viernes, abril 05, 2024

Detengan la cínica Guerra


¡Detengan la barbarie!

Como un bien común, que a veces no atesoramos debidamente, la paz es esa capacidad de salir de nuestras casas, cada día con un nuevo afán, trabajando para pagar nuestros compromisos, para comprar en el mercado, para educar nuestros hijos, disfrutar de algún café de risas y sueños, en algún recodo de amistad, y volver por la tarde al regazo, con los seres queridos y encontrarlos vivos, alegres. Es la vida en paz, una situación de simplicidad que se parece al amor. Esa paz que anhelan muchos pueblos destrozados por la guerra y por quienes se estremece hoy la conciencia humana.

Es lo que le han arrebatado al pueblo palestino, a los miles de niños que han nacido y muerto en una pesadilla. Los palestinos que solo han aspirado a ser reconocidos y respetados como un Estado soberano, exigiendo que se cumpla la Resolución 181 de 1947, que dividió a Palestina en dos Estados, Israel y Palestina. Dicha resolución ha sido irrespetada persistentemente por el sionismo expansionista, que ha ido ocupando con sus colonos esos espacios, buscando la dominación total de Gaza y Cisjordania. Lo que está sufriendo el pueblo Palestino en la franja de Gaza es el exterminio metódico de su población, con decenas de miles de muertos, la mitad de ellos niños, y cerca de dos millones de desplazados a la frontera sur con Egipto. Israel ha pretendido defender y justificar los bombardeos indiscriminados en “el derecho a autodefensa”, luego de los ataques del 7 de octubre 2023. El gobierno sionista, sustentado en la tesitura teocrática de una guerra santa como pueblo elegido, ha ocultado su interés profundo de ocupar y anexar todo ese territorio para hacerse de los recursos gasíferos del litoral de Gaza, para así convertirse en el proveedor de gas a Europa, generando una ruta alternativa de suministros a lo que sería la ruta de la seda que ha venido implementando China a través de Euro-Asia.

La Guerra Cínica

Estamos en una Guerra extendida, donde Rusia está luchando en Ucrania contra una OTAN que ha buscado cercarla. Con la conducción mesurada de un Vladimir Putin frío, que ha contenido sus acciones militares para acotarlas al territorio de Ucrania. Por otro lado, en el Medio Oriente, el Mar Rojo, hay una escalada, con Israel demoliendo Gaza y Yemen torpedeando navíos con cargas para o desde Israel. Éste atacando el Consulado de Irán en Siria, enseguida, el anuncio de represalias. Una vorágine de incertidumbre cruza el mundo. Conflictos y belicosidades múltiples, la masacre terrorista de la sala de conciertos Crocus City Hall, la respuesta rusa de castigar a los autores intelectuales...

Una guerra cínica que también es mediática. Se la llama guerra híbrida, donde son milicias, grupos o ejércitos mercenarios los que actúan por cuenta y orden de los Estados, sin que exista una declaración formal de guerra. En una mirada a este instante mundial, se observa que los campos bélicos en Ucrania, Siria, el Líbano están siendo el laboratorio de ensayo de armas de enorme poder. Sin llegar al arma nuclear, es tal la efectividad de los misiles hipersónicos y de los drones, que todas las concepciones clásicas de la guerra convencional deben estar hoy en revisión; como también las aristas de la guerra cibernética, que se ha venido desplegando con uso de tecnologías de punta.

Frente a estos escenarios apocalípticos, sin embargo, es probable que el peso político de la superpotencia emergente, China, con la alianza creciente que constituyen los BRICS, probablemente, disuada a las élites de Occidente, de seguir buscando mantener el sistema unipolar de dominación mundial generado en 1947 y, quizás, se frene la escalada y entremos a un sistema multipolar de relaciones internacionales, sin un hegemón que imponga un orden neo colonial y la paz de los sepulcros, sino un sistema multipolar, más equitativo, con un nuevo orden mundial. Es probable que, mediante un equilibrio relativo entre fuertes poderes militares disuasivos, se llegue a la cordura de una paz basada en esa conciencia de riesgo de autodestrucción global.

Como humanidad, hemos presenciado impávidos un genocidio, mientras la cortina de humo de las cadenas occidentales, ha intentado frenar y ocultar el clamor de los pueblos: ¡Detengan la barbarie!

La ONU ha demostrado ser inútil, precisamente porque en ella ha existido la ficción de igualdad jurídica entre los Estados, pero, en el Consejo de Seguridad se refleja el orden de pos segunda guerra mundial, donde las potencias vencedoras se reservaron el derecho a veto, impidiendo una mínima acción internacional, que frene los bombardeos de Israel sobre Palestina. Sobrepasando todos los límites del Derecho Humanitario, Israel ha resistido la reciente Resolución que ordenó un Alto al Fuego y ha asesinado a voluntarios que entregaban ayuda de alimentos a los desplazados palestinos al sur de Gaza.

Por una Cultura de la Vida

Lejano a ese infierno, cerré los ojos y me trasladé al horror de Palestina y sentí, estremecido, la dialéctica perversa de las guerras genocidas, sin respeto a templos, hospitales ni escuelas. Un genocidio que ocurre con esa agresividad amoral e impersonal de un juego de video, sin declaraciones diplomáticas previas, como ataque preventivo, para que los pueblos tildados como enemigos, algún día, eventualmente, no vuelvan a levantarse en armas y agredir a su opresor.

La cultura necrofílica versus la cultura de la vida. Para entender la profundidad del dolor que sufren los civiles en esta guerra cínica, que nos llena de imágenes aterradoras, he mirado mi ciudad, Valparaíso, con su colorido, con sus afanes cotidianos, con sus habitantes superando infortunios. Y me la imaginé, por un instante, ardiendo, con grandes columnas de humo, bombardeados sus hospitales, sus iglesias, sus colegios; sin energía, sin agua, envuelta en una enorme catástrofe, con sus universidades y su puerto destruidos, con drones asesinando a hombres, mujeres y niños, por ser potenciales enemigos. Frente a nuestros ojos ha venido transcurriendo este conflicto, mientras la industria armamentista se congratula por sus facturaciones y es cómplice del genocidio y busca más espacios donde provocar guerras y seguir su próspero negocio. Con una crueldad exacerbada, con asimetrías profundas, gente común y corriente es masacrada, la instantánea comunicación nos va mostrando la escalada y la guerra es la coronación de la muerte, asolando esperanzas, con sus vicios, sus mentiras, con violaciones a niñas y mujeres, con ejecuciones sumarias, sembrando odio por dinero, con torturas, con hambrunas colectivas, pestes y gigantescos desplazamientos de población. Los traficantes de armas y los mercenarios (sociedades anónimas que venden sus servicios de muerte) lucran de la logística bélica y como es necesario usar drogas para incentivar la barbarie, la disponen a sus anchas. La guerra no es contra un enemigo uniformado, se desarrolla soterrada, sin una declaración formal, es una simple carnicería contra la población civil, donde todos pasan a ser peligrosos, con la lógica asesina de prevenir males mayores, los civiles somos un mero daño colateral. No valen los Convenios de Ginebra para los prisioneros de guerra, no habrá Corte Internacional de Justicia para los genocidas, el Derecho se pierde entre montañas de cadáveres, consecuencia de las maniobras de bombardeo y tierra arrasada. La guerra de hoy es peor que lo imaginable.

Ante la escalada del horror y ante una inminente conflagración mundial, los pueblos debemos mantener una voz activa por la paz frente a la ley de la selva imperante. Roguemos que no sea demasiado tarde.

Valparaíso, 5 de marzo 2024

Hernán Narbona Véliz, Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, marzo 09, 2024

Entre el caos y la esperanza


Entre el caos y la esperanza

 

En el cine de catástrofe las primeras tomas muestran una vida que se desarrolla normalmente. La gente al trabajo, los niños a la escuela, los negocios abriendo sus locales, alguien organizando la presentación de esa mañana, muchos saludando por las redes sociales con emoticones. El inicio de un día más, una mañana cualquiera, hurgando en el celular quién cumple años ese día para no olvidar saludarlo…

Tal cual, estamos viviendo este tiempo complejo, donde estamos presenciando una guerra híbrida, cínica, que está allí, ocurriendo. Mientras dormimos, amamos o nos lavamos los dientes, en Gaza mueren niños, mujeres y ancianos en un campo de exterminio a cielo abierto; en el Mar Rojo hay combates navales, drones hunden un portaaviones israelí; en Ucrania, misiles hipersónicos de la Federación Rusa destruyen un edificio donde se reunían tropas mercenarias extranjeras y numerosos militares ucranianos y de la OTAN, de alto rango. Todo está ocurriendo, envuelto de eufemismos, frente a nuestras narices. La televisión abierta apenas incluye el tema en sus noticieros y sigue dándole con la delincuencia local, con el circo de la política, con la carencia de ética. 

En este nuevo Mundo al instante, casi en tiempo real, nos llenan de imágenes, las redes sociales. Pero hay que filtrar, la propaganda es un arma de guerra y se debe desconfiar.  Nos informamos por canales independientes, como Negocios.TV de España, Top de Impacto, Prensa Alternativa.   Sin embargo, en esta vorágine diaria, es reducida la población que entiende y asume a cabalidad el momento crítico que atravesamos como humanidad. El cambio climático ya nos ha golpeado con sequía e inundaciones; el modelo neoliberal y depredador nos ha impuesto un Estado débil que no regula ni fiscaliza debidamente. Es algo que hemos sentido recurrentemente y estamos aún en medio del duelo por la reciente catástrofe de los incendios intencionados, que devastaron Viña del Mar y el Marga Marga. 

Es cierto que, si uno se asoma a diario a los escenarios mundiales, debe cuidar la cordura. Estamos en medio de una realidad caótica. Se dice que está surgiendo un nuevo orden mundial, pero que el viejo régimen se resiste con todo para mantener el statu quo que le conviene. Se avizora un nuevo orden que sería más equitativo, multipolar, con mayor equilibrio de poder entre los actores internacionales. A partir de la expansión de la OTAN, acercando bases de misiles apuntando a Rusia,  se provocó la operación militar de la Federación sobre Ucrania; es un conflicto que se agudiza el 2014 cuando en un golpe de Estado se derroca al gobierno pro ruso de Ucrania e instala un gobierno neonazi que pide entrar a la OTAN. En este conflicto, que lleva dos años, la gran perdedora ha sido Europa, en especial Alemania, con una economía en recesión, teniendo que comprarle gas más caro a EEUU. A esta guerra se ha sumado, a partir del 7 de octubre, la ocupación de la Franja de Gaza y su asimétrica invasión y devastación genocida, con más de 40 mil muertos, la mitad de ellos niños. En la escalada, Yemen defendiendo a Palestina, ha declarado la guerra a Israel, lo mismo ha hecho Argelia. La guerra mundial está ocurriendo, tal como lo señalara hace años el Papa Francisco. Hoy Irán, Siria , El Líbano, están intercambiando misiles y drones con Israel y EEUU. Se ha entrado en un clima de beligerancia maniquea, que no deja espacios para tonalidades y se impone la fuerza por sobre la razón y el Derecho.

Un nuevo orden mundial se esboza, está por nacer, mientras lo viejo se resiste a morir y como reacción plantea una peligrosa huida hacia adelante, que extienda la guerra de Ucrania a toda Europa, como palanca de crecimiento económico para el sector armamentista de la potencia imperial, en una estrategia casi suicida.  Los pueblos marchan contra el genocidio del sionismo en la Palestina ocupada. En Europa marchan los agricultores, la Unión Europea se convulsiona. Hay una anomia por todas partes. La lógica belicista manda que si no estás conmigo eres mi enemigo y tengo que destruirte. Sin embargo, el nuevo orden sigue creciendo, los BRICS se expande y se convierte en el bloque que más población y producto bruto interno acumula; el jaque mate al orden de Bretton Woods será cuando un nuevo sistema monetario, alternativo al FMI, abra un nuevo sistema para los pagos internacionales, con divisas alternativas que tengan el oro como respaldo. Los tiempos del dólar y de su emisión afiebrada están por concluir. El tema que debe preocuparnos es cómo sobrellevar económicamente como país pequeño, este profundo cambio, manteniendo la integridad territorial y la soberanía, asumiendo que somos un país exportador que tiene como principal socio a China.

Si el nuevo orden mundial cimenta la paz en la colaboración y el comercio, para ser distinto a lo actual, debería imponer a los poderes corporativos mundiales reglas el juego que eliminen sus trampas y la evasión, características del orden colonial anglosajón. Con el peso del Derecho Internacional, se debería terminar con la expoliación de sus recursos naturales, que realizan a las economías nacionales, con toda la corrupción asociada. El orden actual, consagrado en organismos como la OMC, establece una preminencia de los intereses multinacionales por encima de los Estados. Acuerdos como el TPP 11 (increíblemente suscrito por el gobierno de Boric)  han buscado consolidar los amarres que inmovilicen al Estado frente a las multinacionales. Es algo que habría que corregir, si se pretende que el nuevo sistema multipolar sea de mayor equidad para los pueblos del mundo.

Los poderes globales supranacionales y corporativos deberán resignar sus pretensiones de dominación mundial y de concentración de la riqueza, para someterse a un orden con Estados fuertes, que regulen y fiscalicen las economías en pro del bien común y la preservación de la naturaleza.  Esta aspiración debiera significar que podamos erradicar la corrupción estructural de las élites y su poder criminal, que son las que se nutren de la guerra, los genocidios y los ecocidios, basando el modelo neoliberal en el crecimiento ilimitado.

Estamos viviendo un conflicto entre un sistema que concentra el poder económico, financiero y militar en una potencia hegemónica, EEUU con sus diferentes alianzas militares estratégicas, y los BRICS, como bloque emergente que levanta una propuesta multipolar que vendría a instaurar un nuevo orden.

En este conflicto, nos toca estar en el patio trasero, territorio que la política estadounidense considera como propio. La opción de neutralidad es difícil; a nivel de la política interna la influencia o intromisión se ha hecho patente y como sociedad estamos permeados por intereses foráneos que se han aliado a grupos de poder internos. La opción que se jugara en los 80 de una integración regional, es hoy más difícil por la penetración de corrientes globalistas y el renacimiento de la ultraderecha, ambas camufladas en la mirada maniquea de izquierdas y derechas.

Por eso, educar cívicamente al pueblo es urgente, porque un pueblo consciente es fundamental para ser un país soberano. Actualmente, los poderes de la ultraderecha neoliberal han desplegado su poder mediático y han logrado llevar a los países a situaciones regresivas, como lo ha sido negar el rol conductor que debe tener el Estado y la necesaria cooperación regional que debe existir en Sudamérica. Resulta urgente que las fuerzas progresistas de América Latina y el Caribe puedan sumarse a la recuperación de una nueva política, que coloque la integridad como valor central y el bien común como norte. Señales positivas que nos llenan de esperanza, han sido el gobierno de AMLO en México con su Cuarta Transformación y los logros objetivos de su gobierno; el superávit fiscal que ha logrado Lula en Brasil al aplicar un impuesto a los super ricos; o el éxito de Bukele al erradicar las maras y dar seguridad al Salvador, incluso contra la intromisión demagógica de los globalistas.

 Frente a este momento de alto riesgo, con una soterrada guerra mundial en ciernes, que podrá culminar en una paz estable o escalar hasta la autodestrucción, la humanidad debe jugárselas por la Paz y la Justicia, resistiendo la embestida de los poderes globales que buscan mantener un estado de cosas que asegure sus privilegios, en desmedro de las mayorías. Esas fuerzas globales que buscan consolidar su dominación y nos quieren inconscientes, incapaces de esgrimir la crítica o levantar nuevas utopías de paz y cooperación. Entendamos que, como pueblos soberanos, podemos echarlos del poder y develar sus mentiras, con la no violencia activa.

Valparaíso, 9 de marzo 2024

Hernán Narbona Véliz – Periodismo Independiente

Corresponsal de diario La Razón.clUna mirada libre a nuestro entorno

domingo, febrero 18, 2024

Febrero Fatal



Un denso hedor de muerte se extiende como estertores, alveolos ennegrecidos, evaporación de personas, historias y barriadas. Espíritus confundidos deambulan entre remolinos, buscando hogares que se han esfumado. 

Como en un alto horno el tiempo ha caducado. Todo bulle, se investiga un crimen incendiario, intencional y premeditado, querellas que se cursan pero que no prosperan. Los propios damnificados persiguiendo a los incendiarios, desprotección que se vivió en los primeros días de la catástrofe. Como en una avalancha candente que avanzaba con vientos huracanados, las lenguas rojas borraron poblaciones y naturaleza.

Evacuar, evacuar, pero cómo, si nunca hubo un simulacro, nunca se previó tan dantesco escenario. Sirenas que se apagan, monstruos de codicia elevando los precios de materiales de construcción. Cambia el foco, viene un duelo oficial por un ex Presidente de oscuro pasado. Del incendio ya no se habla. Es Chile, carajo, fueron 20 mil casas destruidas, más de doscientos desaparecidos. Un duelo que no termina.

Se confunde el inicio de la vida con el bramido del huracanado vendaval de la muerte. En los límites de la palabra, la oscuridad, el laberinto de fuego crepitando como carcajada del averno. Cementerios de autos calcinados, muerte transversal, terrorismo sin culpables, burócratas que se lavan las manos, siempre la buitre codicia rastrera sobándose las manos con los precios de mercado de los materiales de construcción indispensables. Nada nuevo, es el modelo. Nadie propone reconstrucción cooperativa en autoconstrucción, eso sería una herejía, el negocio es para las constructoras. Es el modelo.

Ecocidio y genocidio, crímenes de lesa humanidad, Un perro aúlla y su alma destrozada huele el denso residuo de cenizas, donde poco antes estuvo su hogar, los amos, los abuelos protectores, los niños esfumados para siempre.

No queda ningún verbo en el mosaico de cenizas, todo quedó cual desierto gris. Nadie escapó al alarido rojo del viento encendido. Llueven cenizas sobre la bahía, con una escoba, un viejo barre la vereda de lo que fue su casa. Un dron se eleva y nos confunde ¿es el Olivar o es Gaza? ¿Hiroshima o Villa Dulce? El sopor, la fiebre, el duelo. Espíritus desconcertados por sueños calcinados.

¿Alguien con veleidosa garra lo hizo para imponer sus intereses? La Bestia no descansa.

Sin embargo, la vida permea, pese a todo, el duelo va dando paso a una recóndita esperanza. Como en un huso de temple y coraje se van deshilachando las últimas lágrimas, mientras van cicatrizando las costras del alma flagelada. Hay que volver a florecer de la nada. Se ha muerto tanto en cada manzana, se ha muerto tanto por escaleras y quebradas. Hemos desaparecido en la nada roja que miserables sembraron.

Sobrevivientes lo perdieron todo. Aparece el abrigo, alimentos, las ollas comunes. Solidaridad y rezos los apañan, se escuchan mentiras piadosas, “Somos almas en pena, hemos desaparecido”. Como una enciclopedia que se va deshojando con el viento de fuego, desaparecen las historias. Es un capítulo de odio y voracidad sobre la tierra. Frente a eso, la humanidad ecuménica, los vértices de la compasión se arremolinan en las barriadas populares. El tejido social reverbera Las almas desgajadas siguen sangrando tras una muerte desnuda de epitafios. Circulan los espíritus sin comprender el zarpazo fulminante, buscando errantes el camino a casa.

En medio de este Febrero fatal, hemos comprobado nuestra indefensión y la falta de prevención que elimine oportunamente focos de riesgo. Es que el Estado sigue siendo subsidiario, sin tener un cuerpo profesional de funcionarios permanentes para afrontar medidas preventivas. Es el mercado el que se ocupa de la extinción de incendios forestales para que hagan su negocio en las “temporadas de incendios”.  ¿Cuántas medidas de sentido común pudieron tomarse para generar cortafuegos, desmalezados preventivos, simulacros de evacuación? Para eso no hay plata. Para los incendios sí y cada año hay una temporada de incendios. El Estado no se hace responsable. Es lo que rige nuestras relaciones como sociedad., El Estado no es capaz siquiera de hacer talar áreas de bosques de riesgo, como eucaliptus y pinos cerca de áreas pobladas, ya que prima el derecho de propiedad. Es el modelo.

Tras siniestros dantescos, (el incendio de 11 cerros de Valparaíso el 2014 significó 2900 casas destruidas, esta última catástrofe lo supera en más de 6 veces) y luego de que realicen cadenas, teletones y campañas solidarias, volveremos a lo mismo. A un escenario de individualismo y creciente indefensión, donde la acción de las élites que mandan en Chile, sigue anclada a un modelo depredador donde las necesidades primarias del ser humano son objeto de negocio. ¿Quién se acuerda del cooperativismo como solución a la falta de viviendas? Seamos herejes.

 

Hernán Narbona Véliz

Periodismo Independiente

Corresponsal de La Razón.cl

Valparaíso, 18 de febrero 2024
Una mirada libre a nuestro entorno

jueves, diciembre 21, 2023

¿Distopía o cambio de era?

¿Distopía o Cambio de era?
Los sicarios salieron tras los primogénitos que saltaron torniquetes. Los pretorianos y sus publicistas llenaron de pantallas y cámaras las urbes. Los banqueros afilaron sus espadas. El circo mediático creció vía streaming, la palabrería inundó los espacios y los verdaderos gladiadores de la palabra volvieron a las catacumbas, fueron dispersados por balines y mutilaciones.
Los metales pesados horadaron el hemisferio de la voluntad y la carencia de emociones llenó los barrios de zombies. Los catecismos de la ambición instalaron nuevos becerros de oro en los malls. Los grupos financieros multiplicaron su oro en medio de la plaga.
Habían convertido la vanidad de los idiotas en una constante oportunidad de negocios. En medio de villancicos, la codicia metió sus garras, el retail se saltó cuarentenas. La humanidad conjugó la egolatría y la pasión se llenó de siliconas y muñecas inflables. Para la vanidad, llenaron de espejos las murallas, el muro espejado impidió ver la hecatombe, La felicidad siguió la moda mientras el desierto avanzaba y la muerte se solazaba en el cemento y el plástico. Los ciegos se calzaron lentes para ver eclipses.
Los arribistas aspiracionales compraron doctorados al hombre del maletín. Comieron por delivery. Para lograr fantasías se repartieron emoticones y aplausos grabados. Lo fatuo se vistió de sensibleros verbos. Cada cual caminando por su metro cuadrado de nube.
En sus burbujas, se sentían seguros; se sentían integrados, pertenecientes a un sueño americano. Pero el tiempo los golpeó en sus bunkers, los espejos de moteles apolillados reflejaron flaccideces con mascarillas. En los cruceros, los cadáveres saturaron las cámaras de frío y fueron lanzados al océano donde se mezclaron con cuerpos náufragos de desplazados que buscaban sobrevivir en tierras promisorias.
Pero, de pronto, en medio de la primavera, los jóvenes, saltando torniquetes incendiaron el becerro de oro. Las termitas devoraron los expedientes de la injusticia, la luz recuperó la mirada de los mutilados. Los sicarios huyeron y tomaron contratos con nuevos depredadores y juntos celebraron en paraísos fiscales, los trofeos del exterminio.
Las dimensiones del caos siguen a altos decibeles proclamando nuevos imperialismos. La esperanza muere por traidores que se sumergen en su propio estiércol. Los calendarios pierden vigencia, el tiempo y el agua se transan en la bolsa de Wall Street y la vanidad socava las cavernas del opio, Platón es exiliado. Todo se licúa. Séneca no encuentra el número de justos para evitar nuevos Sodoma y Gomorra.  En su salsa, la gonorrea baila con las nuevas cepas del Sars, la regla del megáfono oficial es dividir, desconfiar del hermano, no pensar, no soñar. La deslealtad pampea, no quedan lágrimas, asido a un sueño, escarbo en el recuerdo por un pesebre.
Hernán Narbona Véliz, 21,12,2020.

domingo, diciembre 10, 2023

2023: de Horror y Esperanza

¿Cuáles han sido los acontecimientos relevantes del 2023?

Cada año los recuentos periodísticos intentan realizar balances e identificar algunas tendencias que nos impactarán en el corto y largo plazo. En esta ocasión, esta columna tradicional de cada diciembre, tratará de resumir un año en el que se ha manifestado la naturaleza con situaciones climáticas extremas, mientras la humanidad se ha visto estremecida por una guerra moderna, con drones kamikazes, hackeo de sistemas, la muerte impersonal a través de video juegos, armas hipersónicas de exterminio; niveles de violencia que han dejado a la humanidad al borde de un precipicio.

Cuando se observa esta escalada, sin ser apocalípticos, se debe ponderar el riesgo que se vive y la fragilidad de nuestros Estados  y su difícil supervivencia, si se desata una tercera guerra mundial, ya que en ese escenario macabro, todo el planeta queda como tierra de nadie, a merced de lo que pueda acarrear una guerra relámpago de aniquilamiento. Vivimos un mundo globalizado a partir de la Internet, que vive la realidad virtual, la Inteligencia Artificial, la conectividad, con sistemas productivos que han cruzado los límites en materia ambiental y  sistemas financieros que están por encima del control de los Estados, con sistemas de pagos internacionales que se han alineado con la divisa dólar como orden impuesto por EEUU desde la pos segunda guerra mundial. Todo lo cual ha comenzado a ajustarse en un nuevo esquema de poder mundial, con nuevas alianzas estratégicas que vienen a cambiar la interdependencia compleja que se ha dado hasta ahora entre los diversos actores, llámense Estados Nacionales, Corporaciones Multinacionales, ONGs, los ciudadanos, la sociedad civil, con sus culturas y religiones diversas.  

Estamos en medio de un proceso de cambio: un orden imperial en decadencia y un sistema múltiple y diverso que comienza a nacer. Con una vorágine de variables geopolíticas, económicas, sociales y ambientales en plena gestación. Escenarios que exigen adecuar las políticas públicas de los países, asumiendo los escasos márgenes de maniobra que tenemos como región sudamericana frente a los desafíos que se nos vienen.

Hacia un Nuevo Orden Mundial

A nivel geopolítico, el mundo ha asistido a la escalada de un conflicto entre EEUU y la OTAN con la Federación Rusa. Se está viviendo el tránsito de un sistema unipolar, con una sola superpotencia hegemónica, hacia un sistema multipolar, con diversos actores soberanos que actúen en respeto mutuo, de acuerdo al Derecho Internacional. Este proceso ha partido con la conformación del bloque político económico de los BRICS, con Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, el cual ha seguido creciendo con la incorporación a partir del 1 de enero de 2024 de Egipto, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Etiopía. El intercambio al interior de los BRICS deja de usar el dólar como divisa hegemónica, implementando el uso de monedas propias para su intercambio, tendencia que está debilitando  una de las principales bases de la hegemonía norteamericana: el dólar como divisa líder para los pagos internacionales.  Otras variables que marcan el término del sistema unipolar es la pobreza creciente en los EEUU y el sobre endeudamiento externo, lo que ha socavado su moneda, dada la colocación de bonos soberanos en los mercados de capitales y la tenencia de esos títulos por parte de China, como principal acreedor de esa deuda externa.  

La guerra de Ucrania y Rusia ha sido el anfiteatro para medir en terreno el poder militar real de la OTAN y la Federación Rusa en términos de guerra con uso de modernas tecnologías.  De acuerdo a análisis de geopolíticos europeos y de prensa-alternativa, se ha podido apreciar durante el conflicto de Ucrania, la eficacia de las armas de la Federación y la vulnerabilidad de tanques y sistemas antiaéreos    provistos a Ucrania con tecnología norteamericana, inglesa o alemana. Lo mismo se ha evidenciado en la invasión de Israel a la franja de Gaza. En materia de misiles, sistemas de defensa antiaérea, drones y guerra cibernética, se advierte el desarrollo tecnológico de países como Irán y Turquía. En este sentido, la hegemonía de EEUU como superpotencia militar, ya no sería tal, toda vez que armamento moderno europeo sería superado tecnológicamente por otros países.

La dispersión del poder nuclear entre muchos países, genera un nuevo equilibrio del terror que los gobernantes deben sopesar con mucha cautela. Un problema grave ha sido el tráfico de armas suministradas a Ucrania, que se habrían desviado, corrupción mediante, a grupos combatientes en Oriente Medio.  A lo mismo se agrega el alto desarrollo armamentista de Irán, que ha provisto de drones a Rusia y a los grupos que se enfrentan a Israel y EEUU, en defensa de Palestina, por los bombardeos y su ocupación de territorios palestinos de la Franja de Gaza.

El negocio de la guerra se ha articulado con tenebrosas redes, donde las empresas de mercenarios profesionales que sirven al mejor postor, se ha apreciado en Rusia y la OTAN, con fuerzas irregulares que hacen la guerra más brutal, ya que esas milicias son el brazo operativo para exterminar al enemigo, sin mayores reglas.

En este año se ha demostrado que Europa ha sido el gran perdedor. De partida, Europa no fue capaz de privilegiar su interés regional de lograr una estabilidad en paz con Rusia y los antiguos países de la URSS, acatando, en cambio, dentro de la alianza estratégica  de la OTAN, tratar a Rusia como un enemigo estratégico. El llamado Protocolo de Minsk, alcanzado entre Rusia y Ucrania en 2014, tuvo por objetivo poner fin al conflicto entre separatistas prorrusos del Donetsk y Luhansk y combatientes ucranianos. Ese acuerdo no se cumplió, Ucrania continuó atacando y tratando de dominar ese territorio y Rusia decidió reconocer como Estados independientes a las regiones rebeldes, las cuales se integraron a la Federación. En el plano estratégico, Rusia consideró que la OTAN estaba cercándola, y decidió el operativo militar de recuperación de esos territorios, que pusieran distancia y seguridad.

Cuando un sabotaje destruye Nord Stream 1 y 2, Alemania dejó de recibir el gas de Rusia y debió enfrentar una crisis energética, mientras EEUU le comenzó a proveer su gas a precios mucho más altos. En definitiva, la imposición de sanciones económicas a Rusia, finalmente resultó en un boomerang, ya que Rusia siguió creciendo y fortaleciendo lazos comerciales en el marco de los BRICS con la India, China, Arabia Saudita. Además, Rusia logró que armadores griegos le proporcionaran buques cisternas para seguir distribuyendo petróleo y, a través de la triangulación, igual su petróleo llegó a países como España, burlando las pretendidas sanciones que buscaban deteriorar la economía de la Federación. Siendo Alemania la locomotora de la Unión Europea, la desaceleración  de su economía ha impactado en el resto de la región.  En resumen, Europa ha sido damnificada de las malas decisiones de sus políticos obsecuentes a las políticas de EEUU. Países como Italia y Francia, con gobiernos de ultraderecha, han visto con impotencia que la inflación, la inmigración ilegal consecuencia de los desplazamientos poblacionales que provocan las guerras, han llevado a convulsiones sociales desestabilizadoras.

Esto nos lleva a resaltar en este 2023, la crisis de las democracias occidentales, que han venido viviendo crecientes estados de tensión social, con un creciente descreimiento y rechazo a todo lo instituido. Por ello, las cúpulas políticas son jaqueadas por movimientos sociales que impugnan el statu quo, en una creciente anomia, cuyo contrapunto en el péndulo, son gobiernos fascistoides que prometen seguridad a cambio de derechos.

El Genocidio en Gaza

Al momento de escribir esta columna, la información proporcionada por combatientes palestinos indica que en Gaza el número de víctimas alcanza las 16 mil personas, de la cuales 7000 han sido niños. Es el genocidio-infanticidio que la ONU ha sido incapaz de frenar. El derecho a veto en el Consejo de Seguridad, que mantienen los países vencedores de la Segunda Guerra Mundial, ha significado que EEUU bloquee cualquier medida que apunte a frenar el conflicto. Brasil y Rusia intentaron iniciativas de alto al fuego, pero EEUU se opuso aplicando su veto.

Tras el conflicto de Palestina e Israel se han precipitado los acontecimientos. En las declaraciones de los actores internacionales se han establecido ciertas precisiones: “Denunciar al sionismo no es ser anti judío” “Responder a Hamas debe enmarcarse en el principio de proporcionalidad y respetar el derecho internacional humanitario” “Bombardeo indiscriminado a civiles, escuelas, hospitales configura crímenes de guerra de lesa humanidad”

 A medida que se aleja esa mañana del 7 de octubre, en que se realizó el ataque de Hamas a asentamientos israelíes, ha surgido un fuerte cuestionamiento al Mosad el Departamento de Inteligencia israelí por no haber previsto el ataque. La verdad es la primera víctima en una guerra y la propaganda engañosa es parte del juego. Pero, más allá de ello, ha surgido un asunto de fondo: el litoral de la franja de Gaza tiene valiosos yacimientos de gas y el Primer Ministro Nethanyahu, habría planteado un proyecto de explotación de ese recurso, habiendo comprometido incluso concesiones para la explotación del proyecto, proponiendo un mapa ampliado de Israel hacia nuevos territorios, como una ruta de la seda alternativa hacia el sudeste asiático. Esta información develada por medios alternativos, explicaría el porqué de la expansión sionista, planteada como una guerra santa, pero con una causa real profunda: poder ocupar Gaza, exterminar a sus habitantes para explotar sus riquezas energéticas. El ataque de Hamas del 7 de octubre y la toma de rehenes, ha sido esgrimido como justificación para una guerra de exterminio contra el pueblo palestino, con bombardeos de tierra arrasada, en un espacio estrecho donde más de 2 millones de habitantes se encuentran en total indefensión. Periodistas y funcionarios de la ONU han sido asesinados durante la invasión de Gaza. El poder mediático de Israel y EEUU ha buscado tender mantos de desinformación, pero ha habido una explosión mundial de activismo pro Palestina, en repudio al genocidio del Estado sionista y su cómplice EEUU. Reporteros Sin Fronteras han señalado "Los periodistas asesinados en un mes y medio en Gaza igualan a los registrados en un año en el mundo".

Voces por la Paz Mundial

Al cierre de 2023, la civilidad, la ciudadanía, los pueblos de diversas latitudes del planeta se han movilizado por la paz. Este año Chile conmemoró los 50 años del golpe civil y militar de 1973. Una extendida movilización por diferentes ciudades y pueblos que remarcando el significado de la dictadura fascista en la vida de las comunidades y las personas que sufrieron los abusos de ese régimen de terror. Por esto, en Chile se produjo una empatía colectiva cuando parte el conflicto con el ataque de Hamas a Israel. Miles de personas levantaron la voz por la paz y contra el terrorismo. Poco a poco las voces se elevaron por Palestina, por la existencia de dos estados, por el cumplimiento de la Resolución N° 19 de 1967 de la Asamblea General de las Naciones Unidas  en la que se acordó la admisión de Palestina como Estado observador no miembro de la Organización.

La civilidad planetaria ha marchado en las principales ciudades de Europa y América para parar los bombardeos del Estado Sionista de Israel sobre un pueblo hacinado en la Franja de Gaza. Los palestinos aspiran, en justicia, a ser reconocidos y respetados como un Estado soberano, con una paz real, con dos Estados, Israel y Palestina, que puedan coexistir y donde el Derecho Internacional se respete. Pero, desgraciadamente, lo que está hoy sufriendo la civilidad de Oriente Medio, es un huracán de odios,  sirenas y pulsos metálicos de misiles, en la dialéctica perversa de una guerra de exterminio. 

Frente a nuestros ojos va transcurriendo este conflicto, la muerte se enseñorea con crueldad exacerbada, con asimetrías profundas. Gente común y corriente es masacrada, la instantánea comunicación nos va mostrando la escalada, este año 2023 hemos presenciado en directo un infanticidio dantesco.

 

Hernán Narbona Véliz

Periodismo Independiente

Corresponsal de La Razón.cl

Valparaíso, 10 de diciembre 2023.
Una mirada libre a nuestro entorno

domingo, diciembre 03, 2023

Detengan la barbarie

Como un bien que a veces no atesoramos debidamente, la paz es esa capacidad de salir de nuestras casas, cada día con un nuevo afán, trabajando para pagar nuestros compromisos, para comprar en el mercado, para educar nuestros hijos, disfrutar de algún café de risas y sueños en algún recodo de amistad, y volver por la tarde al regazo con los seres queridos y encontrarlos vivos, alegres. Es la vida en paz, una situación de simplicidad que se parece al amor. Esa paz que anhelan muchos pueblos destrozados por la guerra y por quienes se estremece hoy la conciencia humana.
Es lo que le han arrebatado siquiera como un sueño, al pueblo palestino, a los miles de niños que han nacido y muerto en una pesadilla. Los palestinos aspiran, en justicia, a ser reconocidos y respetados como un Estado soberano, con una paz real, con dos Estados, Israel y Palestina, que puedan coexistir en un respeto mutuo, que erradique el odio, y donde el Derecho Internacional se respete. Pero, desgraciadamente, lo que está hoy sufriendo la civilidad de Oriente Medio, es un huracán de odios,  sirenas y pulsos metálicos de misiles, en la dialéctica perversa de una guerra de exterminio. 

 

Para entender la profundidad del dolor que sufren los civiles del Medio Oriente, he mirado mi ciudad, Valparaíso, con su colorido, con sus afanes cotidianos, con sus habitantes superando infortunios. Y me la imaginé, por un instante, ardiendo, con grandes columnas de humo, bombardeada su catedral, sus colegios, sin energía, sin agua, envuelta en una enorme catástrofe, con sus universidades y su puerto destruidos, con drones asesinando a hombres, mujeres y niños, por ser potenciales enemigos.

Cerré los ojos y me trasladé al horror de la franja de Gaza y sentí, estremecido, la dialéctica perversa de la guerras genocidas, sin respeto ni a templos, hospitales ni escuelas, en esa agresión impersonal de un juego de video, sin declaraciones diplomáticas previas, que implica el genocidio temprano, para que los pueblos tildados como enemigos, algún día, eventualmente, no puedan levantarse en armas y agredir a la potencia dominante.

 

Frente a nuestros ojos va transcurriendo este conflicto, con crueldad exacerbada, con asimetrías profundas. Gente común y corriente es masacrada, la instantánea comunicación nos va mostrando la escalada.

 

La guerra va asolando esperanzas, llega con sus vicios, sus mentiras de noblezas, con ira, con violaciones a niñas y mujeres, con ejecuciones sumarias, con torturas, con hambrunas colectivas, pestes y gigantescos desplazamientos de población. Los traficantes de armas y los mercenarios (sociedades anónimas que venden sus servicios de muerte) lucran de la logística bélica, si es necesario usar drogas para incentivar la barbarie, la disponen.

 

La guerra no es contra un enemigo uniformado, se desarrolla soterrada, sin una declaración formal, es una simple carnicería contra la población civil, donde todos pasan a ser peligrosos, con la lógica asesina de prevenir males mayores, los civiles somos un mero daño colateral. No valen los Convenios de Ginebra para los prisioneros de guerra, no habrá Corte Internacional de Justicia para los invasores, el Derecho se arrumba entre montañas de cadáveres, consecuencias de las maniobras de bombardeo y tierra arrasada. La guerra de hoy es peor que lo imaginable.

 

La guerra siempre ha estado movida por el lucro, por el control de los recursos estratégicos. Lo diferente hoy es que, cuando se luchaba contra un enemigo declarado, éste llevaba uniforme, se le distinguía de la civilidad, pero acá no, cualquier habitante con determinados rasgos étnicos, es peligroso y debe ser eliminado, por las dudas.

 

Ante la escalada de horror en medio Oriente y ante una inminente conflagración mundial, los pueblos, y especialmente los trabajadores de la cultura, debiéramos mantener una voz activa por la paz, ya que el Derecho Internacional es nuestra única protección frente a la ley de la selva imperante. Roguemos que no sea demasiado tarde.

Valparaíso, 26 de octubre 2023Una mirada libre a nuestro entorno

viernes, diciembre 01, 2023

2023 Funesto balance para la Humanidad

Diciembre es siempre de cuenta regresiva, augurando un nuevo final de ciclo.  Balances personales o institucionales. 
El 2023 ha sido un año marcado con la ignominia de un infanticidio impune en Palestina, donde más de 4000 niños han sido masacrados por los bombardeos a Gaza. Y la humanidad normaliza el terror, alienada en su burbuja de cobarde indiferencia. 
El 2023 los chilenos hemos venido conmemorando los 50 años de inicio de una dictadura fascista que mantiene sus pactos de silencio y su negacionismo.
El 2023, los escritores, los trabajadores del arte, la música,  el cine, el teatro, las bellas artes, hemos interactuado en resistencia, frente al fascismo o sionismo genocidas, levantando la creación literaria y artística contra la cultura de la muerte, de  una bestia herida, que se desmorona y desespera en su decadencia. 
El 2023 no ha sido un año para dubitativos, las urgencias de este perro mundo nos obligan a tomar partido.

sábado, octubre 07, 2023

11 octubre NUNCA MÁS un octubre fascista

*En el marco de los 50 años del golpe civil militar y en el mes en que conmemoramos a todos/as nuestros/as compañeros/as ejecutados/as políticos/as, retomamos la acción del 11 de cada mes...este próximo MIÉRCOLES 11 de OCTUBRE, a las 18.00 HRS, en Plaza Aníbal de Valparaíso, nos reuniremos para exigir NUNCA MAS UN OCTUBRE EN DICTADURA FASCISTA!✊🏽✊🏽✊🏽* *La MEMORIA VIVE en la LUCHA ANTI FASCISTA !*

domingo, octubre 01, 2023

50 años y la herida sigue viva




50 AÑOS DESPUÉS, LA HERIDA SIGUE VIVA.
Lo importante es que no se distorsione la historia real por condicionantes actuales. Por eso separo las vivencias limpias del idealismo juvenil de los 70, de los hechos tristes del presente.
La lectura retroactiva duele porque está cruzada por una profunda traición de los compañeros de ruta, que se coludieron con el poder económico de la dictadura y han sido cómplices del sistema que ha concentrado la riqueza, permitido el abuso y la desnacionalización de nuestros recursos, traicionando los planes de gobierno que aspiraban a una democracia real, con desarrollo exportador de sectores medios, con equidad, pensiones justas, cooperativismo. todo lo cual se archivó en beneficio de los poderosos.
Que Ponce Lerou, Lucksic, Angelini, etc.hayan financiado y enriquecido a los políticos de la ex Unidad Popular, ha significado una lápida a toda esa élite corrupta que se olvidó de reparar a las víctimas reales, mató la prensa libre que denunciaba a la dictadura, se entregó a duopolio de Copesa y El Mercurio, corrompiendo todo lo que tocaban.
Por eso, más que por el golpismo derechista, sino por la evidencia de esa traición a los principios y haberse vendido a los.victimarios, 11 de septiembre, fue un día doblemente triste, de duelo por los caidos y de una frustración mayúscula en sectores progresistas democráticos, por la situación actual que nos avergüenza.
Lo fatídico ha sido que Chile, 50 años después, padece una amnesia que se nutre de ignorancia e individualismo, normalizando situaciones inhumanas en un estúpido "sálvese quién pueda". Perdimos una oportunidad de reencauzar nuestra vida colectiva por una democracia profunda, pero pudo más el miedo y hemos retrocedido, quedando al borde de un precipicio.

Hernán Narbona VélizUna mirada libre a nuestro entorno

domingo, septiembre 17, 2023

¡BEBA, CHILE!

BEBA, CHILE.
En este septiembre dicotómico se enredan las emociones y las vergüenzas ancestrales fluyen como grietas purulentas de lo nunca resuelto. Y se embotan los valles de enramadas jocosas, los volantines echan cortada la infancia arrebatada, los ensacados tropiezan en la comedia, los desfiles repiten la parodia, un cacho de chicha traslada misterios de boca en boca y una lánguida tonada arremete con el cautivo de Tiltil, abrazado a Víctor con su derecho a vivir en paz y Neruda llamando al nixonicidio. Los barrios se visten de tricolores y   las escuelas reiteran ritos obligados. La borrachera busca borrar los escalofríos y un patito chiquito que no quiere ir al mar nos sumerge en la resaca. Es septiembre un espacio en el que una cueca sola sigue como eco por los siglos de los siglos, mientras las cebollas lloran en los causeos y mariscales,  un bajativo araucano ayuda a seguir comiendo. ¡¡¡Beba, Chile, mierda!!!

domingo, septiembre 10, 2023

50 Años en retroceso

A media hora de cumplirse el medio siglo del golpe de Estado que fracturó el alma de Chile, el escenario es estremecedor, porque enfrentamos un país dividido, incapaz de defender la democracia y de repudiar en forma unánime el intervencionismo externo y el uso de la fuerza armada para imponer los intereses particulares de quienes buscan perpetuar un sistema estructuralmente injusto, excluyente y depredador de la vida humana y la Naturaleza. 

Negarse a este concepto democrático básico es admitir el uso de las armas cuando ese sistema democrático no sirva a tales intereses, lo que nos deja en una situación de salvajismo, sin respeto a un orden social basado en la soberanía popular, a través del sufragio. Cuando el pueblo amenace a los privilegiados, bienvenida sean las tiranías. Es el sabor amargo que se percibe en este minuto, la falta de liderazgo, de principios claros intransables.  El pueblo desde la sociedad civil se siente defraudado por sus representantes, que débiles,  sin convicción,  pragmáticos o inútiles,   han dejado caer las aspiraciones populares, en una felonía cínica que deja desolado al pueblo sencillo. La desesperanza puede conducir a la anomia y  la anarquía,  que produce como reacción, dictaduras   que se visten de democracia pero la niegan permanentemente, manteniendo una cosmovisión fascista que arrase con el sentido humanista de la convivencia en tolerancia y respeto mutuo. 50 años con un dolor profundo de ver retrocesos morales que comprueban que Chile muy poco ha aprendido en este medio siglo. El Nunca Más se hace improbable y un golpismo fascista, inminente.

Cuando la Traición acecha


Vuelvo a publicar est columna escrita el 11 de septiembre de 2005, la cual es impactante en su relectura y suficiente para reflejar la emoción que nos conmueve al cumplirse 50 años del golpe de Estado y nos encontramos con el fascismo atrincherado, apuntando sus mentiras y bazofia sobre la ciudadanía, para tratar de imponer el negacionismo y la pos verdad. 

Ese 62% que el 4 de septiembre 2022 dio un portazo a una Constitución que abría puertas a una sociedad decente, donde la corrupción fuese un delito inexcarcelable, donde el agua fuese un bien común de uso público, donde los Derechos Sociales fuesen asegurados por un Estado Responsable, Probo, que condujera una economía mixta en equiibrio con la Naturaleza, todo eso lo demolió esa campaña del terror y la desidia y negligencia de los politicos torpes o serviles, que no se jugaron por defender ese sueño. 

En ese escenario amenazante, donde la ignorancia es el principal instrumento del fascismo con sus medios de comunicación de masas, los ciudadanos demócratas, desde la sociedad civil, debemos aunar fuerzas, para que no se repita, con mayor brutalidad y eficacia, la dictadura en Chile. 

Lo están preparando a puertas cerradas, con las enmiendas de una constitución retrógrada, peor que la vigente, que arrebata a la sociedad chilena sus conquistas centenarias. Por eso, esta columna, cuya relectura propongo, tiene una dolorosa plena vigencia, porque hoy 10 de septiembre de 2023, 50 años después, la Traición Acecha.

CUANDO LA TRAICIÓN ACECHA.

Relectura de Artículo escrito el 11 de Septiembre de 2005
Hernán Narbona Véliz

Era aquél un martes nuboso y la ciudad despertó acorazada, se sentían los trotes de tropas por las escaleras, piquetes de marinos que se instalaban en los puntos de acceso al puerto. El estrecho plan de Valparaíso estaba bloqueado. Por ello, la ruta obligada era caminar por los cerros, cruzando quebradas. La sensación era la que se siente cuando se está en medio de un terremoto. El instinto impulsaba hacer un contacto urgente con familiares. Se intuía en ese despertar de pesadilla que quedaba poco tiempo para el abrazo filial, que se había producido lo temido, que el gobierno popular caía. Sólo que la catástrofe recién se iniciaba y, mientras muchos sacaban banderas, otros comenzaban a buscar respuestas o señales de esperanza, sin darse cuenta plenamente que esto no era un nuevo ensayo, sin imaginar que sus repercusiones troncharían de cuajo la vida de miles y miles de familias chilenas.

La radio Magallanes fue la última en apagarse. Las demás transmitían marchas militares. El asombro y el miedo asomaban. La última orden del Presidente Allende fue no sacar al pueblo a las calles, evitar una masacre. Por la radio conocimos del bombardeo a la Moneda. El toque de queda se implantaba. Los bandos de la Junta Militar exacerbaban sentimientos de venganza y odio hacia los enemigos. El día 12 de septiembre por Decreto Ley Nº 5, se declaraba en Chile el estado de guerra interna.

Culminaba el complot desestabilizador que ordenara Nixon a Kissinger el mismo 4 de septiembre de 1970. En Valparaíso, el Teniente Coronel de la Infantería de Marina norteamericana, Patrick Ryan, encargado de los grupos de tarea que conducían el levantamiento militar, reportaba a la CIA el éxito alcanzado. Esa mañana, muchos oficiales de la Armada retomaban sus puestos después de realizar misiones de infiltración e inteligencia al interior de la Unidad Popular. Ex choferes de confianza llegaban a las fábricas a arrestar selectivamente a los dirigentes principales; en las universidades los más encendidos revolucionarios terminaron vistiendo uniforme y torturando a sus supuestos compañeros de ruta. El soplonaje y el revanchismo campeaban. Personas indefensas tuvieron que sufrir indecibles torturas e incluso la muerte y desaparición, por el simple hecho de que algún desalmado los delatara y les imputara ser comunistas, marxistas o activistas de izquierda. Los colaboracionistas buscaban ganar la confianza de los golpistas entregando las listas negras para orientar los arrestos, las torturas y las persecuciones. Funcionarios del régimen derrocado, que fueron voluntariamente a entregar sus cargos fueron asesinados sin clemencia alguna. Sacerdotes obreros, mujeres embarazadas, adolescentes, iban cayendo en una oleada de crueldad sin parangón en la historia de Chile. Hubo escasos enfrentamientos. El golpe había sido rotundo y los militantes que estaban en los aparatos armados no tuvieron ninguna posibilidad de dar un vuelco a la historia. La labor de inteligencia había sido profesional y daba sus frutos. Los cuadros de los partidos eran metódicamente encarcelados, la tortura permitía sacar información y tejer organigramas que guiaban la acción represiva. La mano técnica de la CIA había trabajado 1090 días para sembrar el caos en Chile, sirviéndose de las pasiones que inflamaban el país en un clima confrontacional, infiltrando los partidos, empujando al infantilismo revolucionario; organizando sabotajes, mercado negro; comprando la incondicionalidad de una derecha sin escrúpulos, utilizando las ambiciones de personeros que sólo querían retornar al poder, teniendo como aliados a sectores conservadores que querían mantener privilegios amenazados por la ola reformista de esa década.

Pero también, en medio de la incertidumbre, hubo gestos humanos, heroicos y silenciosos. Como fue el trabajo de personas que limpiaron casas de compañeros para evitar que los allanamientos descubrieran información. Como era ayudar a cambiarle la facha a compañeros desgreñados para convertirlos en ordenados ciudadanos de cuello y corbata, pelo corto y lentes. Ocultar a perseguidos políticos, gestionar su asilo, colocar a favor de las víctimas un histórico recurso de amparo, visitar a los compañeros presos, movilizar las iglesias en búsqueda de solidaridad, escribir cartas para dar a conocer la represión en Naciones Unidas. Todo esto, sin medir riesgos; sin que nadie esperara nada a cambio. Esos gestos, quedaron guardados en la retina, como una gran reserva moral, aún vigente. Personas anónimas que se las jugaron para ayudar al prójimo, sin entramparse en posiciones ideológicas, dejando para el futuro una poderosa señal de reencuentro. Porque en esos momentos, así como hubo vileza y canalladas de hijos de perra, hubo bonhomía, valentía y misericordia en personas que, sin comulgar ideológicamente con las víctimas, eran capaces de arriesgarlo todo por principios fundamentales, como la defensa de la vida y la libertad.

Hoy, treinta y dos años después, de manera artera y cupular la traición intenta nuevamente posicionar la amnesia colectiva. Apelando a “clemencia para los victimarios” se olvida de las víctimas y busca postergar la verdad y la justicia. Imponiendo el secreto por cincuenta años a las declaraciones que las víctimas entregaron a la Comisión Valech. Convirtiendo su dolor en algo prohibido de difundir, para proteger la honra de los torturadores y su descendencia. La traición a los principios busca clausurar cínicamente una época de crímenes imprescriptibles, mediante una mascarada de sanciones, que hace impracticable la aplicación de las penas, dada la edad de los procesados.

Lo más doloroso es que esto lo impulsan personeros de una coalición de gobierno que llegó al poder, gracias a que miles de chilenos vivieron una vida entera de privaciones, renuncias, persecuciones y sacrificios. Es una maniobra que daña la convivencia porque la democracia recuperada no la ganaron esos senadores designados que pronto desaparecerán, ni los funcionarios que gracias al cuoteo ocuparon todos los espacios de representación popular. La democracia imperfecta que tenemos, se ganó en la Vicaría de la Solidaridad, en la Asamblea de la Civilidad, en las protestas, en las ollas comunes, en las poesías clandestinas, en las agrupaciones de artistas, poetas e intelectuales que desafiaban la voz oficial del dictador; en el canto protesta que emergía de las poblaciones, en los mártires quemados, degollados, en los jóvenes que patearon piedras por largas generaciones, en los cesantes, los exonerados políticos, los estigmatizados como apátridas, los que hasta el día de hoy no recuperan sus derechos ciudadanos, los que sufrieron consejos de guerra, los torturados, los desaparecidos, los ejecutados políticos.

A 32 años del golpe de Estado, con las evidencias de haber sido nuestro pueblo víctima de un gigantesco complot internacional, con la convicción ciudadana de que fuimos gobernados por un régimen que impuso el terrorismo de Estado favoreciendo el saqueo y el pillaje del patrimonio público, la amenaza de un punto final a los procesos judiciales en marcha mientras se olvida a las víctimas y sus debidas reparaciones, resulta impresentable ante la comunidad internacional y generará un quiebre profundo en la política chilena. Un antes y un después, que pondrá término a la política cupular que pretende esta maniobra y que, seguramente, llevará a un replanteo de las alianzas políticas futuras.

Lo que queda claro es que nadie podrá llevarse el progresismo para la casa ni podrá adjudicarse el derecho a clausurar la verdad dentro de un túnel.


Publicada por Periodismo Independiente, Tribuna ciudadana. 


Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, septiembre 09, 2023

El fascismo quiere eliminar todos los derechos sociales

Mientras de la sociedad civil afloran miles de actos conmemorativos del golpe de Estado fascista, el fascismo redacta una constitución en versión mejorada de la que impuso el dictador. Por su parte, la élite gobernante trata de hacer firmar una declaración que comprometa mínimos civilizatorios, pensando más en transitar su gobierno evitando el naufragio, antes que asumir con convicción los ejes fundamentales de Rescate de la Memoria, Verdad Justicia y Garantías de No Repetición. Vivimos la embestida fascista y sólo la unidad social podrá salvar la democracia con más democracia, más allá de declaraciones que se borran con el codo. Los reales demócratas debemos superar divisiones banales y sentar las bases de un futuro justo para nuestra sociedad, recuperando la unidad sobre la base de principios ineludibles de justicia social y respeto a los DDHH y la Naturaleza. El Nunca Más debe retumbar este septiembre.

viernes, septiembre 01, 2023

¿Dónde?

¿Dónde están?





¿Dónde?
Los claveles rojos entregan a la Historia un vagido de Vida, que demuele corvos, rieles y yataganes de la bestia, genocida, artera y cobarde, en sus pactos de silencio.
Son blasones de amor persistente que cruzan los límites para mantener vigente la palabra libertad.
Son besos maternales acuñados en un duelo candente, forjado como resistencia en las catacumbas de barriadas ignoradas.
Son rojos lagrimones cruzando el océano y llevan el coro de la tragedia, exigiendo verdad al poder atrincherado en sus peores vilezas.
¿Dónde sumergió sus cuerpos profanados el genocida fascista?
A la deriva, por las constelaciones de la esperanza, las mujeres solas depositan sus oraciones de rebeldía y los victimarios cobardes eluden la justicia de los hombres.
Pero jamás podrán escapar de las saetas justicieras de esos claveles rojos, que hoy se alejan con su eco interminable: dónde están, dónde están, dónde, dónde, dónde.
Hernán Narbona Véliz
Presidente SECH-V









domingo, agosto 27, 2023

50 años, la Memoria






50 Años…la Memoria

En este año en que llegamos al medio siglo del golpe de Estado que fracturó a nuestra sociedad, se ha venido dando una gran conversación necesaria, para dejar plasmadas en testimonios, las experiencias de quienes vivimos esa etapa, desde 1970 en adelante, y que han llevado consigo un cúmulo de emociones guardadas, que hoy afloran como una avalancha, a raudales, desde la sociedad civil, de las familias, barrios, comunidades, territorios. Se ha producido una explosión de emociones que significan delinear la historia real y descarnada de lo que ocurrió y esto conforma una verdad polifónica indesmentible, porque es la expresión de miles y miles de historias diminutas, que llegan a ser un mosaico que se acerca en su correlatividad y paralelismo, a una verdad histórica real,  que se opone a las verdades edulcoradas de la historia oficial, que ha venido siendo maquillada de acuerdo a cálculos políticos coyunturales, por quienes ejercen el poder.

Los actos de Memoria se han ido de las manos de los órganos oficiales que quisieron acotarlos a lo políticamente correcto. Porque ha sido desde el pueblo, desde las agrupaciones sociales, desde donde han emergido miles de actos de Memoria, que dan cuenta de una herida profunda, que se mantiene a flor de piel en el Alma de Chile, como lo dijera décadas atrás el Cardenal Silva Henríquez.

En esta vorágine, lo que se está viviendo es una serie de coloquios, reflexiones, actos de conmemoración de personas que fueron víctimas de la dictadura y que quedaron en el anonimato y la amnesia oficial premeditada. Desde el mundo de la Cultura, los artistas se han manifestado en sus diversas expresiones. En cine, por ejemplo, se anuncia para Octubre  el lanzamiento de un cuaderno pedagógico y exhibición de las películas que corresponden a producciones de Cine y TV UTE. La selección de películas contempla tres títulos previos al golpe de Estado (Compromiso con Chile, 1972; Pulpo momios a la chilena, 1972; Vamos viendo, 1973) y dos en dictadura (Un puente invisible, 1974; Visita presidencial, 1975). En general, estamos frente a una agenda desbordada y múltiple, de la cual uno se puede informar a través de las redes sociales.

Los Escritores como Voceros de nuestra época.

Hemos podido asistir al lanzamiento del libro LOLA, LOLITA, Memoria Sonora de Ex Prisioneras Políticas” presentado por el Colectivo de Ex Presas Políticas del Buen Pastor.





Como Sociedad de Escritores de Chile, Filial Valparaíso, SECH-V,  hemos editado en Amazon el Libro colectivo testimonial “RESCATE DE LA MEMORIA, en Conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado de 1973” , donde 20 sobrevivientes entregamos nuestras vivencias, del antes, durante y después de ese 11 de septiembre trágico. Este libro entrega testimonios que surgieron de 3 meses de conversaciones y de los trabajos que cada uno de los participantes entregó, desde su experiencia de vida. Este libro se presenta el 6 de septiembre,  en la SECH de Santiago; y en Valparaíso, en la Biblioteca Severín, el viernes 8 de septiembre.

Hemos conocido de trabajos que han editado muchos escritores, queriendo aportar su testimonio en un libro pertinente para esta reflexión nacional, a 50 años del golpe. 

Así, el profesor y escritor, Ibar Leiva Quevedo, ha publicado su libro “PRINCESITA AZUL DESAPARECIDA, en Homenaje a la profesora normalista Rachel Elizabeth Venegas Illanes”, secuestrada y asesinada por la Operación Cóndor en Buenos Aires.



Pudimos presentar en Expolibro 2023 de Viña del Mar el libro “LOS DÍAZ DEL CARMEN, Cuatro hermanos contra la Dictadura” de Rubén, Sergio, Hugo y Herman Díaz Tapia, una obra que presenta la represión genocida vivida por los campesinos chilenos, en reacción a la reforma agraria.







Finalmente, destacamos el libro El Golpe de Estado en Magallanes” del escritor y periodista Nelson Flores, socio SECH-V,  en coautoría con Sergio Urrutia, sobreviviente de Dawson.



Memoria para construir futuro

Enfrentar al poder, que trata de tergiversar, distorsionar, justificar y defender el golpe de Estado de 1973, ha significado que, en forma intuitiva, el mundo popular haya ido rearticulando su tejido social, superando una evidente desconfianza frente a las élites políticas, hacia quienes detentan representación popular y que han defraudado a sus propios votantes, ya que no han trepidado en resignar principios, por objetivos pragmáticos de corto plazo.

Todo esto ha propiciado, después del shock del 4 de septiembre de 2022,  una sana tendencia al reencuentro, a la recuperación de una esperanza de sociedad distinta, una mirada hacia la rearticulación de las organizaciones sociales, para generar ese poder popular que se nutre de cultura y educación, frente al negacionismo y la pos verdad. Y, en tal sentido, se asume que esta conmemoración de los 50 años, exige aprender de los errores y retomar un camino, una utopía que permita avanzar y superar la resignación.

Frente a las amenazas golpistas que flotan en el ambiente polarizado, la única respuesta es más democracia, tal como pretendía solucionar la crisis el Presidente Salvador Allende, que iba a llamar ese 11 de septiembre a un plebiscito, lo cual aceleró el golpe que lo derrocara y asesinara en esa mañana cuando se instaló el fascismo en Chile. Recuperar poder ciudadano, con manos limpias, con ideas, con diálogo y probidad, es una estrategia ineludible. Porque la corrupción ha sido el instrumento perverso  de quienes compran conciencias con malas prácticas para someterlas a su dominación..

Esta conmemoración de medio siglo del golpe fascista, por lo tanto, nos insta a recuperar un camino de unidad, de colaboración generosa, deponiendo ese individualismo que nos pena como sociedad, porque nos divide en función de egos e intereses particulares que impiden concordar caminos programáticos de unidad.

Hernán Narbona Véliz,  Periodismo Independiente

Corresponsal Diario La Razón.cl  -Presidente SECH-V

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