tráfico de influencias, el cohecho activo y pasivo, la malversación de recursos públicos, las relaciones
impropias de la política con los negocios; permitirá, por el ejercicio de la
ley y con la gradualidad que el mismo texto constitucional fija en sus
disposiciones transitorias, que la
economía chilena avance hacia un clima de mayor transparencia y probidad, lo
que debe acompañar al principio de libre competencia.
El Estado Regional, con una acción proactiva de los territorios en el
planeamiento de su desarrollo integral, permitirá que los mercados den paso a
una mayor desconcentración y descentralización territorial, con un sentido de
interés general y bien común,
que se basa en la participación de una multiplicidad de agentes económicos, con
un fomento a la asociatividad y el cooperativismo, lo que significará avanzar
hacia en condiciones de convivencia menos asimétricas, con una participación activa
y vigilante de la ciudadanía a través de sus fuerzas vivas, en barrios,
ruralidad, comunas y regiones autónomas.
Los proyectos de inversión tendrán como siempre una evaluación social y ambiental, pero a ello se sumará la participación ciudadana vigilante que establece la Nueva Constitución. La Transparencia y la Rendición de Cuentas son elementos que generan confianza y son enriquecedores para que la inversión tenga un impacto multiplicador y procure un encadenamiento productivo, que supere el extractivismo y sus pasivos ambientales.
En un proceso de gestión en comunas y regiones autónomas empoderadas, se hará práctica una democracia directa, comunitaria y participativa, expresada en consultas, plebiscitos o iniciativa de ley por parte de la ciudadanía. A esto se debe agregar la creación constitucional de instituciones autónomas y con patrimonio propio que se ocuparán de fiscalizar a los demás poderes del Estado y entes privados que actúen en actividades económicas de servicio público, para prevenir todo tipo de abusos. Son las Defensorías del Pueblo, de la Niñez y de la Naturaleza, más el organismo fiscalizador que se ocupe de la defensa de usuarios y consumidores (Sernac o como se le denomine en la ley). Una mayor independencia del Poder Judicial fortalece también el clima que busca todo inversionista que funciona en marcos éticos y de responsabilidad social.
El traslado de poder a la
sociedad civil y este sistema de defensorías que podrán prevenir o detectar
situaciones de abusos, a los DDHH, de impacto social y ambiental, ordenan una convivencia en armonía y
estabilidad, en términos de un comportamiento de respeto, con la conciencia de
que no existirá impunidad para los que transgredan la normativa. En esto
último, Chile se colocará, ni más ni menos, en los estándares de EEUU o
Europa en la sanción de los delitos económicos.
El hecho de que el Estado pueda retomar actividades económicas en forma
directa o en coinversión, con una planificación indicativa, abre espacios
atractivos para que el Estado pueda ser el motor al cual se vaya sumando la
iniciativa privada, en un círculo virtuoso que podrá aterrizar en las regiones
y comunas autónomas, como espacios concretos de realización de actividades económicas
y sociales, ya sea en el territorio o el maritorio respectivo, en la armonía
que la Constitución establece como marco.
Las comunas y regiones autónomas, dentro del Estado Regional, tendrán la capacidad de generar emprendimientos público privados, en asociatividad con las comunidades y con inversionistas privados nacionales o extranjeros, asegurando una gestión transparente para evitar toda clase de corrupción. En ese marco desconcentrado, los habitantes podrán participar de esos procesos, con una mirada de interés general y buen vivir, propiciando proyectos cooperativos o colaborativos, en asociatividad, para un desarrollo sustentable y para la industrialización de sus recursos naturales.Una vitrina de proyectos organizados con estos criterios sería una estrategia país para sumar energías a proyectos de envergadura que el país requiere desarrollar. En este orden de ideas, podrán articularse clúster de pequeñas y medianas empresas para hacerlas sujetos de coinversiones. Estamos hablando de un Estado Responsable que podrá, a través de organismos propios, como CORFO y Banco Estado, articular programas para colocar a las empresas locales en posición de relacionarse con inversionistas, aprendiendo a cogestionar con socios externos y a manejar proyectos que les permitan crecer tecnológicamente, en un marco colaborativo que fije el Estado anfitrión de la inversión extranjera.
A los inversionistas interesa que en un país existan reglas claras, que
exista una acción descentralizada en los espacios comunales o regionales, que
los límites demarcados no se distorsionen por trenzas de corrupción disfrazada
de lobby.
Hernán Narbona Véliz, Periodismo
Independiente, Corresponsal Diario La Razón.cl, 22.08.2022
viernes, agosto 19, 2022
Recuperación de la Naturaleza, un nuevo paradigma
Recuperación de la Naturaleza, un nuevo paradigma
Es un
tema transversal que mantiene en ascuas a la humanidad, el estar atravesando
momentos de alta conflictividad, con la guerra entre Rusia y Ucrania, las
guerras en África, las tensiones entre China y EEUU por Taiwán, la amenaza de
una hambruna mundial, todo ello en medio de una escalada que evidencia el
agotamiento del orden mundial de pos segunda guerra mundial, perfilándose una reestructuración del poder mundial, con una
ocurrencia creciente de situaciones límite, que nos han regresado al equilibrio
del terror que imperó durante la guerra fría en el Siglo XX.
Siendo
resultado de una realidad económica centrada en el crecimiento ilimitado, en
los combustibles fósiles y la concentración de la riqueza a nivel
supranacional, el cambio climático nos está golpeando cada día con mayor
fuerza. La agudización de eventos extremos, con una destrucción dramática de
los ecosistemas, altísimas temperaturas e incendios en Europa, África,
California, sequías e inundaciones, gigantescos desplazamientos humanos,
fenómenos extremos que conforman un escenario anunciado por décadas, pero que
los países desarrollados que más contaminan, no han querido ver.
Remecer
a la dirigencia que controla el poder, para que atienda el momento crítico que
atraviesa la humanidad, demanda, primero, una mirada holística que intente
escudriñar en la complejidad de esta interdependencia en que vivimos; y
segundo, movilizarnos individual y colectivamente, para intentar frenar las
tendencias entrópicas hacia la destrucción y procurar un golpe de timón, que
permita la sobrevivencia y procure una convivencia armónica con la tierra para
las futuras generaciones.
En
este contexto, pienso que la civilidad del planeta está reaccionando desde las
bases sociales de manera disruptiva en contra de una institucionalidad
deslegitimada, que ha sido responsable de un modelo global, que se ha basado en
una economía anclada a los combustibles fósiles, la concentración de la riqueza
y la búsqueda de un crecimiento ilimitado, que ha instalado un extractivismo
depredador en diversas regiones del planeta, que han sido condenadas como zonas
de sacrificio.
Chile
es un país pequeño, que tuvo una naturaleza generosa en flora y fauna, con
recursos minerales abundantes y un mar que permitía el sustento abundante de
productos del mar. Sin embargo, la realidad actual muestra una pérdida
alarmante de los ecosistemas, de los glaciares, con un avance del desierto y
una mega sequía que ha afectado por 10 años la región central, la más populosa
del país,
A
partir de la explosión social de octubre 2019, Chile canalizó esa energía
social hacia un proceso constituyente que concluye el próximo 4 de septiembre
cuando se deberá votar el plebiscito de salida. Las sensibilidades de la
ciudadanía frente a la realidad reseñada, se vieron reflejadas en la propuesta
de Nueva Constitución que da un giro profundo al modelo implantado en Chile por
la dictadura cívico-militar, a partir de 1980. Y, lo más trascendente y
espiritual, es que el texto propuesto consagra a Chile como un Estado
Ecológico “Artículo 1.
Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural,
regional y ecológico.”
Chile:
la Naturaleza será sujeto de derechos y
el Estado se obliga a su protección y recuperación
De
cara a los desafíos del Siglo XXI, la nueva constitución estaría innovando al
plantear una pertenencia del hombre a la Naturaleza. Sigue éticamente el
espíritu de nuestro himno patrio, en ese poema de Eusebio Lillo, que deja una
impronta histórica: “Puro, Chile, es tu cielo azulado, puras brisas te
cubren también, y tu campo, de flores bordado, es la copia feliz del Edén,
Majestuosa es la blanca montaña, que te dio por baluarte el Señor y ese mar que
tranquilo te baña te promete futuro esplendor”
Chile
fue premiado en bellezas naturales, pero ha sufrido un modelo de capitalismo
salvaje y Estado subsidiario, que ha abusado e irrespetado de los bienes
naturales, en un derrotero nefasto. La nueva constitución explícitamente asume
la crisis climática del planeta, consagrando principios rectores que plantean
un reencuentro profundo del hombre con la Naturaleza, subordinando todo el
quehacer político económico a un respeto por territorio y el maritorio, este
último, un moderno concepto jurídico que fija el deber del Estado de legislar
en protección de los océanos. Establecer el principio de pertenencia a la
Naturaleza es de una profundidad y pertinencia sustantivas. Así, el Art. 17 de
la propuesta constitucional señala:
“1. Los derechos
fundamentales son inherentes a la persona humana,
universales,
inalienables, indivisibles e interdependientes.
2. El pleno
ejercicio de estos derechos es esencial para la vida digna de las
personas y los pueblos, la democracia, la paz y el
equilibrio de la naturaleza.”
Frente a la sinrazón
de la codicia y la fuerza, Chile está levantando una mirada de cordura en pro del bien común, para accionar
colectivamente a través de la integración regional, sumando voluntad política
para salvar el planeta, dejando un mundo vivible a las futuras generaciones.
“Artículo 8
Las personas y los pueblos son interdependientes con
la naturaleza y forman
con ella un conjunto inseparable. El Estado reconoce y
promueve el buen vivir
como una relación de equilibrio armónico entre las
personas, la naturaleza y
la
organización de la sociedad.”
Para sostener
una posición de paz y de medidas concretas de supervivencia frente a la crisis
climática, Chile se compromete a educar para generar una conciencia de respeto
a la Naturaleza.
Artículo 39
El Estado garantiza una educación ambiental que
fortalezca la preservación,
la conservación y los cuidados requeridos respecto al
medioambiente y la
naturaleza, y que permita formar conciencia ecológica.
Que
una constitución política, desde este pequeño país de Sudamérica, formule una
convivencia centrada en los derechos humanos y en armonía con el medio
ambiente, puede ser una señal ética al colectivo planetario, para obligar a las
instituciones, al poder, a asumir a tiempo compromisos concretos para frenar la
extinción de la especie. Creo que, con su nueva constitución, de ser aprobada
el 4 de septiembre próximo, Chile compartirá con el mundo una esperanza genuina
de recuperar humanidad, en la medida que nos asumamos con humildad navegantes de
una misma y única nave, que debemos cuidar para nuestros descendientes.
Hernán
Narbona Véliz, Escritor, Poeta, Periodista Independiente, 05.Agosto.2022.











